EL Agricultor
unread,Oct 17, 2012, 12:04:25 PM10/17/12Sign in to reply to author
Sign in to forward
You do not have permission to delete messages in this group
Either email addresses are anonymous for this group or you need the view member email addresses permission to view the original message
to Elagri...@googlegroups.com
La fe también afecta al medio ambiente
Por Francesca Colombo2
Especialistas dicen que las religiones han fallado por no defender la naturaleza.
MILAN.- La religión puede jugar un papel central en el desarrollo sostenible, ya sea
para alentarlo o frenarlo, señalaron expertos reunidos esta semana en Italia, donde
resurgió la vieja controversia sobre el papel alienante o liberador que tiene la fe.
Es claro que «las religiones no hicieron lo suficiente en el pasado, y que fracasaron
en impulsar a los seres humanos a defender la naturaleza», dijo a Tierramérica Antje
Heider-Rottwilm, representante de la iglesia evangélica alemana.
«Religiones y Culturas: el coraje de un nuevo humanismo», encuentro realizado en
la norteña ciudad italiana de Milán del 5 al 7 de este mes, fue el escenario donde
Heider-Rottwilm y otros religiosos y académicos discutieron sobre el tema.
Para Andrea Masullo, director de Medio Ambiente de la filial italiana del Fondo
Mundial para la Naturaleza, no hay duda en de que «las religiones tienen un papel
fundamental para introducir principios éticos en el estilo de vida y las decisiones
científico-técnicas y políticas que pueden llevar a la humanidad hacia el desarrollo
sostenible».
El desarrollo de la comunidad depende de una acción integrada que no sólo tome
en cuenta el acceso a servicios básicos, sino también el ambiente y la ética, opinó
por su parte Daniele Bassi, catedrático de la Universidad de Estudios de Milán,
quien participó en la mesa redonda «Religión y degradación social y ambiental».
Se llega a la degradación «cuando faltan hombres educados para concebir la
realidad como una relación y no como una apropiación», afirmó. Pero esa relación
adecuada con el entorno también puede llegar a ser degradante cuando se
mantiene posiciones conservacionistas en extremo, que lindan con el rechazo a
la tecnología para no molestar a la naturaleza, señalaron algunos participantes
al encuentro.
Esas posturas surgen de una lógica de elite y en círculos exclusivos de la ideología
«neomaltusiana», que niegan el acceso al bienestar a los pueblos con menos
ventajas, explicó Bassi.
Se llama maltusianismo (por Thomas Malthus, 1766-1834) a la teoría de que la
población mundial no debe superar un número adecuado a la disponibilidad de
medios de subsistencia.
El catedrático de la Universidad de Estudios de Milán cree que «es mejor volver a
la tradicion judeo-cristiana de la profecía a Abraham», que le prometió ser «padre
de una multitud de pueblos», con descendencia numerosa como las estrellas.
Judíos y cristianos conciben al ambiente como «una casa para los seres humanos»,
mientras que algunos conservacionistas «reducen la cuestión, como si la naturaleza
debiera defenderse de la amenaza del hombre», adujo. Pero el profesor Lynn White,
de la estadounidense Universidad de California, escribió en su libro «Las rutas
históricas de nuestra crisis ecológica», que el mundo occidental, apoyado en la
cultura judeo-cristiana, concibe el planeta como algo creado sólo para beneficio
de los seres humanos, y así los separa de la naturaleza.
En cambio, religiones como el budismo ven al ser humano como parte de la
naturaleza, y otras creen que hay espíritu en cada árbol o montaña, que por eso
deben ser respetados. Para el Islam, que tiene una visión integral de la materia y
el espíritu, preservar los recursos naturales es «el deber de la comunidad, en escala
nacional y mundial», pero no basta con eso, ya que ante todo «hay que impulsar
el desarrollo y una vida mejor para todos», explicó a Tierramérica la catedrática
Nadia Mahmoud Mostafa, de la Universidad de El Cairo.
Para los hindúes, los seres humanos no deben tratar de dominar la naturaleza o
aprovecharse de ella, sino de mantenerse en unidad con la misma, pero es difícil
cumplir ese precepto en India por los problemas sociales y económicos que
enfrenta el país, señaló Swami Amaranandaji, presidente del Centro de Estudios
Sociales y Religiosos Ramakrishna Vedane.
Durante cientos de años, los dominadores coloniales de Occidente «no respetaron
nada y trataron de destruir nuestra cultura. Entonces, la cuestión para nosotros
fue la supervivencia, y luego de la independencia (de 1947) estamos tratando
de encontrar nuestras raíces», dijo Amaranandaji. Una forma de recuperar la
armonía con la naturaleza es la fiesta del bosque, un acto religioso en el que se
plantan áboles y flores, añadió.
En las religiones, la elección final puede ser «cambiar nuestro estilo de vida y gozar
con lo que nos da la naturaleza, o volvernos más consumistas y destrozar la
creación», sostuvo Heider-Rottwilm de la iglesia evangélica alemana.