(IVÁN): ISRAEL ES EL PRIMOGÉNITO DE NUESTRO PADRE CELESTIAL, Y TÚ TAMBIÉN:

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Oct 2, 2015, 3:47:15 PM10/2/15
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Sábado, 26 de Septiembre, 2015 de Nuestro Salvador Jesucristo, Guayaquil, Ecuador-Iberoamérica

(Cartas del cielo son escritas por Iván Valarezo)

Felices días de Yom Kippur a todas las comunidades hebreas en estos días de remisión de los pecados, que todos tenemos solamente por medio de la fe, en la sangre bendita, reparadora y purificadora del Rebe Yeshua jaMashiax, ¡el Hijo de David! Y también conocido en el cielo por los ángeles como el Santo de Israel, porque sólo él es el sumo sacerdote y Cordero de nuestro Padre celestial con la sangre que nos limpia del pecado, eternamente, para renacer de los poderes y dones maravillosos del Espíritu Santo, dándonos vida, salud y riquezas en abundancia en estos días y por siempre.

Happy Yom Kippur to everyone, and may The Lord bless you and protect you always through His King Messiah, as he watches you lovingly each day from heaven above with a smile on his face filled with justice for you and for your loved ones, including your friends, so finally the Holy Spirit may grant you power, peace, and lasting justification. ¡Amén!

ISRAEL ES EL PRIMOGÉNITO DE NUESTRO PADRE CELESTIAL, Y TÚ TAMBIÉN:

Jacobo compró la primogenitura de Esaú con un plato de lentejas, porque él tenia hambre y, además, ya iba a morir, decía, entonces él no vio jamás la necesidad de ser el primogénito de su padre Isaac o el primogénito de nuestro Padre celestial, por ende, Jacobo hizo que Esaú le jurara que verdaderamente él estaba entregándole su primogenitura, para siempre. Ciertamente, Jacobo quería ser el primogénito de nuestro Padre celestial en la tierra, porque amaba a su padre Isaac y a su madre Rebeca, visto que él era un hombre que amaba mucho su familia y, entonces, él estaba listo para tener a su propia familia, y dispuesto a buscar a la mujer que seria la madre de sus hijos.

Inesperadamente, cuando Rebeca conoció que Jacobo deseaba empezar su familia, porque realmente él era un hombre de familia, al dar su tiempo no a la cazaría como su hermano Esaú, sino que lo pasaba con su padre Isaac y con su madre Rebeca en casa, entonces su madre objetó, diciendo, que él debería buscar a su esposa de entre su parentela. Visto que, Rebeca e Isaac se oponían a que él escoja a su esposa de entre las mujeres de Canaán, que realmente estaban millas lejos de Padam-Aram, por eso, Rebeca objetó de que él debería ir a sus parientes, para escoger a una de sus hijas como su esposa, dado que, la familia que empezaría tenia que ser en su linaje únicamente.

Entonces Jacobo decidió que era mejor oír a sus padres e ir a Padam-aram, para encontrarse con su esposa allá, porque no solamente era la voluntad de su madre Rebeca sino que también de su padre Isaac, y de nuestro Padre celestial que estaba listó para bendecir su vida grandemente, y esto es con todo el poder del monte santo de Jerusalén. Por cuanto, la familia que él empezaría con una de las hijas de la parentela de su padre Isaac, llegaría a ser, a buena hora, una nación poderosa, bendiciendo no solamente a nuestro Padre celestial en el cielo, pero también a todas las naciones con poderes asombrosos de salvación eterna, escapando así de las mentiras de Satanás y del infierno tormentoso.

Puesto que, las familias de las naciones no solamente necesitaban de aprender más de nuestro Padre celestial y de su Hijo Jesucristo, pero también, de cómo amarle, servirle, y glorificarle con su nombre santo a través de sus días por la tierra, para que no solamente sean bendecidos y grandemente enriquecidos, pero también eternamente redimidos para entrar al cielo perpetuamente justificados. Seguramente, fue la voluntad de nuestro Padre celestial que finalmente vino a ser conocida por cada hombre, mujer, niño y niña no solamente de Israel sino también de las naciones a través de su familia celestial, que son su unigénito y su Espíritu Santo, porque cuando Adán nació de su imagen, entonces él nació para ser su familia con sus retoños, para siempre.

Esto nos dice también que nuestro Padre celestial empezó su familia divina en el cielo, al dar de nacer a Adán en su imagen santa, por el Espíritu Santo, para que postreramente él coma y beba del cuerpo glorificado de su Hijo Jesucristo, el cual es la carne sagrada, sus huesos inquebrantables, y la sangre purificadora, que dan vida a sus retoños perennemente. Pues, éste era el propósito desde el comienzo de nuestro Padre celestial en el cielo, después de haber perdido una tercera parte de los ángeles a Lucifer, su enemigo (Satanás), por ello, él no estaba listo para crear más ángeles, por ende, él divisó crear un reino mayor y siempre lleno de sus hijos e hijas, nacidos por el Espíritu Santo enteramente.

Ciertamente, estos son hijos nacidos de los poderes y dones asombrosos del Espíritu Santo, por medio de la fe y de la oración, para que todos se conviertan en la semejanza del cuerpo glorificado de su Hijo Jesucristo, viviendo eternamente bendecidos en su presencia santísima del cielo, conociendo solamente amor, servicio, y gloria a su nombre bendito hacia toda la eternidad. Por ello, estos son sus hijos que han nacido de la imagen de nuestro Padre celestial, para vivir conforme a la semejanza de su Hijo Jesucristo, por los poderes y dones del Espíritu Santo, por cuanto, como son nacidos del Espíritu Santo, entonces se convertirán milagrosamente en las personas y criaturas que están supuestas a ser santos eternos del nuevo reino celestial.

Por cuanto, nuestro Padre celestial le ha dado vida a cada uno de nosotros, empezando por Adán, y sólo por el Espíritu Santo, para que Adán con su esposa Eva pueda comer del fruto de la vida que es su Hijo Jesucristo, porque él no solamente quiere extender su familia divina eternamente, pero también manifestar su gloria personal por medio de los hijos. Ya que, es la intención de nuestro Padre celestial manifestar las grandezas de sus divinas glorias, por medio de cada uno de los hijos, renacidos por los poderes y dones del Espíritu Santo, para vivir en la perfecta semejanza de su Hijo Jesucristo y, además, que su gran amor y glorias asombrosas puedan verse por medio de ellos, para siempre.

Puesto que, no hay manera posible para que cada uno nacido en la imagen de nuestro Padre celestial, pueda vivir conforme a la semejanza del cuerpo glorificado de la carne sagrada y de la sangre purificadora de su unigénito, para que su perfecta santidad y eternas glorias se manifiesten en ellos, si no renacen primero del Espíritu Santo, por medio de la invocación. Ya que, es la voluntad de nuestro Padre celestial de ver su perfección y su divina santidad manifestada en cada hombre, mujer, niño y niña nacido de su imagen santa, por el Espíritu Santo, porque él no solamente quiere que sus hijos lo amen y lo conozcan infinitamente, pero también que sean exactamente como siempre ha sido él a través de la eternidad.

Consiguientemente, esto solamente seria posible en cada uno de sus hijos, que ha creído en su corazón para justicia, confesando con sus labios el nombre de su unigénito para salvación, para que sean renacidos por el Espíritu Santo con poderes y dones, revestidos con su perfecta santidad, llegando a ser mayores que sus ángeles, para que su nombre bendito conquiste nueva glorias. Esto nos dice también que la intención de nuestro Padre celestial es de dar vida una y otra vez hacia la eternidad venidera a más de sus hijos e hijas, que creerán en sus corazones para justicia, confesando con sus labios a su unigénito, para que él mismo surgir de ellos como el Dios y Padre de todos, para siempre.

Puesto que, ésta es la familia divina que nuestro Padre celestial ha empezado en el cielo, cuando Adán nació de su imagen, para vivir conforme la semejanza del cuerpo glorificado de su Hijo Jesucristo, que no solamente ha nacido del Espíritu Santo de la hija virgen de David, pero también ha cumplido eternamente Los Diez Mandamientos, bendiciéndonos con riquezas y vida eterna. Ya que, éste es el nuevo reino angelical que nuestro Padre celestial está trabajando persistentemente para crear, desde que Adán y Eva nacieron en su imagen, porque ambos, comenzando con Adán, emergieron de él para nacer del Espíritu Santo en la semejanza del cuerpo glorificado de su unigénito, y así él sea visto en su perfecta santidad, por medio de sus hijos.

Y esto significa que es la voluntad de nuestro Padre celestial de renacer por medio de sus hijos que han renacido del Espíritu Santo, por medio de la oración, para que se manifieste cada gloria existente en él a través de la eternidad, entonces cuando los hijos sean vistos por los ángeles, pues lo verán a él tal cual como es infinitamente. Esto nos dice que nuestro Padre celestial desea ser visto en cada uno de sus hijos no solamente nacidos de las doce tribus de Israel, pero también de las familias de las naciones, porque todos son sus hijos que él necesita tenerlos ya de regreso con él, y solamente por medio de la verdad y vida que él mismo ya estableció oficialmente.

Además, ésta es la razón porque nuestro Padre celestial empezó su familia divina en el cielo, por medio de la carne sagrada, huesos inquebrantables, y sangre purificadora cuando Adán nació en su cuerpo glorificado como su hijo, por el Espíritu Santo, para que él no solamente sea el comienzo de su nuevo reino angelical, pero también su manifestación divina, sólo por medio de ellos. Por ello, la humanidad entera es la familia de nuestro Padre celestial viviendo en la tierra en estos días, que empezó con Adán, y continuó con Eva, porque Adán nació en su imagen primero, para crear a Eva de su quinta costilla cuando él dormía, para que ella sea madre de naciones en el cielo y en la tierra, para siempre.

