(IVÁN): EL PADRE SÓLO DA y RECIBE DE TI CADA DÍA por medio de su JURAMENTO A ISAAC EN TI:

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Feb 9, 2018, 12:33:59 AM2/9/18
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Sábado, 03 de Febrero, 2018 de Nuestro Salvador Jesucristo, Guayaquil, Ecuador-Iberoamérica

(Cartas del cielo son escritas por Iván Valarezo)

EL PADRE SÓLO DA y RECIBE DE TI CADA DÍA por medio de su JURAMENTO A ISAAC EN TI:

Entonces nuestro Padre celestial se le apareció a Abraham para decirle que Él había decidido entregarle a él y a sus hijos por nacer incontables como las estrellas del cielo toda la tierra de Canaán, porque éste es el lugar que Él ha escogido personalmente para manifestar su gloria asombrosa, de su altar de su único amor eterno. Porque ésta es la tierra que nuestro Padre celestial ha creado, porque es eterna y la mejor del mundo entero, porque éste es el lugar en donde su Hijo Jesucristo nacerá como Isaac del vientre estéril de Sarah, por el Espíritu Santo: pero igualmente, será aquí, en donde su altar de su santo nombre fuego será establecido, para la eternidad venidera.

Puesto que, ésta es Canaán, creada perfecta por nuestro Padre celestial, cuando creó el cielo y la tierra, sin embargo, porque Adán y Eva fueron engañados por la serpiente del Edén a comer del fruto prohibido, del árbol de la ciencia del bien y del mal, entonces Lucifer reclamó a Canaán, dejando que su gente la habite con sus altares del mal. Por ello, fue importante para nuestro Padre celestial sentarse con Abraham y sus 318 hijos adoptados a comer de su Mesa santa el pan y vino, servido por su Hijo Jesucristo, conocido generalmente como el rey de Salem y la Santidad de Dios, o Melquisedec, para que ellos sean parte de su vida eterna y de su perfecta voluntad toda una eternidad.

Ya que, nuestro Padre celestial necesitaba establecer su perfecta voluntad nuevamente no solamente en Canaán pero igualmente por todas las familias de las naciones, empezando con Abraham y su esposa Sarah, para Él mismo entonces retomar toda su Creación perdida a las mentiras de Satanás por medio de Adán y Eva, al su Hijo Jesucristo nacer como Isaac, por el Espíritu Santo. Obviamente, nuestro Padre celestial tenía que retomar lo que le pertenece a Él y a su familia divina, que es su Hijo Jesucristo y su Espíritu, derramando su misma vida santísima sobre su altar prehistórico en Canaán: en donde Él derrotaría a cada mentira de Lucifer con su palabra personal de verdad y justicia, cubriendo la tierra con su voluntad perfecta, perpetuamente.

Por eso, es que fue importante para nuestro Padre celestial tener a su Hijo Jesucristo nacido como Isaac del vientre estéril de Sarah, por el Espíritu Santo, porque únicamente por su Hijo y por su Espíritu Él mismo podía vivir su vida eterna en cada hombre, mujer, niño y niña de Israel y de las familias de las naciones toda una eternidad. Y aunque parte de la humanidad, si no toda, yacía en sus huecos infernales, pagando por la culpa de sus pecados, porque por medio de su Hijo Jesucristo y por su Espíritu Santo, Él podía entrar en el infierno tormentoso cuando los hijos de Abraham nacían en él, para expiar todo pecado por cuatrocientos años y hasta sacarlos a todos de allí.

Puesto que, las familias de las naciones habían muerto sin conocer su santo nombre y su palabra viva, por ende, ellos murieron pecadores sin poder ver la vida nuevamente, pero con el Juramento a Isaac, que es su perfecta palabra viva de su corazón santísimo derramada sobre carne sagrada, entonces Él mismo los ayudaría, entrando con los hijos de Abraham en cautividad egipcia. Realmente, nuestro Padre celestial tenía que haber tenido a Abraham sacrificando los tres carneros con sus mitades opuestas una a otra sobre la roca, salpicado todo con la sangre expiatoria y con los dos palominos sin cortar, para que Él mismo caminar entre las mitades con su antorcha ardiendo con su gracia, misericordia, verdad y justicia divina, expiando pecados hasta destruirlos, perpetuamente.

Además, nuestro Padre celestial tenía que conducir estos sacrificios importantes de los carneros con sus mitades opuestas entre si sobre la roca salpicada con la sangre expiatoria y sobre los palominos sin cortar, porque Él tenía que entregarle sus hijos a Abraham, pero primero expiando sus pecados y de las familias de las naciones para tener poder, y así liberarlos algún día. Es decir también que nuestro Padre celestial, después que Él había expiado todo pecado de los hijos de Abraham con su antorcha ardiendo de su santo nombre, al derramar de su gracia, misericordia, verdad y justicia abundantemente, entonces fue para que éste sacrificio importante de los carneros bañados con su propia sangre expiatoria, esté con los hijos al nacer en cautiverio egipcio.

Visto que, estos eran los tres corderos sacrificados que las familias de las naciones antiguas debieron haber conducido ante nuestro Padre del cielo, para que Él pueda tener la sangre expiatoria y el poder para cubrir sus pecados y así perdonarles y entregarles salvación abundantemente, pero como murieron sin ellos, entonces con los hijos de Abraham Él mismo lo hizo todo por ellos. Por eso, es que cuando los hijos de Abraham empezaron a nacer en el cautiverio egipcio entonces nacieron en el infierno tormentoso, en donde las familias de las naciones habían descendido sin el sacrificio de cordero para salpicar la sangre expiatoria sobre sus pecados, para que nuestro Padre celestial tenga su gracia, misericordia, verdad y justicia divina presente para perdonarlos y salvarlos.

Estos fueron tres corderos sacrificados que únicamente Abraham podía hacer para Él, su Hijo Jesucristo y su Espíritu Santo, pero únicamente en Canaán, porque él se había sentado a comer y a beber de la Mesa santa y de la mano del Cordero escogido para nacer en el mundo, por medio de un vientre estéril, inyectando vida a la humanidad entera al fin. Estos corderos tenían que ser sacrificados en Canaán con sus mitades opuestas entre sí y junto con las palomas sin cortar, salpicado todo con la sangre expiatoria, porque éste sería el lugar en donde nuestro Padre celestial establecería su santo nombre fuego sobre el monte santo de Jerusalén con poderes asombrosos, para vivir con sus hijos eternamente bendecidos toda una eternidad.

Éste es el Juramento a Isaac que nuestro Padre celestial necesitaba derramar sobre su Hijo Jesucristo junto con su Espíritu Santo nacido como Isaac sobre su altar, pero tenía que ser por medio de su siervo Abraham que había comido de su Mesa santa el pan y vino, finalmente para destruir el pecado por el mundo entero, cubriéndolo con su palabra perfecta, perpetuamente. Pero nuestro Padre celestial tenía que empezar su obra salvadora para todas las familias de las naciones con una familia que siempre estaba presta para ofrecer, servir, amar y alabarlo a Él y a su santo nombre fuego sobre su altar del amor prehistórico, que descendió del cielo maravillosamente, cuando Isaac nació del vientre estéril de Sarah, por los poderes del Espíritu Santo.

Es decir también que nuestro Padre celestial por medio de la familia de Abraham que estaba lista para creer, amar, servir y adorarlo a Él y a su santo nombre fuego sobre su altar del amor prehistórico, descendido del cielo con Isaac, entonces Él con sus tres corderos sacrificados entró con los hijos de Abraham en el infierno tormentoso, expiando todo pecado, incesantemente. Ciertamente, nuestro Padre celestial necesitaba derrotar a Satanás y sus mentiras en el infierno tormentoso en contra de sus hijos nacidos de su imagen y de su alma viviente y así puedan ellos finalmente conocer su santo nombre fuego y vida eterna, en donde Él podría vivir en perfecta armonía toda una eternidad conociendo sólo grandezas de su corazón santísimo hacia ellos, siempre.

