Estimado consejero Raúl Murillo:
Con 5 votos a favor y un voto ausente, en
atención a su mensaje le manifestamos lo siguiente:
1. Sin habernos consultado previamente, usted decidió enviar su propia respuesta, misma que
equivale a votar en contra de la que el resto de los integrantes del CHJ votamos a favor, con la excepción del voto ausente del consejero Martínez. Y precisamente la existencia de este voto ausente, su propia respuesta y los 5 votos a favor, le dan validez total al proceso y lo marcan como democrático y de buena fe, todo lo contrario a lo que usted equivocadamente afirma.
2. Desde el momento que recibió el mensaje, tiene usted la posibilidad de expresar lo que considere conveniente, incluyendo manifestar su reafirmación de lo que señala en su propia respuesta, es decir puede usted expresar que vota en contra y eso mismo se anotará en un mensaje posterior que se enviaría a los mismos destinatarios del mensaje original.
3. Lo mencionado en el punto anterior es similar, no igual, a lo que se hizo con el consejero Jesús Pérez, quien posteriormente envió su voto e inmediatamente se mandó dicho sufragio en un mensaje a los mismos destinatarios.
4. De ninguna manera aceptamos su afirmación de que lo excluimos de la votación, el que nos excluyó a nosotros fue usted al enviar su propia respuesta sin haber consultado previamente al resto de sus compañeros integrantes del CHJ
5. Como consecuencia de habernos excluido, decidimos por votación enviar la respuesta en cuestión, en la que no hicimos mención a ninguna de las inexactitudes que expresa en su propia respuesta, respetando en todo momento sus puntos de vista, inexactos muchos de ellos se lo repetimos, pero manifestando nuestro respeto, tolerancia y prudencia
al contenido de su respuesta. Y tan no lo excluimos, que anotamos su nombre y representación, con la leyenda de que usted envió su propia respuesta, misma que ya era del dominio público.
6. Una muestra de sus inexactitudes es la siguiente, en su propia respuesta afirma que: “… la votación fue en favor de que se realizaran de forma presencial, respaldada por la interpretación errónea del Coordinador de la Comisión de Asuntos Legales.” , lo que demuestra ignorancia jurídica y falta de respeto al verdadero conocedor del derecho, a tal grado irrebatible jurídicamente que ni el propio IME ni ningún experto en derecho pudieron demostrar legalmente lo contrario en su momento y usted de manera temeraria y falaz lo afirma. Además, vota usted a favor de lo erróneo, según lo dice en su propia respuesta. Ver ANEXO 1. En conclusión, no son
creíbles sus afirmaciones después de ver que fue incapaz de elaborar una simple queja con 5 sencillos requisitos.
7. En cambio, no menciona usted nada sobre las graves irregularidades cometidas por el Director del IME, violando Lineamientos y Directrices, así como las resoluciones que tomamos como CHJ en las que usted mismo votó, que silencio tan extraño.
8. No es a base de descalificaciones o mensajes agresivos y sin fundamento, como debemos trabajar en equipo, entendiendo lo delicado de nuestra función, sujeta al severo escrutinio de personas que ni sabemos de su existencia, quienes nos exigen que consideremos a la justicia como equilibrio, medida, ponderación, balanza y meditación profunda, y solo podemos alcanzarla con nuestra mente clara y espíritu sereno.
9. Lo exhortamos de la manera más atenta a que asuma su grave responsabilidad que las Directrices le asignan, empezando por la que le señala el artículo 17, inciso a: “… En caso que el procedimiento se haya iniciado en forma oficiosa el representante de la Comisión de Asuntos Políticos actuará como quejoso.” Y le manifestamos nuestro pleno respaldo para lograr la impartición de
la justicia en los dos casos que nos ocupan, sin afectos y sin odios, casos en lo que permanentemente hemos actuado rigurosamente dentro de lo que marcan los Lineamientos y las Directrices, observando el Calendario Procesal que todos aprobamos con usted incluido y que fue elaborado de acuerdo a las Directrices.
10. Es fundamental partir de la base que en la búsqueda de la verdad objetiva y con el ánimo de impartir justicia para que las faltas no se queden impunes, siendo el caso, hicimos algo inédito, como lo es iniciar de oficio el procedimiento en contra de los consejeros Manuel Rodela y Juan Castro, una vez que las dos quejas se desecharon por no reunir los sencillos requisitos que señala el artículo 8 de las Directrices. Todo hubiera terminado con la decisión de rechazar las quejas a lo que estuvimos obligados legalmente, pero nuestro compromiso con todos los integrantes del CCIME y con la comunidad migrante que representamos nos llevó a tomar la decisión de actuar de oficio (con fundamento en el artículo 7, fracción I de las Directrices), que como usted bien
recuerda, fue rechazado por la consejera Lorena Colín en su libelo infamatorio al Coordinador de la Comisión de Asuntos Legales consejero Roberto Rosas de fecha 13 de julio 2011, mismo que se adjunta al final como ANEXO 2.
11. Esta decisión de actuar de oficio debe celebrarse, en lugar de afirmar dolosamente: “Gloria: Que lástima que esté usted defendiendo a Rodela y Castro alargando los tiempos lo más posible en lugar de verdaderamente representar los intereses de su comisión.”, como lo señala la consejera Lorena Colín en su mensaje del 9 de agosto 2011 que también se incluye al final como ANEXO 3, siendo que la consejera Gloria Romo, fue quien hizo la moción. Con este procedimiento de oficio, se cumple en su fase inicial con la justicia y se benefician indirectamente la misma consejera Lorena Colín y la Comisión de Asuntos Políticos (representada por su Coordinador Raúl Murillo), cuyas quejas fueron sumamente deficientes, a tal grado que fueron desechadas. De ninguna manera podemos tolerar ataques a ninguno de los integrantes del CHJ, el
ataque a uno de ellos es un ataque a todo el CHJ y menos aún cuando dichos ataques provienen de los mismos compañeros.
12. Trabajemos
armoniosamente, con pleno respeto y tolerancia a nuestra naturales diferencias, pero unidos por los mismos principios de verdad y justicia, dejando atrás el cinismo generalizado frente a la simulación, la impunidad y la falta de respeto a la ley, que tanto dañan a México y que tantos expertos han señalado como uno de los lastres que lo afectan. Nosotro(a)s practicamos en nuestra vida diaria en Estados Unidos y Canadá, la cultura de la legalidad y debemos evitar a toda costa la regresión a esas nefastas prácticas, ya que ciertamente tenemos una agenda para el futuro y somos la esperanza de México.
Atentamente