Por esta razón, Lucifer tenia que destruir a Adán, pero le era imposible acercarse a él, más por medio de la serpiente del Edén, amiga de Eva, entonces él finalmente pudo acercarse a Adán silenciosamente, para que él coma de su esposa Eva del fruto prohibido del árbol, de la ciencia del bien y del mal, para que su cuerpo humano sea contaminado. Una vez que los cuerpos de Adán y Eva fueron contaminados del fruto prohibido, entonces los hijos también fueron contaminados enteramente, porque Lucifer buscaba destruir la carne sagrada y la sangre purificadora que había empezado a darle vida a Adán y a Eva su esposa junto con los hijos, para que el mundo de las tinieblas crezca sin parar, para siempre.

Por lo tanto, Satanás necesitaba destruir el cuerpo humano de cada hombre, mujer, niño y niña, por medio de Adán y Eva, cuando ambos comían del fruto prohibido, que no solamente les hizo pecar en contra de nuestro Padre celestial y de su unigénito, pero también que todos renazcan del espíritu de error, para que sean hechos sus hijos rebeldes, eternamente. Y esto no solamente es ser rebeldes en contra de nuestro Padre y de su Hijo y del Espíritu, pero también de toda vida, verdad y justicia en el cielo con los ángeles y en la tierra con las familias de las naciones, que eventualmente nacerían, para que el monte santo de Jerusalén conquiste nuevas glorias asombrosas para el nuevo reino celestial.

Por ejemplo, si nuestro Padre celestial puede establecer su Casa en el cielo y entre las naciones de ángeles, y éste es el monte santo de Jerusalén, para que su nombre santo sea amado, adorado y servido eternamente, conquistando nuevas glorias siempre, entonces él lo puede hacer en la tierra, comenzando por Israel, para que su nuevo reino crezca sin parar, perpetuamente. Esto nos dice que Lucifer, como el adversario de la familia de Dios en el cielo, entonces él entendía lo que nuestro Padre estaba por hacer no solamente con Adán y Eva y sus cuerpos glorificados, nacidos en su imagen, para vivir conforme a la semejanza del cuerpo glorificado de su unigénito, entonces Lucifer tenia que destruir todo cuerpo humano, empezando por Adán.

Además, una vez que Lucifer había destruido a Adán y a Eva en sus cuerpos glorificados, recibidos de nuestro Padre celestial, al nacer de su imagen, por el Espíritu Santo, para vivir en la semejanza del cuerpo glorificado de su unigénito, entonces, Lucifer no solamente recibiría poder y control sobre ellos y los cuerpos glorificados de sus hijos, pero también sus inmensas posesiones y riquezas. Ciertamente, una vez que Adán y Eva comieron del fruto prohibido, entonces nuestro Padre no solamente pasó juicio en contra de ellos por sus pecados en contra de él y de su unigénito, porque ambos fallaron de sentarse a la Mesa del SEÑOR para comer del fruto de la vida, para que vivan en eterna santidad, más finalmente los transportó a la tierra como pecadores.

Además, nuestro Padre celestial necesitaba transferir a Adán y a Eva al mundo instantáneamente, porque ambos no solamente pecaron en contra de él y del fruto vivo de su unigénito, al comer del fruto prohibido, pero también, ellos perdieron control de la gloria y de asombrosas riquezas, que Dios junto con su unigénito y el Espíritu Santo les habían entregado abundantemente. Puesto que, Satanás no solamente deseaba volver a pisar el paraíso, para él continuar peleando en contra de nuestro Padre celestial y de su unigénito, visto que, su unigénito es el único que lleva el nombre santo en su sangre purificadora y en perfecta santidad, pero también, él buscaba cómo retomar el reinado del reino angelical, como nunca antes visto.

Ya que, Satanás deseaba desesperadamente la vida gloriosa que en sus primeros días conoció junto con las huestes angelicales, por ello, Adán y Eva era la puerta para él regresar al cielo con sus ángeles caídos, para hacer más maldades, porque, él había alcanzado el control de todo cuerpo humano y capturado el poder y las riquezas que también pertenecían a los hijos. Además, éstas son las poderosas glorias y riquezas que nadie, podrá contar jamás, que legalmente pertenecen a cada hombre, mujer, niño y niña no solamente de las doce tribus de Israel, pero también de todas las familias de las naciones, para que vivan una vida gloriosa y muy rica en la tierra y en el cielo, para la eternidad.

Ciertamente, cuando Lucifer pudo finalmente engañar a Adán y a Eva, por medio de la serpiente del Edén, entonces él tenia puesto un pie no solamente en el paraíso de nuestro Padre celestial, pero también en la vida maravillosa que había nacido en Adán, que aprendería a amar, servir y glorificar su nombre santo sobre el monte santo de Jerusalén, eternamente. Y esto significa que Lucifer estaba ganando territorio en contra de nuestro Padre celestial y su unigénito, porque él no solamente estaba tomando de los ángeles, para que paren de amar, servir y glorificar su nombre sobre su monte santo, pero también los hijos nacidos de la semejanza de su unigénito, que eventualmente sobrepasaría en grandes gloria a las huestes angelicales.

Ciertamente, era importante para Lucifer hacer que Adán y Eva pequen en contra de nuestro Padre celestial, al no comer del fruto de la vida, que es su unigénito, sirviendo del pan y vino sobre la Mesa del SEÑOR, para vivir eternamente en perfecta santidad, por ello, él tenia a los hijos comiendo del fruto prohibido, para crear su mundo de tinieblas. Indisputablemente, esto era exactamente lo que Lucifer necesitaba hacer, para crear su mundo de tinieblas no solamente con sus ángeles caídos, pero también con los hijos de nuestro Padre celestial, nacidos en su imagen por el Espíritu Santo, para vivir eternamente en la perfecta santidad del cuerpo glorificado, de su unigénito que ama, sirve y exalta su nombre santo hacia la eternidad.

Definitivamente, Lucifer estaba muy alegre con su victoria en contra de nuestro Padre celestial y de su unigénito, porque él no solamente había causado a Adán y a Eva vivir en pecado, al comer del fruto prohibido, que había contaminado el cuerpo glorificado de los hijos, pero también, que su nombre inicuo iba a exceder el nombre de Dios, hacia la eternidad. Por esta razón, con los ángeles caídos y la humanidad entera ahora en sus manos inicuas, porque Adán y Eva habían sido contaminados, al comer del fruto prohibido, entonces los hijos nacidos de todas las familias de las naciones serian para él, para que su reino de tinieblas eternas exista eternamente indiscutido, y segundo a ningún otro.

Sin embargo, lo que Lucifer no entendió, fue que nuestro Padre celestial tenia el poder de crear un nuevo cuerpo glorificado, mayor que el primero en el paraíso que vestía a Adán y a Eva con su perfecta santidad, para que se sentase a la Mesa del SEÑOR, para comer del pan y vino que alimenta el alma viviente de los hijos, eternamente. Ahora, desde que Adán y Eva fallaron de sentarse con él a la Mesa del SEÑOR, para comer de la santidad de su unigénito, porque él es conocido por los ángeles y en las naciones del mundo como La Santidad de Dios, y éste es el pan y vino de su cuerpo glorificado, entonces nuestro Padre tuvo que sentarse con Abraham a comer.

Ciertamente, cuando nuestro padre celestial se sentó con Abraham y sus 318 discípulos a la Mesa a comer el pan y vino de su unigénito, para extender su familia divina sobre la tierra, al hacer que su unigénito nazca, por el Espíritu Santo, como Isaac del vientre estéril de Sara esposa de Abraham, entones finalmente Jacobo con sus hijos empezaron a nacer. Por cuanto, cuando Isaac nació, entonces Jacobo podía nacer como el primogénito de nuestro Padre celestial en la tierra y, finalmente, él podía pararse ante el monte santo de Jerusalén, para establecer un pacto con su Hijo Jesucristo como el primogénito de Dios en el cielo, para que éste pacto sea establecido con el Espíritu Santo, para que Israel nazca como nación.

Seriamente, esto es exactamente lo que nuestro Padre celestial estaba buscando en el cielo cuando Adán nació en su imagen, por el Espíritu Santo, para que él sea el comienzo de su familia divina lista, legítimamente lista para poblar no solamente el paraíso pero también la tierra y el resto de la Creación, para conquistar nuevas glorias a su nombre santo. Por ello, Israel es su unigénito entre las naciones, por el poder del Espíritu Santo, para que cada hombre, mujer, niño y niña vista con la santidad perfecta de la carne sagrada y de la sangre purificadora, que traería al mundo eventualmente, por los mismos poderes del Espíritu Santo, el cuerpo glorificado del Rey de los Judíos, para la eternidad entera.

Puesto que, éste es el cuerpo glorificado que nuestro Padre celestial primeramente creó con sus manos santas dentro del vientre estéril de Sara, para darle vida a su Hijo Jesucristo en medio de las naciones, cuando Isaac nació, para que Isaac sea el comienzo de la carne sagrada y la sangre purificadora, vistiendo enteramente a todo Israel como a su Hijo Jesucristo. Visto que, Israel es el primogénito de Dios, vistiéndose de pies a cabeza con la carne sagrada, los huesos inquebrantables, y la sangre purificadora que no solamente quita el pecado constantemente de todo hombre, mujer, niño y niña, pero también, es la sangre purificadora que le ha declarado a Satanás y al ángel de la muerte que él es su muerte.

Además, nuestro Padre celestial ha tenido que hacerlo así no solamente porque él estaba extendiendo su familia divina de su Hijo Jesucristo y de su Espíritu Santo hacia el mundo entero, comenzando con Isaac, cuando él nació del vientre estéril de Sara, pero también, él construía su nuevo reino lleno de la carne sagrada y de la sangre purificadora de Jesucristo. Dado que, nuestro Padre celestial, después de la rebelión angelical en contra de su unigénito y de su nombre santo, entonces él no quiso crear más ángeles para sustituir a los caídos, pero ahora, él quería solamente crear más de él mismo, y esto es solamente posible por su unigénito y del Espíritu, para que tú renazcas hoy como su hijo legitimo.

