Entrevista con Guillermo Foladori
Problemas y expectativas de la nanotecnología
Enildo Iglesias y Carlos Amorío
Convenio Rel-Uita / La Insignia. Uruguay, junio del 2006.
De paso por Montevideo para dictar un seminario sobre nanotecnología
coorganizado por la UITA, el doctor Foladori (*) realizó un aparte
para mantener una charla-entrevista con los autores de este texto, que
recoge lo esencial del intercambio.
¿Qué es la nanotecnología?
El término "nano" se refiere a "tamaño". Nanotecnología (NT) es la
manipulación de la materia a escala nanométrica, siendo que un
nanómetro es la millonésima parte de un milímetro. Los actuales
microscopios atómicos pueden escáner y percibir la superficie de los
átomos y las moléculas, y por tanto se hace posible manipularlos para
crear nanopartículas que después se combinan para formar los
productos que luego encontramos en el mercado.
¿Y eso cómo puede influir en la vida de las personas?
La novedad es que se pueden crear nuevos materiales combinando átomos
y moléculas, además se puede dotar con otras cualidades físicas a
los materiales ya conocidos; hablamos de propiedades eléctricas, de
elasticidad, de resistencia, características químicas totalmente
distintas. Para los científicos, es una completa revolución. Por
ejemplo: el carbono puede tener diversas formas, en el grafito de los
lápices es extremadamente blando, pero de carbono también son los
diamantes, el elemento más duro que se conoce. La NT puede recomponer
el mismo material de los diamantes -el carbono- para hacer algo aún
más duro. De la misma forma se pueden hacer fibras -nanotubos de
carbono- con una superconductividad eléctrica que prácticamente no
pierde energía en el transporte. Cuando hablamos de partículas tan
pequeñas, su superficie en relación con la masa es mayor, lo que hace
que desde el punto de vista químico en términos de catalizadores o
reactivos, sean mucho más eficientes. Los científicos están
redescubriendo las funciones de la materia; o sea, que es como un
juguete nuevo. Esto significa que los productos de la NT desplazarán
completamente a sus competidores clásicos o convencionales. Todo
comienza de cero.
¿Ya existen productos de la NT en el mercado?
El 90 por ciento de todo esto está todavía en la etapa de
laboratorio. Por ahora los que más difusión tienen son en general
productos suntuarios, por ejemplo los cosméticos. Una de las
compañías que más los utiliza es L'Oreal, y prácticamente todos sus
productos ya contienen derivados de la NT: ciertos filtros solares más
penetrantes en la piel y mucho más eficientes que otros, por ejemplo.
En esto de las novedades científicas, de la investigación en
ciencias, hay también mucho de lucha de clases, de juego de poder. Por
ejemplo, L'Oreal es una empresa que pertenece a la mayor corporación
del sector alimentación como es Nestlé. Este tema parece tener muchas
cosas parecidas con los transgénicos; es el ser humano jugando a dios,
creando sin ningún límite más que su propia imaginación y
ambición. Pero en realidad no sabemos bien qué estamos haciendo y
cuáles pueden ser las consecuencias. Por ejemplo, en Alemania hay en
este momento un escándalo porque se utilizó un producto en aerosol
desinfectante de baños llamado "Mago Nano" cuya propiedad agregada por
la NT era un mayor poder bactericida residual. El escándalo surgió
porque algunas personas que utilizaron el producto debieron ser
internadas con agua en los pulmones. Parecería que ya son 70 los
internados en esas condiciones. Aunque los fabricantes de "Mago Nano"
aseguran que este desastre no es causado por ellos, sino por la
sustancia volátil utilizada para lograr el efecto aerosol, se está
investigando el caso muy profundamente. Pero el problema es que no hay
nadie con capacidad de controlar qué contiene un aerosol de ese tipo,
y tampoco existen leyes en ningún país del mundo que regulen la
liberación de productos de la NT. Es algo muy peligroso, es la ley de
mercado en formas aún más descarnadas que las conocidas.
