Queridos hermanos en la fe y amigos, de Amor Fraterno.
Continuamos con el estudio de la Biblia, la Palabra de Dios.
Un estudio de todos los libros de la Biblia, que en su versión original se llama: “Thru the Bible” (A través de la Biblia). Preparado por el teólogo y profesor de Biblia, J. Vernon McGee. En la versión española, traducido, adaptado, y presentado por Virgilio Vangioni, profesor de Biblia.
Si dispones de unos minutos, te aconsejamos que leas o escuches estos mensajes sobre la epístola del apóstol Pablo a los Romanos. Hará bien a tu vida, porque además de adquirir conocimiento, crecerás en sabiduría en la Palabra de Dios.
Dios bendiga Su Palabra en tu corazón.
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EL PROPÓSITO DE PABLO
ROMANOS 1:8-10
Y llegamos ahora a la primera división, después de la introducción.
Leamos el versículo 8, que nos introduce al párrafo titulado: El propósito de Pablo.
8Primeramente doy gracias a mi Dios, mediante Jesucristo, por todos vosotros, porque vuestra fe se divulga por todo el mundo.
Pasamos ahora de la introducción formal a la personal; de la introducción pública a la íntima, al hablar Pablo a los Romanos en cuanto a su futura visita a Roma. Dice él: “Primeramente doy gracias a mi Dios mediante Jesucristo”. Pablo quiso pronunciar, ante todo, una expresión de acción de gracias.
Como la Iglesia en Roma ya se había formado, las noticias se habían divulgado por todo el imperio y era conocido el hecho de que muchos se habían convertido a Jesucristo. Había tantos rumores que hasta el emperador se alarmó. Más tarde, empezaría la persecución de la Iglesia, de modo que Pablo añadió la siguiente frase: “Vuestra fe se divulga por todo el mundo”.
Esta declaración revela la gran influencia de Roma sobre el mundo de aquel entonces, y revela también que la fe cristiana ya producía un impacto en la vida del imperio romano. Nos preguntamos estimado lector, en cuanto al impacto y alcance de las noticias sobre nuestra fe en nuestro entorno social.
Leamos ahora el versículo 9 de este primer capítulo del libro de Romanos:
9Dios, a quien sirvo en mi espíritu anunciando el evangelio de su Hijo, me es testigo de que sin cesar hago mención de vosotros siempre en mis oraciones,
Es significativa la mención a sus oraciones. Pablo tenía una vida intensa de oración. Resulta interesante apuntar todas las veces que en todos sus escritos Pablo dijo que había orado por alguien. Evidentemente él tenía una larga lista de motivos de oración. Y aquí, destacó que oraba continuamente por los creyentes de Roma.
Ahora, Pablo no escribió esta Epístola sino hasta unos veinte años después de su conversión, pero en ella se sinceró y abrió su corazón a los hermanos de Roma, puesto que muchos no le conocían personalmente.
Leamos ahora el versículo 10, de este capítulo 1 de Romanos:
10rogando que de alguna manera, si es la voluntad de Dios, tenga al fin un próspero viaje para ir a vosotros.
La intercesión constante en oración por ellos se veía aumentada por esta petición especial a favor de su proyectada visita a Roma, que había constituido un ferviente deseo de su corazón por largo tiempo. Sin embargo, observemos que sus deseos estaban subordinados a la Voluntad de Dios, es decir, al propósito supremo de Dios para su vida y la vida de las iglesias a las cuales predicaba y enseñaba. Y Pablo estaba orando por un próspero viaje a Roma. Y si usted lee el relato de su viaje, pues, no lo llamaría próspero en manera alguna. Puede usted ver los detalles en los capítulos 27 y 28 del libro de los Hechos de los Apóstoles. Y usted observará que viajó como preso, se encontró en una tempestad, la nave se perdió y hasta fue mordido por una víbora.
Pablo pidió que el viaje fuera posible y que las dificultades fueran quitadas para que él pudiera viajar a Roma. Se sometió a la voluntad de Dios, y el viaje que él hizo, lo hizo en la voluntad de Dios. Realmente el apóstol, como dijimos al principio, Pablo, desde el principio de esta carta se había identificado como un esclavo, que era el significado del término doulos, como un siervo, como alguien obligado a servir, como un esclavo de Jesucristo. Y destacamos que él eligió esa opción libre y voluntariamente. Fue una opción que escogió impulsado por amor a aquel Señor que en su gracia y misericordia le había salvado. Por tal motivo, el apóstol Pablo reconoció el amor del Señor por Él, a pesar de haber sido un encarnizado perseguidor de la iglesia primitiva. Por ello pudo escribir en su carta a los Gálatas capítulo 2, versículo 20, y hablando de su Salvador, pronunció las siguientes palabras:
“el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí”.
Realmente, Dios le había amado a él primero, mientras él odiaba a los cristianos y los acosaba continuamente. Por ello, podemos destacar también las siguientes palabras del apóstol Juan en su primera carta, capítulo 4, versículo 19:
“Nosotros le amamos a él porque él nos amó primero”.
Estimado lector, el Señor Jesucristo le amó y se entregó a sí mismo por usted en la cruz. Él le amó primero. Y su tumba está vacía. Él vive. ¿No querrá usted corresponder a su amor?
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"Venid a mí,
todos los que estáis cansados y cargados,
y yo os haré descansar" Mateo 11:28