Con el objetivo de mejorar la calidad de vida de los castellanos y
leoneses que residen fuera, tanto en otros países como en distintas
comunidades, la Junta aprobó ayer el Plan de Apoyo a la Ciudadanía
Exterior y a la Emigración de Retorno 2009-2012. Una iniciativa que se
une al Consejo de la Emigración y a la Fundación para la Ciudadanína
Castellanoleonesa en el Exterior y la Cooperación al Desarrollo,
también en el fin de prestar especial atención a estos colectivos.
El plan, elaborado por la por la Consejería de Interior con la
colaboración de casas regionales, asociaciones y expertos en
migraciones, está compuesto por 93 medidas distribuidas en cinco
grandes áreas que abarcan desde sanidad a vivienda, servicios sociales,
educación, empleo o cultura, todas con el objetivo de «multiplicar los
servicios a los emigrantes y facilitar su retorno», según destacó el
consejero portavoz, José Antonio de Santigo-Juárez.
Los cerca de 100.000 castellanoleoneses que residen en otros países -es
la quinta Comunidad con más ciudadanos en el extranjero-, sus
descendientes, los oriundos de la región que viven en otras y los
retornados son los destinatarios del plan, con una financiación que
supera los 22,49 millones.
Atención sanitaria
Becas de estudio y de residencia en Castilla y León, construcción de
centros de enseñanza en Hispanoamérica, ayudas para facilitar el acceso
a la vivienda a los retornados, dotación de equipos informáticos a los
centros regionales y convertir estas casas en puntos de prestación de
servicios y actividad cultural o creación de oficinas de información al
emigrante son algunas de las medidas incluidas en el plan, que implica
a siete consejerías.
La sanidad y los servicios sociales es otro de los puntos de especial
atención. Aquí destacan actuaciones para ofrecer más prestaciones a los
castellanoleoneses que viven fuera, «en especial a los que se
encuentran en condiciones de precariedad», como el convenio ya firmado
con el Hospital Español de Buenos Aires.