HECHOS DE LOS APÓSTOLES 210
FE Y ACCIÓN
Hechos 27:27-32
“27 Venida la decimacuarta noche, y siendo llevados a través del mar Adriático, a la medianoche los marineros sospecharon que estaban cerca de tierra; 28 y echando la sonda, hallaron veinte brazas; y pasando un poco más adelante, volviendo a echar la sonda, hallaron quince brazas. 29 Y temiendo dar en escollos, echaron cuatro anclas por la popa, y ansiaban que se hiciese de día. 30 Entonces los marineros procuraron huir de la nave, y echando el esquife al mar, aparentaban como que querían largar las anclas de proa. 31 Pero Pablo dijo al centurión y a los soldados: Si estos no permanecen en la nave, vosotros no podéis salvaros. 32 Entonces los soldados cortaron las amarras del esquife y lo dejaron perderse”.
Continúa el relato de las zozobras en el mar con nuevos peligros para los viajeros de la nave alejandrina. Habían perdido el dominio del barco y no sabían donde estaban. Los acontecimientos se precipitarán rápidamente antes de llegar al desenlace que ya conocían.
La incapacidad de los hombres, vv. 27-29.
Yendo a la deriva durante dos semanas a través del mar Adriático, es decir, el Mediterráneo central, no el que ahora lleva ese nombre, situado entre Grecia e Italia. El olfato marinero les hace intuir que se encuentran cerca de tierra en una zona con abundantes escollos con los que podrían chocar y hundir el barco. Para comprobar si estaban en lo cierto, echaron la sonda en dos ocasiones para medir la profundidad. Como la distancia del casco del barco del suelo era poca, echaron primero cuatro anclas de popa y no contento con eso querían echar también las de proa. Para esta operación era necesario largarlas desde el esquife y no desde la nave misma. Según parece era una maniobra perfectamente justificada.
Continuará>
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Hechos de los Apóstoles de Pedro Puigvert. 1995