Queridos hermanos en la fe y amigos, de Amor Fraterno.
Continuamos con el estudio de la Biblia, la Palabra de Dios.
Un estudio de todos los libros de la Biblia, que en su versión original se llama: “Thru the Bible” (A través de la Biblia). Preparado por el teólogo y profesor de Biblia, J. Vernon McGee. En la versión española, traducido, adaptado, y presentado por Virgilio Vangioni, profesor de Biblia.
Si dispones de unos minutos, te aconsejamos que leas o escuches estos mensajes sobre la iglesia primitiva. Hará bien a tu vida, porque además de adquirir conocimiento, crecerás en sabiduría en la Palabra de Dios.
Dios bendiga Su Palabra en tu corazón.
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PABLO VISITA LAS IGLESIAS DE GALACIA
HECHOS 16
Llegamos ahora a los HECHOS capítulo 16, versículos 1 al 5.
Y en este capítulo tenemos el segundo viaje misionero de Pablo. El último versículo del capítulo 15 realmente nos contaba el principio de ese viaje. Pablo y Silas pasaron por Siria y Cilicia, confirmando a las iglesias. Desde allí veremos que seguirían hasta el país de Galacia. Pablo visitaría las iglesias de Galacia porque fue allí donde había surgido el problema con los judaizantes. La carta a los Gálatas fue la carta de Pablo escrita especialmente para ellos, advirtiéndoles severamente en cuanto a no ser confundidos por aquellos que estaban tratando de colocarles bajo el sistema de la ley de Moisés. Esa carta sería su más enérgica declaración y defensa de la doctrina de la justificación por la fe. No solo es el pecador salvado por la gracia de Dios, por medio de la fe, sino que el pecador salvado también viviría por la gracia. La gracia de Dios es así un camino hacia la vida, y un camino de vida.
Permítanos estimularle estimado lector, una vez más a tener en su mano un mapa a fin de que pueda seguir en él este viaje misionero en el mapa. Usted descubrirá que viajar con el apóstol Pablo es una experiencia emocionante. En su segundo viaje misionero veremos cómo entraron en Europa, después de recibir la visión de un hombre de Macedonia. Veremos cómo llegaron a Filipos, y cómo fueron a parar a la cárcel local. A medianoche, Pablo y Silas oraron y cantaron canciones de alabanza. Un terremoto sacudió el edificio de la cárcel, sus puertas se abrieron y el carcelero abrió su corazón para recibir al Señor Jesucristo.
Leamos entonces los versículos 1 y 2 de este capítulo 16 de los Hechos, bajo el párrafo titulado: Pablo visitó nuevamente a las iglesias de Galacia.
1Después llegó a Derbe y a Listra. Había allí cierto discípulo llamado Timoteo, hijo de una mujer judía creyente, pero de padre griego; 2y daban buen testimonio de él los hermanos que estaban en Listra y en Iconio.
Pablo llegó primero a Derbe y después a Listra, donde encontró al joven Timoteo y conoció a su madre y a su abuela. En su primer viaje había guiado a este joven al Señor. Así que le llevó con él y el equipo de trabajo quedó entonces formado por Pablo, Silas y Timoteo.
Dice el versículo 3:
3Quiso Pablo que éste fuera con él; y tomándolo, lo circuncidó por causa de los judíos que había en aquellos lugares, pues todos sabían que su padre era griego.
Debemos observar cuidadosamente el método del apóstol Pablo. Cuando en una ocasión subió a Jerusalén, Pablo llevó a Tito, un no judío, que no había sido circuncidado. Y Pablo se opuso a que fuera obligado a circuncidarse. Ahora, en este momento de nuestro relato, Pablo quiso llevar a Timoteo consigo como compañero misionero. Quiso que Timoteo saliera para alcanzar a personas para Cristo. Pero, como no quería que se produjera ninguna discusión, ni ningún motivo de ofensa para nadie, entonces le pidió a Timoteo que se circuncidara. Ahora, esto no fue porque hubiese mérito alguno en la circuncisión, sino porque procuró evitar que este tema se convirtiese en un asunto de controversia. Fue por este motivo que Pablo escribió en su primera carta a los Corintios, capítulo 9, versículos 19 y 20 lo siguiente:
“Por lo cual, siendo libre de todos, me he hecho siervo de todos para ganar al mayor número. Me he hecho a los judíos como judío, para ganar a los judíos; a los que están sujetos a la ley (aunque yo no esté sujeto a la ley) como sujeto a la ley, para ganar a los que están sujetos a la ley”.
Es decir, que Pablo hizo esto para desactivar cualquier polémica que pudiera producirse.
Hay algunos fundamentos de la fe, de los cuales no puede haber ninguna desviación. Pero hay formas y ritos que no son en realidad esenciales para la salvación, y creemos que debe haber flexibilidad en esas áreas. Esa fue la manera de pensar de Pablo. Recordemos que Timoteo era medio judío y medio griego. Ciertamente, la circuncisión no tenía nada que ver con la salvación de Timoteo. Pero este rito se llevó a cabo para que el ministerio de Timoteo entre los judíos no se perjudicase.
Prosigamos ahora con los versículos 4 y 5 de este capítulo 16 de los Hechos:
4Al pasar por las ciudades, les comunicaban las decisiones que habían acordado los apóstoles y los ancianos que estaban en Jerusalén, para que las guardaran. 5Así que las iglesias eran animadas en la fe y aumentaban en número cada día.
Pablo tuvo nuevamente un gran ministerio en Galacia. No solo visitó a las iglesias que habían sido fundadas en su primer viaje sino que, en otros lugares, multitudes se estaban convirtiendo a Cristo. Se establecieron nuevas iglesias y cada día se incrementaba el número de los creyentes.
Al terminar hoy, no podemos dejar de enfatizar el hecho de que el ser salvo significa confiar en el Señor Jesucristo. Las obras, el guardar la ley, y cualquier clase de legalismo, es decir, todo esfuerzo añadido, constituyen un vano esfuerzo por completar la otra de Cristo y para ganar méritos ante Dios al intentar que un pecador establezca una relación con Él. La redención ya fue consumada cuando Cristo murió en la cruz en nuestro lugar y triunfó sobre la muerte en Su resurrección. Él ya hizo lo suficiente para lograr nuestra salvación. Por eso Pablo dejó claramente establecido este principio en su carta a los Efesios 2:8, cuando dijo:
“Por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios. No por obras, de modo que nadie pueda jactarse de nada”.
Estimado lector, creemos que la Palabra de Dios expone esta verdad con mucha claridad. Esperamos que pueda usted dar ese paso de fe.
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"Venid a mí,
todos los que estáis cansados y cargados,
y yo os haré descansar" Mateo 11:28