650,000 Empleos: Entre la Candidez y el Mal Cálculo

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Apr 16, 2006, 2:50:19 PM4/16/06
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Por: César Aching Guzmán
http://cesaraching.blogspot.com/

Generalmente, en campañas electorales los candidatos, ofrecen a los
ciudadanos -cual broma cruel- la solución a todos sus problemas; algo
imposible de cumplir manteniendo el orden establecido. Así tenemos el
caso de Lourdes Flores Nano, que en un arranque de exagerada
simplicidad ofertaba a los cuatro vientos la creación de 650,000
puestos de trabajo durante su gobierno. No cuestionamos la cantidad
(podrían ser más o menos) de puestos de trabajo, si no la base que
utiliza para generarlos: la elasticidad producto-empleo, es decir, el
crecimiento porcentual promedio del empleo por cada punto que crece el
producto (PBI).

El crecimiento del empleo requiere profundos cambios al modelo
económico. Resulta inviable en la propuesta de la doctora Flores por
su ligazón y sometimiento a los grupos económicos nacionales de
poder, golpeados por el neoliberalismo como efecto de la
globalización; acostumbrados a vivir de un Estado proteccionista, con
regímenes tributarios de excepción para la "gran empresa", es
decir, un Estado promotor del enriquecimiento de minorías a costa del
empobrecimiento de las mayorías nacionales.

El empleo depende de muchos más elementos que la elasticidad
producto-empleo, citamos por ejemplo los precios de los factores de
producción como: los salarios, tasas de interés y precios de
productos importados sensibles a la variación de los tipos de cambio.

Por estas consideraciones publicamos un excelente artículo sobre el
ofrecimiento de la Dra. Lourdes Flores, del economista, ex Vice
Ministro de Economía y gran amigo, Julio C. Alba Bravo.


650,000 Empleos: Entre la Candidez y el Mal Cálculo

Por: JULIO CESAR ALBA BRAVO
julioal...@yahoo.es


No sería justo sostener que frente a una temible pizarra de la TV
Lourdes Flores actuaba con insinceridad al exponer sus tesis de combate
al desempleo. Se le veía muy convencida de la bondad de su
promesa. Con una ingenuidad arrobadora construía su paralogismo,
tratando de profundizar en áreas generalmente abstrusas para los
profesionales del derecho. Mencionó "elasticidades"; pontificó
sobre proyecciones de crecimiento, y, en general, se comportó como una
chica osada, orgullosa de haber aprendido, de memoria, una lección que
la impulsaría al éxito electoral. Al margen de nuestras convicciones
políticas algunos peruanos no sabíamos como reaccionar ante tan
cándida soltura. Un cuadro encantador si nos atenemos a la simpatía
de la protagonista, pero patético si pensamos en la manera como se
analizan problemas tan graves para la nacionalidad.

La Dra. Flores no sospechaba que sus argumentos no resistan un
análisis riguroso. Empecemos por señalar que cuando se trata de
cálculos de elasticidades en el medio académico peruano, el nivel de
precariedad estadística es muy alto y las conclusiones por lo
menos dudosas. En países adelantados en la construcción de una data
confiable para el cálculo de las elasticidades producto-empleo,
se reconoce lo prolija que debe ser su elaboración, sometiendo las
cifras y su metodología de cálculo a continuo perfeccionamiento.
Sin embargo, nuestra candidata concede a sus estimaciones la
categoría de verdad absoluta, al punto de servir de base a una
oferta electoral que involucra la solemnidad de un juramento. Si a esto
añadimos que el tema del empleo y el manejo de sus cifras (incluyendo
cálculos oficiales) son la delicia de los políticos y sus servidores
de turno, existen razones para tomar con pinzas algunos discursos.

Pero superemos nuestros recelos profesionales y otorguemos el beneficio
de la duda a la abogada Flores en su aseveración de que la
elasticidad producto-empleo es 0.7. Según manifestó, un gobierno como
el suyo, de mucha confianza y tranquilidad, propiciaría un crecimiento
del 7% anual. Si este 7% (aumento del PBI) lo multiplicamos por 0.7 (la
elasticidad) obtenemos 0.049, cifra que multiplicada por la PEA de
13'265,000,000 peruanos resulta en 650,000 nuevos empleos.

Hasta aquí el entusiasta (y simplista) cálculo de la doctora.
Opinamos que antes de lanzar tamaña oferta debería saber que el
concepto de elasticidad no es estático. Un modelo compatible con la
no fácil meta del 7% de crecimiento del PBI demanda el drástico
aumento de la productividad de la mano de obra, siendo muy probable que
en el relativo corto plazo la elasticidad del 0.7 baje
significativamente. Si se llegara a una elasticidad del 0.5, por
ejemplo, el cálculo de la doctora se caería en 185,725 empleos. Como
ilustración del fenómeno de la caída del empleo en un escenario de
expansión, mencionaremos que no obstante 50 meses de crecimiento
continuo el desempleo ha aumentado, sencillamente porque la "función
de producción" va cambiando con menoscabo de la fuerza laboral.

Pero la meta no debe circunscribirse a generar nuevos empleos. El
drama es conservar los actualmente existentes, que se van extinguiendo
a una velocidad notable. ¿Conoce la doctora las investigaciones
empíricas de muchos países que concluyen en que por cada empleo que
se crea se cancelan seis, en el sector del comercio minorista (donde
pululan los ambulantes y microempresas)? ¿Porque cree que existen
drásticas leyes para regular el comercio minorista en muchas ciudades
(incluido el mundo desarrollado) y hasta prohibiciones de abrir
hipermercados? ¿Qué opina sobre las investigaciones chilenas que
revelan un alarmante "neteo" entre las empresas que se crean y las
que desaparecen? ¿Tiene un Plan para otorgar competitividad a los
humildes evitando la pérdida de sus autoempleos de subsistencia,
amenazados por una globalización inevitable e inmisericorde y el TLC
que obligará a un drástico timonazo hacia la competitividad, tan
lejana de los pobres y tan amenazante a sus ingresos?

Actualmente en Lima existen cuatro grandes establecimientos minoristas
que venden gruesamente 3,000 millones de dólares al año.
Preguntémonos quienes efectuaban hasta hace muy poco esas ventas. Eran
los pobres asentados en mercaditos de barrio y en miles de
establecimientos pequeños. El supermercadismo que actualmente vende el
20% del comercio minorista venderá pronto el 80%, siempre desplazando
a los pequeños negociantes. Esto creará una mayor crisis de empleo
que los políticos tienen la obligación de prevenir con programas
claros de ayuda. Sin populismos ni dádivas, simplemente con políticas
sensatas y realistas que se nutran de emoción social y una vocación
de facilitar la productividad y eficiencia de los manoseados micro y
pequeños empresarios.

Existen recetas en el marco de una economía de mercado para enfrentar
la crisis del empleo, pero ellas evidentemente no se compatibilizan con
los ligeros cálculos de la Dra. Flores. ¡Menos osadía, por favor!

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