Porque nuestro Padre celestial necesitaba derrotar a Satanás y sus mentiras con sus tres sacrificios ejecutados por su siervo Abraham en Canaán, y sólo entonces, Él podía tomar su sacrificio con la sangre expiatoria y expiar todo pecado con sus hijos nacidos en cautiverio, finalmente liberándolos en un bautismo grandioso del Mar Rojo, para que todo pecado del mundo entero muera, perpetuamente. Ahora, nuestro Padre celestial le dijo a Abraham que sus hijos nacerían en tierra extranjera (y sabemos hoy que fue Egipto), porque ellos nacerán con Él y con su antorcha ardiendo con su perfecta santidad, gracia, misericordia, verdad y justicia divina y así liberar a las familias de las naciones del poder del pecado, muerte, y del infierno, en los últimos días.

Esta era una obra maravillosa que solamente nuestro Padre celestial podía hacerla por completo junto con su Hijo Jesucristo y con su Espíritu Santo, que estaban todos obviamente juntos en la casa de Israel, al nacer en la cautividad egipcia, para que los tres sacrificios y su sangre reparadora puedan expiar finalmente cada pecado, para liberarlos del infierno tormentoso al fin, perpetuamente. Como resultado, le tomó a nuestro Padre celestial solamente seis días para crear el cielo y la tierra y en el séptimo día descansó, pero para liberar a las familias de las naciones del pecado, pobreza, enfermedades, muerte y del infierno, entonces le tomó a Él junto con su santo nombre ardiendo con abundante gracia, misericordia, verdad y justicia divina cuatrocientos años.

Porque a través de los años nuestro Padre celestial junto con su Hijo Jesucristo y su Espíritu Santo capturó cada pecado para tirarlo en su gran bautismo del Mar Rojo, para que ellos jamás regresen a cada hombre, mujer, niño y niña, empezando con Adán y Eva, que los habían atacado y destruido a todos ellos para que desciendan al infierno, eternamente condenados. Durante estos años, nuestro Padre celestial junto con su Hijo Jesucristo y su Espíritu Santo trabajo incansablemente capturando cada pecado que había afectado a la humanidad (y que aún afecta a los hijos sobre la tierra), porque los hijos de Abraham nacieron entre las naciones para llevar todo pecado hacia el bautismo en agua, rindiéndoles inútiles perpetuamente para afectar su reino venidero.

En el cautiverio egipcio, nuestro Padre celestial trabajó arduamente con su Hijo Jesucristo y su Espíritu Santo con cada pecado que había afectado a cada uno de sus hijos de las familias de las naciones antiguas hasta destruir todo poder desde su misma raíz infernal, porque no dejaban que sus hijos regresen a su Padre que les había entregado el paraíso ya. Ya que, es la voluntad perfecta de nuestro Padre celestial que el amor de los padres regrese a sus hijos y el de los hijos a sus padres, y todo esto es sólo posible cuando las gentes son bautizadas en agua, invocando la santidad perfecta de su santo nombre, su Hijo Jesucristo y su Espíritu Santo—que es su Juramento a Isaac.

Dado que, al invocar la perfecta santidad del nombre de nuestro Padre celestial, su Hijo Jesucristo y el Espíritu Santo entonces cada uno de todas las familias de las naciones regresara a donde ellos nacieron inicialmente en el Lugar Santísimo, del tabernáculo de reunión, en la gloria celestial—y éste es al altar del amor del Padre hacia Isaac y Abraham, perpetuamente. Además, le tomó a nuestro Padre celestial junto con su Hijo Jesucristo y el Espíritu Santo siglos para terminar su obra salvadora, expiando todo pecado de cada hombre, mujer, niño y niña de todas las familias del pasado, presente y futuro: porque Él necesitaba que el amor de los padres regrese a los hijos y el de los hijos a los padres.

Además, nuestro Padre celestial lo hizo todo junto con su obra maravillosa de su Hijo Jesucristo y del Espíritu Santo que se habían convertido en Isaac del vientre estéril de Sarah, y luego los hijos nacieron para tomar todos los pecados del mundo entero hacia el bautismo del Mar Rojo, terminando así con todo pecado, perpetuamente, para gloria de su nuevo reino venidero. Es decir también que si nuestro Padre celestial no hubiese terminado su obra salvadora con su Hijo Jesucristo y su Espíritu Santo como Isaac que nació especialmente no solamente para que Jacobo nazca, pero también sus hijos en el cautiverio egipcio, capturando cada pecado para el gran bautismo final de agua, entonces Él aún estaría trabajando incansablemente hasta hoy.

Pero nosotros sabemos que nuestro Padre celestial terminó su obra salvadora en el cautiverio del infierno, expiando todos los pecados de las familias de las naciones, abriendo así el camino del Juramento a Isaac que emergió con Israel victorioso, cuando fueron liberados para tirar cada pecado en el Mar Rojo—porque es el Juramento a Isaac que destruye todo pecado, siempre. Nuestro Padre celestial había cumplido una obra salvadora que Satanás y sus secuaces fallaron en verlo venir, porque Abraham fue llamado para llevar a su hijo Isaac al monte Sión de que Él estaba a punto a mostrárselo, entonces fue para derramar su corazón santísimo sobre él como su voluntad perfecta, destruyendo todo pecado en el infierno, en la tierra y en la eternidad.

Es decir también que fue por medio de su Hijo y de su Espíritu Santo, dándole vida a Isaac, por el vientre estéril de Sarah no solamente para que Jacobo nazca como su primogénito terrenal, pero igualmente sus hijos llevando su Juramento a Isaac al infierno tormentoso, capturando todo pecado, postreramente para destruirlos completamente en Canaán, sobre su altar del amor eterno. Ya que, nuestro Padre celestial necesitaba que todo Israel renazca del bautismo en agua y desde donde todos ellos vivirán entre las naciones del mundo entero, porque el mismo Juramento a Isaac que descendió con ellos al infierno tormentoso para liberar a toda nación antigua, entonces hoy en día finalmente liberara las naciones mundialmente al volverse activar sus poderes en todo Canaán nuevamente.

Y esto es que lo que nuestro Padre celestial hizo con su Hijo Jesucristo y su Espíritu Santo, cuando ellos se integraron en la raza humana al Isaac nacer del vientre estéril de Sarah, entonces fue para establecer su Juramento a Isaac primeramente en Canaán y Lugo llevarlo al infierno, capturando cada pecado, para finalmente destruirlo sobre su altar del amor eterno, en Canaán. Dado que, nuestro Padre celestial tiene que finalmente conquistar a las naciones restantes y de generaciones futuras por medio de su Juramento a Isaac, y por su Espíritu Santo: así como Israel nació en el cautiverio egipcio con su Juramento, destruyendo todo pecado, entonces hoy Israel tiene que renacer con su Juramento finalmente para cubrir la tierra con toda palabra perfecta, perpetuamente.

Mejor dicho, nuestro Padre celestial tuvo a los hijos de Abraham naciendo en el infierno entre las naciones antiguas que Él tenía que redimir, pero los israelitas nacieron con el Juramento a Isaac, para que ellos puedan escapar del cautiverio egipcio, para inmediatamente bautizarse por los perdidos del infierno, abandonando cada pecado que los llevó al infierno en el Mar Rojo, perpetuamente. Visto que, éste es un Juramento a Isaac trabajando con nuestro Padre celestial, su Hijo Jesucristo y el Espíritu Santo, restaurando las familias del pasado, del presente y del futuro, destruyendo todo pecado que evita que el amor de los padres regrese a los hijos y el amor de los hijos que regrese a los padres, sobre su altar del amor eterno.

Sin embargo, para que esto sea posible, entonces nuestro Padre celestial tuvo que hacer lo que hizo con la casa de Israel naciendo en el cautiverio egipcio con su Juramento a Isaac, que tiene poderes para destruir cada pecado en el infierno, en la tierra y en la eternidad, para que su nuevo reino venidero florezca únicamente con su vida eterna, siempre. Ciertamente, Israel tiene que renacer del bautismo en agua y del Espíritu Santo por nuestro Padre celestial, su Hijo y su Espíritu Santo para trabajar con ellos así como en el infierno tormentoso inicialmente, capturando todo pecado para su bautismo todopoderoso, y lo mismo es verdad hoy: Israel regresara al Juramento bautizado en agua, para que su nuevo reino venga sobre las naciones.

