You do not have permission to delete messages in this group
Copy link
Report message
Show original message
Either email addresses are anonymous for this group or you need the view member email addresses permission to view the original message
to secreto-...@googlegroups.com
El Bufón de la Logia En este comunicado no intentamos denigrar o ridiculizar a la figura del Bufón , sino de entender su función y su importancia , y es que en realidad en cada Logia hay un Bufón , y este es necesario , como hay Bufones en Familias , Empresas , Sindicatos, Universidades , Religiones, grupos de Facebook, en partidos políticos o en cualquier grupo humano . seguro usted los ha conocido y esta nueva publicación dará cuenta de su función precisa . Érase una vez, en una logia parecida a tantas otras, un hermano que cumplía el papel de bufón junto al Venerable Maestro. Su función era permitir que la palabra circulara con libertad, siguiendo la forma acostumbrada. En esa logia convivían casi todas las sensibilidades, todas las ideologías políticas o religiosas, y un amplio abanico de profesiones participaba en los trabajos, convirtiéndola en un verdadero microcosmos de la vida profana. Nuestro masón-bufón tenía la sensibilidad suficiente para detectar lo que quedaba sin decir entre los hermanos y lo expresaba en voz alta, con humor y ternura, para evitar que las rencillas y los rumores envenenaran el ambiente. Nadie se sentía atacado; al contrario, sus intervenciones traían alivio y se reflejaban en la armonía de las columnas. En las Tenidas los visitantes quedaban sorprendidos por la buena bonhomía que reinaba tanto dentro como fuera de la logia. Desde el zapatero hasta el financiero, desde el médico hasta el artesano, desde los políticos hasta los periodistas opositores todos encontraban su lugar en las palabras del bufón. De San Juan de verano a San Juan de invierno, los trabajos de logia y de mesa enriquecían tanto al humilde aprendiz como al maestro experimentado. ¡Ay, cómo duelen los momentos felices cuando terminan! El Oriente eterno siempre nos recuerda la realidad. El Venerable Maestro de aquella logia tomó el camino de la Logia Etérea y fue por tanto llamado a proseguir sus augustos trabajos en la dimensión de los masones inmortales. Como correspondía, se realizó una votación para elegir a su sucesor. Nadie imaginaba que, en esa logia aparentemente serena, un mal compañero subiría al trono de Salomón. El nuevo Venerable, más joven y temperamental, decidió prescindir de los servicios del masón bufón. Creía que él sólo bastaba para guiar la logia por los caminos de la luz. Y lo que tenía que suceder, sucedió. Primero, un reclutamiento sesgado: sólo se admitía a hermanos de su misma profesión o de su misma ideología política , creando con el tiempo un clan fiel al Venerable. Luego, la palabra se bloqueó en las columnas y la rumorología tomó su lugar, trayendo consigo mediocridad y tonterías. Los trabajos de Logia se volvieron tan fríos como la hielera de las pólvoras amarillas. Antes en la era del masón bufón, el hermano masón servidor tenía que sacar a los que se quedaban después de medianoche en el templo comentando alegres sobre los temas abordados ya que las anécdotas jamás terminaban ; ahora su trabajo era más ligero, porque cada vez menos hermanos participaban en los ágapes, ansiosos ya por marcharse. Las decisiones se resolvían en restaurantes donde los fieles al Venerable armaban las listas de candidatos a masones que fueran más favorables a la ideología política afín al Venerable. Las divisiones crecieron. Las dimisiones comenzaron a llegar. El Venerable, sin querer cuestionar su forma de dirigir, dejó que todo siguiera su mal curso. La logia tomó un mal camino. Los trabajos se convirtieron más en reuniones profanas que en labor masónica. Los hermanos más tolerantes se cansaron. Finalmente, se produjo una escisión. La logia sigue existiendo, pero ha perdido su fuerza y vigor. Como masón, agrego mi punto de vista: El bufón de la logia representa una figura esencial y demasiado olvidada: la del que dice la verdad con humor y ternura, sin herir, pero sin callar. En un mundo donde el miedo al conflicto lleva al silencio o a la hipocresía, el bufón masónico cumple una función sagrada: mantener la higiene emocional de la logia, evitar que las sombras se acumulen y recordar que la armonía no se logra ocultando problemas, sino enfrentándolos con inteligencia y amor fraterno. Un experimentado masón con décadas en la Catedra Masónica habría visto en el bufón al guardián del equilibrio: alguien que ayuda a disolver las tensiones antes de que se conviertan en grietas irreversibles en el templo. Otro masón bien habituado a las cosas en Logia recordaría que toda verdadera tradición necesita voces que impidan la petrificación dogmática. El bufón es esa voz libre que impide que la logia se convierta en un club cerrado o en un reflejo del mundo político profano más mediocre. La historia nos deja una enseñanza clara: incluso los reyes más poderosos escuchaban a su bufón, porque sabían que desde el trono no se ve todo. Un humilde personaje puede ser de gran ayuda. Es un homenaje a aquellos masones que tienen algo importante que decir y se atreven a decirlo, aunque sea con una sonrisa y un chascarrillo. Cuento de Nasrudin Un día, Nasrudin fue nombrado bufón del sultán. El primer día en la corte, el sultán le preguntó: —Nasrudin, ¿qué diferencia hay entre tú y yo? Nasrudin respondió sin dudar: —Ninguna, mi señor. La única diferencia es que cuando yo hago una tontería, me llaman bufón. Cuando tú la haces, todos aplauden y dicen que es una orden sabia. El sultán se rio, pero se quedó pensativo. Al día siguiente, el sultán tomó una decisión injusta que enfureció a la corte. Todos guardaron silencio por miedo. Sólo Nasrudin se acercó y le susurró al oído: —Mi señor, ¿recuerdas lo que te dije ayer? Hoy sería un buen día para que alguien te llamara bufón… antes de que todo el reino te llame tirano. El sultán entendió. Rectificó su decisión y conservó a Nasrudin como bufón el resto de su vida. Moraleja: El verdadero bufón no es solamente el que hace reír, sino el que tiene el valor de decir la verdad de forma graciosa cuando nadie más se atreve a decirla directamente. En la logia, como en la vida, necesitamos bufones valientes que nos ayuden a ver lo que no queremos ver, para que la luz pueda entrar donde hay oscuridad. Nasrudín es un icónico "sabio bufón" del folclore medieval de Medio Oriente y Asia Central. Actúa como un antihéroe que utiliza el humor, la paradoja y el comportamiento absurdo para impartir profundas enseñanzas sufíes. Sus anécdotas, a menudo reflejadas en libros como los de Idries Shah, parodian la estupidez humana y la rigidez intelectual. Figura Polifacética: Es conocido como Mulá (maestro) Nasrudín o Hodia, interpretando papeles de sabio, tonto, juez, mendigo o cortesano según la historia. Sus cuentos no son sólo chistes, sino herramientas sufíes para la enseñanza espiritual. Nasrudin surgió entre los siglos XIII y XV, y sus historias siguen siendo populares por su sabiduría oculta. En una historia, engaña a la multitud tras un discurso improvisado, logrando que le pidan más conocimiento a pesar de no haber dicho nada sustancial, evidenciando la ceguera de los seguidores. Las historias de Nasrudín son un espejo de la condición humana, diseñadas para hacer reír y reflexionar simultáneamente. Alcoseri