Mientras sea el mercado el que dirija la investigación no habrá
ninguna seguridad. Hasta el 2003 la mayoría de los fondos de
investigación mundial en NT provenía de subsidios gubernamentales,
pero eso no significa que ese impulso haya sido neutral en relación
con los intereses en juego. En realidad, las grandes compañías
utilizan sus influencias en los gobiernos para que lo impulsen. El 70
por ciento de las casi 9.000 patentes que existen en el mundo relativas
a NT pertenecen a grandes corporaciones. En el caso de Estados Unidos,
las corporaciones están siendo abastecidas por las universidades que
en este tema, hasta el 2004, recibían financiación para
investigación casi exclusivamente del gobierno. Luego las patentes
eran adquiridas por las corporaciones.
Es verdad que estos nanoproductos no se pueden detectar, son tan
pequeños que se diluyen. Inclusive, uno de los argumentos más comunes
para la investigación en NT es que a nivel atómico no hay distinción
entre materia viva y no viva, lo que implica que se podrían introducir
partículas inanimadas en organismos vivos que no las rechazarían
porque no las diferenciarían de las de su propia constitución
biológica. Quiere decir que son indetectables. En el caso del aerosol
que menciona Enildo, justamente, aún están tratando de saber qué fue
lo que envió a esa gente al hospital. No hay pruebas de que haya sido
el componente nano, y quién sabe si algún día se sabrá. Otro gran
problema es la ausencia de reglamentaciones específicas sobre NT.
Algunos dicen que no se puede reglamentar algo que aún se desconoce,
pero por otro lado se promueve su desarrollo, aplicación y liberación
en el ambiente.
No se debe pasar por alto que muchas de las grandes corporaciones que
promueven la investigación y aplicación de la NT, al mismo tiempo
están extremadamente preocupadas de que los productos obtenidos sean
ambientalmente aceptables e inocuos para la salud humana. Su
preocupación deriva de que la gran velocidad con la que se están
desarrollando aplicaciones de NT pueda generar un movimiento de rechazo
de los consumidores como ya le ocurrió a los transgénicos. Esto
sería un golpe muy duro a los planes de las corporaciones. De allí su
afán de presentar la NT y sus derivados como totalmente inocuos. La
pregunta es: ¿si no tienen cola de paja, por qué no etiquetan sus
productos? Si la NT es un valor agregado, ¿por qué no anunciarlo?
Sólo en Taiwán existe un sello, una etiqueta, que por decisión
gubernamental identifica a los productos con componentes de la NT. Son
apenas un poco más de 20.
Si no existe capacidad en el mundo para controlar a la totalidad de los
nuevos productos químicos que se liberan cada año al mercado, mucho
menos podrán hacerlo con estos, para lo cual no siquiera existe hoy la
tecnología adecuada. Es posible que las empresas apelen a la
asociación de sus productos con "lo ecológico", "lo verde", sacando
provecho de que, teóricamente, la NT no generaría desperdicios, lo
que permitiría decir que estaríamos cerca del desarrollo sustentable.
Pero si esto continúa avanzando a la misma velocidad, implicará un
cambio radical en la educación, en el conocimiento. ¿Cómo podemos
los países del sur afrontar este nuevo abismo que nos separará del
norte desarrollado?
Esa misma pregunta se están haciendo los países desarrollados. En
Estados Unidos se está discutiendo cómo cambiar los planes de estudio
desde la Primaria. Actualmente, el estudio parcelado de las ciencias
como física, química, biología, las ciencias de la información y el
conocimiento, la informática, pierde completamente su valor. Es
necesario integrar estos conocimientos desde la Primaria. En Europa se
debate cambiar los planes de estudio de Secundaria. Será necesaria una
gran cantidad de profesionales formados de manera diferente a la
actual, y para eso hay que empezar ya mismo.
Y en América Latina, ¿qué posibilidades tendremos de modificar los
planes de estudio de la noche a la mañana?
Es un enorme desafío. Por lo que estoy informado, en América Latina,
esta discusión sólo está presente a nivel oficial en Cuba, desde el
año 2002. Se están preguntando cómo modificar la enseñanza
secundaria, aunque no sé si ya han sacado conclusiones. A nivel de
posgrado existe cierto manejo del tema en Brasil, Argentina y México.
En general se analiza la idea de formar doctorados específicos para
centros de investigación de elite, pero no crear conocimiento a nivel
masivo.
