DIOS TIENE TODO EN PERFECTO CONTROL
Mi esposo en la entrada del Hospital se encontró con un varón que llevaba su Biblia bajo el brazo, se acercó a él y platicaron, al presentarse supieron ambos que pertenecían a ICIAR era el Pastor Felipe Sandoval del Templo Monte de los Olivos, Dios me lo había enviado justo a tiempo, y le comento a mi esposo que iba a orar por unos enfermos, en su plática mi esposo le comento que yo estaba en el piso 2 de quirófanos esperando recibir informes de mi hija.

Salmos 91:15: ME invocará, y yo le responderé; Con él estaré yo en la angustia; Lo libraré y le glorificaré.
Subieron a donde yo estaba en el piso 2, ambos me buscaron y en el pasillo empezamos una poderosa oración por los enfermos que se encontraban allí hospitalizados, y exactamente en ese preciso momento en el quirófano mi hija se debatía entre la vida y la muerte, nosotros afuera en ese pasillo clamábamos a Dios sin imaginar todo lo que estaba sucediendo adentro en el quirófano.
Salmos 34:7: EL Ángel de Jehová ACAMPA alrededor de los que le temen, Y los defiende.
El ángel de Jehová acampa alrededor de los que le temen, y los defiende, una batalla espiritual se estaba ganando en el nombre poderoso de Jehová, mi hija iba cubierta con la sangre poderosa de Cristo y el enemigo no podía tocar su vida, preparo arma forjada para matarla, más Dios en su infinita misericordia no se lo permitió, su arma no prospero en contra de mi hija.
A las 3:00 de la tarde salió el doctor a dar la peor noticia que escuchamos en mucho tiempo, el doctor solo dijo que se había complicado la operación, y que había hecho lo que pudo, de momento mi esposo pensó se murió! y le dijo NO: ahora está estable, y le aclaro que había perforado los conductos biliares, y dijo que le había insertado una especie de catéter expansor para tratar de arreglar lo perforado, el médico volvió a entrar a quirófano a seguir haciendo su trabajo con otros enfermos, y nos dejo alarmados por la noticia. No tuvo el valor de decir no despierta de la anestesia, termino el turno del médico y se marcho a su casa dejando a mi hija inconsciente, nunca nos dijo que la había desgarrado por dentro, que le había cortado un pedazo de hígado, y que la había engrapado con más de 10 grapas y la había dejado así esperando a que muriera.

Pasaron las horas y nadie salía a decirnos como estaba mi hija, me alarme y llame a mi hermana para que hablara con un medico con el que ella trabaja, el que nos podía dar detalles de lo sucedido, no volví a recibir llamada de mi hermana, hasta las 8:00 de la noche que supe que venía en carretera rumbo a la ciudad de Cuernavaca a verla y a solicitar informes detallados, ya que el médico amigo de mi hermana había entrado al quirófano a ver a mi hija y le habían negado el expediente con un hermetismo total, a la vez que se le hizo muy raro lo que estaba sucediendo, volvió e insistió que le permitieran ver el expediente, y por segunda ocasión se lo volvieron a negar, entonces el médico se moviliza, y a uno de sus médicos R4 de práctica que se encontraban en quirófano esa mañana, le solicita le de informes detallados de la enferma, el médico R4 le comenta todo lo que sucedió paso a paso, sin omitir detalles de todo lo sucedido, es por eso que supimos perfectamente todo lo acontecido esa mañana en la operación de mi hija.
El médico le llama a mi hermana para decirle tienes que venir urgentemente a ver a tu sobrina porque todo esto le hicieron, y también le dice, han pasado 13 horas y no despierta de la anestesia el médico temía que hubiera entrado en coma, y por supuesto con daño cerebral, motivo por el cual no despertaba, fue de esa forma y con esa fuente fidedigna que supimos todo lo que paso, porque el personal del IMSS, tanto médicos, como directores no daban detalle alguno de lo que sucedió en ese quirófano, solamente habían dicho que se complico y que perforaron porque las tijeras no tenían filo, y lo de la hoja cruzada extraviada no lo decían, lo que si decían para disculparse es que esos son los riesgos que se corren en una cirugía y nada más.