Porque así como nuestro Padre celestial tenía que haber tenido a Israel naciendo con su Juramento a Isaac entre las naciones antiguas, perdidas en el infierno tormento, porque no conocieron su santo nombre ni su palabra viva para salvarse, entonces hoy: ellos tienen que regresar al Juramento, bautizados en agua, reclamando victoria sobre las naciones, formando así el nuevo reino venidero, perpetuamente. Dado que, cuando todo Israel renazca del bautismo en agua, invocando la perfecta santidad de su santo nombre, su Hijo y el Espíritu Santo, entonces Israel existirá sin pecado así como las naciones antiguas en el infierno tormentoso se alejaron del pecado, porque el Juramento a Isaac absorbe todo pecado ya sea en el infierno, en la tierra y en la eternidad.

Aquí es cuando, nuestro Padre celestial vera a los hijos de Abraham sin pecado alguno así como cuando vio a su Hijo y a su Espíritu en Isaac con Abraham y Sarah en su hogar, porque el Juramento a Isaac que es su perfecta voluntad mundialmente así como en el cielo, entonces Él ve el infierno sin pecador alguno entre las naciones. Esto no significa que el infierno será salvado, no, de ningún modo—pero lo que el Padre ha hecho con su Juramento a Isaac, establecido en Israel, ha sido para que su voluntad perfecta descienda al infierno con los hijos de Abraham, destruyendo todo pecado, liberando así todas las naciones de muerte eterna, para que finalmente sean parte de su reino venidero.

Por cuanto, nuestro Padre celestial le aseguró a Abraham que en su simiente serian benditas todas las familias de las naciones, y esto es por razones del Juramento a Isaac, establecido sobre todo Israel completamente, como un pacto de su santo nombre fuego y palabra viva que tiene poderes para bendecir, proteger, enriquecer y salvar a los hijos del pecado, para siempre. Por eso, es que si en nuestros días Israel renace del bautismo en agua y del bautismo del Espíritu Santo, entonces la humanidad entera será salvada eventualmente del infierno tormentoso, pecado, maldiciones, pobreza, enfermedades y perdición eterna, para que se tornen en su dulce hogar, en donde Él vivirá con sus hijos únicamente conociendo las maravillas de su corazón santísimo hacia ellos, siempre.

Es decir también que nuestro Padre celestial ha trabajado con los hijos de Abraham no solamente para llevar su Juramento a Isaac que es su perfecta voluntad hacia las naciones antiguas del infierno, para limpiarlas de todo pecado, pero igualmente, Él está listo para ser lo mismo pronto con su Juramento sobre las naciones de toda la tierra, para su reino venidero. Por eso, es que cuando Juan el Bautista vio a nuestro Señor Jesucristo caminar cerca de él, mientras bautizaba en el río Jordán, entonces él dijo, éste es el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo—es decir que él posee poderes para salvar a las familias de las naciones en el infierno, en la tierra y de generaciones futuras.

Ya que, nuestro Señor Jesucristo dijo cuando caminaba por las calles de las ciudades de Israel, hablando de cada palabra del Juramento a Isaac, y asegurándoles a sus oyentes de que él es la vida y la resurrección, por lo tanto, todo aquel que cree en él jamás vera la muerte aunque esté muerto, sino que vera la vida eterna para siempre. Nuestro Señor Jesucristo clamaba por las calles de las villas, pueblos y ciudades de Israel, asegurándoles a todos sus oyentes que todo lo que él ha hecho: sanando a enfermos, levantando a muertos a la vida nuevamente, saciando a los sedientos y hambrientos, por donde sea que fue con la palabra del Juramento a Isaac, entonces que ellos harían también lo mismo.

Además, nuestro Señor Jesucristo les aseguraba también a sus oyentes de que ellos harán mayores cosas de los que le han visto hacer por todo Israel, porque él regresaba al Padre en el cielo—y él les aseguraba a todo Israel que ellos harán mayores cosas que él ha hecho, porque el Juramento a Isaac está establecido sobre todos ellos, para siempre. Por ende, el tiempo viene cuando nuestro Padre celestial no solamente vera su Juramento a Isaac desplegado sobre cada hombre, mujer, niño y niña de la casa de Israel y de las familias de las naciones, del pasado, presente y futuro, porque solamente Él vera su palabra viva, cubriéndolo todo con su corazón santísimo, entregándonos su vida eterna abundantemente hacia la eternidad.

Visto que, éste es el nuevo reino de nuestro Padre celestial sobre la tierra al ser no solamente purificada del pecado, maldiciones, pobreza, enfermedades y muerte pero igualmente de Satanás y de sus ángeles caídos que morirán con el ángel de la muerte, cuando el infierno sea lanzado en el lago de fuego, la segunda muerte, en donde tinieblas serán destruidas plenamente. Aquí es cuando nuestro Padre celestial finalmente vera sus nuevas glorias maravillosas que jamás han sido vistas por ningún ángel del cielo ni menos por el hombre de la tierra, porque éstas son glorias asombrosas que descenderán con el Espíritu Santo sin parar toda una eternidad, formando el glorioso reino del sueño dorado que jamás conocerá el fin de la felicidad eterna.

Ya que, las palabras de nuestro Padre celestial prometidas a Abraham tienen que finalmente cumplirse por toda la tierra cuando vemos únicamente su palabra santísima floreciendo en las naciones de la humanidad entera, para jamás volver a ver pecado ni menos a Satanás y sus ángeles caídos como el ángel de la muerte, porque el lago de fuego los habrá tragado, perpetuamente. Aquí es cuando, nosotros finalmente veremos a nuestro Padre celestial descender a vivir con sus hijos nacidos de la casa de Israel en su tierra escogida, para que sea su eterno dulce hogar, porque es únicamente aquí, en donde todo empezó para su nuevo reino para que su tierra fluya leche y miel: bendiciendo a las naciones toda una eternidad, eternamente.

Visto que, Israel es eterno junto con Canaán que nuestro Padre celestial escogió, derramando de su Juramento a Isaac que bendice a sus hijos nacidos en el mundo, por medio de su Hijo y de su Espíritu Santo, cuando Isaac nació del vientre estéril de Sarah, pero igualmente de David que nos entregó a su Hijo Jesucristo con victorias maravillosas, para siempre. Por eso, es que es importante siempre que tú te bautices en agua, invocando la perfecta santidad de su nombre fuego, su Hijo Jesucristo y su Espíritu Santo que cubrirá toda mentira, maldición, enfermedad, pobreza, derrota y muerte que Satanás haya pronunciado en contra de ti del fruto prohibido, del árbol de la ciencia del bien y del mal, para siempre.

Al tú ser bautizado en agua entonces nuestro Padre celestial solamente podrá ver su Juramento a Isaac escrito sobre ti, por dentro y por fuera de todo tu ser, porque éstas son sus palabras perfectas, bendiciéndote, pero igualmente enriqueciendo su reino creado, para no solamente suplir tus necesidades cotidianas pero también la felicidad que tú siempre buscaste toda tu vida hasta hoy. Puesto que, éste es el reino dorado de nuestro Padre celestial que Él siempre soñó poseer con sus hijos de toda la casa de Israel y de las familias de las naciones del pasado, del presente y del futuro que lo ha construido al placer de su corazón santísimo, que ciertamente te bendice a ti igualmente hoy en día, y por siempre.

Es decir también que cuando nuestro Padre celestial vio los problemas que Lucifer había creado con su mentira y la rebelión angelical que se fueron creyendo en su maldad, entonces Él pensó en derramar su voluntad perfecta no solamente sobre su Hijo Jesucristo y su Espíritu Santo nacido como Isaac del vientre estéril de Sarah, pero igualmente sobre ti y tus amados. Ya que, nuestro Padre celestial desea que tú vivas su misma vida prístina, perfecta gloria, y felicidad asombrosa de su corazón santísimo, y por eso Él derramó su Juramento a Isaac sobre Jacobo y sus hijos: para Él tener poder para rescatarte del infierno y de las naciones, salvándote así para su nuevo reino venidero de su felicidad celestial hacia la eternidad.

Es decir también que nuestro Padre celestial ha jurado tomarte, amarte, sanarte, protegerte, salvarte y enriquecerte con sus palabras vivas del Juramento a Isaac, para que tú vivas una vida bendecida, protegida y enriquecida en la tierra y en la gloria celestial, porque tú te habrás convertido en su hijo legitimo a servicio de su santo nombre de su altar del amor eterno. Esto significa que tú nunca más serás cubierto por el fruto prohibido del paraíso que Adán y Eva comieron, engañados por Lucifer y la serpiente del Edén, porque cada mentira que te ha cubierto desde que naciste en la tierra se habrá apartado de ti milagrosamente, solamente para ser cubierto de su Juramento a Isaac de pies a cabeza toda una eternidad.

