Las articulaciones móviles o sinoviales:
Las articulaciones se mueven en muchas direcciones, son las
principales articulaciones del cuerpo (ubicadas en la cadera, los
hombros, los codos, las rodillas, las muñecas y los tobillos) son
totalmente móviles. Contienen un líquido sinovial, que actúa como
lubricante para ayudar a que las articulaciones se muevan con
facilidad. Estas Articulaciones no se pueden separar porque presentan
una capsula articular que envuelven a dichas articulaciones, lo que
permite mantener unidos los huesos separados. Existen tres tipos de
articulaciones móviles que desempeñan un papel importante en el
movimiento voluntario:
Las articulaciones de bisagra: permiten el movimiento en una
dirección, como en las rodillas y los codos.
Las articulaciones pivotantes: permiten el movimiento giratorio,
como el de la cabeza al girar de un lado a otro.
Las articulaciones esféricas: son las que permiten la mayor
libertad de movimiento. Las caderas y los hombros tienen este tipo de
articulación, en la que el extremo redondo de un hueso largo encaja en
el hueco de otro hueso.
Las articulaciones sinoviales están formadas por:
El cartílago: en la articulación los huesos están recubiertos con
cartílago (un tipo de tejido conectivo), que está formado por células
y fibras, y es resistente al desgaste. El cartílago ayuda a reducir la
fricción que producen los movimientos.
La membrana sinovial: un tejido llamado la membrana sinovial reviste
la articulación y la encierra en la cápsula de la articulación. La
membrana sinovial secreta líquido sinovial (un líquido transparente y
pegajoso) alrededor de la articulación para lubricarla.
Los ligamentos: ligamentos fuertes (bandas de tejido conectivo duro y
elástico) rodean la articulación para sostenerla y limitar sus
movimientos.
Los tendones: los tendones (otro tipo de tejido conectivo duro),
localizados a ambos lados de la articulación, se sujetan a los
músculos que controlan los movimientos de ésta.
Las bursas: las bolsas llenas de líquido, llamadas bursas,
localizadas entre los huesos, ligamentos, u otras estructuras
adyacentes, ayudan a amortiguar la fricción en una articulación.
El líquido sinovial: líquido transparente y pegajoso secretado por la
membrana sinovial.
El fémur: hueso del muslo.
La tibia: hueso de la espinilla.
La rótula: tapa de la rodilla.
El menisco: cartílago de forma semilunar que se encuentra en la
rodilla y en otras articulaciones.
On 25 sep, 13:50, Profesor Johann Baltodano <
johba...@gmail.com>
wrote: