Estimados amigos,
Comparto con ustedes algunas ideas respecto al conflicto de
Cañaris, que tiene particularidades que vale la pena destacar. Por otro lado, después de las RP encontrarán
una buena noticia en relación a la hacienda San Agustín.
Quería avisarles finalmente, que, debido a un viaje que
realizaré y a dificultades para el acceso a internet, tendré dificultades para enviar
las RPs hasta fines de febrero.
Agradezco su comprensión y nos mantendremos en contacto a mi regreso.
Un saludo para todos,
Wilfredo
Reflexiones
Peruanas N° 446
LA
SANGRE DE CAÑARIS
Wilfredo
Ardito Vega
Hace unos
días, la Defensoría del Pueblo envió un oficio a la Presidencia del Consejo de
Ministros para recordarle un importante detalle sobre el conflicto de Cañaris:
que los habitantes de esta región son indígenas y que como tales tienen derecho
a ser consultados previamente sobre las actividades mineras en su
territorio.
Efectivamente,
los cañaris son un pueblo cuya identidad se remonta a tiempos
prehispánicos. De hecho, estuvieron
entre quienes se aliaron con los españoles, para enfrentar al adversario común:
los incas. Actualmente, hablan una
versión particular de quechua y están asentados en la fría sierra de Lambayeque. La mayoría vive en extrema pobreza y casi
no reciben atención estatal. El mes
pasado una amiga mía estuvo recorriendo algunos poblados donde recién
comenzaría a instalarse electricidad.
Se trata además de una zona con un ecosistema sumamente frágil, de la
cual parten los ríos que irrigan el resto de Lambayeque.
Allá por los años cincuenta,
San Juan de Cañaris fue reconocida como comunidad indígena y cuenta con títulos
de propiedad debidamente inscritos. Pese
a ello, el Ministerio de Energía y Minas ha lotizado su territorio, sin ninguna
consulta o información a los comuneros y, también sin consulta, lo otorgó en
concesión a la empresa canadiense Candente Copper para el proyecto minero
Cañariaco. Tradicionalmente, Canadá era
un país con buena reputación en América Latina, pero, desde Piura hasta
Guatemala, la falta de escrúpulos de diversas empresas mineras canadienses,
están resquebrajando la imagen de dicho país.
La conducta
de Candente no es una excepción: no sólo se instaló en territorio comunal sin una
autorización de la asamblea comunal, sino que en julio anunció que tenía el
respaldo de los comuneros obtenido en una asamblea en la que apenas 200
comuneros (de 3,500) aceptaron que la empresa continúe sus actividades de
exploración. La modalidad de presentar
una asamblea apócrifa ya ha sido intentada por otras empresas mineras como
Majaz-Río Blanco en Piura y demuestra el poco respeto de las empresas
involucradas por los campesinos. “Si no
estuvieran tan convencidos de que les pueden engañar y manipular podrían trabajar
con ellos”, me confiesa un amigo que trabajaba para una empresa minera en
Ayacucho.
En noviembre
pasado, en la asamblea de la comunidad de San Juan de Cañaris el 97% de los
comuneros rechazó las actividades de exploración dentro de su propiedad comunal,
tanto por los peligros para el medio ambiente, como porque consideran la
presencia de la empresa una usurpación.
Según la Ley 26505, citada por la Defensoría del Pueblo, “para disponer, gravar, arrendar o ejercer
cualquier otro acto sobre las tierras comunales de la Sierra o Selva, se
requerirá del Acuerdo de la Asamblea General con el voto conforme de no menos
de los dos tercios de todos los miembros de la Comunidad” (artículo
11). Ante esta decisión, a la empresa
sólo le queda abandonar las tierras comunales.