¿Para qué se necesita la NT? ¿A quién beneficia su desarrollo?
Gran parte del mundo está convencido de que la técnica solucionará
los problemas del desarrollo, o del no desarrollo, de la innovación y
la pobreza.
¿La NT vendrá para "acabar con el hambre en el mundo" como los
transgénicos?
Tal cual. Y si tomamos el documento del año pasado del equipo llamado
"Task Force" (grupo de trabajo, en inglés) de Naciones Unidas, el
equipo de asesores encargado de anticipar el futuro en ciencia y
tecnología, allí se dice con todas las palabras que "la NT vendrá a
solucionar los problemas de pobreza en el mundo". Para ellos los
problemas de la desigualdad requieren una solución técnica, por
ejemplo los referidos al hambre, ya que la NT podrá hacer que la
agricultura sea muchísimo más productiva, que los medicamentos sean
mucho más eficaces, entre otras. A nivel de los países desarrollados,
dice este documento, la NT servirá para conservar la competitividad
internacional.
Claro, han pasado tantas revoluciones tecnológicas que prometían la
misma cosa, como la informática y la biotecnología, que ya se está
prevenido contra esas promesas.
Según parece con NT se pueden construir robots autoreplicantes.
¿Cómo se controlaría esa capacidad?
Hay una novela de Michael Crichton, "Presa", que plantea justamente una
especie de toma del planeta por robots autoreplicantes. Eso mismo
había planteado ya Eric Drexler, uno de los científicos más
renombrados en este tema. La verdad es que es imposible saber qué
puede llegar a ocurrir en un caso así, de la llamada "Plaga Verde".
Saber a quién beneficiará su desarrollo es más difícil desde
nuestros países menos desarrollados con menos posibilidades de
incorporarse a este tren que ya no se puede frenar, que ya está aquí
y tendrá una presencia creciente en el mercado. Aunque uno no lo
desee, la NT ya está aquí. Brasil, Argentina y México piensan que
pueden pellizcar algunas patentes, pero será nada en comparación a lo
que podrán obtener las grandes corporaciones. China es uno de los
países que más está invirtiendo en esto ¿Qué influencia puede
tener la NT en el mundo del trabajo? Parece que se producirán
transformaciones ahora inimaginables, porque la NT podría llegara
desocupar a una inmensa cantidad de personas. La automatización
llegará a tal extremo que el trabajo humano como lo conocemos ahora ya
no tendrán razón de ser. ¿Es el fin del trabajo?
Es claro que la NT desemboca en esto que planteas, más desempleo y
demás, pero al mismo tiempo aumenta la capacidad de quienes detentan
el poder de disciplinar a la sociedad, porque la NT también será
utilizada por las Fuerzas Armadas y policiales para vigilar, reprimir y
disciplinar a los perdedores. ¿Se está usando ya en el mundo a pesar
de que no existe la certeza de poder controlarla, y mucho menos de
dirigir su utilización en bien de las mayorías?
-Conversando con un conocido que tiene una fábrica de pinturas que
contienen nanopartículas, me contó que más del 60 por ciento de los
productos de NT los compra fuera del país, en Asia y Alemania. No
quiso decirme cómo introducía esas partículas en el país porque era
algo "confidencial". Otro empresario me confesó que los
nanocomponentes entran "en un portafolio". Es demasiado barato para
hacer todo el papeleo que sería necesario, y además, con una
plancheta de diez pequeños tubitos tenía para la producción de todo
un año. Quiere decir que se trastoca la noción de comercio
internacional, porque el tráfico es incontrolable.
Si se trata de algo inocuo no habría problema, sería democratizador.
No cualquiera tiene laboratorios con capacidad de producir con NT, y
además nadie revelará los secretos de producción protegidos con
patentes. Quien quiera hoy desarrollar NT precisa mucho dinero. Es
probable que haya cambios sustanciales en el ranking de las empresas
más poderosas como consecuencia de los aciertos o fracasos en las
investigaciones esponsorizadas. Imaginemos la utilización masiva de
algo que ya existe, como los calzados térmicos, que conservan el pie
siempre a la misma temperatura, esté uno en el Polo o en el Ecuador.
El ejército de Estados Unidos ya está usando esta innovación.
