Andaluc�a se sumar� muy pronto a las
comunidades que ya han declarado su
territorio libre de cultivos transg�nicos
(modificados gen�ticamente). Izquierda Unida ha iniciado
ya los tr�mites parlamentarios para que la Junta apruebe
la moratoria para suspender todas las autorizaciones de
cultivo e importaci�n de transg�nicos. De este modo, IU
quiere hacer valer uno de los acuerdos recogidos en el
pacto de gobierno suscrito con el PSOE.
La decisi�n, en todo caso, augura un camino no exento de
obst�culos. La biotecnolog�a en la agricultura tiene
divididos a las organizaciones agrarias y tambi�n la
Consejer�a de Agricultura ha
autorizado en los �ltimos a�os una treintena de
ensayos de campo con fines cient�ficos en cultivos
como el ma�z o el algod�n. En todo caso, el consejero
del ramo, Luis Planas, tras admitir que existe un debate
cient�fico-t�cnico al respecto, asume que se trata de un
tema que forma parte de la agenda del Gobierno de
coalici�n.
Espa�a es, en la actualidad, el �nico pa�s de la Uni�n
Europea que cultiva transg�nicos a gran escala. Seg�n
datos de la agroindustria, la superficie cultivada con
ma�z transg�nico en Espa�a supera las 100.000 hect�reas,
de las que m�s de 10.000 se encuentran en Andaluc�a.
�Somos contrarios al cultivo de transg�nicos por su
impacto agrario y ambiental, la deuda que genera a las
personas productoras y el rechazo de los consumidores,
as� como la constataci�n reciente de los problemas de
salud que pueden llegar a provocar�, expone Lola
Quintana, responsable de agricultura del grupo
parlamentario de IU. Esta formaci�n ha registrado una
pregunta parlamentaria al consejero de Agricultura, Luis
Planas, para que aporte toda la informaci�n sobre estas
pr�cticas en la comunidad y promueve la cl�usula de
salvaguarda para prohibir el cultivo de transg�nicos en
territorio andaluz.
Andaluc�a se sumar�a as� a otras comunidades, como
Asturias, Pa�s Vasco, Galicia, Baleares y Canarias, que
ya se han declarado libres de transg�nicos. Y mociones
en el mismo sentido se han aprobado en casi medio
centenar de municipios andaluces, como son los casos de
Almonte (Huelva), Pozoblanco y Montilla (C�rdoba),
Alcal� del R�o, La Algaba, Marinaleda o La Puebla de
Cazalla (Sevilla) y V�lez-M�laga, Ardales o Alhaur�n de
la Torre (M�laga).
�El cultivo de
transg�nicos s�lo responde a intereses
de las grandes multinacionales del agronegocio,
sin que se haya demostrado ni el inter�s para la
agricultura familiar y campesina ni se haya podido
constatar su inocuidad; es un suicidio social, ambiental
y econ�mico para nuestra regi�n�, argumenta Eva Garc�a
Sempere, coordinadora andaluza del �rea de Medio
Ambiente de IU.
Esta formaci�n apoya las reivindicaciones de la
Plataforma Andaluc�a Libre de Transg�nicos (PALT), que
integra a distintas organizaciones ecologistas y
federaciones de consumidores andaluzas y que reclaman la
soberan�a alimentaria de la comunidad.
Entre el sector agrario, la COAG se ha mostrado en
contra de los transg�nicos por entender que, al margen
de las consecuencias para el medio ambiente, resultan
m�s costosos para los productores, debido al incremento
del precio de la semilla respecto a las variedades
convencionales. Y desde la Asociaci�n Valor Ecol�gico
(antes Comit� Andaluz de Agricultura Ecol�gica), que
dirige Francisco Casero, se advierte de la amenaza de
esos productos para las m�s de 900.000 hect�reas de
superficie ecol�gica en Andaluc�a, con el 40% de la
producci�n nacional.
En la parte contraria, Asaja ha apoyado la autorizaci�n
de ensayos cient�ficos de algod�n transg�nico para
combatir las plagas y recuperar la rentabilidad de ese
cultivo. Tambi�n la UPA cree que es una buena opci�n
para acabar con la situaci�n cr�tica de cultivos como la
remolacha o el algod�n. Seg�n un estudio de la Fundaci�n
Antama, el 99% de los agricultores que en 2010 sembraron
plantas modificadas gen�ticamente afirmaron que les
supuso un beneficio econ�mico en sus explotaciones, y el
93% volver� a sembrarlos en 2011.
En la iniciativa parlamentaria de IU se llama la
atenci�n de que la falta de informaci�n relativa al
n�mero de hect�reas y localizaci�n exacta de las
parcelas, ensayos experimentales y ausencia de
protocolos administrativos al efecto �pueden provocar
serios problemas a los agricultores, en zonas de
especial inter�s para la agricultura, ganader�a y
apicultura andaluza como son los espacios naturales
protegidos y comarcas donde la producci�n ecol�gica es
una realidad socioecon�mica�.
Desde la Plataforma Andaluc�a Libre de Transg�nicos se
remarca que la falta de transparencia supone una
violaci�n de la Convenci�n de Aarhus y de la ley de
acceso a la informaci�n ambiental. Ocho pa�ses de la UE
ya han prohibido los transg�nicos: Francia, Alemania,
Luxemburgo, Austria, Hungr�a, Grecia, Bulgaria y
Polonia.