Razones para entregarnos
Aunque la voluntad de Dios no siempre resulte fácil de aceptar, sin duda siempre es la mejor para nuestra vida.
Leer | 1ª Corintios 6:19-20
“19 ¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?
20 Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios”.
Como vimos ayer, Dios quiere que le entreguemos nuestra vida. Pero tal vez se pregunte por qué nos lo pide.
Primero, la Biblia enseña que Él es el Rey soberano que gobierna todo el universo (Nehemías 9:6) y, por tanto, estamos bajo su autoridad divina. Luego, por medio de su muerte y resurrección, el Señor Jesús nos salvó del pecado, llevándonos de la muerte a la vida. Finalmente, Él nos sostiene, por lo que debemos considerar cada respiración y latido del corazón como un regalo que nos da.
El Señor quiere que entreguemos nuestra vida a su voluntad. Nos ama “con amor eterno” (Jeremías 31:3) y tiene buenos planes para nosotros. El Padre celestial promete que seguirlo nos lleva a la esperanza y a un futuro firme, como dice el Salmo 31:19: “¡Cuán grande es tu bondad, que has guardado para los que te temen!”. Así que, aunque Él es el Todopoderoso con autoridad sobre cada aspecto de nuestra vida, también promete cuidarnos y usar cada situación para nuestro bien.
¿Está dispuesto a seguir a Cristo? Su camino viene repleto de esperanza, gozo y paz. Aunque algunas decisiones no nos agraden, confiemos en que todo obrará para nuestro bien. ¿Confiará en Dios lo suficiente para entregarle las riendas de su vida?
Meditaciones de:
Dr. Charles Stanley