Supongamos que alguien se pone a fabricar calzado deportivo así, mil
veces mejor que todos los demás, ¿quién va a comprar de los
"antiguos"? La eficacia del nuevo calzado es total, absoluta, por tanto
el desplazamiento de sectores industriales enteros será brutal, y las
posibilidades de concentración del capital crecerán exponencialmente.
No habrá competencia. Y lo mismo ocurrirá con miles y miles de otros
productos.
Estamos pues ante lo que los economistas llaman una "revolución
disruptiva", que rompe con todo lo que había antes. En términos
generales, de patentes, publicaciones, productos introducidos al
mercado, Estados Unidos va claramente a la cabeza, le sigue Japón, y
se habla de que China adelantó mucho en textiles, e Israel en
tecnología militar.
¿Cómo puede impactar la NT en el ámbito de la alimentación y la
agricultura?
Hay que distinguir entre lo qué se puede hacer y lo que se está
haciendo. Teóricamente lo posible es ilimitado, imposible de calcular.
Se prevé que los países desarrollados ya no precisarán importar los
alimentos que por razones de suelos o clima no puedan producir hoy. Por
poner un ejemplo, Inglaterra podría producir sus propias bananas en un
laboratorio. Pero eso tal vez no le veamos hasta dentro de 20 años. Lo
que se está haciendo ahora es otorgarle características especiales a
productos que ya existen: lechugas que guarden su frescura durante seis
meses, o papas fritas empacadas hace un año que parecen recién
hechas.
¿Serán realmente papas? ¿Podemos llamarlas así?
Nadie lo sabe. En pocos años se podrá consumir muchos productos
hechos en el momento mediante NT, como jugos de frutas, refrescos,
etc., elaborados a gusto exacto del consumidor y en el tiempo en que se
aprieta y se suelta un botón. Los costos de la empresa fabricante,
como es obvio, bajan e manera abismal. Por otro lado, se piensa que la
productividad agrícola podrá incrementarse dramáticamente utilizando
técnicas de NT en el proceso productivo.
¿Estos productos serán verdaderamente iguales a los naturales, o como
con los transgénicos se buscará una expresión parecida a la
"equivalencia"?
Será muy difícil saber si serán iguales o no, o equivalentes o no,
porque los componentes de NT son difícilmente detectables.
¿No habría que aplicar el principio de precaución en este caso?
Habría que haberlo aplicado antes, ciertamente. Cualquier medicamento
debe ser probado durante años, siguiendo estrictos protocolos antes de
poder lanzarlo al mercado. Es un proceso largo y caro. Sin embargo,
ante este proceso de cambio tecnológico que afecta todos los ámbitos
de la actividad humana en el mundo entero, nadie se preocupa por hacer
un test. La humanidad está montando a un carro sin rumbo, un tren de
locos. Los principales problemas serán para la salud humana, porque
las nanopartículas son indetectables. ¿Cómo sabremos de qué manera
afectan a la salud antes de que estemos enfermos o disminuidos?
Pensemos también en la redistribución productiva, el desempleo, el
abismo entre quienes estarán "nanoeducados" y quienes no lo estarán.
¿Qué pasará en nuestros países, muchos de los cuales ni siquiera
tienen esta preocupación, ni siquiera lo discutimos públicamente?
Ese es uno de los objetivos de su pasaje por Montevideo...
Estoy escribiendo artículos y dando charlas en muchos lugares para
intentar crear conciencia del mundo en el que estamos ingresando,
procurando que esto se coloque en la mesa de debate. No es que yo
aporte una solución, sino que trato de alertar de que viene un tren a
toda velocidad.
(*) Es uruguayo, antropólogo, doctor en economía, especialista en
medio ambiente y desarrollo, y en salud y desarrollo con un post
doctorado en Sociología del Medio Ambiente. Fue profesor del doctorado
del Medio Ambiente y Desarrollo de la Universidad Federal de Paraná,
Brasil y de varias Universidades en México. Actualmente se desempeña
como profesor titular en la Universidad de Zacatecas, México. Es autor
de varios libros, entre los que se destacan "Por una sustentabilidad
alternativa" (UITA, 2005) y "Los límites del desarrollo sustentable"
(Ediciones de la Banda Oriental, 1999).