RP 428: Y frente al racismo, ¿qué hacemos?

0 views
Skip to first unread message

Ceci Lanegra

unread,
Oct 6, 2012, 9:17:39 PM10/6/12
to --GERALDINE DIESTRA ELGUERA----, ..........ORLANDO ...................., adriana trebejo segura, Aldo, Alex Noa, Alex Rojas, Alexander, Alfonso, Amelia Palacios, Amnistía Internacional Lima Perú, AMOS, Amparo Huamán, Ana Félix, Ana Snjm, Andrés B, Andrés G, andreja...@gmail.com, angelica...@hotmail.com, Anita Farfán, Annie Merino, Anto Cúnsulo, Antonio Vargas, Anya García, Aquilina Y, Aracelli Loyola, Aracelli Vera, asanc...@hotmail.com, Beatriz Guimaray, Benedic S, Beniz Segura, Berta Alayo, Bettyk ..., biblioteca alejandria, bron...@yahoo.com, C L, Bihayne Flores Perez, CarLoS BorJa, Carlos Montes, Carlos Martín, Carolina, cecil medina, Celia Villon V., Cesar D M, celia marisol pampa callata, cesar manuel pastor huarcaya, Christhian C. B, christian vega, Christopher M. Acosta, nikita einundzwanzig, cja...@yahoo.es, Clarisa Ocaña, Claudia Ch, claudia janeth fernandez pinazo, Claudio Wollseifen Lecomte, Daniel Julián Domínguez Gómez
Hola amig@s:
El sábado 13 de Octubre tendremos una actividad como colectivo antiracista, será en el jirón de la unión (frente a la iglesia la merced), a las 11:00 am hasta las 12, están cordialmente invitados.
Atte
Ceci
968277214


Estimados amigos,
Antes de esta RP les envié un mensaje con una serie de testimonios que han venido llegando sobre cómo muchas personas viven el racismo.    Aquí les envío otros que he recibido en los últimos días y uno de mi parte que yo quería añadir.
Por si acaso, mañana jueves, a las 7pm, se repite el programa de Tiempo Después en el que intervinimos Mónica Carrillo y este servidor sobre esta problemática.   
Un saludo cordial y una buena semana para todos,
Wilfredo
 
Reflexiones Peruanas N° 428
 
Y FRENTE AL RACISMO… ¿QUÉ HACEMOS?
 
Wilfredo Ardito Vega

Me ha pasado muchas veces: los asistentes a una charla sobre racismo llegan con desinterés, especialmente si acuden solamente porque la actividad ha sido dispuesta por sus jefes o profesores o porque se ha ofrecido un certificado de asistencia.

Luego, durante la charla, la expresión de todos comienza a cambiar, pues súbitamente se dan cuenta que ellos han sufrido racismo o lo han practicado.    Quizás recuerdan los abusos recurrentes que se producían en el colegio, alguna dolorosa escena familiar o las burlas que se practican contra los compañeros de trabajo de piel más oscura.  Acaso se ponen a pensar en el trato que reciben las empleadas del hogar que conocen.  Es un momento muy duro, porque quienes creían que iban a una capacitación más, se sienten tocados en sus fibras más íntimas: se está hablando de algo tan frustrante y permanente que es preferible no pensar en ello.
Y luego, es posible que alguien me haga la pregunta que me hizo Melania Urbina en el programa Tiempo Después: 

-¿Qué se puede hacer contra todo esto?

La pregunta debe ser respondida con detenimiento, porque  sería un error imitar las respuestas de otros países, pues en el Perú el racismo tiene características particulares, como la dificultad para ubicar a discriminados y discriminadores o la interiorización del racismo por sus propias víctimas.    Sería también un error pretender enfrentar el racismo  con políticas similares a las usadas contra el machismo o la discriminación por discapacidad.

En el aspecto normativo,  se tienen ya leyes y ordenanzas que sancionan el racismo y, además, el Proyecto de Ley 756, de ser aprobado, implicaría la realización de políticas públicas al respecto.