Dado que, éste será su nuevo reino no solamente de ángeles, arcángeles, querubines, serafines y otras criaturas santísimas del cielo, pero, esta vez será un reino lleno de seres humanos, renacidos milagrosamente del Espíritu Santo, para vivir conforme la semejanza de su Hijo Jesucristo, y esto es sólo posible hoy, cuando nos vestimos de su cuerpo glorificado sobre el monte santo de Jerusalén. Visto que, éste cuerpo glorificado que todos tenemos en su Hijo Jesucristo, porque, él no solamente derrotó a Satanás y sus mentiras con el ángel de la muerte y el infierno tormentoso, pero también, porque por éste cuerpo glorificado él ha complacido el corazón santísimo de nuestro Padre celestial, al cumplir y glorificar grandiosamente el Espíritu Santo de los mandamientos, para siempre.

Es más, porque el Espíritu Santo de los mandamientos ha sido cumplido y glorificado enteramente, por su Hijo Jesucristo, viviendo entre sus hermanos y hermanas dentro de la tierra prometida de Israel, entonces finalmente nosotros hemos sido justificados por medio de su cuerpo glorificado, invocando el nombre de nuestro Padre celestial sobre su monte santo, para vivir eternamente redimidos en el cielo. Puesto que, nuestro Padre celestial, le dijo, a Adán y a Eva, que ellos regresarían al polvo, porque comieron del fruto prohibido, desobedeciendo su palabra viva, abandonaron el paraíso, pues entonces, para regresar al paraíso eternamente justificados, tienen que invocar el nombre santo, para que la sangre purificadora derramada sobre el monte santo los limpie de pecado, vistiendo finalmente así el cuerpo glorificado.

De otro modo, ellos jamás podrían regresar al paraíso, para continuar gozando de la vida eterna, porque ambos conocen la sensación maravillosa que es vivir la vida sin la influencia de las mentiras, maldiciones, enfermedades y muertes de Satanás que lleva al infierno el alma viviente de todo hombre, entonces al recibir a Jesucristo, instantáneamente regresarían a la vida eterna, para siempre justificados. Verdaderamente, porque Jacobo había comprado de Esaú su hermano su primogenitura con un plato de guisado de lentejas, entonces él estaba listo para encontrarse con Jesucristo sobre el monte santo de Jerusalén, porque él no solamente está siempre ahí, para encontrarse con Abraham, Isaac, Jacobo, pero también con quien sea, para hacer un pacto con el Espíritu Santo, para recibir bendiciones diariamente.

Por ende, cuando Jacobo caminaba para encontrarse con su esposa en Paddan-aram, que es el pueblo de la parentela de su padre Isaac, entonces nuestro Padre celestial con su Hijo Jesucristo y el Espíritu Santo, esperaban por él, y cuando Jacobo llegó al pueblo pequeño llamado Luz, inmediatamente fue puesto a dormir sobre una roca que escogió del área. Ciertamente, cuando Jacobo dormía seguro sobre la roca, donde había reposado su cabeza por la noche, entonces empezó a soñar con el monte santo de Jerusalén, y el que le hablaba de en medio de la escalera de Jacobo, las tres cruces, ascendiendo hacia el cielo, era nuestro Señor Jesucristo, envuelto en el fuego del Espíritu Santo, y del holocausto continuo.

Por cuanto, Jacobo estaba mirando el monte santo de Jerusalén como el sacrificio continuo del Rey de los Judíos, un sacrificio vivo que postreramente derramaría su sangre purificadora sobre él, donde los ángeles ascienden al cielo y otros descienden a tierra, marchando a diferentes lugares, predicando la palabra viva, para que la gente sea bendecida, regresando así a la vida eterna instantáneamente. Sin duda, Jacobo estaba sorprendido de ver el despliegue de ángeles subiendo y bajando la escalera de Jacobo, de donde Jesucristo le empezó a hablar a Jacobo, como el primogénito de Dios en el cielo y Rey de Israel en la tierra, perpetuamente, asegurándole, que la tierra en donde estaba le había sido dada a él y a sus hijos por nacer.

Ya que, nuestro Señor Jesucristo le dijo a Jacobo que él tendría hijos, tan numerosos como las estrellas del cielo, que nadie las podrá contar jamás, porque son innumerables y perdidas hasta lo más remoto del universo, pero, que cada una de ellas nacerá en su familia que vendría a tener pronto, transformándose en la nación soñada de nuestro Padre celestial. Verdaderamente, ésta es la tierra de Canaán que nuestro Señor Jesucristo le entregó a Jacobo y con todos sus hijos e hijas, que serian incontables para llenar la tierra con vida, de la carne sagrada, huesos indestructibles, y la sangre purificadora del pacto de la carne que nuestro Padre celestial emprendió con su abuelo Abraham, para ser una gran nación inmortal.

Ciertamente, Jacobo estaba sorprendido de las grandes palabras que venían hacia él desde en medio de las tres cruces, ascendiendo hacia el cielo sobre el monte santo de Jerusalén, que realmente Jacobo no dijo ninguna palabra hasta que vio como el Espíritu Santo bendijo grandemente con los poderes de la sangre purificadora de Jesucristo a las multitudes de ángeles. Por esta razón, Jacobo deseaba las mismas bendiciones que el Espíritu Santo les estaba otorgando a los ángeles, cuando subían y bajaban de la escalera de Jacobo, que él exclamó, diciendo: Éste es un lugar maravilloso, para ver; ésta es la Casa de Dios, y puerta al cielo, y nadie jamás me lo contó, hasta que lo percibí con mis propios ojos.

Además, cuando Jacobo había dicho éstas palabras, que realmente fueron una oración y confesión de fe, hacia el Espíritu Santo, entonces, dijo, mirando hacia Dios: Si tú me das de comer, me vistes, y te aseguras que yo llegue sano a la casa de mi parentela, para escoger a mi esposa, entonces tú serás mi Dios, en la tierra y en el cielo. Entonces tan pronto como Jacobo terminó de orar, oración que confesó delante del Espíritu Santo en la presencia del Padre y de su Hijo Jesucristo, instantáneamente despertó de su sueño con un corazón gozoso, porque nuestro Padre junto con su unigénito y con su Espíritu Santo lo había bendecido no sólo con tierras sino con hijos también para habitar estas tierras, eternamente.

Indiscutiblemente, que Jacobo estaba muy excitado que bendijo y derramó aceite de oliva sobre la roca, como ungiendo en donde él había descansado su cabeza, porque en el sueño él vio la sangre purificadora, salpicada sobre la tierra santa de las tres cruces, ascendiendo hacia el cielo, entonces se arrodilló para ungirla con mucho amor, deseando llevársela con él, para siempre. Incuestionablemente, Jacobo lo hizo así, por el propósito de nuestro Padre celestial que él haría pacto con el Espíritu Santo sobre su monte santo en su mente y en su corazón, porque él no iba a ser llamado más Jacobo sino Israel, porque, la Casa de Dios había sido sellada en su corazón perpetuamente con el pacto de la carne sagrada y la sangre purificadora.

Mejor dicho, nuestro Padre celestial cambió el nombre de Jacobo a Israel, porque él había establecido un pacto con el Espíritu Santo que jamás terminaría en la tierra y en la eternidad, para que los hijos no nazcan solamente del monte santo de Jerusalén, como hijos del Espíritu Santo, sino que también nacerían para amar, servir y glorificar su nombre bendito sobre él, perpetuamente. Puesto que, éste es el pacto con la carne sagrada y con la sangre purificadora que no solamente borraría pecado de todo hombre, mujer, niño y niña, pero también, vestirlos con el cuerpo glorificado del Rey de los Judíos, el Hijo de David, porque él destruirá las mentiras, maldiciones, enfermedades, muertes y el infierno, al declarar abiertamente: ¡Muerte, yo soy tu muerte!

Además, porque nuestro Señor Jesucristo hablo éstas palabras poderosas, en contra del ángel de la muerte y de todo el reino de los ángeles caídos de Satanás, instantáneamente, el reino de tinieblas perdió el poder que tenia para atacar, afligir y destruir a las naciones, como cuando empezó en el paraíso, destruyendo a Adán y a Eva. Dado que, desde que Satanás destruyó el cuerpo glorificado de Adán y Eva y así también el de los hijos, entonces no cesa de atacar, afligir y hasta de destruir a todo hombre, mujer, niño y niña de las naciones, porque con mentiras que salen de la boca de la serpiente, así pues sigue matando por toda la tierra hasta ahora.

Por lo tanto, cuando Adán y Eva descendieron a la tierra, porque nuestro Padre celestial había dicho que volverían al polvo, entonces no fue para que ellos fueran destruidos eternamente en el infierno tormentoso, o terminar en el Valle de los Huesos Secos (Ezequiel: 37), pero que algún día recibirían el cuerpo glorificado, para regresar al paraíso lleno de la vida eterna. Ésta es la única razón que nuestro Padre celestial le permitió a ellos regresar al polvo, porque en el paraíso nadie puede morir jamás ni mucho menos perder la gloria y el poder a Satanás, visto que ahora Satanás reclamaba que todas las cosas le pertenecen, por razones del pecado, entonces Adán y Eva regresaron al polvo, para vestir el cuerpo glorificado algún día.

Infaliblemente, esto fue algo que tenia que tomar lugar sobre su monte santo, donde nuestro Padre celestial prometió no solamente encontrarse con Abraham e Isaac y luego con Jacobo, pero también con todo hombre, mujer, niño y niña de todas las naciones junto con los ángeles santos que cada día los bendicen con el nombre santo y con la palabra viva. Por razones de que cada ángel santo que ha descendido de nuestro Padre celestial sobre el monte santo de Jerusalén, ha sido siempre para entregar su amor personal con su nombre santo y con su palabra viva a todo hombre, mujer, niño y niña de todas las familias de las naciones, que han aprendido grandemente a amarlo, servirle y exaltarlo en sus tierras.

Esto significa también que los ángeles santos de nuestro Padre celestial están siempre muy ocupados, buscando alcanzar a las almas perdidas de todas las familias de las naciones, para que invoquen el nombre de nuestro Padre celestial, para que la sangre purificadora de su Hijo Jesucristo los limpie de pecado, y así sus nombres sean inscritos en el libro de la vida. Puesto que, el monte santo de Jerusalén, es realmente la Casa de nuestro Padre celestial en el cielo y en la tierra, y es también el lugar del sacrificio continuo de la sangre reparadora de su unigénito, que se mantiene tan fresca y viva como desde que tocó tierra, para todos en Israel y en las naciones, impartiendo perdón, sanidad, prosperidad y salvación.

