Cerca de 500 personas se concentraron a las 13.15 horas de este
domingo ante la iglesia de Cistierna, como medida de protesta por la
inclusión de la construcción de la línea de alta tensión Sama-Velilla
en el Plan Energético Nacional 2008-2016 aprobada por el Consejo de
Ministros el pasado viernes.
Durante el acto, convocado por las plataformas contrarias a este
corredor energético (S.O.S. Alta Tensión No, Asociación Bodón y No a la
Línea de Alta Tensión Alto del Bernesga), los presentes guardaron cinco
minutos de silencio por considerar que esta decisión supondrá "la
muerte de la montaña leonesa". Ese silencio, sin embargo, fue
acompañado en algunas localidades con el repicar a muerto de las
campanas de sus iglesias.
Tras esos cinco minutos, el asesor técnico de las plataformas, Emilio
Rodríguez, afirmó que la aprobación de este proyecto por el Consejo de
Ministros deja muy claro que "el Gobierno de Zapatero y el Ejecutivo
Regional que dirige Herrera ni nos quieren ni amparan nuestras
reivindicaciones ante un desatino".
En ese sentido, recordó que "en León, de cada 100 megavatios instalados
se exportan 85, sin recibir ninguna compensación a cambio". Pese a ello
"quieren instalar más aunque cada megavatio nuevo haya que evacuarlo y
eso, además de carecer de sentido común, va contra el Protocolo de
Kyoto y la sostenibilidad".
Rodríguez señaló también que "este disparate nos va a reportar muchos
perjuicios y ningún beneficio" lo que, para él, legitima a las
plataformas "a pensar que la Sama Velilla es la punta del iceberg del
desastre para León".
Y espera "un disparate nuclear"
Tanto es así que, según sus palabras, sospechan que "basados en la
capacidad refrigeradora del Cantábrico y del pantano de Riaño van a
meter aquí algún disparate nuclear, como ya intentaron hacer en el
Páramo". Una acusación tras la que lanzó a las autoridades el reto de
que, "si nada de esto es cierto, retiren la infraestructura de alta
tensión".
El asesor jurídico de las plataformas, Alberto Rodríguez, hizo hincapié
en que hay varias vías de protesta abiertas. La primera de ellas "ante
la Unión Europea (UE), ya que se ha planteado una queja en la Comisión
de Peticiones, que de momento está siendo estudiada y continuará el
procedimiento oportuno hasta que se apruebe definitivamente el
proyecto". Esta queja se complementará además con otra "por infracción
de diferente normativa comunitaria ante el Parlamento Europeo".
Piden más contundencia a la Diputación
En el ámbito nacional, el asesor jurídico de las plataformas contrarias
a la Sama-Velilla anunció que "se agotarán todos los recursos que
existen en la vía administrativa". Respecto a ella, subrayó que han
solicitado incluso la colaboración de la Diputación Provincial de León
que, "de momento, está haciendo una especie de fraude de ley, con un
apoyo muy laxo" a sus reivindicaciones en el que no se incluye "el
asesoramiento técnico y jurídico integral que debería ofrecer".
Es más, el asesor de patrimonio de las plataformas, Siro Sanz, afirmó
que la Diputación les ha dejado "solos en esta lucha", al negarles "la
defensa jurídica". Actuación ante la que pidió "a las instituciones
concejiles afectadas por esta macrolínea declarar a la presidenta de la
Diputación, Isabel Carrasco, persona 'non grata'".
Se agotarán todos los recursos
Los asesores de las plataformas se mostraron convencidos de que este
contencioso "terminará en la jurisdicción ordinaria", donde anunciaron
que agotarán "todos los recursos".
Por su parte, la representante de la Asociación Bodón, Camino Alonso,
indicó que la concentración de esta mañana "es sólo la primera de una
serie de movilizaciones ciudadanas, cuyas convocatorias se irán
haciendo públicas próximamente". Mientras que la presidenta de S.O.S.
Alta Tensión No, Noemí |lvarez, resaltó que la aprobación de este
corredor de alta tensión supone "el incumplimiento íntegro de las
promesas electorales en torno a la Sama-Velilla de Zapatero", cuyo
Gobierno "ha ignorado las 25.000 alegaciones realizadas por las
plataformas a este proyecto".
Por todo ello, las exigencias de las tres plataformas contrarias a la
Sama-Velilla se centran ahora en que el Ejecutivo de Zapatero las
reciba "para dialogar la inmediata solución al problema", y en
conseguir "una moratoria al Plan Energético Nacional que sirva para
definir de manera consensuada por todos los sectores sociales el modelo
energético que debe seguir España".