Isaías 49:16: He aquí que en las palmas de las manos te tengo ESCULPIDA; delante de mí están siempre tus muros.
Lo más hermoso de toda esta tragedia es saber que Dios tiene el control absoluto de nuestras vidas, nos tiene esculpidas en la palma de su mano, nos conoce por nombre y sabe todo de nosotros nos cuida y nos protege nos libra de todo mal, la vida de mi hija está en sus manos.
Juan 11:4: Oyéndolo Jesús, dijo: esta enfermedad no es para MUERTE, sino para la gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado por ella.
Juan 11:40. Jesús le dijo: ¿No te he dicho que si crees, verás la gloria de Dios?
A dónde iremos, o a quien iremos, ¡solo a Cristo! nuestro pronto auxilio, nuestro amparo y nuestra fortaleza, al Único y Soberano Dios glorificamos, sabiendo que esa enfermedad no era de muerte, sino para ver la gloria de Dios, oramos toda la familia con mucha fe, y esa noche mi hija abrió los ojos como a las 11:00 de la noche me reconoció y me dijo mamá siento que me muero todo me duele, en el intento de revivirla le lastimaron varias costillas, y el gas que le habían puesto en abdomen para operarla, la estaba atormentando con terribles dolores, todo eso, era mínimo a lo que vendría después, la dan de alta el día lunes, y nos vamos a casa a esperar la recuperación.
En casa mi hija empieza a ponerse amarilla como si le hubiera dado hepatitis, se le duermen las manos, y empieza un proceso de intoxicación por la bilis en su organismo, se le sube la temperatura a más de 40 grados, regresamos al Hospital, queda internada por un mes y al cabo de este tiempo, nos dicen que la tiene que canalizar al Hospital siglo 21 del Distrito Federal, nos envían en una ambulancia y desde esa noche, seguíamos viendo la mano de Dios como hijas de un Rey Poderoso, nos dan una cuarto privado, Dios sabía que nuestra estancia en ese Hospital sería larga y muy dolorosa, el mismo personal del Hospital nos preguntaba, ¿quiénes son ustedes?

Y bueno en la mente decíamos somos hijas de un Rey, al siguiente día empiezan a hacerle estudios, radiografías, ultrasonidos, análisis de sangre, bilirrubinas, orina, etc. Y los médicos se alarman de lo que ven en los estudios, todas las vías biliares estaban desgarradas, y por supuesto engrapadas con más de 10 o 12 grapas, en la primera operación las habían engrapado y aquello era un rompecabezas que el médico tenía que arreglar, fueron muy honestos conmigo y me dijeron que no daban esperanzas, que era algo delicado minucioso y que harían lo posible por arreglar, pero también me dijeron es muy joven y creemos que si soportara. Yo seguía confiando en el Dios que hizo los cielos y la tierra, el mundo y los que en el habita, y en que Dios haría todas las cosas nuevas en el cuerpo de mi hija, le daría unas nuevas vías biliares, un nuevo hígado como cuando estaba en mi vientre y el Señor la entretejía, de la misma forma, Él le haría todo y sin trasplante, sino sanidad divina todo nuevo por gracia de Dios.
1 Tesalonicenses 5:17: ORAD SIN CESAR
Seguimos orando y esperando en la voluntad de Dios, ya había pasado un mes de la primera operación, y al cabo de ese tiempo la sometieron a otra llamada HEPATOYEYUNO, cortan intestino delgado lo suben a vía biliar, y conectan la vía biliar desgarrada, y todo esto es microscópico, ya que un error haría que la vía biliar se tape y el paciente muera por intoxicación en sangre por bilis derramada. Aquí solo la intervención divina salvo a mi hija.

