RP 447: Tiempo de Homicidas

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Ceci Lanegra

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Feb 25, 2013, 8:18:51 PM2/25/13
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Asunto: RP 447: Tiempo de Homicidas

Apreciados amigos,
Han pasado dos semanas, desde la última RP.   No me había tomado un descanso así en los últimos 8 años, pero creo que fue necesario.  Ahora, lamentablemente, toca retomar las RP comentando estos preocupantes sucesos.
Un saludo cordial y una buena semana para todos,
Wilfredo
Reflexiones Peruanas N° 447
TIEMPO DE HOMICIDAS
Wilfredo Ardito Vega
Nunca conocí a Luis Choy, pero muchas veces había admirado sus reportajes gráficos, como aquel sobre el terremoto del 2007 o las fotografías de los peregrinos que acudían la fiesta del Qoyllur Riti. 
Su indignante asesinato se suma a una larga sucesión de crímenes que reflejan cómo la delincuencia en el Perú se viene volviendo cada vez más letal.  Este proceso existe desde hace años en Trujillo, se ha expandido a Chiclayo, Piura y Chimbote y ahora se manifiesta en todo su horror en Lima. 
Hasta hace poco,  a diferencia de otros países, como Guatemala o Venezuela,  las víctimas de un robo o un asalto pasaban un mal rato, pero no eran asesinadas.  Ya no es así, como ilustran los asesinatos del señor Félix González en la notaría Paíno y del empresario alemán Sepp Schauberger en Chaclacayo, en este último caso cometido por un individuo contratado para dar seguridad.  
A los homicidios que tienen por móvil el robo, se suma el creciente número de crímenes cometidos por sicarios.     Con frecuencia el autor intelectual busca eliminar rivales políticos, como ocurrió con señor Antenor Rodríguez, regidor de la Municipalidad de Chao (La Libertad) el 7 de febrero.   Dos días después, el médico Augusto Wong, vicepresidente de la región Amazonas, fue asesinado en Bagua por un sicario de dieciséis años.      
Bajo esta misma modalidad, en diciembre fallecieron el Alcalde de Casma, José Montalván, y el alcalde de Angasmarca (La Libertad) Diógenes Geldres, mientras participaba en una actividad navideña.   En este último caso, los sicarios fueron detenidos y confesaron que actuaron nada menos que por encargo del Teniente Alcalde Joel Carbajal y del regidor Tomas Parimango.   
Los periodistas también enfrentan serios riesgos: a comienzos de febrero, desconocidos arrojaron un artefacto explosivo en Huaral contra la casa de los periodistas radiales Richard y Jaime Toledo y en Cañete dos sicarios atentaron contra Juan Carlos Yaya, que denunciaba diversas irregularidades en su programa de radio en Cañete.  Afortunadamente, sobrevivió al atentado.  
A estos crímenes se suman los que de manera permanente cometen las mafias de extorsionadores en el norte del país y los homicidios ligados a la minería informal (como ocurre en Suyo, Piura) y las mafias de la construcción civil: solamente el 11 de febrero, los albañiles Javier Arnao, Juan Carlos Ramírez y Wilmer Avalos fueron asesinados por sicarios en diversos lugares de Lima.
Resulta estremecedor además reconocer que cada vez más personas en el Perú emplean a sicarios para “resolver” un conflicto familiar, apoderarse de un terreno, controlar un colegio o inclusive vengarse por un “amor” no correspondido: en Chimbote, también en este violento febrero, la adolescente Fresia Morales de tan solo 17 años fue mandada asesinar por su expareja. 
Ahora bien, es verdad que los sicarios y quienes encargan sus “servicios” han perdido todo criterio moral, pero yo creo que estas personas no aparecen por casualidad en un contexto social.   Yo considero que es nuestra sociedad como tal la que está enferma, aunque se rehúse a reconocerlo, por el menosprecio que existe hacia la vida humana y la incapacidad para buscar formas de resolver conflictos que no impliquen la eliminación del otro.  
Este desprecio ya lo vimos durante la violencia política y sabemos, que, en el caso de quienes cometieron terribles crímenes desde el Estado, muchos siguen libres, algunos inclusive en destacados cargos públicos, sin que a la sociedad parezca importarle.      La misma impunidad acompaña las muertes que la policía cometió el año pasado en Celendín, Bambamarca o Espinar y en esos casos, muchos amables padres de familia limeños  sostenían que los campesinos merecían morir por “borregos” o “comunistas”.   También hubo quienes, durante el desalojo de La Parada, comentaban con desparpajo que más pena les daba la yegua muerta que las personas fallecidas.    
El incremento de homicidios hace urgente reformar el accionar de diversas instituciones estatales, además de incrementar la presencia policial.  Por ejemplo, en Trujillo algunos fiscales, bajo una interpretación particular del nuevo Código Procesal Penal intencionalmente archivan numerosas denuncias, para que solamente lleguen al Poder Judicial los casos en los cuales es segura una condena.     Esta práctica irresponsable lleva a la impunidad y frustración de la población.  
También debe enfrentarse el creciente uso de sicarios menores de edad para eludir la responsabilidad penal.   El asesino de Augusto Wong está ahora internado en Maranguita, como si hubiera robado dos celulares, pues legalmente ese homicidio “no fue un delito”.  Al menos debería haber establecimientos especiales de reclusión para estos criminales.     
Sin embargo, junto con las intervenciones de las autoridades para proteger a los ciudadanos y sancionar a los homicidas, a los ciudadanos nos corresponde promover una consciencia generalizada sobre la importancia de la vida humana.   Podemos ser un país en vías de crecimiento económico, pero esta consciencia está lejos de ser reconocida.  Me temo que esta tarea le preocupa a muy pocas personas. 
 
ADEMÁS…
-Los campesinos de Quiruvilca (La Libertad) se encuentran desde hace una semana enfrentados a la empresa Barrick, a la que acusan de incumplir los acuerdos suscritos y de poner en peligro el medio ambiente de la región. 
-El Ministerio de Cultura elaboró un video para sensibilizar a la población sobre la diversidad lingüística.  Lamentablemente, el video se ha realizado íntegramente en castellano y no muestra ni una palabra en asháninka, quechua u otra lengua indígena: http://www.youtube.com/watch?v=TxGqd74N1UI
-Felicitamos a la Municipalidad de Miraflores por la construcción de un puente peatonal sobre la Bajada Balta, que facilita el desplazamiento a las personas mayores o con discapacidad, así como por las nuevas instalaciones de la Playa La Estrella, la primera playa accesible.
-De igual manera, el CONADIS, la Municipalidad de Punta Negra y el Ministerio de Poblaciones Vulnerables implementaron una playa accesible en Punta Negra.  Esperemos que se tomen medidas similares en otras playas del litoral.
-El restaurante Fiesta Gourmet puede ser severamente sancionado por la publicación de una oferta de empleo discriminatoria por motivos de edad y sexo.
LA FRASE W:
Ninguna situación de criminalidad es tan grave que no pueda empeorar.
 
APRENDIENDO QUECHUA
 
En las lecciones anteriores, hemos visto que para pedir u ordenar se usa el verbo en infinitivo: tiyay, rantiy, hamuy.  También vimos que para el objeto directo se añade el sufijo –ta:
 
Yakuta rantiy: Compra agua (de yaku, agua)
 
Uchuta rantiy: Compra ají (de uchu, ají)
 
Mankata rantiy:  Compra una olla (de manka, olla).
 
Rutunata rantiy: Compra una tijera (de rutuna, tijera)
 
En la siguiente lección aprenderemos el uso del verbo dar.  


RP 447 sicarios de febrero.doc
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