Sin embargo,  es necesaria también una decisión institucional e individual: el Estado y cada uno de los peruanos debemos reconocer que el racismo existe y que está en todos nosotros. 

Aceptado el problema, es fundamental enfrentar los estereotipos racistas, sobre los cuales se basan los prejuicios, que a su vez generan las acciones discriminatorias.   Se debe actuar, nuevamente, desde una esfera personal e institucional, para corregir la asociación de belleza, éxito y felicidad familiar con rasgos europeos.  Esto debe hacerse en las instituciones públicas, los colegios, las empresas privadas y los medios de comunicación.   

Resulta fundamental que todas esas instancias exista también un plan interno para prevenir y enfrentar los casos de racismo y discriminación.   Sabemos que en muchos colegios ahora se pretende implementar estrategias antibullying, pero éstas parten de una premisa equivocada: reducir el maltrato a las circunstancias personales del agresor, sin reconocer el componente racista que tienen muchos insultos y maltratos.      El agresor se siente reforzado por un entorno familiar y escolar donde se considera que existen seres inferiores, maltratables. 

Se necesita además un observatorio sobre el racismo que pueda señalar los casos más graves de racismo, como la exclusión de personas andinas o negras de la publicidad, de la Escuela de Oficiales de la Marina y proponer soluciones.  Esta instancia sólo tendrá credibilidad si posee la suficiente independencia para intervenir ante cualquier institución, sea la Municipalidad de Lima, la Defensoría del Pueblo o las ONGs, sin asumir a priori que existen lugares exentos de racismo.   

A mi modo de ver, además, es importante tener cuidado con los “cargamontones antirracistas”, llenos de insultos y amenazas,   que se producen cuando un episodio racista llega a los medios de comunicación.  Estos casos deben ser considerados una muestra de una realidad más amplia.  De lo contrario, focalizarse desproporcionadamente en estos episodios encubre problemas mucho más extendidos: la semana pasada, por ejemplo ocurrieron cientos de casos de racismo en los colegios de Chiclayo o Arequipa; en Puno o Huancavelica miles de enfermeras tuvieron actitudes racistas hacia los campesinos;    en el Poder Judicial decenas de vigilantes pidieron documentos a las personas cuyos rasgos físicos los hacían pasar como “sospechosos”, mientras dejaban pasar a personas blancas y en Lima o Trujillo, miles de trabajadoras del hogar se fueron a dormir en habitaciones reducidas, que más parecen depósitos.   Todos estos casos no se solucionarán espontáneamente, sino mediante políticas públicas. 

Algunas personas insisten en las charlas que es necesario centrarse en formar en los niños más consciencia contra el racismo.  En todo caso, los niños requieren que padres y profesores, cambien su comportamiento.    Un adulto puede perfectamente aprender que determinadas frases y actitudes hacen daño. 

¿Será muy costoso promover la lucha contra el racismo?  Hay quienes pretenden enfrentar otros problemas sociales organizando eventos inútiles en costosos hoteles, gastando con desenfreno el dinero de la cooperación internacional.  Lamentablemente, así es posible que una causa valiosa termine desprestigiada.  No creo que ni siquiera haya que comprar una empanada para luchar contra el racismo.  De hecho, ni las Ordenanzas, ni las sanciones a locales racistas costaron un sol.  Lo prioritario es asumir que el problema existe y que necesario enfrentarlo en todos los ámbitos de nuestra vida cotidiana.
 
ADEMÁS…

-La semana pasada, el Tribunal Constitucional sentenció que la comunidad de Tres Islas (Madre de Dios) tenía el derecho de impedir el ingreso a madereros ilegales y mineros informales.  Se reafirmó específicamente la autonomía de las comunidades nativas, lo cual es un importante precedente para muchas otras comunidades afectadas por intrusos.

-La Municipalidad de Lima ha decidido incorporar como guías a un grupo de adultos mayores, quienes se han capacitado para mostrar a los vecinos la zona de Barrios Altos.  De igual manera, la Municipalidad del Rímac está realizando paseos peatonales en dicho distrito, en la misma ruta que el año pasado recorríamos con Lima La Única y Lima Antigua.

