Queridos hermanos en la fe y amigos, de Amor Fraterno.
Continuamos con el estudio de la Biblia, la Palabra de Dios.
Un estudio de todos los libros de la Biblia, que en su versión original se llama: “Thru the Bible” (A través de la Biblia). Preparado por el teólogo y profesor de Biblia, J. Vernon McGee. En la versión española, traducido, adaptado, y presentado por Virgilio Vangioni, profesor de Biblia.
Si dispones de unos minutos, te aconsejamos que leas o escuches estos mensajes sobre las epístolas del apóstol Pablo a los de Tesalónica. Hará bien a tu vida, porque además de adquirir conocimiento, crecerás en sabiduría en la Palabra de Dios.
Dios bendiga Su Palabra en tu corazón.
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1ª EPÍSTOLA A LOS TESALONICENSES
INTRODUCCIÓN (primera parte)
Estimado lector, hoy vamos a comenzar nuestro estudio en la Primera Epístola del Apóstol San Pablo a los Tesalonicenses. Estamos una vez más en el Nuevo Testamento. Esta carta se encuentra casi al final de las cartas o epístolas del Apóstol Pablo, en cuanto a su ubicación en el Nuevo Testamento. Sin embargo, ésta fue la primera epístola que escribió el Apóstol Pablo. Fue escrita en el año 52 o 53 D.C. Así es que hoy, a modo de introducción queremos presentar algunos antecedentes para que éstos nos ayuden a comprender y apreciar más esta gran epístola.
En cuanto a Tesalónica, debemos decir que era una colonia romana. Roma tenía una política deferente a la que muchas otras naciones han tenido con los pueblos capturados. Algunas potencias han tratado de imponer su cultura a las naciones que han subyugado. Pero, Roma era más sabia en su política internacional. No trató de cambiar directamente la cultura, los hábitos, las costumbres o el lenguaje de los pueblos que había dominado. En cambio, estableció colonias que fueron distribuidas geográficamente en áreas estratégicas por todo el imperio. Una ciudad que era una colonia romana adoptaría gradualmente las leyes y costumbres romanas. En las tiendas locales uno podía ver los últimos artículos que se usaban en la misma Roma. De esta manera, las colonias se iban convirtiendo en una pequeña Roma. Tesalónica era esa clase de colonia romana, y era una ciudad importante en la vida del Imperio Romano.
Tesalónica se encontraba a unos 70 Km al oeste de Filipos y a unos 140 Km al norte de Atenas. Fue Cicerón quien dijo: “Tesalónica se encuentra en el seno del Imperio”.
Estaba justamente en el centro o el corazón del Imperio y era la ciudad principal de Macedonia.
Al principio esta ciudad había sido llamada Terma, a causa de las aguas termales que existían en esa zona. Pero en el año 316 A.C., Casandro, que fue uno de los 4 grandes generales de Alejandro Magno que dividieron el imperio de Alejandro, se apoderó de Macedonia y la convirtió en su base de operaciones. Le cambió el nombre a la ciudad, poniéndole el nombre de su esposa, Tesalonike, que era hermanastra de Alejandro. La ciudad aun existe, y es actualmente conocida como Salónica.
La iglesia de Tesalónica, establecida por el apóstol Pablo en su segundo viaje misionero, era una iglesia modélica. Pablo mencionó esta característica en el capítulo 1, versículo 7, diciendo: “de esta manera habéis sido ejemplo a todos los creyentes de Macedonia y de Acaya”.
Esta iglesia era un testimonio para toda aquella región que hoy llamaríamos Grecia. Pablo también habló de esta iglesia como un ejemplo a los creyentes Corintios, en su 2ª Corintios 8:1-5.