Mi hermana habló con los pastores de la Iglesia de Portales, y solicito que la fueran a ver al Hospital y la ungieran, ya que los diagnósticos médicos eran devastadores, ese día mi hermana llego con el Hermano José Rivera, cabe mencionar que siempre nos hablaban de la oficina del Hermano Aarón Cortés, porque el siervo del Señor quería saber cómo estaba mi hija, nos llamaba el hermano Lalo para preguntarnos por Lili y cómo iba el proceso de recuperación y para decirnos que en la Iglesia seguían orando por mi hija, el pueblo de Dios se unió a nuestro dolor y oraron por mi hija en varias sociedades y en varios Templos, y en la Iglesia en General, por oraciones no paramos, cuando llego el hermano José Rivera a verla, nos pregunto todo, y nos dijo ¿hermanas tienen algo que sentir en contra del médico que la operó? le dijimos que no, absolutamente nada malo que sentir en su contra, que ya le habíamos perdonado, que era muy joven y que fue un imprevisto que sucedió y que por su inexperiencia y juventud no supo manejar, le dijimos que eso le puede pasar a cualquiera, y hablamos verdad en Cristo que no mentimos, que nada tenemos en contra de ese medico, la respuesta del hermano fue maravillosa al decirnos Dios nos responderá éste mismo día, ya que no tienen nada malo que sentir en sus corazones, y que no hay rencor, ni malos sentimientos.
Isaías 40:31: pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán.
Nos predico acerca de las águilas, cuando envejecen como es su sufrimiento al cortarse las garras con las piedras en lo alto de la montaña, como se arrancan el pico contra las piedras, y como es que sus alas viejas y deterioradas, se caen y eso es doloroso para el águila, más sin embargo cuando termina ese proceso de dolor y renovación necesario para el águila, ésta rejuvenece tiene nuevas alas, y nuevas fuerzas para seguir volando, nos explico que eso exactamente le sucedería a Liliana que el proceso sería muy doloroso, pero que al final ella sería una nueva persona, con nuevas fuerzas y renovada completamente.
Al ungir a Liliana, el hermano le comento a mi hermana Bety, que había sentido algo maravilloso y muy bonito que nunca antes había sentido al orar por una persona, le explico que hay personas por las que ha orado, y que están tan cargadas de rencores, odio, malos pensamientos y resentimientos, que hasta le duelen las manos al orar por ellas, y que con mi hija Liliana le había pasado todo lo contrario que había sentido de Dios algo muy bonito y que ella estaría bien.
Fue algo maravilloso saber todo esto, ese día descendió la gloria de Jehová en ese cuarto de Hospital, ya que unas enfermas de otras camas que se encontraban muy graves de cáncer en estomago e intestinos, al escuchar la oración del siervo de Dios, ellas también pidieron su milagro y así como la mujer de flujo de sangre que toco el manto del Señor, ellas recibieron su milagro me dijo una de ellas gracias por orar por mí, gracias por venir con una multitud a mi cama a orar y a cantar, que lindo cantaron era una multitud los que me cantaban, ella esa tarde había subido a piso después de la operación número 12 en donde le habían cortado un pedazo de intestino con cáncer, el médico les había dado pocas esperanzas de vida, y esa enferma desahuciada me dijo que cuando yo cantaba.
Tu solo eres Jehová, tú hiciste los cielos, y los cielos de los cielos, la gloria y todo lo que está en ella, los mares, y todo lo que hay en ellos, y TU VIVIFICAS TODAS ESTAS COSAS, Y LOS EJERCITOS DE LOS CIELOS TE ADORAN, esa mujer recibió su milagro, me dijo: yo le dije a Dios en mi pensamiento, ya que no podía abrir los ojos ni la boca, estaba sedada y aun con anestesia, ella no podía ver y decir gracias, en su mente dijo ¡si Dios vivifícame! y todo lo que está muerto en mi dale vida, lo hermoso de esto es que solamente estábamos el siervo del Señor, mi hermana, mi hija en cama, y yo, éramos 4 personas en la habitación y no habíamos ido a la cama de ningún enfermo, y ella dice que éramos una multitud, esa tarde nuestra alabanza y oración se unió a la de los ángeles, que alabábamos al único y soberano Dios.

