Un saludo cordial y una buena semana para todos,
Wilfredo
Reflexiones
Peruanas N° 448
ALERTA CONTRA EL RACISMO
Wilfredo Ardito Vega
-Estoy entrando a todas las páginas de las entidades estatales
peruanas y no logro encontrar las políticas contra el racismo. ¿Será que estoy buscando mal?
Así me escribía hace algunos años desde Francia una
socióloga, y le tuve que responder que, lamentablemente, el Estado peruano no
tenía políticas públicas al respecto.
Es verdad que desde 1998 tenemos leyes que sancionan el racismo, pero no
existían mecanismos desde el Estado para prevenirlo y enfrentarlo. La falta de reconocimiento sobre el problema
llegaba al punto que una Ministra fujimorista declaró en Ginebra que la
discriminación racial no existía en el Perú, “porque estaba prohibida por la
Constitución”.
En los últimos años, la única entidad estatal que decidió
enfrentar el racismo fue la Defensoría del Pueblo, a través de informes, pronunciamientos y campañas de
sensibilización. El año pasado, por
ejemplo, difundió el documental Choleando ante funcionarios públicos de todo el
Perú. En diciembre organizó una masiva
carrera contra el racismo y actualmente
viene preparando una feria informativa por el 21 de Marzo, Día Mundial contra
el Racismo. Frente a estos esfuerzos,
lamentablemente, no había mayor respuesta de otras instancias estatales.
Ante este panorama es una excelente noticia que el Ministerio
de Cultura haya lanzado la plataforma Alerta contra el Racismo, en la cual se
recibirán las denuncias de las personas que hayan sufrido discriminación
racial.
La plataforma ha sido elaborada por el Viceministerio
de Interculturalidad, para enfrentar un problema que afecta a millones de
peruanos y nos permite explicar otros problemas, como la indiferencia frente a
las víctimas de la violencia política.
El racismo tiene consecuencias aún para un desarrollo capitalista, pues
éste es imposible cuando la mayor parte de los ciudadanos es percibida como
inferior o sus rasgos físicos son más importantes que su capacidad. “Recién entiendo la actitud frente a los
campesinos”, me dice un cooperante tras una charla que di sobre el tema “como
los menosprecian, les envían los peores servicios”.
La plataforma Acción contra el Racismo es un esfuerzo
concreto para enfrentar el problema, con la participación de los
ciudadanos. Se incluyen definiciones
claras sobre el racismo, así como los convenios internacionales y las leyes que
lo sancionan en los ámbitos penal, laboral, de protección al consumidor y en
las áreas de salud y educación. Para
mi satisfacción, los funcionarios del Ministerio se han tomado el trabajo de
recopilar todas las Ordenanzas contra la discriminación, incluyendo las
Ordenanzas Regionales de Amazonas, Cajamarca y Moquegua, que no fueron muy
difundidas al momento de su promulgación.
Igualmente se puede descargar importantes sentencias
contra la discriminación y una serie de artículos y libros: está el texto de
Claire Reid sobre la discriminación en Apurímac, mi artículo sobre las
ordenanzas contra la discriminación y los resultados de las investigaciones de
David Sulmont sobre las percepciones en relación al racismo. Aparece también un video muy dinámico
elaborado por Liuba Kogan sobre cómo se manifiesta el racismo en el Perú. Parece ser que pronto la plataforma tendrá
versiones en quechua, aymara e idiomas amazónicos, privilegiando el aspecto
oral.
Es verdad que, como señaló el psicoanalista Jorge
Bruce en la presentación de la plataforma, no todos los peruanos tienen acceso
a internet, por razones económicas o por edad.
Es verdad también que la discriminación racial es una experiencia
humillante y dolorosa, por lo que para muchas personas será difícil denunciar,
pero no es necesario que denuncie la víctima, pudiendo hacerlo también los
testigos del hecho.
De esta manera, por fin, el Estado peruano está enfrentando
realistamente la problemática de la discriminación. Esto se ha hecho desde el INADI (Instituto
Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo) de Argentina, la
Secretaria para la Igualdad Racial de Brasil o el Consejo Nacional para
Prevenir la Discriminación de México.
La tarea pendiente es que la lucha contra el racismo
sea incorporada a cada institución estatal.
Desde el Ministerio de Educación, por ejemplo, debería reconocerse que
muchos casos de maltrato escolar, ahora llamados bullying, en realidad se basan
en racismo. En comisarías, hospitales y
otras dependencias públicas, el maltrato racista es lamentablemente
frecuente. Con frecuencia personas de rasgos andinos
maltratan a quienes tienen rasgos similares, en una de las más tristes particularidades
del racismo peruano.
Como el jueves pasado señaló el Ministro de Cultura,
Luis Peirano, esta iniciativa implica una forma distinta de percibir la
cultura, más allá de las obras de arte o vestigios arquitectónicos. En realidad, la cultura también debe ser
entendida como ciudadanía y la ciudadanía como ejercicio de derechos. Una cultura de derechos implica reconocer
que en el Perú vivimos personas diversas, pero que debemos todos ser respetados
porque somos seres humanos. La
plataforma Alerta contra el Racismo es un valioso instrumento para avanzar en
ese camino.
