Queridos hermanos en la fe y amigos, de Amor Fraterno.
Continuamos con el estudio de la Biblia, la Palabra de Dios.
Un estudio de todos los libros de la Biblia, que en su versión original se llama: “Thru the Bible” (A través de la Biblia). Preparado por el teólogo y profesor de Biblia, J. Vernon McGee. En la versión española, traducido, adaptado, y presentado por Virgilio Vangioni, profesor de Biblia.
Si dispones de unos minutos, te aconsejamos que leas o escuches estos mensajes sobre las epístolas del apóstol Pablo a los Corintios. Hará bien a tu vida, porque además de adquirir conocimiento, crecerás en sabiduría en la Palabra de Dios.
Dios bendiga Su Palabra en tu corazón.
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EDIFICAR SOBRE EL FUNDAMENTO QUE ES CRISTO
1ª CORINTIOS 3:4-13
Leamos los versículos 4 hasta el 6 de este capítulo 3 de la primera Epístola a los Corintios, donde Pablo continuó diciendo:
4Pues cuando uno dice: Yo ciertamente soy de Pablo; y el otro: Yo soy de Apolos, ¿no sois carnales?
5¿Qué, pues, es Pablo, y qué es Apolos? Servidores por medio de los cuales habéis creído; y eso según lo que a cada uno concedió el Señor. 6Yo planté, Apolos regó; pero el crecimiento lo ha dado Dios.
Ambos eran servidores de Dios. Pablo había sido el misionero, el que había comenzado la obra cristiana en un nuevo territorio. Luego llegó Apolos y por medio de reuniones predicó e instruyó a los creyentes, pero los dos servían a Dios y se complementaban el uno al otro.
Ahora, el versículo 7, dice:
7Así que ni el que planta es algo ni el que riega, sino Dios que da el crecimiento.
Usted puede ver que lo importante no era quien era el predicador o el maestro. La cuestión era si Dios lo estaba usando y, entonces, Dios recibiría el mérito por los resultados. Así que a quien tenían que dar la honra y la gloria era a Dios.
Notemos ahora lo que dice el versículo 8 de este capítulo 3 de la primera Epístola a los Corintios:
8Y el que planta y el que riega son una misma cosa, aunque cada uno recibirá su recompensa conforme a su labor,
Necesitamos reconocer hoy que hay muchas personas a los cuales Dios está usando y que ellos pueden estar haciendo las cosas un poco diferentes, de acuerdo con la personalidad de cada una. Y ésa no es razón suficiente para que yo pueda pensar que ellos están haciendo algo negativo. Porque yo reconozco que muchas personas, aunque no están haciendo las cosas como a mí me agrada o de la manera en que yo las haría, sí están haciendo las cosas que Dios quiere que ellas hagan. Otros utilizan diferentes métodos, y el caso es que Dios los está usando. En realidad, todos somos trabajadores en la misma obra, enviados por Dios y utilizados por Él.
Ahora, los versículos 9 y 10, dicen:
9porque nosotros somos colaboradores de Dios, y vosotros sois el campo que Dios trabaja, el edificio que Dios construye. 10Conforme a la gracia de Dios que me ha sido dada, yo, como perito arquitecto, puse el fundamento, y otro edifica sobre él; pero cada uno debe tener cuidado de cómo sobreedifica.
Estamos trabajando todos juntos en esta tremenda empresa. El fundamento fue colocado hace más de dos mil años. Ni usted ni yo podemos dejar nuestra labor. Todo lo que podemos hacer es continuarla y señalar al fundamento que es Jesucristo. Podemos construir sobre ese fundamento. Y luego, otros hombres pueden sobreedificar en ese fundamento. Lo importante en el día de hoy es que divulguemos la Palabra de Dios y el evangelio que puede salvar a los seres humanos.
En el versículo 11, continuó diciendo el apóstol Pablo:
11Nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo.
¿Está usted edificando sobre Él, o no?
Ésta es para el creyente la cuestión importante. Cuando usted vino a Cristo, no lo hizo por medio de obras. Vino con las manos vacías, sin traer nada, pare recibirlo todo. Y usted fue colocado en la Roca que es Cristo. Sobre ese fundamento usted puede edificar. Ahí es precisamente donde deben estar presentes esas buenas obras.
Escuche lo que dijo Pablo, aquí en los versículos 12 y 13:
12Si alguien edifica sobre este fundamento con oro, plata y piedras preciosas, o con madera, heno y paja, 13la obra de cada uno se hará manifiesta, porque el día la pondrá al descubierto, pues por el fuego será revelada. El fuego mismo probará la calidad de la obra de cada uno.
Ahora, Pablo estaba diciendo que uno puede edificar sobre ese fundamento que ya ha sido colocado, con seis clases diferentes de material. Lo puede hacer con oro o con plata, con piedras preciosas, con madera, con heno, o con paja. A los primeros tres de ellos, el fuego no les causará ningún daño; en realidad el fuego purifica al oro, la plata y las piedras preciosas. Pero el fuego consumirá o quemará rápidamente la madera, el heno y la paja, que desaparecerán en una nube de humo. O sea que el creyente tiene libertad para construir sobre el fundamento, con cualquiera de estos materiales: oro, plata, piedras preciosas, madera, heno, y paja.
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"Venid a mí,
todos los que estáis cansados y cargados,
y yo os haré descansar" Mateo 11:28