Queridos hermanos en la fe y amigos, de Amor Fraterno.
Continuamos con el estudio de la Biblia, la Palabra de Dios.
Un estudio de todos los libros de la Biblia, que en su versión original se llama: “Thru the Bible” (A través de la Biblia). Preparado por el teólogo y profesor de Biblia, J. Vernon McGee. En la versión española, traducido, adaptado, y presentado por Virgilio Vangioni, profesor de Biblia.
Si dispones de unos minutos, te aconsejamos que leas o escuches estos mensajes sobre la iglesia primitiva. Hará bien a tu vida, porque además de adquirir conocimiento, crecerás en sabiduría en la Palabra de Dios.
Dios bendiga Su Palabra en tu corazón.
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MINISTERIO DE PABLO EN TESALONICA
HECHOS 17:2-9
Continuamos hoy estudiando el capítulo 17 de este libro de los Hechos que comenzamos en nuestro programa anterior. Y decíamos que tenemos aquí la continuación del segundo viaje misionero del apóstol Pablo. Y dimos algunos datos con respecto a las ciudades que se mencionan aquí en el primer versículo: Anfípolis, Apolonia y Tesalónica.
Y decíamos por ejemplo que Anfípolis era también llamada “Nueve Caminos” y este nombre sugiere su importancia estratégica y comercial. Anfípolis era una estación importante en la vía Ignacia, un camino romano que constituía la vía pública prominente por aquella región. En este camino, Helesponto quedaba a unos 800 kilómetros de Dyrrhachum en el mar Adriático. Ésta sería la carretera utilizada por el ejército romano. Por esta ruta viajaban también los comerciantes. Y ahora venían por ella algunos misioneros que iban de camino para Tesalónica.
Ahora, Apolonia era otro pueblo importante en esta misma vía Ignacia. Tesalónica, por su parte, estaba situada a unos 61 kilómetros al oeste de Apolonia en la vía Ignacia. Se encontraba en el interior, pero era en realidad un puerto marítimo porque desde allí salían tres ríos que desembocaban en el mar. Era una ciudad importante en aquel entonces; otra colonia romana. Casandro, un rey macedonio la reedificó alrededor del año 315 a.C. y le dio el nombre de Tesalónica, en honor a la hermanastra de Alejandro Magno. El nombre anterior de Tesalónica era Terme, debido a que había allí fuentes de aguas termales. Ahora, Casandro fue uno de los generales de Alejandro, y él se hizo cargo del gobierno de aquella región, después de la muerte de Alejandro. Sin embargo, en los tiempos de Pablo, la ciudad ya era una colonia romana.
Continuemos pues leyendo los versículos 2 y 3 de este capítulo 17 de los Hechos:
2Pablo, como acostumbraba, fue a ellos, y por tres sábados discutió con ellos, 3declarando y exponiendo por medio de las Escrituras que era necesario que el Cristo padeciera y resucitara de los muertos. Y decía: «Jesús, a quien yo os anuncio, es el Cristo».
Pablo siguió aquí su costumbre habitual de predicar en la sinagoga. Estuvo allí solamente tres días de reposo, lo cual quiere decir que no pudo haber estado allí por más de un mes. En aquel período limitado de tiempo llevó a cabo toda su obra misionera. Muchos hombres y mujeres se convirtieron a Cristo, se organizó una Iglesia local, y Pablo les enseñó. En un período tan breve les enseñó todas las grandes doctrinas de las Escrituras, incluyendo la doctrina del arrebatamiento de la Iglesia, lo cual sabemos por la primera carta a los Tesalonicenses; primera carta que Pablo escribió. Observaremos que el asunto del regreso de Cristo es el tema central en esa primera carta de Pablo a los Tesalonicenses. Por tanto, podemos ver que Pablo tuvo un ministerio fructífero allí en su corta estancia de solamente un mes.
Veamos ahora en qué consistió el mensaje que Pablo presentó en Tesalónica. Dice aquí que estuvo “declarando y exponiendo”. Es decir, que declaraba y exponía las Escrituras del Antiguo Testamento. Ahora, ¿Qué enseñaban las Escrituras? “que era necesario que el Cristo padeciese”. De modo que predicó la muerte y la resurrección de Jesucristo, mostrándoles que ésta era necesaria según se manifestó en el Antiguo Testamento.
Estimado lector, no encontrará usted ningún mensaje en el libro de los Hechos predicado por Pedro o por Pablo, en el cual la resurrección no constituyese el tema central.
En la actualidad, con demasiada frecuencia, la resurrección no es la parte central del mensaje cristiano, y muchas veces ni siquiera forma parte de dicho mensaje. Hablamos más bien de la cruz. Pero, estimado lector, hoy tenemos un Cristo viviente. Alguien lo ha expresado de la siguiente manera: “Hay un hombre en la gloria celestial, pero, la Iglesia lo ha perdido de vista”.