-Por abrumadora mayoría, los campesinos de la comunidad de San Juan de Cañaris rechazaron las actividades mineras que la empresa Candente proyecta llevar en sus tierras.  Para evitar un grave conflicto social, sería conveniente que estas actividades fueran canceladas definitivamente.

-Se ha constatado un marcado descenso de la mortalidad materna en nuestro país, de 318 por 100,000 nacidos vivos en 1980 a 185 en el 2000 y a 93 en la actualidad.   Las casas de acogida, el parto vertical, la capacitación en temas interculturales al personal de salud vienen dando fruto durante los últimos años… pero la cifra sigue siendo demasiado elevada comparada con los países vecinos.

-Agradecemos a la Defensoría del Pueblo por su pronta intervención para que el INEI corrija un aviso discriminatorio por razón de edad.   Agradecemos también a la oficina de APRODEH en Apurímac por difundir dicha situación.

-Felicitamos al Arzobispo de Huancayo, Pedro Barreto, por su nombramiento como integrante del Consejo Pontificio de Justicia y Paz.
 
APORTES Y COMENTARIOS (Sobre la RP 427 referida al racismo):

-Debo mencionar un incidente que no sé si atribuirlo al racismo, al clasismo o a la paranoia generalizada que se vive en Lima.  En julio acudí a una parroquia que se ubica por la Avenida Velasco Astete cerca de Caminos del Inca, para separar una misa para mi mami. Lamentablemente el despacho parroquial estaba cerrado y yo estaba tratando de ver el anuncio del horario de atención. En ese momento se estacionó un auto, cuya conductora salió despedida como un misil para (casi alzándome la voz) preguntándome 'qué quería'. Le expliqué que venía a separar una misa y la señora muy descortésmente me dijo que viniera el lunes siguiente (creo que era sábado).   Lo cierto es que me causó la impresión que la señora (muy devota sin duda, ya que traía a unas monjas) pensaba que iba a robar o hacer alguna fechoría. Así que le dije que no temiera y que fuera más cortés. ¿Podría este caso puede considerarse un ejemplo de 'perfil social/racial? (Un historiador).

-Hace muchos años que un amigo me invitó a un concierto en una discoteca miraflorina de triste recordación... llegamos a la puerta y a mí me dejaron pasar y a él lo retuvieron. Como era amigo del grupo que se presentaba, estaba en la lista de invitados... porque si no, no lo hubieran dejado pasar porque tenía la piel “muy oscura”. Yo me quise ir, pero como a él no pareció importarle nos quedamos.   Te conté lo que vi en Ancón... eso sí que me indignó... ya que quieran limitar el uso de los escalones a la playa (Una abogada de Jesús María). 

-Dentro de pocos meses yo voy a dar a luz y ya he escuchado varios comentarios de otras madres peruanas que viven en Europa (tipo la queja: "Mi marido rubio-ojos-azules y mira como salió mi niña, igualita a mí").   Algunos compatriotas me dicen: "¡Qué suerte, seguramente tu hijito saldrá blanquito como el papá!". Cuando yo contesto que me encantaría que se pareciera más a mi familia (sobre todo a mi sobrino-ahijado que adoro), me dicen: ¡Ay no, que salga blanquito!   Por supuesto que todos estos comentarios son con la mejor intención del mundo, de gente amable y buena, lo cual es una prueba evidente de lo arraigado que está el problema y lo poco que nos damos cuenta (Una ingeniera peruana, casada con un alemán).

-Siempre me impresiona cuán arrogantes pueden ser algunos limeños cuando recorren el Perú.  Hace unos días, en la parroquia de Máncora, había una pareja escuchando misa con sus dos hijos, con un gran espacio entre ellos.   Al otro lado de la banca había tres señoras apiñadas con seis niños, pero los limeños ni siquiera se movieron para que los demás pudieran sentarse más  cómodos.  Al momento del abrazo de la paz, una señora de Máncora quiso saludar al limeño y le tocó la espalda, pero el hombre volteó y le lanzó una mirada de total desprecio.   A la salida, los niños comenzaron a bromear con dos empleadas, que se unieron a la familia.  Ellas habían estado en otra parte de la iglesia, como ocurría en los tiempos coloniales. (Wilfredo Ardito).
 