Puesto que, aquí es cuando verdaderamente tú vivirás la vida que nuestro Padre celestial te ha llamado a vivirla de Él y de su santo nombre fuego en la tierra hoy, y en el cielo para siempre, porque tú postreramente vendrás a ser el reino glorioso que Él siempre soñó poseer eternamente: en donde solamente tú conocerás riquezas y felicidades sin fin. Tú fallaras siempre de sufrir nuevamente de las mentiras, maldiciones, enfermedades, pobreza y muerte que Satanás causó a Adán y sus hijos a creer cuando Eva fue engañada, comiendo del fruto prohibido que es toda compilación de mentiras, llevándote al infierno mortal para jamás conocer la vida ni el amor, ni riquezas preparadas ya para ti por la palabra todopoderosa del Padre celestial.

En otras palabras, tú empezaras a vivir una nueva vida maravillosa con tus amados, incluyendo amistades de todas partes, porque tú estarás saturado cada día de tu vida con las palabras Juradas a Isaac por nuestro Padre celestial, cuando Abraham fue llamado a ascender a su altar del amor eterno, para Él mismo bendecirte con sus fuegos santos a partir de hoy. Visto que, cuando tú viniste a ser bautizado en agua, invocando la santidad perfecta del santo nombre fuego, su Hijo Jesucristo y el Espíritu Santo, entonces sus palabras del Juramento a Isaac empezaran a coexistir contigo con grandes poderes al tú pensar, sentir, respirar y hablar de tus palabras cotidianas normalmente hacia otros en donde sea que tú vivas en la tierra.

Sin embargo, ésta vez será nuestro Padre celestial junto con su Hijo Jesucristo y con el Espíritu Santo cubriendo cada palabra del fruto prohibido, que te molestaba a ti o te causaba que sufras el mal del pecado, maldiciones, enfermedades, pobreza y hasta muerte, más con toda palabra del Juramento a Isaac, Él enriquecerá tu diario vivir en todo lugar progresivamente, siempre. Realmente, tú podrías perfectamente estar durmiendo que toda palabra viva de nuestro Padre celestial derramada sobre su Hijo Jesucristo como Isaac sobre el altar que Abraham preparó para Él y así ofrecer a su único hijo como la ofrenda encendida, entonces se manifestara en todo tu alrededor, salvándote de palabras del fruto prohibido que te cubrían con males y maldiciones como siempre.

Respectivamente, al cubrirte las palabras de nuestro Padre celestial como en todo tu interior y exterior, por el Juramento a Isaac, entonces Él solamente leerá de sus palabras vivas que les dan gloria y honor hacia a Él y a su santo nombre fuego sobre su altar prehistórico del amor eterno, que es su Lugar Santísimo, bendiciéndote hacia toda la eternidad, siempre. Es decir también que nunca más nuestro Padre celestial volverá a leer de las palabras del fruto prohibido que te hizo creer en mentiras, maldiciones, enfermedades, pobreza y muerte infernales, porque ahora cada palabra que emana de ti ya sea que estés pensando, sintiendo, durmiendo o hablándolas, entonces serán cubiertas progresivamente con su palabra viva de hoy en día, y para siempre.

Visto que, así es como nuestro Padre celestial cubrió cada mentira, pecado, maldición y muerte de las naciones antiguas en el infierno por cuatrocientos años con su Juramento a Isaac, bautizándolos en el Mar Rojo cuando Israel se bautizó, entonces luego cubrir todo pecado con sangre expiatoria de corderos por el desierto del Sinaí, para que tú postreramente vivas con Él, en Canaán. Porque Israel es Canaán, y aquí es donde Él ha establecido su altar del amor prehistórico, en donde su santo nombre fuego ha sido clavado al madero del Israel antiguo que nació con el Juramento a Isaac en el infierno, para postreramente salir victorioso hacia el bautismo del Mar Rojo, para que tú tengas hoy en día abundancia de vida enriquecida, siempre.

Ya que, éste es el estado espiritual que nuestro Padre celestial te ha entregado a poseerlo perpetuamente, para que tú entres renacido en él, así como Israel nació en él inicialmente, pero en el infierno, para que nuestro Padre expíe cada pecado del mundo entero, salvándolos—hoy: tú tienes que hacer lo mismo nuevamente, ¡para volver a bendecir a las naciones eternamente! Y esto es todo lo reverso de lo que nuestro Padre celestial hizo con los hijos de Abraham al nacer todos ellos entre las familias de las naciones en el infierno, con el Juramento a Isaac, aunque no conocieron cómo nuestro Padre celestial expiaba por cada pecado, y tus pecados hoy igualmente, para que finalmente entres en su reino de grandes riquezas cotidianas.

En el reino venidero de nuestro Padre celestial, mundialmente, empezando por Jerusalén, en Israel, porque ésta es la mejor y perfecta tierra para Él vivir con su santo nombre fuego rodeado de sus hijos de Israel y de las familias de las naciones, entonces Él solamente leerá y oirá de ti y de los demás sus palabras perfectas de santidades cotidianas, perpetuamente. Ya que, éste es finalmente el reino del amor eterno, en donde nuestro Padre celestial jamás vera el pecado nuevamente por toda su nueva creación, porque las palabras que Él derramó de su corazón santísimo sobre Isaac, que es su Hijo y su Espíritu, emergiendo del vientre estéril de Sarah para inyectar su vida prístina con glorias nunca antes vistas en ti hoy.

Éste es el nuevo reino sobre la tierra, más glorioso que los lugares creados por Él, su Hijo Jesucristo y el Espíritu Santo, porque éste nuevo mundo, en el que nosotros viviremos nuestros días con Él, es un reino de su palabra perfecta Jurada a Isaac, cubriendo la tierra completamente con nuevas glorias, vistiendo tu alma toda una eternidad con perfecta santidad. Esto significa que el reino que nuestro Padre celestial preparó con Abraham y sus hijos al nacer su Hijo con su Espíritu Santo como Isaac del vientre estéril de Sarah, entonces Él lo hizo todo con la perfecta santidad de su corazón, cubriéndolo todo siempre con sus palabras vivas en lugar de mentiras, para que tú vivas toda una eternidad gloriosa y feliz.

Por ello, hoy tú podrás traerle a nuestro Padre celestial tus problemas, conflictos, enfermedades, pobreza y muerte que Satanás haya puesto en contra de ti por el fruto prohibido que él mismo hizo que Adán y Eva comieran en el paraíso—que el Juramento a Isaac lo cubrirá todo con su palabra poderosa—en donde tú eres victorioso sobre todo mal, perpetuamente. Porque aquí es donde tú necesitas estar hoy, en donde las mentiras, maldiciones, enfermedades, pobreza, conflictos y muerte de Satanás fallaran de ser leídos en ti, porque nunca más serás cubierto por el fruto prohibido, pero, más bien, tú estarás cubierto con el Juramento a Isaac, que es la palabra perfecta del Padre celestial en tu vida, bendiciéndote ricamente cada día, siempre.

Aquí es cuando, tú vives la vida que te ama desde el cielo, como desde donde tú naciste de la imagen del Padre celestial para vivir conforme a la semejanza de su Hijo Jesucristo, es decir, de su carne sagrada, huesos inquebrantables y sangre reparadora, como con su misma vida, en donde su Espíritu Santo es la alegría de tu corazón, siempre. Dado que, la voluntad perfecta de nuestro Padre celestial finalmente arrestara cada pecado que las familias de las naciones habrán cometido sobre la tierra, porque ahora Israel habrá renacido con el Juramento a Isaac, cubriendo todo pecado, así como cuando nacieron en el infierno, cubriendo los pecados de naciones antiguas, para que ahora glorias asombrosas desciendan para quedarse con nosotros una eternidad.

Aquí es cuando toda la tierra será cubierta con el Juramento a Isaac así como en el infierno, arrestando todo pecado de las naciones antiguas, al Israel nacer entre ellas finalmente para escapar del infierno y tirarlos en el Mar Rojo, pero en nuestros días, hará lo mismo nuevamente, empero, con glorias descendiendo para quedarse con nosotros por toda la eternidad venidera. Aquí es cuando, nuestro Padre celestial finalmente jamás vera ningún pecado destruyendo al hombre y a su familia, como cuando veía el pecado obrar terriblemente con Satanás y el fruto prohibido por el infierno y en la tierra como hoy, más bien, Él vera ahora su perfecta voluntad cubriendo cada familia y su hogar con glorias nuevas, llevándolos hacia alegrías eternas, siempre.

