 |
TEXTOS DE SAN JOSEMARÍA |
08 de junio de 2012
“Serenidad ¿Por qué has de enfadarte?”
Serenidad. -¿Por qué has de enfadarte si enfadándote ofendes
a Dios, molestas al prójimo, pasas tú mismo un mal rato... y te has de
desenfadar al fin? (Camino, 8)
Eso mismo que has dicho dilo en otro tono, sin ira, y ganará
fuerza tu raciocinio, y, sobre todo, no ofenderás a Dios. (Camino, 9)
No reprendas cuando sientes la indignación por la falta cometida.
-Espera al día siguiente, o más tiempo aún. -Y después, tranquilo y
purificada la intención, no dejes de reprender. -Vas a conseguir más con
una palabra afectuosa que con tres horas de pelea. -Modera tu genio.
(Camino, 10)
Cuando te abandones de verdad en el Señor, aprenderás a contentarte con
lo que venga, y a no perder la serenidad, si las tareas –a pesar de
haber puesto todo tu empeño y los medios oportunos– no salen a tu
gusto... Porque habrán "salido" como le conviene a Dios que salgan.
(Surco, 860)
Siendo para bien del prójimo, no te calles, pero habla de modo amable, sin destemplanza ni enfado.
(Forja, 960)
[Subir]
|