Mientras
la economía crece, muchos problemas se mantienen o inclusive se agravan. Verán que la RP sobre los ataques a la
Teología de la Liberación suscitó muchos comentarios.
Desde
Abancay, un saludo cordial y una buena semana para todos,
Wilfredo
Reflexiones
Peruanas N° 442
MÁS ALLA DEL CRECIMIENTO
Wilfredo Ardito
Vega
Quizás
el único consuelo que les queda a los limeños que cada mañana enfrentan la
agobiante proeza de enfrentar el tráfico para llegar a sus centros de trabajo o
de estudio es pensar “Es que estamos
creciendo”.
Por
ejemplo, yo recordaba la avenida Camino Real, como una vía ancha y rápida. Inclusive la Municipalidad de San Isidro
había establecido el sistema de ola verde, para que fuera recorrida con mayor
rapidez por el transporte público y privado.
Ya no es así. Las congestiones
se vuelven cada día más largas e infernales, lo que es comprensible si en Lima se
compran cada año más de 120,000 vehículos nuevos y la mejor muestra de ascenso
social es dejar el transporte público.
El
tráfico se complica también porque ahora se construye un edificio nuevo cada
media cuadra, a veces frente a frente.
Cerca de mi casa, había una quinta art decó y una tienda de los Hari
Krishna donde una vez mi sobrina rompió un elefante de porcelana. Ahora hay volquetes y compactadoras ocupando dos
carriles de la Javier Prado, con resguardo policial para que nadie
proteste. Al frente, sucede lo mismo en
la primera cuadra de Camino Real.
Para
quienes de niños solamente escuchábamos hablar de crisis, los tiempos actuales
son de una prosperidad inimaginable. Sin
embargo, el crecimiento económico no está enfrentando una serie de problemas
fundamentales de nuestra sociedad… y mas bien afecta la calidad de vida de
muchas personas, especialmente los más débiles.
Cuando
logro sortear las zanjas que dejan las construcciones o las obras inconclusas
de las prósperas municipalidades, me pregunto, ¿cómo transitará una persona
mayor o alguien en silla de ruedas?
Desde Miraflores hasta el Cercado de Lima, ninguna autoridad municipal
parece preocupada por ello. Las
inmobiliarias parecen tener licencia para cualquier abuso, incluyendo obras en
la madrugada, como me contaba un amigo que vive a pocos metros del nuevo Wong de
la Bajada Balta:
-Llamamos
desesperados al Serenazgo y los obreros nos enseñaron el permiso municipal.
No
sólo la tranquilidad y la seguridad de los vecinos se han visto afectadas por
las inversiones inmobiliarias, sino que se han producido irreparables daños en
el patrimonio arquitectónico. Lugares
muy hermosos, como la avenida San Felipe en Jesús María han perdido todo su
atractivo, como también sucedió en buena parte de Miraflores, Breña, San
Miguel, Magdalena o Santa Beatriz. Muchas
autoridades locales han apañado la percepción de las constructoras que ven al
patrimonio como un obstáculo. En el
2012 la destrucción también llegó a San Isidro, donde las casonas de la avenida
Salaverry fueron cayendo una a una.
A
veces, las autoridades no solamente son cómplices de los problemas, sino que
los agravan: por ejemplo, frente a las congestiones de tráfico, la pintoresca
solución es desconectar los semáforos y permitir a las mujeres policías
empeorar las cosas, interrumpiendo el tráfico hasta por quince minutos. Usan además desaforadamente sus silbatos,
como si quisieran generar más estrés en los ciudadanos.
Hay
que matizar también cuando se habla de crecimiento. Ollanta
Humala acaba de inaugurar un paso a desnivel frente a las playas de Asia, pero
las carreteras del resto del país siguen en estado lamentable. Estuve hace unas semanas en Iquitos y vi la
misma lacerante pobreza de siempre.
Además, aún en una misma ciudad aparentemente próspera, mucha gente continúa
excluida. Cuando el crecimiento
profundiza las diferencias sociales, genera frustración y delincuencia.
Me
parece que el Perú reacciona frente al crecimiento como un adolescente engreído
que recibe repentinamente una gran cantidad de dinero. Lejos de volverse más responsable, su
comportamiento podría volverse más peligroso, con graves consecuencias para sí
mismo y los demás.
