Queridos hermanos en la fe y amigos, de Amor Fraterno.
Continuamos con el estudio de la Biblia, la Palabra de Dios.
Un estudio de todos los libros de la Biblia, que en su versión original se llama: “Thru the Bible” (A través de la Biblia). Preparado por el teólogo y profesor de Biblia, J. Vernon McGee. En la versión española, traducido, adaptado, y presentado por Virgilio Vangioni, profesor de Biblia.
Si dispones de unos minutos, te aconsejamos que leas estos mensajes sobre el libro de Apocalipsis. Hará bien a tu vida, porque además de adquirir conocimiento, crecerás en sabiduría en la Palabra de Dios.
Dios bendiga Su Palabra en tu corazón.
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EL CÁNTICO DE LOS 144 MIL (8)
APOCALIPSIS 14:4-5
Estimado amigo, amiga, hoy continuaremos con la serie dedicada al estudio del libro de Apocalipsis, retomando su lectura en el capítulo 14, versículos 4 y 5.
4 Estos son los que no se contaminaron con mujeres, pues son vírgenes. Estos son los que siguen al Cordero por dondequiera que va. Estos fueron redimidos de entre los hombres como primicias para Dios y para el Cordero; 5 y en sus bocas no fue hallada mentira, pues son sin mancha delante del trono de Dios.
Anteriormente mencionamos que este capítulo suponía un nuevo y breve interludio, o paréntesis, en la cadena de sucesos apocalípticos narrados por el apóstol Juan, profeta y vidente de todas estas visiones, el autor del libro. Una serie de aterradores personajes hicieron su aparición unos versículos antes que ejecutaban nuevos juicios sobre el planeta Tierra.
La intensidad narrativa del apóstol va aumentando de forma paralela al desencadenamiento de los juicios sobre la Tierra. Cronológicamente, nos encontramos ya hacia el final del segundo periodo de los siete años de tribulación, los tres años y medio, conocidos como la Gran Tribulación. Comentamos también las diversas opiniones que expertos en la materia mantienen sobre este periodo final de la historia de la humanidad, cada una de las cuales ofrece diferentes perspectivas de interpretación: La denominada postura "pre-tribulacionista", defendida, entre otros muchos, por el autor de estos estudios bíblicos, el profesor de Biblia y Teólogo Sr. Vernon McGee.
Esta orientación teológica asume como buena la postura de que la Iglesia no se verá sometida al sufrimiento de la Tribulación durante este periodo de siete años, debido a que será "arrebatada", "recogida" de la Tierra y llevada al Cielo.
Una perspectiva situada en el polo opuesto, conocida como "post-tribulacionista" mantiene la posición de que la Iglesia sí que deberá soportar hasta el final, cuando Cristo venga por Segunda vez, y que sufrirá estos terribles juicios sobre la Tierra durante siete largos años. Uno de sus también numerosos defensores escribió lo siguiente: "En el día de hoy existe un movimiento superficial del cristianismo. Aquellos que no tienen raíces profundas en Cristo que tratan de apartarse de la idea de que Dios probará a Su pueblo con la tribulación, o que Él utilizará el sufrimiento para ayudarle a la iglesia a prepararse como la esposa de Cristo. Muy claramente, por cierto, el sufrimiento es el camino a la gloria. A eso hemos sido llamados. ¿Por qué?
Porque Cristo también sufrió, dejándonos un ejemplo para que siguiéramos en Sus pasos. Como resultado de esta forma de pensar, yo ya no enseño más a los creyentes que ellos no van a pasar a través de la tribulación. Quizá no sea así. Pero puedo hacer más por ellos preparándolos para que hagan frente a esta prueba en Su nombre, que enseñándoles que el Señor va a arrebatarlos y sacarlos de la hora de la prueba".
Para defender esta opinión, su autor se apoyaba en el versículo 13 de Efesios, capítulo 6, en cuanto a que existe un gran crecimiento en la persona que toma todas las herramientas, la armadura de Dios, para que pueda resistir en el día malo. Sin embargo y aunque no podemos ser dogmáticos a este respecto, el período de la Gran tribulación no es llamado en la Biblia "el día malo", sino el "día de la ira de Dios", el Gran Día de la Ira de Dios.
Continuará>
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"Venid a mí, todos los que estáis cansados y cargados,
y yo os haré descansar"
Mateo 11:28