Los tontos esperan encontrar el amor, la alegría y la paz en dioses que no pueden dárselas. Pero nosotros no. Nosotros esperamos en el único Dios Verdadero y nuestra esperanza no será en vano (Exodo 20.2-7). ¡En Él encontraremos el verdadero descanso (Éxodo 20.8-11), y nuestras familias tendrán armonía (¡Esto es un milagro)! Seremos libres de relacionales disfuncionales tales como asesinato, adulterio, robo, mentiras y celos (Éxodo 20.12-17). Compartiremos realmente la sabiduría de Dios, conociendo y relacionándonos con todas las cosas de acuerdo con lo que realmente son.
Cuando nos unimos a Jesús en conocer y vivir sinceramente, aprendemos a vivir con eficacia y con júbilo en el mundo. Su sabiduría “es perfecta, que reanima el alma… hace sabio al sencillo… da alegría al corazón… ilumina los ojos… más deseado que el oro” (Salmo 19.7-10). Pero la sabiduría nos pone en oposición con la insensatez firmemente enraizada en nuestro mundo. Jesús dijo el secreto del cosmos: “Destruyan este templo y en tres días lo levantaré” y los genios que lo escucharon pensaron que decía tonterías (Juan 2.19-20). Así es la sabiduría humana. “Incluso las tonterías de Dios son más sabias que la sabiduría humana” (1 Corintios 1.25). No estamos interesados en ‘expandir nuestras mentes’. Estamos interesados en nada menos que la crucifixión de nuestra mente, de modo que una mente completamente nueva pueda ser levantada de su tumba.
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Publicado por David Agreda para Ágreda el 3/13/2009 01:36:00 PM