Otra enferma con un tumor de cáncer en el cerebro, desahuciada, también me dijo que ella sintió que tocaron su mano, y que escucho una voz que le dijo: levántate porque estas sana, también me comento que todas las noche que yo oraba y le leía la Biblia a mi hija, ella oraba en su mente juntamente conmigo, y cantaba lo que yo cantaba, y me dijo cuando vino su pastor ore con él todo lo que él decía, y me dijo le dije a Dios a mi también sáname, y me comento, lo que le dijo el doctor, que ya no vio en los estudios el tumor y la dio de alta, ella me dijo muy animada, se que Dios toco mi mano y vino a mi cama a verme. También me dijo que los cristianos somos especiales.
Han pasado varios meses de todo lo sucedido y mi hija está viva gracias a Dios, fue exactamente como dijo el siervo del Señor Pastor José Rivera, será un proceso lento, doloroso, pero al final veremos la gloria de Dios, hubo días en que pensé que mi hija moriría en mis brazos, sobre todo cuando salió de la segunda operación, que tardo 6 días inconsciente con sondas por todos lados, para la orina, para la punción del hígado, un catéter directo a la columna vertebral en donde por tres días le suministraron anestesia, un catéter en el pecho en donde le suministraban medicamentos, suero por vía intravenosa, un penrose donde drenaba el hígado, una punción en abdomen para extraer liquido que se le había derramado, y ella sin comer, sin hablar, solo respiraba, esos 6 días fueron muy tristes, difíciles y físicamente muy dolorosos, después de esto, uno de sus pulmones estaba colapsando, empezaba a tener problemas respiratorios, con temperaturas de más de 40 grados que no le bajaban, los médicos alarmados me pidieron comprara un inspirómetro incentivo para que hiciera ejercicios respiratorios, al intentar hacerlos los dolores en las heridas eran terribles no podía jalar oxigeno y le costó mucho trabajo, Dios la ayudo en todo momento, y después de varios días empezó a respirar nuevamente bien, su pulmón cansado empezaba a trabajar como el de un niño, y sin problema alguno. Dios nos ayudo, nunca nos dejo, porque él prometió estar con nosotros todos los días hasta el fin del mundo amén. El día de Pentecostés mi hija doblo rodilla en el Hospital, yo en el Templo de Portales muy de mañana, ese día el Señor se manifestó en su cuerpo, ella recibió su milagro la sanidad divina, y así como le dijo a Lázaro LEVANTATE, SE LO DIJO A MI HIJA Y VIMOS SU MANO PODEROSA, los médicos del siglo XXI hicieron un buen trabajo, pero el milagro de la sanidad divina, y de la vida, solo lo hace Dios a Él sea toda la gloria, toda la gloria, toda la gloria, por los siglos de los siglos amén.
Agradecemos infinitamente a todos los que nos apoyaron en oración, a todos mil gracias Dios les bendiga por siempre amén.
Una alabanza que cante muchas noches en el Hospital y que comparto con ustedes.
Cuando oras las tinieblas se van, cuando oras huye la potestad que te agobia, todo imperio cae.
Cuando oras se va la enfermedad, cuando oras recibes la victoria, y la gloria de Dios se ve llegar, cuando oras.
Es tiempo de despertar y saber que lo puedes lograr, Dios te dio el Poder de iluminar la oscuridad.
Dirígete al rostro de aquel que te alienta y renueva tu ser, sobre tus rodillas su gloria podrás ver Ten Fe! Avanza al caminar vencerás.
La guerra tienes que ganar, al caer volverte a levantar, cual soldado valiente la victoria el te dará.
Revestido de la unción cruzaras linderos de dolor, con Cristo como escudo pelearas seguro, ten fe, avanza al caminar vencerás.
Al orar veras el mar dividirse, los muros caer, los yugos pudrirse adora y veras que Dios va contigo él será refugio tu fuerza y abrigo.
Al orar tu fe podrá restaurarse enfermos sanar heridas curarse, la maldad de este mundo menguara solo debes orar sin cesar.
Cuando oras se rompen cadenas, cuando oras todo yugo se quiebra, debes orar pide con fe, pide con fe, cuando oras.