Recordemos que Pablo y Bernabé se separaron antes del segundo viaje misionero. Pablo llevó consigo a Silas, y en la misma ruta agregó al grupo a Timoteo y a Lucas. Visitó nuevamente las iglesias de Galacia y después intentó describir un círculo más amplio en el área densamente poblada del Asia Menor, hoy conocida como Turquía. Creemos que él tenía la intención de llevar a cabo su obra misionera en esa zona, porque en su tercer viaje misionero él hizo de Efeso su base de actividades y realizó la que fue probablemente su obra misionera más importante. Pero en su segundo viaje misionero, el Espíritu de Dios puso un obstáculo en su camino y no le permitió dirigirse hacia el sur. Él trató de subir hacia Bitinia, en la costa sur del Mar Negro, pero, nuevamente, el Espíritu de Dios se lo impidió. Así que, no pudiendo ir hacia el norte, ni al sur, entonces se dirigió hacia el oeste, y llegó a Troas, donde esperó recibir instrucciones. Tuvo la visión del hombre de Macedonia, y en consecuencia cruzó hacia Filipos. Allí descubrió que el hombre de Macedonia resultó ser una mujer llamada Lidia, vendedora de púrpura, que al parecer tenía una tienda en la ciudad. Pablo la guió en su conversión al Señor junto a otros de la ciudad. De esa manera se estableció una iglesia en Filipos.
Después Pablo fue a Tesalónica, y en Los Hechos 17 se nos dice que permaneció allí por tres días de reposo. Así que Pablo se quedó en la ciudad poco menos de un mes, pero en ese período de tiempo realizó una intensa tarea misionera. Pablo era un misionero muy efectivo, que allí guió a multitudes a Cristo. Y en ese breve período no solo organizó una iglesia local, sino que también les enseñó a los nuevos creyentes las grandes doctrinas de la fe cristiana.
Luego tuvo que salir de Tesalónica a toda prisa debido a la gran oposición al evangelio. Fue expulsado de esa ciudad y descendió a Berea. Pero hasta allí le persiguió el enemigo; entonces nuevamente fue obligado a retirarse. Dejó a Timoteo y Silas en Berea, pero él continuó hacia Atenas. Después de pasar algún tiempo en Atenas, continuó hasta Corinto. Aparentemente fue en Corinto donde Timoteo y Silas vinieron a reunirse con él y le trajeron un mensaje con noticias de los Tesalonicenses (como podemos ver en 1ª Tesalonicenses 3:6). Timoteo también le trajo a Pablo algunas preguntas sobre problemas que preocupaban a los creyentes de Tesalónica. Así que Pablo escribió esta primera carta en respuesta a sus preguntas, para instruirles más detalladamente y transmitirles el consuelo que necesitaban.
Aunque Pablo había estado en Tesalónica por menos de un mes, había enseñado sobre muchas de las grandes doctrinas de la iglesia, incluyendo la segunda venida de Cristo. Es interesante ver que Pablo no consideró que este tema les resultaría difícil de comprender a los nuevos convertidos. Sin embargo hoy hay cristianos que son miembros de iglesias cuya antigüedad supera los cien años y que tienen una comprensión y un conocimiento superficiales del arrebatamiento de la iglesia y de la venida de Cristo para establecer Su Reino aquí en la tierra. La iglesia de Tesalónica ni siquiera tenía un mes de existencia y Pablo ya les estaba enseñando estas grandes doctrinas.
Obviamente, el apóstol había enfatizado la segunda venida de Cristo a los creyentes y había enseñado que el retorno de Cristo era inminente; porque durante el período de tiempo transcurrido desde que Pablo se había ido, algunos de los creyentes que habían venido a conocer a Cristo y creer en El habían muerto, y ello naturalmente provocó la pregunta en la mente de los Tesalonicenses en cuanto a si esos creyentes estarían presentes en el arrebatamiento de la iglesia o no. Pablo presentó la Segunda Venida de Cristo en relación con los creyentes, como un consuelo, y este consuelo constituye el tema de la epístola. Este énfasis está en marcado contraste con la venida de Cristo en gloria con catástrofes y cataclismos para establecer Su Reino terminando con todas las injusticias, como vemos en Apocalipsis 19:11-16.
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"Venid a mí,
todos los que estáis cansados y cargados,
y yo os haré descansar" Mateo 11:28