Lamentablemente,
hace unos días, 25 campesinos de Cañaris que intentaban defender sus tierras
fueron heridos por la Policía Nacional, en una dolorosa muestra de cómo el
Estado en lugar de respetar los derechos comunales agrede a los propios campesinos. Por ello es importante la intervención de la Defensoría del Pueblo,
cuando señala que la comunidad de San Juan de Cañaris está protegida por el
Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Desde el Instituto de Defensa Legal, además,
los campesinos no sólo tienen derecho a ser consultados, sino que inclusive
deberán dar su consentimiento pues se trata de un proyecto que puede generar su
desplazamiento. La Corte Interamericana de Derechos Humanos también ha indicado
que los indígenas deben dar su consentimiento cuando se trate de proyectos que
puedan alterar radicalmente su forma de vida (Sentencia del caso Saramaka,
párrafos 135-138)
Por si
acaso, el carácter indígena de los habitantes de Cañaris está reconocido por el
propio Ministerio de Cultura. Es más, el
Viceministerio de Interculturalidad está convocando a los hablantes de quechua
de Cañaris para un curso de preparación de intérpretes para los procesos de
consulta previa.
La actual
gestión del Ministerio de Energía y Minas no fue la que otorgó las concesiones
a la empresa Candente, pero lamentablemente se ha empecinado en negar a los
campesinos el derecho de decidir sobre sus propias tierras. Resulta penoso que
el gobierno haya cometido el mismo error que en Conga y Espinar: emplear la
violencia indiscriminada contra la población.
En los últimos
días, se viene por fin planteando el diálogo con la población de Cañaris y se
habla también de llevar electrificación y mejorar la educación que reciben los
niños. Es terrible decirlo, pero
pareciera que sólo cuando los campesinos dan una cuota de sangre, por fin las
autoridades les escuchan.
ADEMÁS…
-El
30 de enero, efectivos policiales ingresaron ilegalmente a la propiedad de la
familia Chaupe en las cercanías de
una de las lagunas amenazadas por el proyecto Conga y destruyeron varias propiedades para intimidar a los
opositores a la actividad minera en ese frágil ecosistema.
-Nos
complace mucho que Gerhard Müller,
Prefecto para la Congregación de la Doctrina de la Fe, le haya indicado a Juan Luis Cipriani que él no está
autorizado para retirar a los profesores de Teología de la PUCP y
que, por lo tanto, ellos deben reintegrarse a sus labores académicas.
-Indecopi multó a
la empresa Peruvian Airlines por la
aplicación de un reglamento interno que discriminaba a las personas sordas.
-Agradecemos a la empresa Mass Automotriz por la publicación de un aviso rectificatorio donde
señalan que no volverán a publicar requisitos discriminatorios en sus ofertas
de empleo.
-Las protestas de numerosas personas consiguieron detener la
destrucción de la hacienda San Agustín
a pocos minutos de que ésta se produjera, gracias a la intervención de la Dirección Regional de Cultura del Callao y del Ministerio Público de dicha
región. La casa hacienda será desmontada
e instalada en otro lugar.
APORTES Y COMENTARIOS
(Sobre la RP 445 relativa a los cobradores de combi)
-Sería tan bueno si
aprendiéramos a tratar bien a los cobradores y en realidad a toda la gente (Una profesora).
-Una
campaña que diga RESPETA PARA QUE TE RESPETEN. Es cierto, entre los cobradores
hay de todo, pero ya su trabajo en sí mismo está entre aquellos que más
distancia tiene que ver con los Derechos Humanos, tenemos que no sólo
sensibilizar, sino evangelizar a los ciudadanos para que mínimamente nos
tratemos unos a otros civilizadamente (Una
empresaria de San Miguel)
-Es increíble que haya personas que se
rayan por 20 céntimos en la combi, después que han pagado 320 soles por irse al
Circo Du Soleil. Por otro lado, hay
cobradores que desde que subes te son hostiles, si saben que vas desde el
paradero inicial hasta el final. Dicen
en voz alta “¡Otro plomo!” ¿No te ha
pasado? El chofer es otra historia, hay
desde los que trabajan responsablemente y aquellos que piensan que están en una
pista de carreras cuando les conviene o estacionan su combi en el paradero el
tiempo que sea necesario para llenar su vehículo. (Un
ingeniero) En realidad, nunca me ha
pasado, y a veces he pagado 3 soles por largos recorridos en combi (WA)
-Si
tú tratas bien a una persona, recibirás lo mismo de ella. Te lo digo porque yo
trabajo hace casi 30 años con campesinos y constato una actitud positiva, pese
a todos los comentarios negativos, despectivos y prejuiciosos de otros colegas.