Por lo tanto, nuestro Padre celestial no quiso hacer un pacto con Jacobo sobre el Moriah o sobre ningún otro monte alto, como el Sinaí con Moisés, pero (éste pacto único) con Jacobo empezó con el Espíritu Santo en su mente y en su corazón, para que su alma viviente y la de sus hijos reciban el monte santo de Jerusalén, por inicio. Puesto que, éste pacto con la carne sagrada y con la sangre purificadora, que verdaderamente empezó a manifestarse en la mente, el corazón, el alma, cuerpo y espíritu humano de Jacobo, fue porque nuestro Padre celestial sellaba su monte santo de Jerusalén dentro de cada uno de los hijos por nacer, construyendo así la nación del Israel eterno, y de su corazón bendito.

Para todos, en el pacto de la familia de nuestro Padre celestial con Abraham, Isaac y Jacobo es de los hijos al renacer en la carne sagrada y en la sangre purificadora de la vida santísima de su unigénito, restaurando vida no solamente en Adán y Eva sobre el monte santo, clavado a la cruz, pero también para los hijos por todos lados. Puesto que, ésta es la familia divina de nuestro Padre celestial de su unigénito y del Espíritu Santo que le dio vida inicialmente, después de la rebelión angelical a Adán y a Eva no solamente para restaurar los lugares santos, donde la tercera parte de los ángeles vivieron, pero también, crear un reino de él mismo, lleno con la santidad eterna e interminables glorias.

Definitivamente, éstas son glorias y justicias que jamás se volverán en contra de él en el cielo, como Lucifer y su un tercio de los ángeles caídos lo hicieron, más los hijos que habrán nacido de él, por el Espíritu Santo, serán fieles y justos, como su unigénito lo es eternamente y para siempre, para que su amor infalible prevalezca, universalmente. Por eso, que nuestro Padre celestial está enviando ángeles en gran número hacia ti como lo hizo con los antiguos, y como cuando Jacobo exclamó con voz alta en su corazón y en su mente, al decir: Éste es un lugar maravilloso, la Casa de Dios, y puerta al cielo, y nadie jamás me lo había contado así hasta hoy.

Sorprendido, Jacobo había clamado de esta manera, en su corazón y en su mente, como cuando soñaba con nuestro Padre celestial, su unigénito y el Espíritu Santo, porque él vio ángeles evangelizando, como cuando subían y otros bajaban por la escalera de Jacobo, tomando el nombre santo y la palabra viva hacia los corazones de las multitudes de las naciones, bendiciéndolos poderosamente. Además, Jacobo jamás había oído del monte santo de Jerusalén ni visto ni mucho menos vivido en su intensidad, como lo hizo en su corazón y en su mente, y fue porque a nadie jamás se le permitió que le hablase de las glorias de la Casa de Dios, excepto su unigénito como su primogénito celestial, y Jacobo como su primogénito terrenal.

Esto significa que únicamente nuestro Señor Jesucristo podía manifestarle a Jacobo no solamente el monte santo de Jerusalén, pero también las asombrosas manifestaciones cotidianas de los ángeles, como cuando son desplegadas y bendecidas por el Espíritu Santo, para salir con bendiciones a predicar, por ello, Jacobo deseaba abundantemente las bendiciones del Espíritu Santo para sus hijos por nacer, para futuras generaciones. Ciertamente, el Espíritu Santo no solamente fue el Dios de Jacobo, pero también de los hijos por nacer en sus millares, para que la nación de Israel se convirtiese en el cuerpo colosal del unigénito de nuestro Padre, como su primogénito celestial y terrenal, así como cuando cada uno en Israel es nacido en la carne sagrada y en la sangre purificadora del pacto.

Además, desde que cada uno en Israel es nacido en la carne sagrada y en la sangre purificadora del unigénito, entonces nuestro Padre celestial puede ver a los hijos de Israel y del mundo entero también como se unen a su pacto entre él y Abraham, para que bendiciones desciendan sobre sus vidas, como los ángeles reciben la de ellos diariamente. Por ello, nuestro Padre celestial engendró a Israel, el cuerpo de Israel, es decir, la presencia viviente del cuerpo glorificado de su unigénito, lleno de la sangre purificadora y del nombre santo que vive en perfecta santidad eternamente hacia el infinito, para ver su familia divina de dos, su unigénito y el Espíritu Santo, convertidos en una nación colosal de sacerdotes y reyes.

Puesto que, nuestro Padre celestial le había declarado a Israel, de que si verdaderamente ellos le aman y obedecen, entonces ustedes serán mi nación especial no solamente en la tierra sino también en el cielo, porque ustedes son la extensión de mi unigénito y de mi Espíritu Santo, por eso, son eternamente una nación de sacerdotes haciendo mi voluntad hacia el infinito. Ciertamente, cuando Balak, como rey moabita, llamó a Balaam (mago) para maldecir a Israel, porque Israel había invadido a su territorio en gran numero y con sus animales que se veían por todos lados y hasta desde grandes distancias, entonces Balaam llegó a maldecir a Israel desde los montes altos y con sacrificios y con recitaciones, empero nuestro Padre celestial los bendijo grandemente.

Además, cuando Balaam llamaba a nuestro Padre celestial, para maldecir a Israel, porque todos sabían que cuando él oraba para maldecir a quien sea entonces aquel, familia o nación, era maldito con sus oraciones sobre los sacrificios que normalmente él mismo los preparaba, y nuestro Padre celestial oía a Balaam sólo para decir: Yo no veo iniquidad en Israel, pero únicamente santidad divina. Ahora, nuestro Padre celestial, cuando miraba desde el cielo a Israel, entonces él veía siempre la perfección que él conoce del cuerpo glorificado del pacto viviente de la carne sagrada, huesos inquebrantables, y de la sangre purificadora de su unigénito, que él siempre ama y cuida desde el cielo, y las maldiciones de Balaam no llegaron jamás a nada.

Más bien, lo que Balaam hizo fue bendecir con grandes bendiciones la carne sagrada y la sangre purificadora de su Hijo Jesucristo, que realmente era el cuerpo de Isaac que no solamente había llegado a ser Jacobo, pero también las doce tribus de la gran nación de Israel, lleno de santidades sin fin, bendiciendo por siempre el corazón santísimo de nuestro Padre celestial. Entonces Israel es fundamentalmente la continuación de la imagen santa de nuestro Padre celestial en la semejanza del cuerpo glorificado de su unigénito, que realmente es la carne sagrada y la sangre purificadora, llenándonos de su vida prístina, al renacer del Espíritu Santo, por los mismos poderes que nos dieron a Isaac inicialmente, y luego al Rey de los Judíos, ¡Jesucristo!

Inicialmente, Israel es la familia que nuestro Padre celestial empezó en su imagen, para vivir conforme a la semejanza del cuerpo glorificado de su Hijo Jesucristo, que no solamente cumplió y glorificó grandemente el Espíritu Santo de los mandamientos con los ángeles en el cielo, sino también con Israel en la tierra, para que las naciones sean llenas de salvación y vida eterna. Esto nos dice que no importa en donde tú estés en éste mundo, en estos días, porque tú perfectamente puedes invocar el nombre de nuestro Padre celestial que está clavado a la cruz de Adán y Eva como el Rey de los Judíos en hebreo, arameo y latino, para que recibas instantáneamente el cuerpo glorificado y así entres al cielo enteramente redimido.

Puesto que, es la voluntad de nuestro Padre celestial que tú seas lavado de pecado, al invocar su nombre santísimo sobre su monte santo, porque al invocar su nombre glorioso, entonces la sangre purificadora de su unigénito te limpiara de todos tus pecados, restaurándote así hacia la santidad en la que saliste del Padre en el día de tu nacimiento angelical. Ése es el poder de la sangre purificadora de su unigénito, para limpiarte del poder del pecado, restaurando tu alma viviente a la hora en la que naciste de la imagen de nuestro Padre celestial, para vivir eternamente en la santidad de su unigénito en el reino de los cielos, para que por fin goces tu vida sin las mentiras de Satanás.

Porque han sido las mentiras de Satanás que no solamente destruyeron a tus amados del pasado pero también los del presente, incluyendo aquellos que han de nacer pronto, entonces tú serás por fin restaurado hacia la perfección de eterna santidad divina, en la que naciste inicialmente de la imagen de nuestro Padre celestial, solamente para conocer el amor, virtud, prosperidad y salvación eterna. Esto nos dice que nuestro Padre celestial te vera restaurado en el cuerpo glorificado, en el cual tú naciste inicialmente de su imagen santa, por el Espíritu Santo, para vivir en la semejanza del cuerpo glorificado de su Hijo Jesucristo, y que viene a ti con el Espíritu de los mandamientos enteramente cumplidos y con grandes glorias más poderosas que nunca antes.

Por eso, que tú necesitas ascender al monte santo de Jerusalén, invocando el nombre santo de nuestro Padre celestial, y como cuando comiences a ascender, entonces el Espíritu Santo con sus ángeles te ayudaran a llegar a tu lugar, allá arriba, puesto que, tú no estarás sólo hasta que llegues donde nuestro Padre celestial se encontrara contigo en persona, para bendecirte grandemente. Y las bendiciones que nuestro Padre celestial ha conquistado por ti, por medio de su Hijo Jesucristo y por medio del Espíritu Santo también, son tan enormes y difíciles que tú fallaras siempre de tratar de comprenderlas con tu mente, pero sólo te quedara aceptarlas tal como vienen a ti, para que veas al fin sus grandes glorias, movilizándose progresivamente en tu vida.

Y es como su nombre santo, por ejemplo, que tú jamás lograras entenderlo, porque no estás listo aun para entenderlo, sino solamente de recibirlo por fe, para que lo glorifiques grandemente sobre el monte santo de Jerusalén, donde su Hijo Jesucristo derramó su sangre purificadora para limpiarte del pecado, para que lo invoques al fin con perfecta santidad que requieres tener. Ciertamente, tu vida no volverá a ser la misma, porque una vez que la sangre purificadora derramada ante la cruz te ha limpiado de pecado, entonces tú vivirás liberado de las mentiras, maldiciones, tinieblas y muertes de Satanás en el fuego tormentoso del infierno, ya que, desde ahora el Espíritu Santo de su nombre bendito vive en ti con grandes poderes santísimos.