Ciertamente, nuestro Padre celestial solamente vera gloria sobre gloria en cada uno de sus hijos, de Israel y de las familias de las naciones por toda la tierra, porque las mentiras, maldiciones, enfermedades, pobreza y muerte de Satanás jamás serán parte del Juramento a Isaac, que es su perfecta voluntad de su nuevo reino sobre toda la tierra y su humanidad eterna. Sin embargo, nuestro Padre celestial solamente vera sus palabras perfectas de amor, paz, gloria, riquezas, prosperidad y vida eterna que le da a Él y a su santo nombre fuego muchas glorias en lugar de pecados, emergiendo de Satanás y del fruto prohibido, que desagrada mucho su corazón santísimo siempre: porque él estaba haciéndote daño junto con los tuyos, incluyendo tus amistades.

Por eso, es que nuestro Padre celestial descendió del cielo para decirle a Abraham al entrar en Canaán con su esposa Sarah y su nieto Lot, que Él le estaba entregando su tierra a sus hijos en generaciones venideras, porque Él iba a derramar de su perfecta voluntad sobre ellos—el Juramento a Isaac—para su nuevo reino venidero de alegrías eternas. Puesto que, ésta es la nueva tierra con cielos gloriosos, en donde todos viviremos amando, sirviendo y alabando a nuestro Padre celestial y a su santo nombre, gracias a su Hijo Jesucristo y el Espíritu Santo, que es su Juramento a Isaac, palabra todopoderosa, levantándose siempre al cielo con tus oraciones, alabanzas y amor, en donde tú recibirás tu bendición cotidiana, enriqueciéndote, siempre.

Al fin, tú podrás intercambiar con perfecta santidad con nuestro Padre celestial glorias y honores hacia Él y su santo nombre fuego por medio de su palabra santísima, que es su perfecta voluntad contigo y los tuyos, en donde tú recibirás de sus bendiciones cotidianas y riquezas asombrosas, porque aquí tú le das a Él y Él te da a ti continuamente, siempre. Ésta es tu perfecta felicidad en la tierra con tus amados y amistades, y en el cielo igualmente, porque tú estarás cubierto por siempre con su perfecta palabra viva que estarán saturadas de sus asombrosos poderes, bendiciéndote con amor, gozo, descanso, prosperidad, paz y alegrías divinas e inagotables, gracias al Juramento a Isaac, que destruye todo pecado en ti, progresivamente, siempre. ¡Amén!

THE FATHER ONLY GIVES and RECEIVES FROM YOU by the OATH SWORN TO ISAAC IN YOU:

Then our heavenly Father appeared to Abraham to let him know that He had decided to grant him and his children to be born as countless as the stars from heaven above the land of Canaan, because this is the place that He had personally chosen to manifest the amazing glories of His ancient altar of His eternal love. For this is the land that our heavenly Father has created to be eternal and the best of the world, because this is where His Son Jesus Christ will be born as Isaac from Sarah’s barren-womb, by the Holy Spirit, but also it will be here where His altar for His holy name fire will be established, forever.

For this is Canaan that our heavenly Father has not only made it perfect when He created heaven and earth, however, because Adam and Eve were deceived by the serpent to eat from the forbidden fruit, from the tree of knowledge of good and evil in paradise, then Lucifer claimed it by allowing his people in it with their altars of wickedness. That is why, that it was very important for our heavenly Father to sit with Abraham and his 318 adoptive children at the Lord’s Table to start eating from His Son Jesus Christ known in those days as the King of Salem and God’s Righteousness or Melquisedec, so they may become part of His eternal life and perfect will throughout eternity.

For our heavenly Father needed to establish His perfect will back not only within Canaan but also throughout the families of the nations, starting with Abraham and Sarah his wife, so He may retake His entire Creation lost to Lucifer’s lies through Adam and Eve by His Son Jesus Christ being born on earth as Isaac, by the Holy Spirit’s daily powers. Obviously, our heavenly Father needed to retake what really belong to Him and His divine family that is His Son Jesus Christ and the Holy Spirit, by placing His own pristine life over His ancient altar within Canaan, where He will defeat every lie from Lucifer with His personal words of truth and justice, covering the earth with His perfect will, everlastingly.

That is why, that it was important for our heavenly Father to have His Son Jesus Christ born from Sarah’s barren-womb as Isaac, by the power of the Holy Spirit, because only through His Son and the Holy Spirit He can really live His eternal life in every man, woman and child born from Israel and the families of the nations. Although a great part of humankind, if not all of it, was already lying in their hell’s holes, paying for the guilt of their sins, because through His Son Jesus Christ and the Holy Spirit, He could descend into hell’s torment as the children were born to expiate for four-hundred years the sins of the world until He will pull them out.

Because the families of the ancient nations had died unknowing His holy name fire and living-word thus they died in sin never to see life again, but with the oath sworn to Isaac that is His perfect living-word from His holy heart poured over Isaac then He could help them, by been born with Abraham’s children, as they were born in Egypt. Therefore, our heavenly Father had to have Abraham sacrificing three lambs with their halves facing each other over the rock with the atoning-blood, spilled over them along with the two uncut turtledoves, so He may walk through the halves with His torch burning wildly with His fires of grace, mercy, truth and divine justice, expiating for every sin to die, eventually.

Besides, our heavenly Father had to conduct these important lambs' sacrifices with their halves facing each other over the rock spilled with their atoning-blood along with the two uncut birds, because He had to grant His children to Abraham, but first by expiating their sins and the sins of the families of the nations to have the powers to liberate them someday. That is to say, also that our heavenly Father, after He had finally expiated for the sins of Abraham’s children with His torch burning wildly with His holy name as He poured of His grace, mercy, truth and divine justice abundantly, then it was for this important sacrifice of the lambs to be born with the children in captivity as well.

Inasmuch as, this is a sacrifice of the three lambs that the families of the ancient nations had to have conducted before our heavenly Father in heaven’s glory, so He may have the atoning-blood and power to cover their sins thus to forgive and grant them salvation, but since they died without them, then through Abraham’s children He did it for them. That is why, that when Abraham’s children began to be born in Egypt’s captivity then they were been born in hell’s torment, where the families of the nations had descended without a lamb sacrifice to spill the atoning-blood over their sins, so our heavenly Father may have His grace, mercy, truth and divine justice powers to forgive and grant them salvation.

These were three lambs sacrifices that only Abraham could do for Him, for His Son Jesus Christ and for the Holy Spirit, but only in the land of Canaan, because he had sat down at the Lord’s Table to eat and drink from His Chosen Lamb to be born into the world, through a barren-womb, to inject life into humankind at last. These lambs had to be sacrificed within Canaan with their halves facing each other along with the uncut birds spilled over the rock with the atoning-blood, because this is the place where our heavenly Father will establish His holy name fire over Jerusalem’s holy hill forever with amazing powers, so He may live with His children blessed with His living-words through eternity.

This is the oath sworn to Isaac that our heavenly Father needed to pour over His Son along with His Spirit born as Isaac over His altar, but it had to be through His servant Abraham that had eaten from the Lord’s Table the bread and wine, finally to destroy sin throughout the world, by covering it with His perfect words, perpetually. But our heavenly Father had to begin His salvation work for the families of the nations with a family that was always ready to obey, serve, love and worship Him along with His holy name over His altar of the prehistoric love that had descended from heaven above, as Isaac was born from Sarah’s barren-womb, by the Holy Spirit’s powers and gifts.

That is to say, also that our heavenly Father through Abraham’s family that was willing to believe, love, serve, and worship Him and His holy name fire over His altar of the prehistoric love, descended from heaven above with Isaac, then He could with His three lambs sacrificed be born with the promised children in hell’s torment, expiating for their sins, incessantly. Surely, our Father needed to defeat Satan and his lies in hell’s kingdom of darkness and endless torments against His children born from His image and living-soul thus to come to know His holy name fire and love His eternal life, where He will live with them in perfect harmony through eternity only knowing the greatness of His holy heart towards them.

