Aon
unread,Mar 11, 2008, 3:57:24 PM3/11/08Sign in to reply to author
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to Alquimia auto Transformadora
En la alquimia interior de la meditación taoísta existen tres etapas
básicas, cada una de las cuales se relaciona con uno de los tres
centros de energía vital denominados <<Campos del Elixir>> (dantien). El
maestro Chao Pi-chen los describe en la obra ya citada:
En el Campo del Elixir inferior, situado bajo el ombligo, es donde la
fuerza generativa [esencia] se sublima en vitalidad; en el Campo del
Elixir central, situado en el plexo solar, es donde la vitalidad se
sublima en espíritu; en el Campo del Elixir superior, situado en el
cerebro, es donde el espíritu se sublima para su vuelo hacia el
espacio.
La primera etapa de meditación -la transmutación de la esencia en
energía- puede ser practicada a solas por los adeptos corrientes sin
la supervisión de ningún maestro de meditación. En esta fase, la
atención se concentra en el Campo del Elixir inferior durante la
meditación, y el adepto debe utilizar la respiración como un fuelle y
la mente como una chispa para encender el fuego de la alquimia
interior en dicho lugar. Para culminar la segunda etapa, durante la
cual la energía es transmutada en espíritu, es necesaria la
instrucción personal de un maestro cualificado, aunque algunos
practicantes de la primera etapa pueden alcanzar vislumbres
ocasionales de la segunda de forma totalmente espontánea. La última
etapa sólo la alcanza un puñado de adeptos muy avanzados, tras
practicar muchos años completamente aislados del <<polvoriento mundo
del hombre>>. A estos adeptos se los conoce como shen hsien (<<Espíritus
Inmortales>>) porque ya han conseguido crear un indestructible cuerpo-
espíritu (también llamado <<cuerpo de diamante>>). Para ellos, a su
debido tiempo llega el momento en que se desprenden de la carne como
si de una prenda gastada se tratase, entran por última vez en su
resplandeciente cuerpoespíritu y se remontan hacia las estrellas con
sus alas de energía pura.
El término <<meditación>> es una mala traducción de lo que los chinos
llaman sencillamente <<sentarse quieto sin hacer nada>> (ching jing wu-
wei). El verdadero propósito de sentarse quieto sin hacer nada
consiste en vaciar por completo la mente de todo pensamiento
conceptual y dejar que el espíritu more en el vacío, el silencio y la
quietud. Sólo en tal estado puede el espíritu despertar plenamente y
recobrar su perdida unidad con el Vacío del puro Tao.
La meditación podría muy bien compararse con el hecho de sintonizar un
receptor de radio para captar determinadas ondas sonoras que están
constantemente en el aire pero no pueden ser <<captadas>> por el oído
solo. Estas ondas se pueden convertir en sonido audible si se las hace
pasar por un receptor de radio correctamente sintonizado y alimentado
con la necesaria energía eléctrica. El organismo humano también existe
simultáneamente en dos niveles distintos: el cuerpo físico existe en
el nivel de la <<esencia>> y puede ser percibido por la conciencia
normal, mientras que el cuerpo astral o cuerpo-espíritu existe en el
nivel de la energía pura y sólo puede ser percibido por la conciencia
trascendente. El meditador no crea ni <<se imagina>> lo que experimenta
durante la meditación, del mismo modo que un aparato de radio no crea
la música que transmite.
La materia y la energía son idénticas, indivisibles e intercambiables
por su propia naturaleza. Einstein lo demostró a plena satisfacción de
la ciencia occidental con su conocida fórmula E = mc2. Es la mente del
hombre la que levanta barreras conceptuales entre el reino de la
energía y el espíritu puros y el mundo de los fenómenos físicos. Al
apartar su mente de las percepciones de los sentidos externos (los
<<Cinco Ladrones>> de la meditación), el adepto restaura la identidad
primordial de materia y energía, cuerpo y mente. Evidentemente, esta
identidad sólo puede ser experimentada, no descrita con palabras, pues
exige un <<estado de conciencia alterado>> que se halla fuera del reino
del pensamiento racional y de la lógica lineal. <<El camino que puede
expresarse con palabras no es el verdadero Camino.>>
Taoístas y budistas por igual creen que todos los seres humanos nacen
con una <<perla preciosa del espíritu original>> en lo más profundo de
su ser. Esta perla preciosa es un espejo que refleja todo el universo.
(Como lo expresa Chao Pi-chen, <<cuando la mente está apaciguada, el
espíritu irradia un brillo que ilumina todos los grandes misterios del
universo>>.) Conforme el niño va creciendo y adoptando los hábitos de
la sociedad, esta perla reluciente queda cada vez más enterrada en la
ciénaga mental de la educación, apagada por la pasión y el deseo,
empañada por el polvo de la ilusión y ahogada en las turbias aguas del
pensamiento discursivo. Se trata de nuestra más preciosa posesión y
nuestro atributo más exclusivamente humano, pero, debido a nuestra
obsesión por el mundo exterior físico y sus fenómenos pasajeros, la
mayoría de la gente cruza por la vida sin llegar siquiera a ser
consciente de su existencia, aunque todos alcanzan a vislumbrarla en
el instante de la muerte.
El objetivo de la meditación consiste en ir retirando los velos de la
ilusión, la pasión y el pensamiento conceptual de manera que esta
perla preciosa del espíritu original pueda llenar nuestra conciencia
con el brillante fulgor de la visión cósmica. La perla preciosa del
espíritu original es el único lazo inmortal con el universo. Es la
semilla espiritual inmortal que se desprende de la carne en el momento
de la muerte para reimplantarse en la matriz cuando se concibe una
nueva vida. También es la semilla del <<Espíritu Inmortal>> que cultivan
los adeptos más avanzados en su búsqueda de la inmortalidad
espiritual. Haciendo germinar esta semilla y cultivando un cuerpo-
espíritu indestructible, tales adeptos consiguen escapar al
interminable ciclo de muerte y reencarnación, y surcan eternamente el
cosmos en plena libertad con su conciencia intacta.
Tanto si su último objetivo es el de volar para siempre entre las
estrellas o, más modestamente, el de mejorar su salud y prolongar su
vida en este mundo, aquí y ahora, los métodos de meditación taoístas
acelerarán considerablemente sus progresos.
...... D. Reid (Tao - Larga Vida)