ATENCION JAIME, ATENCION DAVID, JENNY, VA NOTA PARA MAÑANA, VIERNES 22 DE MAYO DE 2020. ATTE. Guido Pizarroso Duran.
¿Se van las transnacionales petroleras?
La única realidad es que la corrupción se instaló en YPFB con la supuesta nacionalización que hizo crecer la burocracia, bajó la producción, devolvió las inversiones a las petroleras “asociadas”, malgastó los recursos, no encontró un solo nuevo campo petrolero en 14 años, y solamente sirvió para elevar el número de empleados recomendados, mientras unos pocos son los que fueron contratados por méritos profesionales.
La principal fuente de ingresos del país, el gas natural, pasa por una severa crisis debido a la permanente declinación de los campos de hidrocarburos, una producción cada vez menor, precios internacionales que no cubren los costos de operación, y una nueva amenaza que podría significar el colapso. Evidentemente, algunas petroleras que operan en el país han anunciado que paralizarán su trabajo de producción y de exploración, debido a la baja cotización de los precios del petróleo que determinan el precio del gas. Pero, ¿qué importa si se van las transnacionales si el gas, el petróleo, las plantas, los campos de producción y los gasoductos son de los bolivianos gracias a la “nacionalización” que hizo el MAS?
Resulta que si importa porque nunca hubo tal nacionalización, las empresas petroleras transnacionales han continuado produciendo, y solamente vendieron acciones a YPFB, en cuantiosas sumas, y se quedaron a operar mediante contratos ventajosos para ellas. Desgraciadamente, hasta ahora no hay ni siquiera los anuncios de una auditoría que establezca el daño económico que ha sufrido el país con la farsa de la nacionalización.
Si la nacionalizada YPFB estuviese en condiciones de producir los campos, explorar y perforar pozos no habría que temer la fuga de las petroleras. Habría que preguntar a YPFB ¿cuántos campos petrolíferos y gasíferos ha descubierto en los últimos 14 años? ¿Dónde está el mar de petróleo y gas que anunció el régimen del MAS? Pero si se quiere saber cómo fracasar, estafar, sobornar, contratar con sobreprecios o instalar plantas inservibles en lugares inapropiados, entonces se puede a acudir a la petrolera estatal que tiene un amplio bagaje de experiencia. Ahora el ministro de Hidrocarburos, Víctor Hugo Zamora, expresó preocupación porque al menos tres empresas petroleras comunicaron su intención de paralizar actividades de exploración y explotación de hidrocarburos en el país. “Estamos intentando frenar sus intenciones manteniendo la firmeza de los contratos” dijo el ministro al portal digital “UrgenteBo”.
La causa del desinterés de las empresas extranjeras es el bajo precio del petróleo, que no justifica en este momento la producción, menos cuando se tienen altos costos de operaciones. Esta eventualidad era de suponer, como también podría proyectarse una mejor perspectiva, si cambiara la situación y subiesen las cotizaciones después de la pandemia. Ayer el petróleo BRENT (entrega julio 2020) ha operado a 35,88 dólares el barril, subiendo un + 0,36% (+ 0,13 USD) frente a los 35,75 en el cierre del miércoles en Londres. A su vez, el petróleo WTI, cotizó a 33,58 dólares el barril, subiendo un + 0,26% (+ 0,09 USD) frente a los 33,49 en el cierre del miércoles en Nueva York. Estos son precios marginales, si se tienen cuenta que el barril de petróleo superó los 148 dólares durante el gobierno del MAS.
Pero si YPFB tuviese el control de la producción no habría nada que temer, a no ser la mala administración que en la actual gestión está dando nuevas evidencias de su turbio sistema administrativo. Efectivamente, la Dirección de Transparencia Corporativa de YPFB confirmó en su informe final que hubo responsabilidad penal y administrativa de “algunos funcionarios” en la contratación de un seguro general para la petrolera estatal. Por esta razón, se presentó ante el Ministerio Público una denuncia penal y se recomendó instaurar un proceso administrativo en contra de los responsables. Debido a estas anomalías y a otras denuncias como la compra de combustibles y alimentos en forma irregular es que se produjo la destitución de altos funcionarios de la petrolera estatal. La única realidad es que la corrupción se instaló en YPFB con la supuesta nacionalización que hizo crecer la burocracia, bajó la producción, devolvió las inversiones a las petroleras “asociadas”, malgastó los recursos, no encontró un solo nuevo campo petrolero en 14 años, y solamente sirvió para elevar el número de empleados recomendados, mientras unos pocos son los que fueron contratados por méritos profesionales.