Because our heavenly Father needed to defeat Satan and his lies with His three sacrifices executed by His servant Abraham within Canaan, and then, He could take that sacrifice with its atoning-blood expiating sins with his children to be born in Egypt’s captivity, finally to liberate them in a huge water baptism at Red sea, for sin to die at last, forever. Now, our heavenly Father told Abraham that his children would be born in a foreign land (and we know is Egypt), because they will be born with Him and His torch burning with perfect holiness, grace, mercy, truth and divine justice thus to liberate the families of the nations from the power of sin, death, and hell in the last days.

This was an awesome task that only our heavenly Father could do it along with His Son Jesus Christ as Isaac and the Holy Spirit that were obviously with the house of Israel as it was born in Egypt’s captivity for the three sacrifices and its atoning-blood to atone finally for every sin to liberate many from hell's torments at last, perpetually. Therefore, it took our heavenly Father only six days to create heaven and earth and on the seventh He rested, but to liberate the families of the nations from sin, poverty, sickness, death and hell it took Him along with His holy name fire burning wildly with abundant grace, mercy, truth and divine justice four hundred years.

Because through these years our heavenly Father along with His Son Jesus Christ and His Spirit captured every sin to dump them in His great water baptism at the Red sea, so they may fail to return again to every man, woman and child, beginning with Adam and Eve, that they had attacked and destroyed them to descend into hell forever cursed. During these years, our heavenly Father along with His Son Jesus Christ and His Spirit worked tirelessly to capture every sin that has affected humankind (and that continues affecting the children of the lost in hell today), because Abraham’s children were born in the midst of them thus to take sin into the water baptism, rendering it powerless to affect His coming-kingdom.

In Egypt’s captivity, our heavenly Father had to work with His Son Jesus Christ and the Holy Spirit through every sin that have affected every one from the families of the ancient nations by destroying the working power of each sin from its roots in hell, because they were not letting people return to our Father that had granted them paradise, already. Provided that, it is our heavenly Father’s will for the love of the fathers to return to the children and the love of the children to return to the fathers, and this is only possible as people are baptized in water by invoking the perfect holiness of His name, His Son and the Holy Spirit—that is His oath sworn to Isaac.

Given that, by invoking the perfect holiness of our heavenly Father’s name, His Son Jesus Christ and the Holy Spirit then every one from all the families of the nations will return to where they were born initially within the Holy of Holiest of the tabernacle of reunion, in heaven’s glory—and this is the altar of Abraham and Isaac’s fatherly love, everlastingly. Besides, it took our heavenly Father along with His Son and His Spirit centuries to finish His salvation work by expiating for every sin from every man, woman and child from all the families, from the past, present and future, because He needed the love of the fathers to return to the children and the love of the children to the fathers.

Moreover, our heavenly Father did it along with the amazing work of His Son Jesus Christ and the Holy Spirit that have become Isaac from Sarah’s barren-womb for Jacob to be born, and then, the children that will take the sins from the world into the mighty baptism of the Red sea to finish with them forever, for His new kingdom’s glory. That is to say, also that if our heavenly Father had not finished His salvation work with His Son Jesus Christ and the Holy Spirit as Isaac was born to give birth not only to Jacob but also to the children in Egypt’s captivity, capturing every sin for the final water baptism, then He will be still there working tirelessly until now.

However, we know that our heavenly Father finished His work within hell’s captivity by expiating the sins of the families of the nations that opened the way for His oath sworn to Isaac to emerge with Israel victoriously, as they were liberate to dump every sin at the Red sea—because it was the oath sworn to Isaac that destroyed sin always. Our heavenly Father had accomplished an amazing salvation-work that Satan and his cronies failed to see it coming, because when Abraham was called to take his only son Isaac to the mountaintop that He was about to show him, then it was to pour His entire holy heart upon Isaac as His perfect will, destroying sin in hell, earth and into eternity, forever.

That is to say, also that it was through His Son and His Spirit that gave birth to Isaac through Sarah’s barren-womb not only for Jacob to be born as God’s firstborn, but also the children taking His oath sworn to Isaac into hell’s torment to destroy every sin, later to destroy them completely in Canaan, over His altar of love, everlastingly. For our heavenly Father needed for Israel to become born again through the water baptism from where they may live within the nations of the entire world, because the same oath sworn to Isaac that descended with them into hell’s torments to liberate the nations, then it will in our days finally liberate the remain nations worldwide as it is on again.

That is that, what our heavenly Father did with His Son Jesus Christ and His Spirit as they became part of the human race as Isaac was born from Sarah’s barren-womb, then it was to establish His oath sworn to Isaac first within Canaan later to be taken into hell capturing every sin, to destroy them at His altar in Canaan finally. Provided that, our heavenly Father has finally to conquer the remain nations and the ones coming in generations ahead through His oath sworn to Isaac, by the Holy Spirit’s powers, just as Israel was born in hell’s captivity with His oath to destroy sin then nowadays Israel has to become reborn with the oath finally to cover the earth with His perfect word.

In other words, our heavenly Father had Abraham’s children born in hell’s torment in the midst of the families of the ancient nations that He needed to save, but they were born with His oath sworn to Isaac, so they may come out from Egypt’s captivity to baptize themselves for the lost in hell by dumping every sin at the Red sea, forever. Given that, this is an oath sworn to Isaac at work with our heavenly Father, His Son Jesus Christ and the Holy Spirit, restoring the families from the past, the present and the future, by destroying every sin that prevents the love of the father to return to the children and the love of the children to the fathers.

However, for this to be possible, then our heavenly Father has to do what He did with the house of Israel born in Egypt’s captivity with the oath sworn to Isaac that has the power to capture and destroy every sin in hell, on earth and into eternity to come, and so His amazing kingdom will flourish with His own life, always. Surely, Israel has to reborn from the water baptism and the Holy Spirit baptism for our heavenly Father, His Son and His Spirit to work with them as they did in hell’s torment capturing every sin for water-baptism, and the same is true today: Israel has to return to the oath sworn to Isaac baptized in water, for His newly incoming Kingdom.

Because just as our heavenly Father had to have had Israel born with His oath sworn to Isaac in the ancient nations lost in hell’s torment without His holy name fire and living word to destroy sin, then these days they must also become reborn from the oath sworn to Isaac to claim victory over the nations forming His endless kingdom, at last. Granted that, as Israel becomes born again from the water baptism by invoking the perfect holiness of His name fire, His Son Jesus Christ and the Holy Spirit, then Israel will become sinless just as the ancient nations in hell’s torment became sinless, because the oath sworn to Isaac absorbs every sin wherever it may be on earth and through eternity, forever.

This is when our heavenly Father will see Abraham’s children sinless as He saw His Son and His Spirit becomes Isaac within the household of his servant Abraham and Sarah, because with the oath sworn to Isaac that is His perfect will on earth as it is in heaven’s glory, then He will see hell sinless along with the nations on earth. This does not mean that hell has become saved somehow, not at all—but what our heavenly Father has done with His oath sworn to Isaac established within Israel, it was to have His perfect will descend into hell with Abraham’s children to destroy sin thus liberating the nations from eternal death, so they may finally become part of His incoming kingdom.

For our heavenly Father said to Abraham that in his seed the families of the nations will be blessed, and this is because of the oath sworn to Isaac that it is established over them entirely as an eternal covenant of His holy name fire and living word that has the power to bless, protect, enrich and save the children from sin. That is why, that if in our time Israel becomes reborn from the water baptism and the Holy Spirit baptism then the entire human race will become saved eventually from hell’s torment, sin, curses, poverty, infirmities and eternal perdition, so they may become His home-sweet-home, where He will live with them only knowing the amazing glories of His holy heart towards them.

That is to say, also that our heavenly Father has worked with Abraham’s children not only to take His oath sworn to Isaac that is His perfect will into the nations lost in hell to cleanse them from sin, but also He is ready to do the same today with His oath sworn to Isaac saving the world for His coming Kingdom. That is why, that when John the Baptize saw our Lord Jesus Christ walking nearby him while he was baptizing at the Jordan river, then he said, this is the Lamb of God that takes the sin of the world—meaning that, he has the power to save the families of the nations in hell, on earth and those from future generations.

For our Lord Jesus Christ said as he was walking through the streets of the cities of Israel, speaking the every word of the oath sworn to Isaac, by assuring every one listening as he said: I am the life and the resurrection, he that believes in me will never see death although he is dead, he will live. Our Lord Jesus Christ always cried out through the streets of the villages, towns and cities of Israel by assuring them that the things that he has done by healing the sick, raising the dead to life, and feeding the hungry and the thirsty wherever he went with our Father’s word sworn to Isaac, then you will do them also.