Sería
ideal que imperara una cultura de bien común, donde la inmobiliaria buscara
evitar impactos negativos sobre vecinos y transeúntes; el comprador de un
automóvil tomara en cuenta el daño que puede generar a la ciudad, el empresario
no solamente pensara en sus ganancias, sino en el bienestar de sus
trabajadores.
Si
todo esto no existe, es necesario que el Estado reaccione en pro de la
convivencia social. Muchas ciudades
europeas han logrado conservar su patrimonio en base a su normatividad. Las Municipalidades de Bogotá, Quito o
Santiago de Chile reducen las congestiones restringiendo el uso de vehículos
particulares durante varios días a la semana.
En la universidad inglesa donde estudié, se elevaba periódicamente el
precio del estacionamiento para los profesores, para estimularles a usar el
transporte público. Naturalmente, en el Perú todo esto resultaría
un sacrilegio.
Sabemos
que las épocas de prosperidad no son eternas y deben servir especialmente para
producir capital humano, satisfacer derechos fundamentales y solucionar
situaciones de injusticia. ¿Seguiremos
desaprovechando esta oportunidad?
ADEMÁS…
-Orlando Mayeco se convirtió en el
primer trabajador minero fallecido en un accidente laboral en el 2013. El hecho ocurrió en una mina perteneciente a
la empresa Volcan, de capitales
peruanos, una de las más criticadas tanto por las malas condiciones de los
trabajadores, como por la contaminación ambiental que genera.
-La
inauguración del primer Tambo puede
ser un paso muy importante en la inclusión de los habitantes de las zonas
rurales del Perú. Los Tambos son
establecimiento con diferentes servicios públicos para los campesinos.
-Agradecemos
a los restaurantes Don Mamino por la
decisión de no volver a incluir requisitos discriminatorios en sus ofertas de
empleo.
-Agradecemos
a las Academias Trilce por aceptar
la sugerencia de cambiar su enfoque publicitario y no mostrar solamente jóvenes
de rasgos europeos.
-Felicitamos
a los pilotos peruanos Ramón Ferreyros,
Ignacio Flores, Raúl Orlandini, Juan Dibós y al español Joan Roma por participar en el spot
antirracista auspiciado por la Defensoría del Pueblo y el Instituto Peruano del
Deporte. Puede verse aquí: http://www.youtube.com/watch?v=Z81GpDxVVIU
APORTES Y
COMENTARIOS (Sobre la RP 441 referida a las medidas
contra la Teología de la Liberación)
- Recuerdo que en la PUCP
llevé el curso de Teología II en la Facultad de Ciencias en Ingeniería con el
padre Rodríguez. Él no estaba de acuerdo
con la Teología de la Liberación, pero era muy buen profesor. Siempre demostró tener un criterio muy amplio
y abierto hacia maneras de pensar distintas a la suya, incluyendo a otros
credos religiosos. A lo largo del curso nunca percibí un afán de
adoctrinamiento pues su enfoque siempre me pareció bastante objetivo (Un ingeniero)
- Decir que la reacción
contra la Teología de la Liberación es producto de “otras tendencias en la
Iglesia Católica peruana” personificadas en un obispo con inclinación al
autoritarismo es suavizar los hechos hasta deformar totalmente la realidad. La
Iglesia Católica es profundamente autoritaria en su dogma, su organización y su
proyecto de sociedad. Rebaja a las mujeres, discrimina a los animales y rechaza
los avances científicos que puedan amenazar su obsoleta visión del mundo.
