A
pocos días de la consulta revocatoria corresponde analizar por qué se llegó a
un proceso que puede generar mucha inestabilidad.
Un
saludo cordial y una buena semana para todos,
Wilfredo
Reflexiones Peruanas N° 449
LA REVOCATORIA Y
LOS PREJUICIOS
Wilfredo Ardito
Vega
Una
de las consecuencias más penosas de la consulta revocatoria en Lima es la
reafirmación de una serie de prejuicios racistas y clasistas. “Los pobres votan por el SÍ porque buscan el
clientelaje y son los que más se dejan
manipular por los medios de comunicación”, me dice un joven “noísta” que habita
en San Isidro. “Se venden por un paquete de galletas o un
kilo de azúcar”, comentan otras personas.
“Los del SÍ son los choferes de combi, que son sucios y rechazan el
orden”, me dice una vecina de Surco.
“Detestan a Susana porque es honesta”, me dice un vecino de
Miraflores.
Curiosamente,
muchos de los que explican de esta manera el rechazo hacia la Alcaldesa en los
sectores populares, se consideran a sí mismos personas progresistas. Algunos dan un paso más: “No soy racista,
pero cada vez que veo a Marco Tulio en la televisión, siento un desprecio
terrible y me da cólera que un cholo ignorante tenga tanto poder”, confiesa una
amable señora.
Por otra
parte, buena parte del rechazo hacia la Alcaldesa se basa también en prejuicios
raciales: los blancos suelen ser vistos por los demás peruanos como altivos,
poco trabajadores, egoístas y racistas, todo lo cual está englobado en la
expresión despectiva “pituco”. Yo estoy
convencido que un factor importante de las derrotas electorales de Vargas Llosa
y de Javier Pérez de Cuéllar frente a Fujimori fue la imagen blanca-pituca que ellos
y su entorno proyectaban. Para ganar elecciones
en el Perú (o en Lima) un candidato blanco tiene que mostrarse excesivamente
campechano, al estilo de Ricardo Belmont o Alan García… o enfrentarse a alguien
considerado aún más pituco, como la propia Susana Villarán en relación a
Lourdes Flores.
A
los prejuicios raciales contra la Alcaldesa se ha sumado su condición de mujer,
en una sociedad donde a las mujeres se les exige demostrar su capacidad, y ser
de izquierda, dado que mucha gente piensa que la izquierda no sabe
gobernar. Por ello tantos ciudadanos han
sido muy sensibles frente a la aparente ausencia de obras o los problemas de
ineficiencia. Inclusive, hay quienes
creen que la Alcaldesa menosprecia a los habitantes de San Juan de Lurigancho,
o que no sentía nada frente a los muertos en La Parada (los blancos son
crueles). Mientras los promotores de
la revocatoria han manipulado estos prejuicios inescrupulosamente, me parece
que ni Susana Villarán ni su equipo han sido conscientes de estos problemas,
debido al tabú que impide reflexionar las consecuencias del racismo en nuestra
sociedad.
Si
lo hubieran tenido en cuenta, habrían medido las repercusiones de algunas
decisiones, que tenían sin duda buena intención, pero que afectaban a los
sectores populares, como las congestiones de tráfico que genera reservar la
Arequipa para ciclistas los domingos, la mala señalización de los paraderos de las
avenidas Tacna y Abancay o privar a los
ciudadanos de sus tradicionales espacios de relajación colectiva, como plazas y
parques, para que fueran sede de deportes extremos o conciertos.
Muchas
obras de Villarán han buscado ayudar a los limeños tradicionalmente
discriminados, desde las operaciones de cataratas para ancianos pobres hasta la
renovación de plazuelas en los Barrios Altos, pasando por los primeros
semáforos para invidentes y la enseñanza de natación a millares de niños. Pese
a ello, en muchos aspectos, la conexión con la población ha sido muy débil, al
punto que muchas personas no vinculan el símbolo Lima Para Todos con la actual
gestión municipal. Una muestra visible es
la imponente Casa Rímac, transformada en una galería para exposiciones
vinculadas a la problemática de exclusión, pero casi desierta, aunque está en
el transitado jirón Junín.
Una
seria limitación es que la Municipalidad nunca aprobó una Ordenanza contra la
discriminación como existe en muchas ciudades del Perú, pese a que durante
estos dos años con frecuencia me anunciaban que lo harían.
Ahora
bien, en relación a la misma consulta revocatoria se aprecia otra actitud
discriminatoria por parte de la mayoría de limeños: durante dos décadas, muchos
alcaldes en el interior del país vieron truncado su mandato por las intrigas de
sus rivales políticos. “Ha sido como
el tiempo de la violencia política”, me dice un amigo abogado, “cuando las
revocatorias se hacían lejos, en la sierra, a los limeños no les importaba”. En realidad, ha tenido que producirse un
proceso revocatorio en la capital para que los analistas políticos se preocupen
sobre la inestabilidad que esta figura genera para la democracia.