Por ello, es importante que tú busques las bendiciones de nuestro Padre celestial, y ésta es la vida que te entrega sobre su monte santo, porque es aquí en donde Satanás fue vencido, como cuando el cuerpo glorificado fue preparado para Adán y Eva, y por fin es clavado a ti, para que tú vivas por siempre feliz en el paraíso. Por esta razón, Jacobo buscó la primogenitura de su hermano Esaú, porque, aunque ambos nacieron juntos, como mellizos, pero Esaú fue el que salió primero del vientre de su madre Rebeca, sin embargo, con un guiso de lentejas le pidió a su hermano que se lo vendiere, y cuando lo obtuvo, entonces obtuvo también el monte santo de Jerusalén para Israel.

Visto que, con la primogenitura de Esaú, entonces él pudo tener a nuestro Padre celestial, a Jesucristo y al Espíritu Santo listos para encontrarse con él sobre el monte santo de Jerusalén, cuando dormía, descansando su cabeza sobre una roca, que Jesucristo le empezó a hablar de entre las cruces, para empezar un pacto con el Espíritu Santo que jamás terminara. Y éste es el pacto del Espíritu Santo que empezó con Jacobo, que está tocando a la puerta de tu corazón, para que el monte santo de Jerusalén comience a funcionar a perfección y con fuerzas dentro de ti, para que ames, sirvas y glorifiques a Dios sobre él, eternamente, para que el Padre descienda a tu vida con grandes milagros cotidianos.

De seguro, estos son milagros que tú necesitas diariamente, porque tú necesitas ser bendecido grandemente por nuestro Padre celestial, por su Hijo Jesucristo y por su Espíritu Santo, ya que, tú eres su familia divina que emergió de su imagen santa, por los dones del Espíritu Santo, para vivir en el cuerpo glorificado de su unigénito que solamente lo amara, servirá, y exaltara eternamente. Ya que, ésta es la vida glorificada que realmente sabe amarte así tanto como nuestro Padre celestial, su unigénito, y su Espíritu Santo te aman con todas sus huestes angelicales del reino angelical, que comenzaras a experimentar todas clases de bendiciones que jamás tú podrás entenderlas, por más que lo trates de hacer así, puesto que son tan potentes, enriqueciéndote cada día más.

Tú, ciertamente, serás lleno del amor inefable de nuestro Padre celestial, que comenzaras a amar como jamás has amado así, amando a los tuyos, a tus amistades, a gentes de tierras lejanas, y hasta aprenderás a amar grandemente a tus enemigos, viéndolos de perspectivas diferentes que te hará amarlos cada vez más. Sin duda, tú aprenderás a amar a tus enemigos, porque nuestro Padre celestial, su Hijo Jesucristo y su Espíritu Santo también los ama igual que a ti, ya que ellos emergieron de su imagen santa, para vivir en la semejanza del cuerpo glorificado de su Hijo Jesucristo, viviendo eternamente como su primogénito amado, lleno de grandes riquezas, bendiciendo tu corazón hacia la felicidad celestial.

Diariamente, tú necesitas ascender el monte santo de Jerusalén en tu corazón, porque nuestro Padre celestial a propósito lo estableció dentro del corazón y la mente de Jacobo, para estar siempre cerca de ti, para que invoques su nombre santo, abriendo así las puertas de grandes riquezas para ti y para los tuyos, incluyendo para tus amistades, de todos lados. ¡Amén!

ISRAEL IS OUR HEAVENLY FATHER'S FIRSTBORN AND YOU TOO:

Jacob bought Esau's birthright with a bowl of lentil soup, because he was hungry and he said that he was about to die, and so, he did not see the need to continue to be his father Isaac's firstborn or our heavenly Father's (firstborn) on earth, thus Jacob made Esau swear to him that he was truly giving-up his birthright willingly. Certainly, Jacob wanted to be our heavenly Father's firstborn on earth, because he loved his father Isaac and his mother Rebecca, given that he was a man that loved his family entirely, and so, he was ready to have a family of his own, by going out searching for the woman that will be the mother of his children.

Unexpectedly, when Rebecca found out that he was ready to start his family, because he was truly a family man, by spending his time not in the wilderness as his brother Esau, but, instead he would spend it with his mother and father at home, then, his mother objected by saying that he should look for a wife at their relative's hometown. For Rebecca and Isaac were against him to pick a wife from the Canaanite women, that was actually miles away from Paddam-aram, and that is why that Rebecca suggested that he will go to their relatives to find a wife from their daughters, because the family that he was about to start, it had to begin within their lineage only.

Then, Jacob decided that it was best to listen to his parents and go to Paddam-aram to meet his wife there, because it was not only his mother Rebecca's will but also of his father Isaac, and of our heavenly Father that was about to bless his life, with all the powers of Jerusalem's holy hill. For the reason that, the family that he was about to start with one of the daughters from his father Isaac's relative will become, in due time, a powerful nation on earth that will bless not only our heavenly Father in heaven but also bless all the families of the nations with salvation power, to escape Satan's lies and hell's torment, forever.

For the families of the nations not only needed to learn more about our heavenly Father and His Son Jesus Christ, but also how to love, serve and glorify Him and His holy name throughout their days on earth, so they may not only become blessed and prosperously rich, but also eternally saved thus to enter heaven's glory forever justified. Surely, it was our heavenly Father's will that He may finally become known by every man, woman and child not only from Israel but also from the nations through His divine family, that is His Son Jesus Christ and the Holy Spirit, because as Adam emerged from His image, then he was born to become His family with children into eternity.

That is to say, also that our heavenly Father purposely began His divine family in heaven's glory, by giving birth to Adam in His image, by the power of the Holy Spirit, so he may finally eat and drink from His Son Jesus Christ's sacred-body that is his sacred-flesh, unbroken bones and the atoning-blood that gives birth to His children, forever. For that was the purpose from our heavenly Father in the beginning in heaven's glory, after He had lost one-third of the angelic hosts to Lucifer, His arch enemy (Satan), and so, He was not ready to create more angels, instead, He devised to create a Greater Kingdom filled with His children, born by the Holy Spirit's divine lasting-powers.

Certainly, these are children born by the divine powers and gifts of the Holy Spirit through faith and prayer, thus to become His Son Jesus Christ's everlasting likeness of his sacred and glorified-body, living forever blessed in His holy presence in heaven's glory only to know love, service and glory to His blessed name forever into all eternity to come. Thus, these are children that have been born from our heavenly Father's image to live in the likeness of His Son Jesus Christ, by the daily power and gifts of the Holy Spirit, because as they are born from the Holy Spirit, then they will become miraculously into the creatures and human beings that are supposed to be rightfully into eternity.

For our heavenly Father has given birth to each one of us, beginning with Adam, by the power of the Holy Spirit, so he with his wife Eve may eat from the fruit of life that is His Son Jesus Christ, because He not only wants to extent His divine family into eternity, but also manifest His glory through His children. For it is our heavenly Father's intent to manifest the greatness of divine and eternal glory through each one of His children that have been born again, by the power and gifts of the Holy Spirit thus to live in the perfect likeness of His Son Jesus Christ, but also that His great love and amazing-glories may be seeing through them, forever.

For there is no way possible for every man, woman and child that has been born in our heavenly Father's image to live in His Son Jesus Christ's likeness of his glorified-body of the sacred-flesh, unbroken bones and the atoning-blood for His perfect holiness and lasting glories to manifest in them unless they are Holy Spirit born, through prayer and faith. For it is our heavenly Father's will to see His perfection and divine holiness manifested in every man, woman and child that has been born in His image by the power of the Holy Spirit, because He not only wants His children to love and know Him everlastingly, but also to look exactly as He has been through eternity, and forevermore.

Consequently, this could only be possible in every one of His children that have believed within their heart for justice to confess with their lips for salvation His Son's anointed name, so they may become Holy Spirit born with powers and gifts, dressed everlastingly with His perfect holiness, becoming greater than His holy angels, so His glorious name may conquer new glories. That is to say, also that our heavenly Father's intention is to give birth again and again into all eternity to come in heavens' glory to more children that they will believe within their hearts for justice, confessing with their lips His Son Jesus Christ, so He may emerge from within them as the Eternal God and Father for all, forever.

For this is the divine family that our heavenly Father has started already in heaven's glory, as Adam was born from His image to live in the likeness of His Son Jesus Christ's glorified-body that has not only been Holy Spirit born from David's virgin daughter, but also fulfill forever the Ten Commandments, blessing us with richness and lasting eternal life. For this is the new angelic Kingdom that our heavenly Father is working persistently to create, since Adam and Eve were born from His image, because both of them, beginning with Adam, emerged from Him to become Holy Spirit born into His Son Jesus Christ's likeness of the glorified-body, but also He may be seen in His perfect holiness through His children.

Meaning that, it is our heavenly Father's will to become born through every one of His children that have been reborn, through faith and prayer, by the power of the Holy Spirit, so they may manifest every glory that has ever existed in Him through eternity, thus when the children are seen by others, then they will see Him as He is. That is to say, that our heavenly Father wants to be seen in every one of His children not only born from the twelve tribes of Israel but also from the families of the nations, because they are all His children that He needs to have them back to Him, but through the way, truth and life that He has personally established.

Furthermore, that is why that our heavenly Father began His divine family in heaven's glory through His Son's sacred-flesh, unbroken bones and the atoning-blood, as Adam was born in his glorified-body as God's child, by the Holy Spirit's powers, so he may be the beginning of not only His new angelic Kingdom, but also the divine-manifestation of Himself through the children. Thus, the entire human race is our heavenly Father's family living on earth these days that began from Adam and later Eve, because Adam was born in His image first for Eve to be created later from his fifth rib as he was put to sleep, so she will be the mother of nations in heaven and on earth.