Es una organización centrada en inseminar dualidad y culpa en las mentes
de los niños y en rebajar a la humanidad a la condición de pecadores sólo
dignos de la misericordia de dioses imaginarios que ella se encarga de
distribuir con su red logística global de párrocos reprimidos que de paso
violan niños. Felizmente la Iglesia es
rica y puede aplacar las iras de sus feligreses pagando miles de millones de
dólares en indemnizaciones extrajudiciales. (Dios perdona el pecado pero no el
escándalo). La Iglesia Católica nos dice que la pobreza es el camino por
excelencia para llegar a Dios y nos enseña a despreciar a los ricos mientras la
jerarquía eclesiástica se transporta en lujosos autos y usufructúa palacios
sostenidos por la renta de su monumental propiedad inmobiliaria que se extiende
por todo el planeta. Este sistema no sería posible si no hubiera un flujo
continuo de sufridos creyentes ignorantes (en los MBA o Doctorados no enseñan
como liberarse de los infiernos personales) destinados a revolverse en sus
miserias monetarias o morales hasta su muerte. En este contexto la Teología de
la Liberación no es más que una ligera pero molesta digresión dogmática que
será aplastada tarde o temprano por la maquinaria pesada clerical hasta
desaparecer en el olvido. Amén!! (Un abogado).
-Me parece que hay que enmarcar el tema que en un problema más
grande dentro de la Iglesia que es el retomado poder de la derecha eclesial en
todo el mundo, que está desandando los pasos del Concilio Vaticano II (Un abogado)
-¡Es un escándalo este atropello y arbitrariedad de Cipriani!
¡Qué horror! (Una abogada).
-En estos tiempos autoritarios, algunos sacerdotes optan por
el silencio y otros por otras alternativas. En América Latina ya existen decenas
o tal vez cientos de iglesias católicas no romanas están haciendo lo que otros
dejaron de hacer por "miedo" o comodidad (Un sacerdote que dirige una de estas iglesias en Chimbote).
-¡La
verdad nos hará libres! ¡En qué mala
hora nos mandaron a este cardenal! ¡Tanto
daño hecho en tantos lares y seguirá, hasta que algo pase y lo expectoren! (Un
comentario en el Facebook).
-Cipriani
hace daño, pero todo esto nace del Vaticano, donde la postura conservadora
contra el Concilio Vaticano II está tratando de eliminar a los adversarios,
volviendo a lo más oscuro de su doctrina, de por sí bastante oscura, castrante,
prepotente y militar (Un comentario en el Facebook)
-Creo que
el poder de Cipriani se sustenta básicamente en el sistema formal, sin embargo
el fuerte más sólido de la Iglesia en nuestro país son los sistemas informales
y la fe trasciende esta formalidad. Ahora
más que nunca es el momento de descubrir los nuevos caminos para seguir
haciendo teología (Un ingeniero).
-Recuerdo
que la Inquisición fue abolida en España en virtud por la Constitución liberal
de Cádiz en 1812 y en el Perú esto se ejecutó durante el gobierno del Virrey
Abascal. Leí que “el alborozo desatado
en Lima por la supresión de esta deplorable institución fue de tal magnitud,
que el pueblo limeño no dudó en destruir sus instalaciones".
Pareciera que para Cipriani sigue vigente (Un comentario en el Facebook)
-Se puede apreciar la persecución que reciben los teólogos de la
liberación en Perú. Nuestro amigo y hermano, Luis Fernando Crespo, Asesor
nacional de UNEC no puede hacer charlas ni seguir trabajando en la Universidad
Católica del Perú (Una universitaria
chilena)
-¡Qué cólera que este cardenal tenga el poder para hacer esto! (Un comentario en el Facebook)
-Acabo de releer "Buscando a un inca" de Alberto
Flores Galindo, donde recuerda que el Vaticano tardó varios años en reconocer
oficialmente la independencia del Perú. Entonces que no nos sorprenda la inaceptable
intrusión del cardenal Cipriani en una institución de servicio e interés público
como una universidad. Deberíamos
plantearnos seriamente un debate nacional sobre la secularización de la
educación superior.
Por cierto, en el libro citado de Flores Galindo hay todo un
capítulo dedicado al tema racismo. Muestra unos avisos publicados en El Comercio
hacia 1850 sobre "cholitos" traídos de la sierra y extraviados por
sus patrones. Las descripciones son las que hoy daría un dueño de un perro
sobre su mascota perdida, incluso con promesas de recompensa. Ese es nuestro
lamentable punto de partida. (Un abogado
peruano, residente en el Extremo Oriente).
LA FRASE W:
En el país de
ciegos, al tuerto le hacen la vida imposible (versión peruana
de un conocido refrán).