ADEMÁS…
-17 personas
fallecieron debido al choque de dos
combis en la carretera entre Puno y
Juliaca. Al parecer, uno de los
vehículos había invadido el carril contrario.
-Miles de habitantes de Ciudad Nueva (Tacna) participaron en la consulta vecinal organizada
por la Municipalidad Distrital sobre el proyecto minero Pucamarca. La abrumadora
mayoría de votantes expresó su rechazo.
-Mucha polémica generó el nuevo colegio Áleph por el uso de la fotografía de una niña de apariencia
nórdica. El promotor del colegio, León Trahtemberg, ha señalado que no
existe racismo, pero otros educadores sostienen que el colegio Aleph busca
enfatizar su carácter “exclusivo”.
-Hablando de temas educativos, a diferencia de años
anteriores, el Ministerio de Educación entregará los uniformes escolares gratuitamente a varios millones de alumnos de
los colegios nacionales.
APORTES Y
COMENTARIOS (Sobre la RP 447, relativa al incremento de homicidios).
-A finales del año pasado yo también fui víctima de un asalto a mano
armada. Ahora agradezco que mis pérdidas solo hayan sido materiales. Es preocupante que no se estén tomando
medidas concretas y de largo plazo para frenar la delincuencia. Actualmente ya
genera temor incluso salir a caminar por cualquier calle (Un abogado).
-Comparto la gran preocupación que causa ésta y
muchas muertes en nuestra ciudad. No puedo concebir qué tiene que pasar en la
mente de un criminal para decidir qué mejor que perder lo que se pretende robar
es frustrar una vida de esa manera. Luis Choy era un joven como tú o como yo
que merecía que su derecho a vivir en un espacio seguro fuera garantizado. Poco
hacemos nosotros, los ciudadanos, por poner fin a esta ola de demencia y
ceguera pero me temo que el mismo desdén reina en la elección de nuestras
autoridades. Veo con profundo pesar que personas como Alan García o Castañeda o
lo que representa Keiko Fujimori osen regresar a la política como si las
consecuencias de sus acciones no hayan sido deplorables (Una filósofa).
-Cuando desaparecen o se trivializan los
condicionantes morales y religiosos, como sucede en la actualidad, allí se
muestran las consecuencias. Si no tenemos la capacidad de abstraer y entender
términos tan concretos como justicia, libertad, entonces esa maldad que
llevamos, aflora. Después de todo es
más fácil asustar con el infierno o la condena eterna que explicar por qué
mandar matar con un sicario no es precisamente un acto de justicia, por qué
hacerse del dinero del otro mediante extorsión o asesinato no es un acto de
necesidad. De otro lado, me pregunto,
en relación de los que ordenan estos crímenes, ¿qué lleva a aquellos que rodean
a ese regidor, a ese empresario o ese novio -amigos, correligionarios,
empleados, familiares- a condescender y hasta me atrevería a decir, alentar sus
acciones? (Un empresario).
-Hace
unas semanas atrás viajé a Chimbote y si tuviera que resumir mi percepción
sobre la ciudad elegiría la palabra precariedad. Una ciudad en donde si bien
entra plata (puerto, harina de pescado) y se construyen centros comerciales al
estilo limeño/internacional, los transeúntes tiran todo al suelo, caminan y
conversan en plena pista. Es práctica
común que muchas jóvenes se vendan en las discotecas (sí, me pasó y me contaron
que es lo más normal). Sin contar los tiroteos que hay en algunas zonas o los
hallazgos de escuelas de sicarios. ¡Una cosa de locos!
Por
otro lado, en estos dos meses del 2013, ya han asaltado a un primo con pistola
robándole todo. A mis tíos los atracaron para robarles la camioneta y a uno de
mis mejores amigos lo asaltaron en la puerta de su casa, llegando del trabajo.
A otro amigo que estaba con él le rompieron la cabeza con la culata del
revólver. La situación se está poniendo realmente tensa. Yo no he creído en las
armas y menos en la violencia, pero si la falta de resistencia ante un asalto ya
no es garantía de preservar la vida, creo que me veo en la obligación de
tramitar mi licencia para portar armas para tutelar mi vida y la de los que me
acompañan. Ante este panorama, indigna leer las declaraciones del
Ministro del Interior hablando de que son solo percepciones de inseguridad. (Un abogado).
-No
sé qué quieren ocultar los medios de comunicación, pues el asesinato del
fotógrafo Choy no se debió a la delincuencia común (Un fotógrafo).
LA FRASE W:
Cuando se desconocían los peligros de la radiación solar, las clases escolares comenzaban en abril. Ahora, que se conocen estos peligros,
comienzan en marzo.
APRENDAMOS QUECHUA
Cuando
quiero pedir algo, el verbo qoy
(dar) incluye el sufijo –wa y resulta en
qoway, que equivale a dame o pásame, según el contexto.
Mankata qoway: Dame
la olla.
Rutunata qoway: Dame
la tijera.
Qellqanata
qoway: Dame el lapicero.
Kachita
qoway: Pásame la sal.