That is why, that Lucifer had to destroy Adam, but it was impossible to approach him, but, through the serpent of Eden, Eve's best friend, then he was finally able to approach Adam silently, so he may eat along with his wife Eve the forbidden fruit, from the tree of knowledge of good and evil, for the human-body to be contaminated. Once Adam and Eve's bodies were contaminated from the forbidden fruit, then the children were contaminated forever as well, because Lucifer was looking to destroy the sacred-flesh and the atoning-blood that had begun to give life not only to Adam but also to his wife Eve and the children, forever, so the world of darkness may continue to grow unchecked, eternally.

Thus, Satan needed to destroy the human body of every man, woman and child through Adam and Eve, as they both ate from the forbidden fruit that not only cause them to sin against our heavenly Father and His Son Jesus Christ, but also they may become reborn in the spirit of error to become his rebellious children into all eternity. And this meant not only rebellion against our heavenly Father, His Son Jesus Christ and the Holy Spirit but also rebellions against all life, truth and justice in heavens' glory with all the angelic hosts and the families of the nations that will eventually be born on earth, for Jerusalem's holy hill to conquer new amazing glories again in the new Kingdom.

For example, if our heavenly Father can establish His glorious home-sweet-home in heaven's glory in the midst of the angelic nations, and this is Jerusalem's holy hill, for His holy name to be loved, worshipped and served everlastingly thus to conquer new glories, then He could do it on earth, starting with Israel, so His new Kingdom will grow unstoppable, forever. Meaning that, Lucifer as the adversary of God's divine family in heaven, then he knew what our Father was about to do not only with Adam and Eve and the glorified-body that they both had received from Him, born in His image to live in His Son's likeness of His glorified-body, then he needed to destroy everyone's glorified-body, starting with Adam.

Moreover, once Lucifer had destroyed Adam and Eve's glorified-bodies that they had both received from our heavenly Father, as they were born in His image, by the Holy Spirit's powers, to live in His Son's likeness of His glorified-body, then, Lucifer will not only receive power and control over Adam and the children's human bodies, but also, their possessions and richness. That is why, that once Adam and Eve ate from the forbidden fruit, then our heavenly Father not only passed judgment against them for their sin against Him and His Son, because both failed to sit with Him at the Lord's Table to eat the fruit of life, so they may live in lasting holiness, but also transferred them instantly to earth.

Moreover, our heavenly Father needed to transfer Adam and Eve to earth immediately, because both they had not only sinned against Him and His Son's fruit of life, by eating from the forbidden fruit, but also, they had lost control of all the glory and amazing richness that He with His Son and the Holy Spirit had granted to them abundantly. For Satan did not only want to set foot in paradise so he may continue to fight against our heavenly Father and His Son Jesus Christ, because His Son is the one that bears His holy name in the perfect holiness of the atoning-blood, but also, he was looking forward to retake entirely the kingdom of heaven, as never before.

For Satan wanted desperately the glorious life that he once knew along with the angelic hosts and so, Adam and Eve were the door to return to heaven's glory with his fallen angels to do more of the wicked works, because, he had gained control of the glorified-body and taken the power and richness that also belonged to the children, forever. Furthermore, these are powerful glories and richness that no one can truly count them that legally belong to every man, woman and child not only born from the twelve tries of Israel but also from all the families of the nations, so they may live a wonderful and very rich life on earth and in heaven, forever into all eternity.

Certainly, when Lucifer was able finally to deceive Adam and Eve through the serpent of Eden, then he had placed a foothold back not only into our heavenly Father's paradise but also in the wonderful life that had been born in Adam that will learn to love, serve and glorify His holy name over Jerusalem's holy hill into eternity. Thus, this meant that Lucifer was really gaining ground again against our heavenly Father and His Son Jesus Christ, because he was not only taking the angelic hosts to stop loving, serving and glorifying His holy name over Jerusalem's holy hill, but also the children born from His Son Jesus Christ's likeness that will eventually outnumber the angelic hosts in glory.

Moreover, Satan definitely does not want to be outnumbered by our heavenly Father's children born in His image to live forever blessed in His Son Jesus Christ's likeness that is his sacred-flesh, unbroken bones and the atoning-blood, filled with everyone's eternal life and every day blessing on earth these days and in heaven's glory also, as within The New celestial Jerusalem. Certainly, it was important for Lucifer to cause Adam and Eve to sin against our heavenly Father by not eating from the fruit of life that is His Son serving the bread and wine over the Lord's Table thus to live forever in perfect holiness, but, instead, he had God's children eating from the forbidden fruit to create his world of darkness.

For this is exactly what Lucifer needed to do thus to create his world of darkness not only with his fallen angels but now with our heavenly Father's children born from His image, by the power of the Holy Spirit, to live forever in His Son's perfect holiness of the glorified-body that loves, serves and exalts His holy name, into eternity. Therefore, Lucifer was very happy with his victory against our heavenly Father and His Son Jesus Christ, because he had not only caused Adam and Eve to sin, by eating from the forbidden fruit that had contaminated the glorified-body of the children, but also, that his wicked name, hopefully was going to exceed that of our heavenly Father into all eternity.

For the reason that, with the fallen angels and the entire human race now in his wicked hands, because Adam and Eve had been contaminated with sin, by eating from the forbidden fruit, then the children born will be his from all the families of the nations, so his kingdom of eternal darkness will continue to exist everlastingly unchallenged, second to none. However, what Lucifer failed to understand was that our heavenly Father had the power to create a new glorified-body, greater than the first one in paradise that dressed Adam and Eve with His perfect holiness thus to sit with Him at the Lord's Table to eat from His Son the bread and wine that blesses the living-soul of the children, forever.

Now, since Adam and Eve had failed to sit with Him at the Lord's Table to eat from His Son's Righteousness, because Jesus Christ is widely known in heaven by the angel and by the nations on earth as God's Righteousness, and this is the bread and wine of his glorified-body, then, our Father had to sit with Abraham at the Table. Thus, as our heavenly Father sat down with Abraham and his 318 disciples at the Lord's Table to eat the bread and wine from His Son Jesus Christ at last to extend His divine family on earth, by having His only Son born from Abraham's wife Sarah's barren-womb by the Holy Spirit as Isaac, so Jacob and the children may be born finally.

Provided that, as Isaac was born, then Jacob could be born as our heavenly Father's firstborn on earth, and so, he may at last stand at Jerusalem's holy hill to make a pact of life with His Son Jesus Christ as our Father's firstborn in heaven, so this pact will be established with the Holy Spirit for Israel to become a nation. Certainly, this is exactly what our heavenly Father was looking for in heaven's glory, as Adam became born from His image by the Holy Spirit's powers, so he may be the beginning of His divine family that was ready to populate not only paradise but also the earth and the rest of Creation, for His holy name's new glories.

Therefore, Israel is our heavenly Father's only Son born in the midst of the nations, by the power of the Holy Spirit, so every man, woman and child will dress with the perfect holiness of Isaac's sacred-flesh and the atoning-blood that will bring into the world, by the same Holy Spirit's powers, the glorified-body of the King of the Jews, for eternity. For this is the glorified-body that our heavenly Father first built with His holy hands within Sarah's barren-womb, by the Holy Spirit to give life to His Son Jesus Christ in the midst of the nations, as Isaac was born, so Isaac may be the beginning of His Son's sacred-flesh and the atoning-blood that will dress entirely Israel as His Son.

For Israel is our heavenly Father's only Son on earth from head to feet that dresses with the sacred-flesh, the unbroken bones and the atoning-blood that not only remove sins continually from every man, woman and child, but also it is the atoning-blood that has declared to Satan and the angel of death that he is eternal death to them, forever. Moreover, our heavenly Father had to do it this way not only because He was extending His divine family of His Son Jesus Christ and of the Holy Spirit into the world, beginning with Isaac, as he was born by the Holy Spirit's power through Sarah's barren-womb, but also, He was constructing His new kingdom filled with His Son's flesh and atoning-blood.

Given that, our heavenly Father, right after the angelic rebellion against His Son Jesus Christ and His holy name, then He did not want to create more angels to replace the falling ones, but now, He wanted to create more of Himself, and this is only possible through His Son and the Holy Spirit, so you may be reborn as His child. For this will be a brand new Kingdom not only of angels, archangels, cherubs, seraphs and other holy creatures from heaven above, but now, it will be an eternal Kingdom filled with human beings that have been reborn from the Holy Spirit's power to begin to live in His Son's likeness, and this is only possible, as we dress in his glorified-body.

For the reason that, this glorified-body that we all have in our Lord Jesus Christ, right now, because, he not only defeated Satan and his lies along with the angel of death and hell's torment, but also, because through this glorified-body he has pleased our heavenly Father's holy heart, by fulfilling and glorifying the Holy Spirit of the commandments, everlastingly. Furthermore, because the Holy Spirit of the commandments has been fulfilled and glorified everlasting, by His Son Jesus Christ, living in the midst of his brothers and sisters within the land of Israel, then finally we have all been justified through his glorified-body, by invoking our heavenly Father's holy name over Jerusalem's holy hill, so we may all live forever justified.

For our heavenly Father had said to Adam and Eve that they will return to the dust, because they ate from the forbidden fruit, disobeying His living-word thus abandoning paradise, and so, to return to heaven's glory forever justified, then they have to invoke His holy name, so the atoning-blood shed over Jerusalem's holy hill may remove sin finally to dress the glorified-body. Otherwise, they will never be able to return to heaven's glory to continue to enjoy eternal life, because they both know the wonderful feeling that there is to live eternal life without the influence of Satan's lies, curses and sin that leads to eternal death in hell's torment, and so, by receiving Jesus Christ, then they returned to eternal life instantly, forever.

Truly, because Jacob had bought Esau his twin brother birthright with a bowl of lentil soup, then he was ready to meet our Lord Jesus Christ over Jerusalem's holy hill, because he is always there to meet not only Abraham, Isaac, Jacob but also anyone else, so to make a pact of life with the Holy Spirit's gifts, for lasting daily blessings. Thus, as Jacob was on his way to meet his wife over Paddan-aram that was his father Isaac's hometown, then our heavenly Father along with His Son and the Holy Spirit was waiting, and so, as he arrived to the little town called Luz, then he was put to sleep over a rock that he had personally chosen from the area.