What’s more, our Lord Jesus Christ also assured Israel that they will do even greater things than the ones that they have seen him do throughout Israel, because he was returning to the Father in heaven’s glory—and he assured Israel that they will do greater things because the oath sworn to Isaac is a covenant of life installed with them, forever. Therefore, the time is coming when our heavenly Father will only see His oath sworn to Isaac displayed over every man, woman and child from the house of Israel and the families of the nations, from the past, present and future, because He will only see His living-word covering everywhere with His holy heart, granting us eternal life abundantly through eternity.

For this is our heavenly Father new Kingdom coming upon the entire earth as it is cleansed not only from sin, curses, poverty, infirmities and death but also from Satan and his fallen angels that will die with angel of death as hell is finally cast into the lake of fire, the second death, where darkness finally is destroyed completely throughout creation. This is when our heavenly Father at last will see His amazing new glories that have never been seen by anyone in heaven with the angels much less on earth with men, because these are amazing glories that will descend with the Holy Spirit non-stop through eternity, forming His glorious dream Kingdom that will fail to know the end of amazing-happiness, forever.

For our heavenly Father’s words promised to Abraham will finally become fulfilled throughout the earth as we may see only His living-words flourishing throughout the nations of humankind never to see sin again much less Satan and his fallen angels as the angel of death, because the lake of fire would have swallowed them forever. This is when we will finally see our heavenly Father descending to live with His children born from the house of Israel in His land that He had chosen it to become His eternal home-sweet-home, because it is only here, where everything started for Kingdom to begin within His eternal land flowing with milk and honey that blesses the nations always through eternity.

For Israel is eternal along with Canaan that our heavenly Father has chosen to pour His oath sworn to Isaac that will bless His children born into the world through His Son and His Spirit Holy, as Isaac was born from Sarah’s barren-womb, but also David’s virgin daughter gave birth to His Son Jesus Christ to grant us amazing-victories always until now. That is why, that it is important that you will become baptized in water by invoking the perfect holiness of His name fire, His Son Jesus Christ and the Holy Spirit that will override every lie, curse, infirmity, poverty, defeat and death that Satan may have pronounced against you through the forbidden fruit, from the tree of knowledge of good and evil.

As you may become baptized in water then our heavenly Father can only see His oath sworn to Isaac written all over you inner and outer being, because these are His perfect words blessing you but also enrich the kingdom that He has created not only to meet your daily needs and grant you that happiness that you have always searched for. For this is our heavenly Father’s amazing dreamed kingdom that He had always dreamed to possess with His children from the house of Israel and from the families of the nations of the entire world from the past, present and future thus He has fashioned it to the pleasure of His holy heart that will certainly bless you just the same nowadays.

That is to say, also that when our heavenly Father saw the problems that Lucifer had created with His lie and rebellious angels that went along believing him, then He thought to pour His perfect will not only upon His Son Jesus Christ and His Spirit born as Isaac from Sarah’s barren-womb, but also over you and your loved ones through eternity. For our heavenly Father wants you to live His own pristine life, perfect glory, and the amazing happiness of His holy heart that is why that He poured His oath sworn to Isaac over Jacob and His children, so He may have pulling power rescuing you from hell and from the nations, thus saving you for His coming kingdom of endless happiness.

That is to say, also that our heavenly Father has sworn to take, love, heal, protect, save and enrich you with His living-words of the oath sworn to Isaac, so you may live a well blessed, protected and enriched-life on earth and in heaven’s glory, because you have become His legitimate child to serve His holy name fire over His altar of love, perpetually. Meaning that, you will no longer be covered by the forbidden fruit from paradise that Adam and Eve ate when Lucifer deceived them through the serpent of Eden, because every word of lie that have covered you since you were born on earth will be gone from you, only to be covered by our heavenly Father oath sworn to Isaac through eternity.

For this is when you will really live the life that our heavenly Father has called you to live for Him and His holy name fire on earth these days and in heaven’s glory for all eternity, because you will become at last the glorious Kingdom that He had always dreamed to possess perpetually, where you will only know richness and endless-happiness. You will fail to suffer again lies, curses, infirmities, poverty and death that Satan caused Adam and the children to believe as Eve was deceived initially to eat from the forbidden fruit that is the compilation of lies leading you to death in hell never to know life much less love, and the richness prepared already for you through our Father’s living-word.

In other words, you will begin to live a wonderful life with your loved ones, including friends from everywhere, because you will become saturated every day of your life with the words from the oath sworn to Isaac by our heavenly Father when Abraham was called to ascend to the altar of love, so He may bless you these days with holy-fire. Because when you may have become baptized in water by invoking the perfect holiness of our heavenly Father’s name, His Son Jesus Christ and the Holy Spirit then His living-words from the oath sworn to Isaac will begin to abide in you as you may think, feel, breath and speak your daily words normally towards others wherever you may live on earth.

However, this time it will be our heavenly Father’s along with His Son Jesus Christ and the Holy Spirit covering every word from the forbidden fruit that used to bother you or cause you to suffer sin, curses, infirmities, poverty and even death with the living-words of the oath sworn to Isaac that will enrich your every day life progressively, always. Truthfully, you could very well be sleeping that our heavenly Father’s living-word that poured over His Son Jesus Christ as Isaac over the altar that Abraham prepared for Him thus to offer his only son as a burnt offering will manifest everywhere around you, saving you from the words from the forbidden fruit used to cover you thus cursing you as usual.

Accordingly, as our heavenly Father’s living-words are covering you now throughout your inner and outer being, because of His oath sworn to Isaac, then He will only read from you His living-words that give Him glory and honor unto Him and His holy name fire over His altar of eternal love that is the Holy of Holiest to bless you finally through eternity. That is to say, also that our heavenly Father will never again read the words from the forbidden fruit that causes you to believe lies, curses, infirmities, poverty and death in hell’s torment, because now every word that emanates from you whether you are thinking, feeling, dreaming or speaking them, then it will be covered constantly with His living-words today, and through eternity.

For this is how our heavenly Father has covered every lie, sin, curse and death from the ancient nations in hell’s torment for four-hundred years with His oath sworn to Isaac thus to baptize them at the Red sea as Israel was baptized, then later covered them with the atoning-blood through the Sinai’s desert, so you may live now in Canaan with Him. Because Israel is Canaan, and this is where He has established His altar of the prehistoric love, where His holy name fire has been nailed to the wood of ancient Israel that was born with the oath sworn to Isaac in hell and walkout from it victorious to the baptism at Red sea, so you may have abundant life at home nowadays.

For it is in this state of spiritual being that our heavenly Father has grant you to possess forever, because to enter into it, then you must be born into it, as Israel was born into it but in hell’s torments for our heavenly Father to expiate every sin from the entire world, saving them—these days you must do the same. And this is the reverse of what our heavenly Father did with Abraham’s children as they were born in the midst of the families of the nations in hell, with His oath sworn to Isaac, although they failed to understand yet our heavenly Father expiated every sin and yours these days too, so you may enter into His Kingdom of daily richness.

In our heavenly Father’s coming kingdom upon earth, beginning within Jerusalem, Israel, because this is the best and perfect land for Him to live with His holy name fire surrounded by His children from Israel and the families of the nations, then He will only read and hear from you and everyone else His words of perfect holiness each day, through eternity. For this is finally the Kingdom of His eternal love, where our heavenly Father will always fail to see sin again throughout His new creation, because the words that He poured from His holy heart over Isaac that is His Son Jesus Christ and the Holy Spirit emerging from Sarah’s barren-womb to inject into earth His pristine-life with glories never seen before.

This is a new Kingdom on earth, greater than the most-glorious places created by Him with His Son Jesus Christ and His Spirit, because this new world, in which we will live our daily life with Him, it is a Kingdom of His living-words sworn to Isaac covering the earth entirely with new glories, dressing your living-soul through eternity with perfect holiness. Meaning that, the Kingdom that our heavenly Father has prepared with Abraham and his children as His Son Jesus Christ along with His Spirit was born from Sarah’s barren-womb as Isaac, then He did it with the perfect holiness of His living-heart for His living-words only to cover you always instead of Satan’s lies, so you may live your life gloriously, through eternity.

