VEO AL CHAVISMO COINCIDENTE CON EL PENSAMIENTO DE MARIO
ROBERTO SANTUCHO (JEFE DEL ERP).
“Creo que para lograr la
patria socialista vamos a tener que matar a no menos de un millón de personas.”
DE LA CARTA DE ROBERTO SANTUCHO, A SU
HERMANO ASDRÚBAL
Marcelo López Masia
18/04/2017 | Actualidad
¿Por Qué No Explota Venezuela?
DIEZ PUNTOS PARA TENER EN CUENTA
A menudo, muchos se preguntan por qué los venezolanos no
salen masivamente a la calle a diario hasta que caiga el régimen chavista.
No pueden entender cómo es posible que puedan “tolerar” un
salario mínimo que es inferior a un dólar por día, una inflación del uno por
ciento cada 24 horas y los peores índices de violencia y corrupción del planeta
“¿Por qué tenemos que ayudarlos desde Latinoamérica si ellos
mismos no son capaces de defenderse?”, se preguntan quienes quieren
desentenderse del drama caribeño.
Vamos a detallar al menos diez razones por las cuáles ese
pueblo vive aterrorizado y, a pesar de todo lo que le hacen, sale valientemente
a las calles a jugarse la vida, como lo hará el próximo miércoles 19 de abril.
1) Todas las elecciones están de hecho suspendidas lo que no
les permite a los opositores pensar en una salida pronta:
-No se permitió el Referéndum Revocatorio para terminar con
el mandato de Nicolás Maduro;
-No se hicieron las elecciones regionales que debían tener
lugar el año pasado
-No tiene fecha el comicio presidencial.
El PSUV amenaza con transformarse en partido único y
proscribir a todos sus potenciales contendientes. Lo hizo por 15 años con
Henrique Capriles de Primero Justicia, tiene preso injustamente desde hace más
de tres años a Leopoldo López, de Voluntad Popular, y tampoco permite competir
a María Corina Machado, de Vente Venezuela.
2) El régimen asfixia a todas las empresas que no hacen lo
que el gobierno quiere. Tras las amenazas taxativas llegan las expropiaciones y
la entrega de la propiedad privada a las hordas chavistas.
3) Los bolsones de comidas de un sistema llamado Clap llegan
solamente a quienes hayan sacado el “carnet de la patria”. Para obtenerlo, son
interrogados sobre sus preferencias ideológicas. Lo mismo ocurre con las casas,
la Misión Vivienda es para los rojo-rojitos. No hay chances de conseguir un
techo si uno es un “escuálido”.
4) Las manifestaciones en la vía pública que no agradan al
Estado Nacional son atacadas de distintas maneras. En primera instancia, actúa
la Guardia Nacional, que responde al Ministerio de Interior. Todo está
centralizado en Caracas. Se frenó hace dos décadas un intento del ex presidente
Rafael Caldera por federalizar el sistema de seguridad.
5) También, reprimen de manera feroz los llamados
“colectivos”, una suerte de tonton macoutes del siglo XX que se mueven en
enjambres de motos.
6) El monopolio de la fuerza y las armas de guerra no está
en manos del Estado. El presidente acaba de anunciar que se comprarán medio
millón de fusiles para armar a las milicias bolivarianas, una Armada
Brancaleone impresentable que se pavonea con Kalashnikovs por las calles de las
principales ciudades del país.
7) La justicia jamás falla en contra del gobierno chavista
y, por el contrario, encarcela a quienes osan ocupar las calles para quejarse
contra el “socialismo del siglo XXI”. En lo que va de abril ya han puesto tras
las rejas a más de medio millar de personas. Además, mataron a sangre fría en
estas dos últimas semanas a seis compatriotas.
8) Los canales, radios y diarios no cuentan lo que ocurre en
el país y satanizan a los disconformes. Existe una férrea censura sobre los
números reales de la economía nacional y la situación político-social de la
devastada nación.
9) Las Fuerzas Armadas se ocupan de toda la cadena de
distribución de comida. Está militarizada la ayuda social. Todo está
centralizado, lo que permite la corrupción generalizada y la discriminación por
color político de las dádivas que se entregan.
10) El presidente del Tribunal Supremo de Justicia, que
debería operar como instancia de garantías constitucionales es un criminal que
cumplió condena por sus crímenes. Maikel Moreno fue responsabilizado por
distintos homicidios.
Como vemos, la República Bolivariana vive inmersa en una de
las dictaduras más atroces del planeta.
En lugar de sancionarla con dureza y expulsarla de la OEA,
el Parlasur, la Unasur y el Mercosur, nuestros gobiernos se encogen de hombros
y repiten como un karma: “Los problemas de Venezuela deben ser resueltos por
los distintos actores involucrados en esas disputas internas”.