Surely, as Jacob soundly slept over the rock where he had rested his head for the night, then he began to dream with Jerusalem's holy hill, and the one speaking to him from the middle of Jacob's ladder, the tree crosses, that was ascending to heaven, it was our Lord Jesus Christ engulfed in the fire of the Holy Spirit. For Jacob was beholding Jerusalem's holy hill as the non-stop sacrifice of the King of Israel, a living-sacrifice that will later shed his atoning-blood over the most holy place in heaven's glory, where the holy angels ascend to heaven and others descend to earth, going to different places, preaching the living-word, so people may become blessed to return to eternal life.

Certainly, Jacob was astonished to witness the display of holy angels going up and down Jacob's ladder that our Lord Jesus Christ began to speak to Jacob, as God's firstborn from heaven and king of Israel on earth, forever, and he told him that the land where he was standing, it had been given to him and his children to be born. For our Lord Jesus Christ said to Jacob that he will have children, as numerous as the stars in heaven that no one could ever count them, because they are so many of them and they are lost deep into space, but, that every one of them will be born within his family that he was about to undertake.

Truthfully, this is the land of Canaan that our Lord Jesus Christ was granting to Jacob along with the children that will be so numerous that will fill the world with life, of the sacred-flesh, unbroken bones and the atoning-blood of the pact of the flesh that our heavenly Father had started with his forefather Abraham, so they may become a great nation. Thus, Jacob was astonished of the great and wonderful words that were coming out to him from the middle of the three crosses, ascending into heaven's glory over Jerusalem's holy hill that he really did not say a word until he began to see how the Holy Spirit would bless with the power of the atoning-blood the multitude of the holy angels.

That is why, that Jacob desired the same blessings that the Holy Spirit was granting to the holy angels, as they were going up and down Jacob's ladder that he exclaimed, by saying: This is an awesome place to behold, This is the House of God, and an open Gate to heaven's glory, and no one ever told me about it. Moreover, as Jacob had said these words that were truly a prayer unto the Holy Spirit, then he said, by looking up to God: if you feed me, dress me, and you make sure that I make it safe and sound to my father Isaac's relative hometown within Paddan-aram, then, you will be my God and savior forever on earth and in heaven.

Then, as soon as Jacob finished this prayer that he had to say before the Holy Spirit in our heavenly Father's and of His Son's presence, instantly he awoke from his dream with a joyful heart, because our Father along with His Son and the Holy Spirit had blessed him not only with lands but also with children to inhabit them, forever. Surely, Jacob was so-elated that he blessed and poured olive oil over the rock thus to anointed where he had rested his head, because in the dream he saw the atoning-blood spilled over the holy ground around of the three crosses ascending into heaven's glory, and so, he knelt before it to anoint it, wishing that he will take it with him, forever.

Unquestionably, he did, for our heavenly Father's purpose was that he will make his pact with the Holy Spirit over Jerusalem's holy hill within his heart and mind, because he was not only going to be called Jacob but also Israel, because now His glorious home-sweet-home is sealed with an eternal pact within his heart, mind, flesh, blood and human spirit. In other words, our heavenly Father changed Jacob's name to Israel because he had received and established an eternal pact with the Holy Spirit that will fail to end on earth and in eternity, so the children may not only be born from Jerusalem's holy hill, by the Holy Spirit, but also to love, serve and glorify His name over it, forever.

For this is a pact with the sacred-flesh and the atoning-blood that will not only erase sins from every man, woman and child but also dress them with the glorified-body from the King of the Jews, the Son of David, because he will defeat Satan's lies, curses, infirmities, death and hell's torment, forever, by declaring; Death, I am your death! What's more, because our Lord Jesus Christ declared these powerful words against the angel of death and then Satan's entire kingdom lost all power to continue to destroy humankind, since he started in paradise by killing Adam and Eve with his lies that emerged from the serpent's mouth that caused them to eat from the forbidden fruit, thus abandoning eternal life unexpectedly.

Therefore, as Adam and Eve descended to earth, because our heavenly Father had said that they will return to the dust, then this was not for them to be destroyed forever in hell's torment, or end up in The Valley of the Dried Bones (Ezekiel 37), but someday to receive the glorified-body to return to paradise forever justified filled with eternal life. That is the only reason that our heavenly Father allowed them to return to the dust, because in paradise no one can die much less lose all glory and power to Satan, since Satan was now claiming that all things belong to him, due to sin, and so, Adam with Eve return to the dust, to dress with the glorified-body sometime soon.

Surely, this was something that it had to take place over Jerusalem's holy hill, where our heavenly Father had promised not only to meet Abraham with Isaac and later Jacob with Israel, but also every man, woman and child from all the families of the nations along with the holy angels that blesses them with the holy name and the anointed word. For the reason that, every holy angel that had ever descended from our heavenly Father over Jerusalem's holy hill, it was to deliver His personal love with His holy name and living word to every man, woman and child that had learned to love, serves and worships Him in their homes and hometowns, as well.

That is to say, also that our heavenly Father's holy angels have always been very busy in reaching out the lost souls of men throughout the families of the nations, so they may invoke our heavenly Father's holy name, for His Son's atoning-blood to wash them clean from sin instantly thus to have their names written in the book of life. For Jerusalem's holy hill, it is not only our heavenly Father's home-sweet-home in heaven and on earth, but also it is the place where the non-stop sacrifice of His Son Jesus Christ shed atoning-blood still is fresh for every one within Israel and the families of the nations to receive forgiveness, healing, blessing, prosperity and lasting salvation to enter heaven's glory anytime.

Thus, our heavenly Father did not want to strike a pact with Jacob over Mount Moriah or over any other mountaintop as Mount Sinai with Moses, for example, but (this pact) with Jacob had to be with the Holy Spirit and in his mind and living heart, so his living-soul and that of his children will receive Jerusalem's holy hill, by default. For this is the pact with the sacred-flesh and the atoning-blood that really started to manifest on earth and within Jacob's mind, heart, soul, body and human spirit, because our heavenly Father was sealing Jerusalem's holy hill within the inner-being of every one of the children to be born in future generations, constructing and developing our Father's dream nation of Israel, forever.

For everyone, within this pact of our heavenly Father's family with Abraham, Isaac and Jacob will be of the children to be born in the sacred-flesh and the atoning-blood of His Son Jesus Christ's pristine life, restoring life not only to Adam and Eve over Jerusalem's holy hill, as he is nailed to the cross, but also to the children everywhere, forever. For this is our heavenly Father's divine family of His only Son and of the Holy Spirit that gave birth initially, after the angelic rebellion, to Adam and Eve not only to restore the holy places where the one-third of the fallen angels had lived, but also, to create a Kingdom of Himself, filled with His lasting Righteousness and never-ending glories.

Definitely, these are glories and Righteousness that will never turn against Him in heaven's glory, as Lucifer and his one-third of fallen angels did, but the children that have been born from Him, through the Holy Spirit, will be as faithful and Righteous as His only Son is forever into all eternity to come, for His entire unfailing-love to prevail, everlastingly. That is why, that our heavenly Father is sending His holy angels in great numbers towards you just as He did with the ancients, as Jacob cried out with a loud voice within his heart and mind, by saying: This is an awesome place, the House of God, and Gate to heaven, and no one ever dare to tell me about it.

Startlingly, Jacob had to cry out this way, within his heart and mind, as he was dreaming with our heavenly Father, His Son and the Holy Spirit, because he saw the holy angels doing the evangelical work, as they would go up and down Jacob's ladder to take the holy name and the living-word into the hearts of people throughout the nations. Furthermore, Jacob had never heard about Jerusalem's holy hill much less see it and live it intensely, as he did in his mind and heart, it was because no one was allowed to preach to him the wonderful glories of our heavenly Father's home-sweet-home, except His Son Jesus Christ as the firstborn from heaven above, and Jacob God's firstborn on earth.

That is to say, that only our Lord Jesus Christ could manifest to Jacob not only Jerusalem's holy hill but also of the amazing daily glories of the angelical hosts, as they are displayed and blessed by the Holy Spirit, so Jacob may desire abundantly the blessings from the Holy Spirit for his children to be born yet in future generations. Thus, the Holy Spirit not only became the God of Jacob but also of his children to be born by the millions in future generations to come, for the nation of Israel to become our heavenly Father only Son's colossal sacred-body, as his firstborn in heaven and on earth, as every one within Israel is born in the sacred-flesh and the atoning-blood.

Besides, since everyone within Israel is born in the sacred-flesh and the atoning-blood of His Son Jesus Christ, then our heavenly Father can see His children from Israel and everywhere around the world that had cling themselves to this pact of the flesh and of the atoning-blood, for blessing to pour upon their lives, as the angels receive their daily blessing. For our heavenly Father has made Israel, the body of Israel that is, the living presence of His Son Jesus Christ's glorified-body filled with the atoning-blood and the holy name that lives in perfect holiness forever into all eternity, so He may see His divine family of two, the Son and the Holy Spirit into one colossal nation of priests.

For our heavenly Father has said to Israel, if you really love and obey me, then you will be my especial nation not only here on earth but also in heaven's glory, because you are an extension of my only Son and of the Holy Spirit, and so, you are forever a nation of priests onto me thus to do my will. That is why, that when Balak the Moabite King called Balaam to curse Israel, because Israel invaded his territory in great numbers and the livestock that could be seen everywhere even from great distances, then Balaam came to curse Israel from the mountaintops with sacrifices and recitations, but our heavenly Father blessed Israel instead.

Besides, as Balaam called our heavenly Father to curse Israel, because everyone knew that whenever he prayed to curse anyone then that one, family or nation was cursed with his prayers over the sacrifices that he will would normally set up, but our heavenly Father will hear Balaam's prayer only to say: I see no iniquity in Israel but only everlasting holiness. Now, our heavenly Father, whenever He will look from heaven to Israel then He will see always the perfection that He personally knows from His Son Jesus Christ's glorified-body of the sacred-flesh and of the atoning-blood that He could only love, bless and care for him always, and so, Balaam's prayers and curses over Israel came to nothing, forever.