That is why, that nowadays you may bring unto our heavenly Father the problems, conflicts, infirmities, poverty and threats of death that Satan may have placed against you through his forbidden fruit that he caused Adam and Eve to eat in paradise—that His oath sworn to Isaac will cover them with His living-word—where you are victorious over them today, forever. For this is where you need to be now, where Satan’s lies, curses, infirmities, poverty, conflicts and death will fail to be read upon you, because you will no longer be covered by the forbidden fruit, but, instead you will be covered with the oath sworn to Isaac that is our heavenly Father’s perfect will in your life, blessing you richly, always.

This is when you will live life loving you from heaven above as always as when you were initially born from our heavenly Father’s image to live according to His Son Jesus Christ’s likeness of his sacred-flesh, unbreakable bones and the atoning-blood, enriched with His pristine life, where the Holy Spirit will always be the every day joy of your heart into eternity. Given that, our heavenly Father willpower finally will have arrested every sin that the families of the nations may have committed upon earth, because now Israel is reborn with the oath sworn to Isaac covering sin just as when they were born in hell covering the sins of the ancient nations, so now amazing glories will descend to stay with us, forever.

This is when the earth will be covered with the oath sworn to Isaac as it covered hell, arresting sin from every ancient nation, as Israel was born in the midst of them finally to escape hell to cast them at the Red sea, but in our days it will do again however with glories descending to stay within us through eternity. This is when our heavenly Father will finally never see sin destroying every man, woman and child as He saw it doing its terrible-work from Satan and the forbidden fruit throughout hell’s torment and on earth as in our days, but He will see now His perfect will covering every family home with His new glories taking them into everlasting happiness, always.

Indeed, our heavenly Father will only see glory after glory in every one of His children, from Israel and the families of the nations throughout the earth, because Satan’s lies, curses, infirmities, poverty and death are never part of the oath sworn to Isaac that is His perfect will of His new coming Kingdom upon earth throughout the human race into eternity. However, our heavenly Father will only see in you His perfect words of love, peace, glory, richness, prosperity and everlasting life that gives Him and Holy name fire glory instead of the every sin that used to emerge from Satan and his forbidden fruit that displeased His holy heart always, because he was harming you and your loved ones, including your friends.

That is why, that our heavenly Father descended from heaven above to tell Abraham as he entered into Canaan with His wife Sarah and his nephew Lot that He was granting it to his children to be born in future generations, because He was going to pour His perfect will upon them—the oath sworn to Isaac—for His new coming Kingdom. For this is the new earth with glorious and amazing heavens where you will live to love, serve and worship our heavenly Father and His holy name fire through His Son and the Holy Spirit that is the oath sworn to Isaac, rising to heaven with your prayers, worship and love to where you will receive your daily blessing enriching you always.

At last, you will be able to exchange with perfect holiness with our heavenly Father glories and honors to Him and to His holy name fire through His living-word that is His perfect will with you and your loved, where you will receive from His daily blessings of amazing richness, because you give and then He gives back to you continuously, always. This is your perfect happiness these days on earth with your loved ones and friends from everywhere, and in heaven’s glory, too, because you are always covered with His perfect living-words that are always saturated with amazing powers blessing you each day with love, joys, rest, prosperity, peace and endless divine-happiness through His oath sworn to Isaac that destroys sins, progressively, forever. Amen!

¡Cultura y paz para todos, hoy y siempre!

Saludos cordiales a todos

Dígale al Señor, nuestro Padre Celestial, de todo corazón, en el nombre del Señor Jesucristo: Nuestras almas te aman, Señor. Nuestras almas te adoran, Padre nuestro. Nuestras almas te rinden gloria y honra a tu nombre y obra santa y sobrenatural, en la tierra y en el cielo, también, para siempre, Padre Celestial, en el nombre de tu Hijo amado, nuestro Señor Jesucristo.

ORACIÓN DEL PERDÓN

Padre nuestro que estás en los cielos: santificada sea la memoria de tu nombre que mora dentro de Jesucristo, tu hijo amado. Venga tu reino, sea hecha tu voluntad, como en el cielo así también en la tierra. El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy. Perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal. Porque tuyo es el reino, el poder y la gloria por todos los siglos. Amén.

Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, vuestro Padre Celestial también os perdonará a vosotros. Pero si no perdonáis a los hombres, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas.

Por lo tanto, el Señor Jesús dijo, "Yo soy el CAMINO, y la VERDAD, y la VIDA ETERNA; nadie PUEDE VENIR al PADRE SANTO, sino es POR MÍ”. Juan 14:

NADIE MÁS TE PUEDE SALVAR.

¡CONFÍA EN JESÚS HOY!

MAÑANA QUIZAS SEA DEMASIADO TARDE.

YA MAÑANA ES DEMASIADO TARDE PARA MUCHOS, QUE NO LO SEA PARA TI Y LOS TUYOS, EN EL DÍA DE HOY.

- Reconoce que eres PECADOR en necesidad, de ser SALVO de éste MUNDO y su MUERTE.

Disponte a dejar el pecado (arrepiéntete):

Cree que Jesucristo murió por ti, fue sepultado y resucito al tercer día por el Poder Sagrado del Espíritu Santo y deja que entré en tu vida y sea tu ÚNICO SALVADOR Y SEÑOR EN TU VIDA.

QUIZÁ TE PREGUNTES HOY: ¿QUE ORAR? O ¿CÓMO ORAR? O ¿QUÉ DECIRLE AL SEÑOR SANTO EN ORACIÓN? -HAS LO SIGUIENTE, y di: Dios mío, soy un pecador y necesito tu perdón. Creo que Jesucristo ha derramado su SANGRE PRECIOSA y ha muerto por mi pecado. Estoy dispuesto a dejar mi pecado. Invito a Cristo a venir a mi corazón y a mi vida, como mi SALVADOR.

¿Aceptaste a Jesús, como tu Salvador? ¿Sí _____? O ¿No _____?

¿Fecha? ¿Sí ____? O ¿No _____?

Si tu respuesta fue Si, entonces esto es solo el principio de una nueva maravillosa vida en Cristo. Ahora:

Lee la Biblia cada día para conocer mejor a Cristo. Habla con Dios, orando todos los días en el nombre de JESÚS. Bautízate en AGUA y en El ESPÍRITU SANTO DE DIOS, adora, reúnete y sirve con otros cristianos en un Templo donde Cristo es predicado y la Biblia es la suprema autoridad. Habla de Cristo a los demás.

Recibe ayuda para crecer como un nuevo cristiano. Lee libros cristianos que los hermanos Pentecostés o pastores del evangelio de Jesús te recomienden leer y te ayuden a entender más de Jesús y de su palabra sagrada, la Biblia. Libros cristianos están disponibles en gran cantidad en diferentes temas, en tu librería cristiana inmediata a tu barrio, entonces visita a las librerías cristianas con frecuencia, para ver qué clase de libros están a tu disposición, para que te ayuden a estudiar y entender las verdades de Dios.

Te doy las gracias por leer mí libro que he escrito para ti, para que te goces en la verdad del Padre Celestial y de su Hijo amado y así comiences a crecer en Él, desde el día de hoy y para siempre.

El salmo 122, en la Santa Biblia, nos llama a pedir por la paz de Jerusalén día a día y sin cesar, en nuestras oraciones. Porque ésta es la tierra, desde donde Dios lanzo hacia todos los continentes de la tierra: todas nuestras bendiciones y salvación eterna de nuestras almas vivientes. Y nos dice Dios mismo, en su Espíritu Eterno: “Vivan tranquilos los que te aman. Haya paz dentro de tus murallas y tranquilidad en tus palacios, Jerusalén”. Por causa de mis hermanos y de mis amigos, diré yo: “Haya paz en ti, siempre Jerusalén”. Por causa de la casa de Jehová nuestro Dios, en el cielo y en la tierra: imploraré por tu bien, por siempre.

El libro de los salmos 150, en la Santa Biblia, declara el Espíritu de Dios a toda la humanidad, diciéndole y asegurándole: - Qué todo lo que respira, alabe el nombre de Jehová de los Ejércitos, ¡el Todopoderoso! Y esto es, de toda letra, de toda palabra, de todo instrumento y de todo corazón, con su voz tiene que rendirle el hombre: gloria y loor al nombre santo de Dios, en la tierra y en las alturas, como antes y como siempre, para la eternidad.


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