Queridos hermanos en la fe y amigos, de Amor Fraterno.
Continuamos con el estudio de la Biblia, la Palabra de Dios.
Un estudio de todos los libros de la Biblia, que en su versión original se llama: “Thru the Bible” (A través de la Biblia). Preparado por el teólogo y profesor de Biblia, J. Vernon McGee. En la versión española, traducido, adaptado, y presentado por Virgilio Vangioni, profesor de Biblia.
Si dispones de unos minutos, te aconsejamos que leas o escuches estos mensajes sobre las epístolas del apóstol Pablo a los Tesalonicenses. Hará bien a tu vida, porque además de adquirir conocimiento, crecerás en sabiduría en la Palabra de Dios.
Dios bendiga Su Palabra en tu corazón.
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APARTARSE DE LOS QUE ANDAN DESORDENADAMENTE
2ª Tesalonicenses 3:6-7
Leamos ahora el versículo 6 de este tercer capítulo de la segunda carta a los Tesalonicenses:
6Pero os ordenamos, hermanos, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que os apartéis de todo hermano que ande desordenadamente y no según la enseñanza que recibisteis de nosotros.
Pablo no andaba con rodeos. Aquí le vemos usar un lenguaje directo y sin inhibiciones, al decir: os ordenamos, hermanos.
El creyente no tiene que andar con los que se comportan en forma desordenada. Hay algunos que han insistido en que uno debe frecuentar todos los lugares y compañías posibles con el propósito de presentar a todos el mensaje del evangelio. Por desgracia, conocemos a algunos que por seguir esa norma de conducta han adquirido ciertos vicios o cedido en sus propios niveles de comportamiento cristiano. ¿Cómo cumplir entonces con nuestra misión de dar un testimonio cristiano a esas personas que necesitan ser regeneradas por el Espíritu Santo?
Por supuesto que tenemos que comunicarles el mensaje, pero sin confraternizar con ellas, es decir sin asumir o adoptar todos los niveles de trato social de la amistad y la camaradería. Aunque a veces no nos lo parezca, esas personas, aunque nos lo reprochen, en el fondo nos respetarán por nuestra fidelidad a nuestras convicciones y principios, porque verán que somos coherentes y los llevamos a la práctica hasta sus últimas consecuencias, incluso hasta el límite de arriesgar una amistad.
Dios dejó bien en claro que teníamos que mantener la prioridad de nuestra relación con Él, y a quién teníamos que seguir.
Finalmente por hoy, leamos el versículo 7 de este tercer capítulo de la segunda carta del apóstol Pablo a los Tesalonicenses:
7Vosotros mismos sabéis de qué manera debéis imitarnos, pues nosotros no anduvimos desordenadamente entre vosotros.
Muchos conocemos el refrán, “Dios los cría y ellos se juntan”. Uno tiende a ser como los amigos que lo rodean y acompañan más frecuentemente. Por lo tanto, los cristianos deberían ser cuidadosos al elegir sus compañías y las personas con las cuales se asocian.
Vamos a interrumpir aquí nuestro estudio de hoy y continuaremos, Dios mediante, en nuestro próximo programa, cuando examinaremos la importancia de que los creyentes permanezcan firmemente establecidos, arraigados en su obra. También el apóstol, basado en el ejemplo personal que él y sus colaboradores les habían dejado, les recordaría ciertas normas elementales de ética cristiana, especialmente en cuanto a llevar una vida ordenada, y les advertiría en contra de llevar una vida ociosa, terminando con una norma de disciplina para aplicar en casos de desobediencia, especialmente para aquellos que pretendían eludir sus responsabilidades personales. El propósito de esta actitud enérgica era integrar a aquellos que pretendían vivir a su propia manera.
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"Venid a mí,
todos los que estáis cansados y cargados,
y yo os haré descansar" Mateo 11:28
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