Instead, what Balaam did was bless with powerful blessings the sacred-flesh and the atoning-blood of His Son Jesus Christ that was truly the body of Isaac that had not only become Jacob, but also the great nation of the twelve tribes of Israel, filled with lasting holiness that blesses our heavenly Father's holy heart. And so, Israel it is fundamentally the continuation of our heavenly Father's image in His Son Jesus Christ's likeness of the glorified-body that is the sacred-flesh and the atoning-blood that fills us with the pristine life, as we are born again by the power of the Holy Spirit that gave birth to Isaac and to the King of the Jews, Jesus Christ!

Thus, Israel is our heavenly Father's family that started with His image to take on His Son Jesus Christ's likeness of the glorified-body that not only has fulfilled and glorified everlastingly the Holy Spirit of the commandments in heaven's glory with the angelic hosts but also within Israel on earth, so the families of the nations may become saved with eternal life. That is to say, also that regardless as where you may be in this world these days, you can very well invoke our heavenly Father's holy name that is nailed to the cross of Adam and Eve as the King of the Jews in Hebrew, Aramaic and Latin, so you may receive your glorified-body instantly to enter heaven's glory forever saved.

For it is our heavenly Father's will that you may be washed clean from sin, by invoking His holy name over Jerusalem's holy hill, because as you may invoke His glorious name then His Son Jesus Christ's atoning-blood will wash you clean from sin thus restoring you into the holiness that you were born from our heavenly Father in the beginning. That is the power of His Son Jesus Christ's atoning-blood to wash you clean from the power of sin thus to restore your living-soul to the hour you were born in our heavenly Father's image to live forever in His Son Jesus Christ's likeness of his eternal Righteousness in heaven's glory, so you may finally enjoy life without Satan's lies.

Because, it is Satan's lies that have not only killed your loved ones and friends from old but also you and your loved ones today, including those that will come, and so, you will be finally restored to the glorious perfection of lasting holiness that you were born from our heavenly Father's image only to know love, virtue, prosperity and lasting happiness. Meaning that, our heavenly Father will see you restored to the glorified-body from which you were initially born from His image, by the power of the Holy Spirit, to live in His Son Jesus Christ's likeness that is also the glorified-body, but this glorified-body comes to you with the Holy Spirit of the commandments fulfilled and with greater glories than ever.

That is why, that you need to ascend to Jerusalem's holy hill to invoke our heavenly Father's holy name, and as you may begin to ascend, then the Holy Spirit along with the holy angels will help you to get up there, so you are not alone until you get where our Father will meet you in person thus to bless you powerfully. And the blessings that our heavenly Father has conquered through His Son Jesus Christ and the Holy Spirit are so enormous and mind boggling that you will fail to understand them, because, they are not for you to understand them but to accept as they begin to touch and develop in and around you, so you may see His amazing glory.

It is as His holy name, for instance, you will fail to understand it, because you are not ready to understand it, but only to receive it by faith, so you may glorify it over Jerusalem's holy hill, where His Son shed the atoning-blood to remove sin, so you may invoke it with the perfect holiness that you are required to have. Indeed, your life will never be the same again, because once the atoning-blood shed to the ground before the cross has cleansed you from sin, then you will live your life liberated from Satan's sin, curses, darkness, and the constant threat of death in hell's torment, since now the Holy Spirit of the holy name lives in you with amazing powers.

Thus, it is important for you to seek our heavenly Father's blessing upon you, and this is the life that He has granted you to possess already over Jerusalem's holy hill, because it is here where Satan was defeated, as his glorified-body, prepared for Adam and Eve, finally it was nailed to you, so you may live everlastingly blessed in heaven's glory. That is why, that Jacob sought after to take on the birthright of his brother Esau, because, although both were born twins, but Esau was the one that emerged from Rebecca's womb first, however with a bowl of lentil soup he asked Esau to sell it to him, and he got it, so he may get Jerusalem's holy hill for Israel.

Provided that, with Esau's birthright, then he was able to have our heavenly Father, His Son and the Holy Spirit ready to meet him over Jerusalem's holy hill as he lied sleep over the rock that the Lord Jesus Christ began to speak to him, so he may establish a pact of life with the Holy Spirit that will never end. And this is the Holy Spirit's pact that started with Jacob that it is knocking on your heart's door, so you may open for Jerusalem's holy hill to run nice and smoothly within you, because you will love, serve and glorify our heavenly Father's holy name over it, so He may descend into you thus to bless you with wonderful daily miracles.

Indeed, these are miracles that you need every day on earth and in heaven's glory, because you need to be blessed by our heavenly Father, His Son and the Holy Spirit, since you are His divine family that has emerged from His image by the Holy Spirit's gifts to live in the glorified-body that will only love, serve and exalt Him everlastingly. For this is the glorified-life that really knows and loves you just as much as our heavenly Father, His Son and the Holy Spirit love you along with the angelic hosts from heaven above that you will begin to experience all kinds of blessings from heaven's glory that you will fail to understand them, because they are so-powerful, enriching you every day.

You will certainly be filled with our heavenly Father's unfailing-love that you will begin to love in a way that you have never loved yourself and your loved ones, including your friends that you will begin to see your enemies in a different perspective that you have never known before, causing you to love them. And you will learn to love your enemies, because our heavenly Father along with His Son and the Holy Spirit also loves them as much as they love you, since they emerged from our heavenly Father's image to live in His Son's likeness of the glorified-body that will live forevermore as God's firstborn, filled with amazing richness, blessing your heart's everlasting-happiness.

Daily, you need to ascend to Jerusalem's holy hill within your heart, because our heavenly Father purposely established His holy mountain within Jacob's heart and mind, so He may be so close to you, as from inside your heart, so you may invoke His holy name for doors of richness to open for you and your loved ones, including your friends from everywhere. Amen!

Culture and peace for every one today and always!

Cordially yours,

The Bible says there EXIST only one way to heaven!

JESUS said, "I am the way, the truth, and the life, no man comes unto the heavenly
Father, but by me" John, 14:6

Nobody else can save you. Trust JESUS today!

That if thou shalt confess with thy mouth the L-rd Yeshua, and shalt believe
within your heart that GOD hath raised him from the dead, then thou shalt be saved."
Romans 10: 9

You must do the Following:

Put your faith to work, and pray right now in your heart and soul.
Admit you are a sinner. See Romans 3:10

Be willing to turn from sin (repent) See Acts 17:30

Believe that JESUS died for you, was buried and rose from the dead. See Romans
10-: 9-10

Through prayer, invite JESUS into your life to become your personal Savior. See
Romans 10:13

What to pray? Or what to say to the HEAVENLY FATHER in the NAME of JESUS CHRIST in Prayer...?

Do the following and ASK HIM to GIVE YOU, RIGHT NOW, the POWER of the HOLY SPIRIT (GIFTS of the SPIRIT THAT ARE FREE FOR YOU TO RECEIVE according to the SCRIPTURES as YOU TURNED AWAY FROM YOUR SINS AND ACCEPT JESUS CHRIST TO CLEANSE YOU WITH HIS PRECIOUS BLOOD THE SINS of YOUR SOUL and LIFE) and HE will listen to you AND DO IT:

That if you confess with your mouth, "Jesus is Lord," and believe in your heart that God raised him from the dead, you will be saved.

For it is with your heart that you believe and are justified, and it is with your mouth that you confess and are saved. As the Scripture says, "Anyone who trusts in him will never be put to shame." For there is no difference between Jew and Gentile, rich or poor, small or great, wise or not-- just the same, the Lord is Lord of all and richly blesses them who call on him, for, "Everyone who calls on the name of the Lord will be saved." Romans 10:9-13

Dear GOD, I am a sinner and in need of forgiveness. I believe that the L-rd JESUS
shed His PRECIOUS BLOOD and died for my sin. I am willing to turn from sin. I
now invite JESUS to come into my heart and life as my personal Savior.

If you said the above PRAYER, then YOU ACCEPTED Jesus Christ as your ONLY WAY
to HEAVEN and your PERSONAL SAVIOR FOR ETERNITY?

Did you receive Jesus Christ as your LORD and Savior TODAY?

YES _____? or, NO ______?

Date____/____/___ YES ______? or, NO ______?

If you trusted JESUS as your Savior, you have just begun a wonderful new life with Him. Now:

Read your Bible every day to get to know JESUS CHRIST better. Talk to GOD in prayer in the NAME of JESUS CHRIST every day. Be baptized in water submersion and in the power of the Holy Spirit of God, worship, fellowship, and serve with other Messianic Jews and gentile believers as well in a Temple where JESUS is preached and the Bible is the final authority.

Tell others about JESUS.

Now, a reminder, do not forget to pray for me; please include me in your prayers for me and my loved ones, for your prayers are very important in heaven. You do not have any idea how important your prayers are in Heaven; Jesus suffered, anguished, prayed, cried, shed His Precious Blood and Died on the Cross of Golgotha for your prayers to be heard in Heaven in the Holy of Holiest. That is CORRECT. The Holy Father, Jesus Christ and the Holy Spirit, and all the Holy Angels hear your prayers in Heaven in the Holy of Holiest, too. I most add that THERE is a GREAT FESTIVITY with GOD and all the HOLY ANGELS in HEAVEN's glories as you do the SINNERS PRAYER and SPEAK to GOD in the NAME of HIS WONDERFUL King Messiah and HOLY SON, JESUS CHRIST. Thank you.

http://www.supercadenacristiana.com/index.php

http://www.faithcomesbyhearing.com/ambassador/free-audio-bible-download

http://radioalerta.com

http://www.youtube.com/watch?v=rsYA-M0r-w4&playnext=1&list=PLEF344CEAC8A8F474&feature=results_main

http://www.youtube.com/watch?v=yw5qBHyVtoQ&list=PLjMWsAQ3-rfnNnBq-wn0ATM5vaHi9HA3Q

http://www.youtube.com/watch?v=nZKtwRuutnY&list=PL3C9EC193E2A7CB7B

http://www.youtube.com/watch?v=hOVdjxtnsH8&h d=1

https://www.youtube.com/watch?v=s7kj1Wx5ffs

https://www.youtube.com/watch?v=1khhFySfO-s&list=PL54B204D72BF2799A


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