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Javier Maradei
SQE Dept.
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-----Mensaje original-----
De: SBAm...@googlegroups.com
[mailto:SBAm...@googlegroups.com] En nombre
de Adriana de Jure
Enviado el: Friday, July 27, 2007
11:53 AM
Para: SBAm...@googlegroups.com
Asunto:
{SociedadBíblicaArgentina/Medios} Agradecimiento
Gracias por la invitación.
Bendiciones
Adriana de Jure
Red Viva
La Magia de Harry Potter
Por Domingo Riorda.
Desde hace unos años Harry Potter deslumbra a los niños y adolescentes al punto que, en las primeras 24 horas de aparecer su último libro, en Estados Unidos e Inglaterra se vendieron 11 millones de ejemplares, lo que da la escalofriante cifra de 5000 por minuto y en Argentina quedó prácticamente agotado. A 10 años de su primera aparición se adquirieron 325 millones de ejemplares en 64 idiomas.
Los brujos del mal agüero, que denostaban contra el poco interés por la lectura de parte de la niñez y adolescencia, no tomaron en cuenta esos datos para mencionar como ese sector humano se tragaban las 300-400 páginas de Potter como si tomaran una chocolateada sin tiempo para comer las facturas, bizcochos o porciones de tortas.
Desde algunas Iglesias Evangélicas y de la Iglesia Católica Romana no faltaron las notas negras porque se atacaba la "candidez" (¿?) de los lectores con la diabólica metodología de la magia por parte del joven Harry.
Reacción similar a cuando apareció el teléfono, la radio, el cine -nunca perdonaron que pusieran imágenes humanas en movimiento avanzando sobre las estáticas fotos-, luego la televisión, después la computadora y ahora los celulares.
Los matices de los argumentos tenían y tienen el núcleo común del siempre presente espanto por lo nuevo y, en esas fantásticas creaciones, el elemento mágico similar al de la varita y movimientos de manos del carita aparentemente tonta de Harry
Un mundo de imágenes que apelan a la creatividad siempre peligrosa para quienes usan el lenguaje hablado para mantener fracasadamente el sometimiento de la niñez y adolescencia. También de los jóvenes y adultos, con el mismo éxito de sentido inverso.
La Iglesia Anglicana de Inglaterra, que engaña con su pesada liturgia y su ropaje de Edad Media apareciendo en la avanzada con pastores (y obispo) homosexuales y pastoras lesbianas, ahora publicó una guía para aconsejar a los jóvenes cómo utilizar los libros y películas de Harry Potter en la enseñanza del mensaje cristiano y ser utilizada para debatir temas cristianos.
Los anglicanos ingleses, influidos por la tónica de los empresarios de fútbol de su país que incorporan jugadores latinoamericanos y africanos para renovar su estilo de centros y pelotazos, no desdeñaron la necesaria velocidad del mercado y lanzaron la guía, "Mixing it up with Harry Potter", tres días antes que apareciera el último libro de Potter.
Es bueno que esa iniciativa se tome como una
oportunidad para enseñar, pero sería un equívoco desdeñar que lo de Harry Potter
es una ocasión para aprender de
cómo modificar el lenguaje hablado
y el de los gestos, las formas de dar a conocer el mensaje cristiano,
reconociendo lo mágico de su contenido que no tiene que ver con una competencia
de los denominados milagros de Jesús vs. Potter, sino con esa posibilidad de
encontrar el sentido de la existencia que posibilita vivir la magia de la vida.
Alguien dijo, y no recuerdo quien, que la primera decepción del niño y de la niña es su descubrimiento de que los mayores perdieron la habilidad de hacer magia. Una dura referencia sobre el percibir que sus padres, madres, tíos, tías, maestros, maestras viven las formas y no el contenido de la existencia humana, esa magia que hace que lo humano sea humano.
Por cierto, aquellos y aquellas que los libros y películas de Harry Potter pasaron de largo por sus vida y creen que la histeria es lo que moviliza a los adolescentes a pacientes horas de espera para comprar el último libro del joven mago o desesperarse para ver quien se lo presta, es posible que tampoco entienda aquella recomendación de ser como niños. + (PE)