Esperemos
que pronto una reforma constitucional elimine esta figura arbitraria y costosa y,
si el próximo domingo el equipo de Susana Villarán logra superar esta prueba, le
corresponde evitar el triunfalismo y buscar acercarse a quienes hace dos años
les dieron la victoria. Pase lo que
pase, queda como lección reconocer los prejuicios existentes entre los peruanos
y aprender a enfrentarlos.
ADEMÁS…
-Nuevamente
un alcalde fue asesinado por sicarios en el norte del país. Esta vez, fue el caso de Wilder Cieza Silva, alcalde de
Camporredondo, en Luya, Amazonas.
-16 personas murieron en un accidente en
la carretera entre Camaná y
Arequipa. Las víctimas viajaban en un bus-camión, vehículo prohibido para el
transporte de pasajeros.
-Ninguna
autoridad del Poder Ejecutivo asistió a las exequias de la mujer policía Delia Grozo Egoávil asesinada en
Magdalena. La Municipalidad de este
distrito se ha comprometido a apoyar la
educación de sus hijos. Paradójicamente,
los funerales se realizaron el Día de la Mujer.
-Lamentamos
señalar que el Calendario Cívico Escolar
no considera al 21 de marzo, Día Mundial
contra el Racismo, pese a que sí se incluyen otras fechas como el Día
Mundial de la Internet, la batalla de Pucará y los aniversarios de Albert
Einstein y Pablo Neruda. Parece ser que
en el Ministerio de Educación no se prevé ninguna reflexión sobre la
problemática del racismo, tan presente en los colegios.
-El
Ministerio de Cultura realizó sendas presentaciones de la plataforma Alerta contra el Racismo en las
ciudades de Puno y Chiclayo. Esperemos que a nivel nacional se logre
conocer este valioso instrumento.
-Hacemos
llegar nuestra solidaridad a las religiosas que atienden en el restaurante L’Eau Vive (Agua Viva), en
el Jirón Ucayali, a quienes el Arzobispado pretende desalojar de la casona que
restauraron pacientemente. Sería una
pena que el centro histórico perdiera uno de sus establecimientos más
tradicionales y apacibles.
APORTES Y
COMENTARIOS (Sobre la RP 448, relativa a la Alerta contra el
Racismo):
-¡A
no bajar la guardia! (Rafael Santa Cruz,
músico).
-Por
ahora, a primera vista, podemos decir que hay buenas intenciones, que se necesita
además voluntad política para que sea útil y cumpla sus objetivos. Es necesario que se integre a las redes
sociales, necesita plantearse algunos objetivos pedagógicos y tal vez un
seguimiento de denuncias administrativas, y cosas así, pero de todos modos es
bueno que el Estado se plantee asumir ese tipo de compromisos y que involucre a
la ciudadanía como estrategia central ¡Es un buen reto y muy digno de
destacar! (Un sociólogo, desde Chiclayo).
-Para
que esto se cumpla también debemos estar atentos como sociedad civil en nuestro
rol de vigilancia. Lo cierto es que es un paso importante en la lucha contra el
racismo, que esperamos sea sostenible (Una
periodista, activista contra el racismo).
- Ojala que este programa no sea tan
pantalla como lo es el propio Ministerio...
Lo digo en buena onda: deberían empezar por controlar los contenidos de
TV, como el Negro Mama" y la Paisana Jacinta (Un comentario en el Facebook).
-¡Hace
poco escuché a Guajaja decir en tono justificante de que un día entendió que si
le hacían entrar por la cocina a las casas donde lo contrataban para tocar, no era
por racismo sino para preservar el factor sorpresa para el homenajeado! Fue en
el programa de Chema Salcedo, quien saludo la "forma alegre" en la
que Guajaja tomaba la vida. Sugiero que el movimiento antirracista le dé un
antipremio a Guajaja... (Un abogado de
Iquitos).
LA FRASE W:
Insultar a
quienes votan de manera diferente es una forma extraña de hacer proselitismo.
APRENDAMOS QUECHUA
Seguimos aprendiendo a usar el verbo qoy (dar)
Mankata qoway: Dame
la olla.
Rutunata qoway: Dame
la tijera.
Qellqanata qoway: Dame el lapicero.
Kachita qoway: Pásame la sal.
Qollqeta qoway: Dame el dinero (de qollqe,
dinero)
Wisllata qoway: Pásame la cuchara (de wislla, cuchara).
Y la negación sería:
Ama qollqeta
qowaychu: No me dés dinero.
Ama wisllata
qowaychu: No me pases la cuchara.