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Unamuno, sobre los crucifijos |
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Blog
de Ignacio Arsuaga La
presencia del Crucifijo en las escuelas no ofende a ningún sentimiento, ni
aún al de los racionalistas y ateos; quitarlo, ofende al sentimiento
popular, hasta el de los que carecen de creencias confesionales. ¿Qué se
va a poner donde estaba el tradicional Cristo agonizante? ¿Una hoz y un
martillo? ¿Un compás y una escuadra? O ¿qué otro emblema confesional?
Porque hay que decirlo claro, y de ello tendremos que ocuparnos: la
campaña es de origen confesional. Claro que de confesión anticatólica y
anticristiana. Porque lo de la neutralidad es una
engañifa. |