Leonel:
Estamos de acuerdo, entonces, en que
1. Filosofía en Latinoamérica no es igual que Filosofía
Latinoamericana. (Yo soy de los que quisieran que ese concepto se
abortara.)
3. Por lo poco que conozco de Gaos, yo no lo podría --ni de lejos-- en
la tradición analítica. Él era un expero en Heidegger y en esas aves.
Es cierto, por otra parte, que en la filosofía analítica hay una
fuerte tendencia antimetafísica. Sobre este punto sí que escribiré
más..., cuando termine de leer el libro de Putnam _Ethics Without
Ontology_.
Y sobre Rorty, supongo que sí se le puede llamar posmoderno; pero está
claro que se formó en la tradición analítica. También podemos hablar
sobre él.
Saludos a todos,
Moris
On Sep 29, 12:33 pm, Moris Alberto Polanco <
morispola...@gmail.com>
wrote:
> He leído con complacencia tu comentario y allí van unas líneas de respuesta
>
> 1. En torno a la filosofía latinoamericana como más o menos lo dejo ver
> en ese trabajo, puedo decir que estoy y no estoy de acuerdo con Moris según
> lo que se entienda por tal cosa. Me parece que si hay un creciente y
> halagüeño desarrollo de la filosofía en Latinoamérica, lo que podríamos
> llamar “la filosofía en cuanto tal” (una expresión de Fornet-Betancourt),
> pero si buscamos una filosofía latinoamericana culturalmente
> *diferente*eso talvez no lo vamos a encontrar y entonces allí coincido
> con Moris en que
> no hay tal filosofía por lo que el reclamo de Fornet-Betancourt es un tanto
> prematuro.
> 2. en cuanto a los autores que yo seleccioné ciertamente Bunge y Fornet
> no son parte de una escuela ni han constituido una tradición; son aves
> raris. Aunque Bunge es un distinguido epistemólogo, pero su incursión en
> otras ramas de la filosofía es posterior y muy reciente.
> 3. En lo tocante a la filosofía analítica ahí si que hay contenidos que
> discutir tanto los apologistas y defensores de la F.A. en México como en
> Argentina aducen que grandes filósofos están de su lado y los apoyan. Así
> Villanueva aduce que José Gaos formó parte de la filosofía analítica lo cual
> a mi juicio no es cierto. Gaos por el contrario es la fuente de un tipo
> de indagación filosófica que podríamos calificar como filosofía de la
> historia y de la cultura en México. Por su parte Rabossi no vacila en
> colocar a Mario Bunge en las filas de los filósofos analíticos. En este caso
> Bunge es más bien un partidario de la filosofía como ciencia estricta
> pero de inspiración en la epistemología.
>
> Como hay variedades de filosofía analítica, darse cuenta de ello puede
> ayudar a ver hasta qué punto se puede coincidir o disentir de sus métodos y
> temas de trabajo. Uno de los problemas que presenta es que requiere de mucha
> competencia en lógica formal y lógica matemática. Pero un autor como
> Wittgenstein descarta la posibilidad de un indagar filosófico sobre
> metafísica, aduciendo que la sintaxis y la gramática de una lengua
> ordinaria da un marco irrebasable para conocer lo que existe, fuera del cual
> no se puede decir nada. Pero eso es enteramente discutible. En general, la
> línea de indagación que siguieron los filósofos del círculo de Viena es muy
> interesante y contribuyeron a hacer aclaraciones sobre problemas
> epistemológicos de gran atractivo. Pero en Latinoamérica es frecuente como
> dice Rabossi referirse a toda esta corriente con el adjetivo descalificativo
> de “positivistas”. Sin reparar en que aún el positivismo latinoamericano
> del s. XIX fue de gran valor para la educación en estas geografías como lo
> señala el historiador chileno, Fernando Devés Valdés en su libro *Del Ariel
> de Rodó a la CEPAL* *(1900-1950)*.
>
> 1. Estoy parcialmente de acuerdo con el punto dos de las observaciones de
> Moris, exceptuando la observación sobre el combate a la postmodernidad que
> propone Bunge. Como el pensamiento y la argumentación requiere desenvolverse
> en tesis y antítesis la discusión con los posmodernos puede inducir
> motivación y espíritu para desplegar ideas. Yo por ejemplo me propongo
> examinar el ensayito *la condición posmoderna* de François Lyotard en los