-Ayer dejé a mi hermano en el aeropuerto y en el restaurante estuve conversando con una chica argentina.  Resultó que era modelo de Oeschle y me contó que casi todas sus compañeras son también argentinas.  ¿Tiene sentido que mantengamos un criterio de belleza que nos obliga inclusive a traer modelos de otros países?  (Un abogado). 
 
-Desde que dí la noticia de mi embarazo en Perú escuché muchos comentarios del tipo "Siendo el padre francés van a mejorar la raza".  Al principio me daba el tiempo de explicar (después de molestarme) que la raza seguiría siendo la misma, porque sólo existe la raza humana, pero al final tenía que hacer como si nada, porque la gente terminaba resentida con la aclaración.   Ahora que vivimos en Francia, la familia y amigos de mi esposo unánimemente nos desean que la niña sea del color "tan lindo" de su madre :). 
El problema en el Perú es que hemos interiorizado la idea que a más claro el color de piel se aseguran mejores oportunidades en la vida.  Entonces hay un círculo vicioso porque los niños crecen escuchando esos mensajes y los interiorizan, y he ahí una nueva generación de potenciales racistas.    El cambio debe comenzar en casa pero sobretodo debe consolidarse en la escuela. En mi caso recuerdo una profesora de primaria que era de origen provinciano, como la mayoría de sus alumnos, pero se empeñaba en marcar diferencias entre blanquitos y no blanquitos.   No importaban las notas, sus alumnos sabíamos que los no blanquitos nunca estaríamos dentro de sus preferidos.    Cuando mi hermano de 15 años se cambió a un colegio de La Molina, me imaginé lo que le esperaba, así que me esmeré mucho en hablarle de racismo, clasismo y otras taras que encontraría, pero igual un día que veíamos sus fotos de bebé lo escuché alegrarse de ver lo blanco que había sido y luego lamentarse profundamente porque con el tiempo se había "oscurecido" (Una abogada peruana).
 
-Allá por los años ochenta, recuerdo que en un pueblo en Huancavelica murió un niño. Estuvimos con los familiares y vecinos en el velorio. También estaban sus hermanas y hermanas.   Resultó que todos los presentes decían “¡Qué pena que ha muerto el más blanquito de todos!".   Cada nueva persona al entrar repetía lo mismo sobre “el más blanquito”, como  si no hubiera sido tan triste que alguno de los otros hermanos hubiera muerto.   Yo, con poco tiempo en el Perú, no podía creer lo que  estaba escuchando.  Nadie pensaba en cómo podían sentirse los otros niños.    Esa fue mi primera lección de racismo en este país y nunca lo olvidé (Una cooperante austriaca).

LA FRASE W:

Cuando en 30 años te pregunten: “¿Y tú qué hacías en esa época frente al racismo?”, habrá  que estar listo para tener una buena respuesta.

APRENDAMOS QUECHUA 29: LO MIO Y LO TUYO (6)

Si repasamos las lecciones anteriores, será sencillo traducir estas expresiones al quechua.  Al final están las soluciones de los ejercicios que les enviamos en la lección anterior.
Tu corazón
Tu papá
Mis flores
Tu casita
Tu nombre
Mi almohada
Tu cama
Tu silla
Tu escoba
Tu amiga (a una mujer)
Mi amiga (un hombre)
 
Respuestas al ejercicio de la lección 28
 
Llamkamasiyki:  Tu colega de trabajo
Tiyanay:  Mi silla
Waytachayki: Tu florecita
Urpichay: Mi palomita
Uyayki:  Tu cara
Turaykikuna: Tus hermanos varones (a una mujer)
Nunayki:  Tu alma
Pichanay:  Mi escoba
Panayki: Tu hermana (a un hombre)
Ñawichayki: Tus ojitos
 


RP 428 qué hacemos racismo.doc
Reply all
Reply to author
Forward
0 new messages