El Museo Marítimo abre un nuevo espacio en honor a Carol Iglesias, la mujer que dio nombre a la grúa Carola | El Correo

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Venan Llona

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Sep 20, 2020, 3:38:35 AM9/20/20
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Carola se escribe con J de Jaio

El Museo Marítimo abre un nuevo espacio en honor a Carol Iglesias, la mujer que dio nombre a la grúa Carola

Ideado dentro del plan de igualdad del museo, acogerá actividades relacionadas con el feminismo y la visibilización de la mujer

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Nueva sala en el Museo Marítimo de Bilbao inspirada en la grúa Carola. / LUIS ANGEL GOMEZ

«Lo normal se construye cuando se repiten las cosas», arranca el poema de la poetisa feminista andaluza Isabel Martín. Es la obra elegida que pone la banda sonora al nuevo espacio del Museo Marítimo de Bilbao denominado Carol Iglesias, en homenaje a la mujer que dio nombre a la grúa Carola. Habilitado en la antigua tienda, cuenta con un sensor que permite que al acercarse, esta poesía se reproduzca, una y otra vez, en castellano y en euskera. El espacio, cuya inmensa cristalera sirve de escaparate a la estructura, la pieza más emblemática del Museo, albergará actividades relacionadas con el feminismo y con la visibilización de la mujer. Todo, como signo de reparación y de memoria a esta vecina, Carlota Iglesias Hidalgo, una bilbaína que falleció en octubre de 2001 a los 76 años y que como tantas mujeres de la villa, tomaba el bote todos los días en este punto, donde funcionaban los astilleros Euskalduna, para ir a trabajar. La grúa fue bautizada con su nombre porque se cuenta que era tal su belleza que, cada vez que cruzaba la ría cuatro veces al día entre Deusto y San Mamés para ir y venir de su puesto en Hacienda, los trabajadores dejaban la tarea, se subían a la grúa para admirarla y lanzarle piropos.

Algo que entonces se veía «normal», hoy parece nauseabundo: juicios no solicitados sobre cuerpos de mujeres, acoso callejero con hedor a machismo. La historia, su historia y la de la grúa, siempre se ha relatado como una anécdota, sin tener en cuenta los sentimientos de la protagonista. «Las cosas que nos pasan a nosotras, por ser nosotras, que nos hacéis vosotros, por ser vosotros. Todas esas cosas tan normales», sigue el poema de Martín. «No se trata de lo guapa que era aunque se la recuerde así, es un reconocimiento por lo que tuvo que aguantar. ¿Qué pensaría ella? ¿Cómo se sentiría cuando tenía que aguantar que la gritaran y la dijeran cosas cada vez que iba a trabajar sin poder hacer nada?», explicaron fuentes del Museo.

El espacio en homenaje de Carol Martín, creado por Jaio de la Puerta, se ha inaugurado este mediodía con un recital de poesía feminista en el que participó la autora del poema que se escuchará, siempre, en el nuevo espacio del Museo, que fue ideado cuando el recinto estaba elaborando su plan de igualdad. «Nunca me he considerado una persona machista, y menos aún desde que hace 16 años tengo tres hijas y soy más consciente aún de las estructuras machistas que nos rodean, materiales y mentales», explicó que director del Museo, Ion Ruigómez.

Repensar relatos

«Cuando me preguntan por la historia de la mujer que hay detrás de Carola, embarranco hasta el fondo. Por aceptar lo normal, por darlo por bueno. Lo normal se construye cuando se repiten las mismas cosas, una y otra vez», dijo, recitando parte del poema. «Yo personalmente di bola a la historia. Y un día, haciendo el plan de igualdad del museo se nos ocurrió preguntarnos qué sentiría ella, esa mujer y de repente al formular esta pregunta, sientes un profundo estremecimiento que barre tu conciencia. Una historia tan simpática y normal se convierte en algo oscuro y sonrojante». Según expuso, «necesitábamos humanizar un discurso demasiado centrado en el comercio, la industria y el Puerto, sectores en los que además el papel de la mujer no ha sido casi visible. Teníamos que hacer autocrítica. El museo es un lugar de debate donde se defiende el pensamiento crítico y la igualdad de género, por eso teníamos que repensar nuestros relatos y hacer este sencillo homenaje a la mujer, nombrando este espacio con su nombre», apuntó. La autora del poema, Martín, explicó que lo ideó cuando «uno de los jueces que instruía el caso de La Manada en algún momento afirmó que la chica, la mujer, podía haber querido eso. Es la cultura de la violación, otra de cuyas muestras es tener un patrimonio industrial con ese nombre. Es muy emocionante formar parte de esto y a la vez muy doloroso», explicó.



Venan Llona @vllona
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