No obstante, creo que en relación a los cobradores de combi, una buena parte
del problema radica en las malas condiciones de trabajo, pero sería necesario
que tuvieran alguna capacitación. Por
cierto, eso depende de los dueños de las unidades, en cuyo sentido van las reformas
del transporte de la MLM. Mientras eso
no concrete, tendremos el riesgo de tener personas de poca formación en ese
puesto, y eso es una puerta abierta a un mal manejo de sus emociones, que se
traduce en criollo a "cobrador achorado" (Un ingeniero agrónomo, desde Huaraz).
-Creo
que no debería haber el oficio de cobrador, en verdad no deberían existir las
combis. Pero en fin, son parte de nuestro cuarto mundo y del Perú que
avanza pero ¿avanza? Cada vez nos
volvemos más inhumanos y en varias combis ponen el aviso: Mi educación depende
de la suya o algo así. Es decir si te maltratan yo también maltrato... (Un funcionario universitario).
-No
sólo los cobradores sino todas las personas que hacen todo tipo de trabajo
se merecen nuestro respecto: vendedores ambulantes, valet parkings,
empleadas del hogar, etc. (Un abogado de
La Molina).
-Creo que ya no son pocos los pasajeros que
agradecemos al cobrador y piloto. Y en muchos casos reconocemos su correcta manera
de conducir (cuando es así). Los minutos de viaje que transcurrimos en un cooster o
combi, pueden ser valiosos para pensar, leer. Parte de nuestra vida
depende de la responsabilidad del conductor. Por ello debemos estar
agradecidos. Se necesita una alianza entre los pasajeros y el conductor del
vehículo, lo cual significa un buen trato, un mutuo respeto y una buena manera
de conducir. Debemos mejorar para un transporte más humano. Esto
es parte del cambio en el que los ciudadanos que residimos en Lima y la
Municipalidad venimos participando. No podemos perder dos años de nuestra
vida (Un promotor de derechos humanos,
vinculado a la Municipalidad de Lima).
Lamentablemente, ésta se ha distanciado de los conductores (WA)
-Pocas
veces me he encontrado con cobradores como el que nos cuentas. Lamentablemente la mayoría han sido abusivos,
desconsiderados e irrespetuosos. Muchas veces la indignación hace que reclames
-lo que pocos pasajeros secundan- teniendo por respuesta algún improperio peor
que ha puesto a prueba mi tolerancia y paciencia. También soy consciente de lo duro que debe
ser estar en el lugar del cobrador, lo que su trabajo implica en esfuerzo y
sacrificio, definitivamente no es fácil (Un arquitecto de Los Olivos).
LA
FRASE W:
Lo
terrible de la campaña de la revocatoria sería convertir al NO en un símbolo de
status.
APRENDAMOS
QUECHUA
Relaciona las frases en castellano con su equivalente
en quechua:
¡Hasta mañana, papá! ¡Tiyaychik, ñañaykuna!
¡No compres flores blancas! ¡Compra flores azules! ¿Allillanchu, yanapaq?
¡No compres sal!
¡Ama yuraq waytakunata rantiychu!
¡Anqas waytakunata rantiy!
¡Siéntense, amigas! (una mujer) ¡Ama
hina kaychu, mosoq pichanata rantiy!
¡Por favor, compra una escoba nueva! ¡Sulpayki, mamay!
¿Cómo estás, ayudante? ¡Paqarinkama,
taytay!
¡Gracias, mamá! ¡Wawqiykuna,
hamuychik!
¡Vengan, amigos! (un hombre) ¡Sumaqllaña mikunayki, ñañay!
¡Tu comida estuvo muy rica, hermana! (una mujer) ¡Ama kachita rantiychu!