En este mismo momento el Señor Jesucristo está a la derecha de Dios. Y eso tiene mucha importancia. Una cosa es hablar en cuanto a la muerte histórica de Cristo, que tuvo lugar hace más de 2000 años, y en cuanto a Su resurrección en el tercer día. Pero, la pregunta es: ¿Qué relación tiene usted con la muerte y la resurrección del Señor Jesucristo?
Éste fue el gran tema en su carta a los Gálatas.
¿Tiene algún significado para usted el hecho de que Cristo murió y resucitó? ¿Tiene usted relación hoy con ese Cristo viviente? ¿De qué manera ha afectado todo esto su vida?
Cada domingo debiera ser un día de resurrección. Recordemos que fue un primer día de la semana cuando Cristo resucitó de los muertos. Todo sermón, debe hacer mención de la resurrección de Cristo en alguna parte. Es importante mencionar la resurrección de Cristo porque estamos hablando acerca de Él como Hombre que está en el cielo, en la gloria.
Lamentablemente, el caso es que esta verdad no recibe el énfasis que merece. Si usted hojea cualquier libro de teología, descubrirá que tiene una extensa sección en cuanto a la muerte de Cristo. Y es verdad que este tema tiene mucha importancia. Y damos gracias a Dios que le dedican tanto espacio a la muerte de Jesucristo. Pero, la gran mayoría de estos libros sólo tienen una sección breve, simplemente unas pocas hojas, que tratan del tema de la resurrección. Y creemos que ésta es una carencia importante. Creemos que debieran haberse extendido mucho más en cuanto a este tema de la resurrección de Jesucristo. El hecho es que la resurrección de Cristo fue la base de toda la predicación del Nuevo Testamento. Y estamos dándole gran énfasis a esta verdad, porque la consideramos muy importante.
Bien, resumiendo decimos entonces que Pablo estuvo en Tesalónica tres días de reposo y que la resurrección de Cristo fue su mensaje. Ahora, observemos cómo le recibieron, aquí en el versículo 4 de este capítulo 17 de los Hechos:
4Algunos de ellos creyeron y se juntaron con Pablo y con Silas; asimismo un gran número de griegos piadosos, y mujeres nobles no pocas.
Algunos creyeron. Eso siempre pasa cuando la Palabra de Dios se proclama. Algunos creen. Claro que esto implica que hay otros que no creen. La minoría cree, mientras que la mayoría no suele creer. Ahora, cuando el doctor Lucas dijo: “… y mujeres nobles no pocas”, estaba expresándose en su habitual estilo comedido para indicar que un gran número de ellas vinieron al Señor.
¡Qué respuesta tan extraordinaria!
Continuemos con los versículos 5 y 6 de este capítulo 17 de los Hechos:
5Celosos, entonces, los judíos que no creían, tomaron consigo algunos ociosos, hombres malos, con los que juntaron una turba y alborotaron la ciudad. Asaltaron la casa de Jasón, e intentaban sacarlos al pueblo, 6pero como no los hallaron, trajeron a Jasón y a algunos hermanos ante las autoridades de la ciudad, gritando: «Éstos que trastornan el mundo entero también han venido aquí,
Ahora, no consideremos estas palabras como un recurso de oratoria o como una hipérbole o exageración. Cuando ellos dijeron que estos hombres trastornaban el mundo entero, eso fue exactamente lo que querían decir. Cuando el cristianismo penetró en aquel viejo imperio romano, causó una verdadera revolución. Produjo un gran impacto. Es una lástima que no podamos experimentar hoy una revolución de este tipo para llevar a muchas personas al Señor Jesucristo y a la Palabra de Dios. Nuestro mundo está lleno de hipocresía y estamos viviendo en una de las épocas más paganas que este mundo jamás haya conocido. El “cristianismo” de hoy, en su mayor parte, constituye una apariencia. Tenemos que reconocer que es necesario volver a la Palabra de Dios y al Cristo viviente.
¡Cuán importante es esto!
Continuemos ahora con los versículos 7 al 9 de este capítulo 17 de los Hechos, donde los judíos que no creyeron añadieron:
7y Jasón los ha recibido. Todos ellos contravienen los decretos de César, diciendo que hay otro rey, Jesús».
8Al oír esto, el pueblo y las autoridades de la ciudad se alborotaron. 9Pero después de obtener fianza de Jasón y de los demás, les soltaron.
Ahora, recordemos que esta ciudad era una colonia romana, que funcionaba bajo los dictados del César. Y vemos que una vez que recibieron una fianza de Jasón y de los demás, les dejaron irse.
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"Venid a mí,
todos los que estáis cansados y cargados,
y yo os haré descansar" Mateo 11:28