Por Ricardo Alonso .Director
Haber militadola Leyde medios desde los primeros foros, entender el mecanismo de comunicación alternativa, desafectar de nuestra construcción cultural el idioma, la impronta, los condicionamientos históricos que han erosionado durante muchos años nuestra expresión cultural, no puede ser exclusivamente resuelto por los aspectos legales que estas confrontaciones plantean, aspectos que sin duda representan un espacio importante y sinuoso, porque todos estos caminos jamás serán dispuestos en línea recta.
Las trampas que la jurisprudencia ó las corporaciones empresarias nos tienden insistentemente, no es nada mas ni nada menos que el resultado de la tendencia irremediable a modificar los ya agotados modelos de concentración comunicacional.
En la vieja Europa y como ejemplo demostrativo, Austria que no representa dentro del concierto de naciones dominantes un modulo trascendental, sostiene en tiempos de modernidad una condición mucho mas concentrada que los ejemplos Latinoamericanos que pudiésemos citar, una única corporación, llamemos un único individuo es el poseedor de todos y cada uno de los sistemas de información de aquel país, prensa grafica, radial ó televisiva, pero con un condimento determinante, esto no se cuestiona al menos en términos mediáticos y la ya acostumbrada historia conservadora del viejo mundo no deja resquicio para conflictos ó tensiones como las que vemos asiduamente en los países de nuestro continente.
El ejemplo europeo no intenta mas que describir donde se halla la matriz de este nuevo paradigma, imaginemos una batalla judicial semejante ala Argentina en un país de tradiciones mucho mas cerradas, cercanas a la institucionalidad europea, de costumbres legales incuestionables por lo menos en términos culturales, alguien puede presuponer que una corte de esa características se oponga a la voluntad del estado que vota sus leyes democráticamente en los marcos que su propia constitución establece?.
Entonces, si los cambios históricos que los pueblos en su expresión mayoritaria puntualizan, hubiese que dirimirlos en los tribunales, en que escalón evolutivo estaríamos plantados?
Tiene sentido entonces luchar contra todas las injusticias sociales y sus consecuencias si un buen día, alguien nos cuenta otra historia, tendría sentido terminar con el hambre en el mundo y que cuatro tercos nos mantengan con la creencia de que eso no ha terminado?.
Pueden decirnos una y mil veces que el comienzo ó el final esta cerca, y lo seguirán haciendo en tanto los “negocios” y el “mercado” rijan sus conveniencias, ó sea en definitiva siempre hacen lo que tienen que hacer. Y si fuese el infortunio de tener que lidiar eternamente con los interminables “aspectos legales”, la única alternativa para sostener sus privilegios, a nosotros ya no nos importa, porque la batalla es cultural y en esto si que habrá quienes ganan y quienes pierden, si los hegemónicos no desinvierten, porque esas argucias los sostienen, tendrá que ser el estado el que fije sus objetivos y como en tantos otros aspectos de la economía, se distribuyan mejor los recursos para que muchas nuevas voces inunden el espectro y equilibren la brutal desbalance informativa.
La información es cultura mas aun un derecho humano inalienable. Esta no es una batalla entre “ellos” y “nosotros” porque muchas veces todos se juntan, y de ese revuelto sacan ventaja los que mejor se adaptan. Somos hijos de muchas madres, de muchas luchas, de mucha historia y nos es la nuestra una opción rebelde ni antojadiza, permítanme entonces no estar hoy a la altura de los acontecimientos y no dejarnos llevar por la impericia del negativismo, la madre que nos parió, que es esta ley, nos ha echado a rodar y hemos emprendido el camino, le debemos amor y reconocimiento pero nos ha dejado libres para ejercer este verdadero sueño.
Hemos sido destetados y pretendemos elegir nuestro propio alimento, no habrá corte suprema ni cámara de casación ni juez interviniente que se interponga en el camino, fuese cual fuese el resultado final como adictos a la comunicación y cada vez mas emisores críticos.