Ampliando el excelente informe
de CZ:
Gurkas
en la Guerra de Malvinas 1982

Y todavía los ingleses lo siguen negando. Si hacían falta mas pruebas, sino
bastaban con testimonios de soldados argentinos, con una lista de Gurkhas
caídos muertos en combate, cuchillos Gurkhas en museos argentinos, ahora ya no
hay ni una duda, tenemos fotos... Dicen que una imagen vale más que mil
palabras, pues bien, aquí hay para hacer un libro... Nombres de Chinos y
Gurkhas muertos en Malvinas.
Cabe destacar que la mayoría de las personas detalladas en esta lista no
figuran en la nómina de fallecidos de la Task Force que se conoce oficialmente.
Solo computan al personal militar y no a los alistados para la campaña. La
información fue obtenida por un ex corresponsal de la B.B.C. de Londres que
estuvo en el conflicto del Atlántico Sur en el año 1982.
THE FALKLAND WAR
CHINESE:
1 - BAN ME CHAN
2 - CHAN CHI SING
3 - CHIENG PENH SI
4 - CHENG LIEU
5 - CHENSI CHON
6 - CHI MINH SI
7 - CHI SAYABOURY
8 - CHIENG BEN NANG
9 - GIANG LAO KHAN
10 - HO MEKONG ZU
11 - HOA LAO CAI
12 - KYE BEN KWO
13 - KYE CHON
14 - LAI CHI KEUNG
15 - LAI UBON NING
16 - LASHIO LEE KUMON
17 - LEUNG CHAU
18 - LIEU MEKONG
19 - MAIUDON THANI
20 - NAKHON SI
21 - NAM HOA
22 - NG PO
23 - QUANG BEN KOI
24 - QUI NHON LEE
25 - SONGKHIA LAI
26 - SUNG YUK FAI
27 - SWI NANG NGAI
28 - THAI CHIENG
29 - VINH SAYARINAKHEI
30 - YAN LAMPANG
31 - YANG NING
32 - YE CHAO SING
33 - YEUNG SWI KAMI
34 . YUK CHEE SAWAN
35 - YUSIK CHEE
- - - - - - - - - - - - - - - - -
GURKHAS RIFLES:
1 - BAHARU LUMPUR
2 - BANDJERMASIN BALU
3 - BANGUED LAMPUNG
4 - BILASPUR HABADLIMBU
5 - BUDHAPARSAD LIMBU
6 - BURU HARINFJI
7 - BUTUAN LIMHA
8 - DIGUL ARU APO
9 - HAPATNAM VISHAK
10 - IMPHAL CUTTACK
11 - KOLHAPUR BHOPAL
12 - KUDAT JOHOR
13 - KUPANG MASINHA
14 - LABUHANBILIK IPOH
15 - LEYTE PALAWAIN
16 - MAMUJU BALIKPARSAN
17 - MOGOI DENPARSAD
18 - NAKTONG ULSAN
19 - NAM PEGUKOK
20 - NAMPO HAEJU
21 - PADAN BUH BELING
22 - PANAY BOROBU
23 - PRAPAT PAKAMBARU
24 - SAIDPUR PATAN JAMMU
25 - SARAWAK KAYAN
26 - SIMTANG KINABALU
27 - TERENGGANU DUMAR
28 - THIRABO RANGPUR
29 - UDAIPUR SIKKIM
30 - WAINGAPU PAEKTU
31 - YAMBI PADANG
La South Atlantic Medal Association 82, en su lista de muertos nombra
únicamente a un gurkha, Budhaaparsad Limbu (5to. en la lista) muerto al
intentar desactivar un proyectil; y los chinos Sung Yuk Fai (26º) tripulante
del HMS Sir Galaghad,y Yeung Swi Kami (33º) tripulante del HMS Sir Tristam.
Para que ningún payaso mentiroso inglés, vuelva a decir que los Gurkhas nunca
pisaron Malvinas, y que no combatieron. Entonces ¿a qué fueron a Malvinas? ¿a
sacarse solo fotos? Imágenes jamás publicadas en ninguna revista de guerra,
imágenes censuradas por el Imperio, hoy llegan al Facón del Pueblo, para que el
que no creía, ahora vea y lo haga. Estas imágenes son únicas, son testigos de
la verdad. Así trabaja el Facón del Pueblo, con datos verdaderos, investigación
objetiva, con el fin de difundir, lo que realmente pasó.

En la foto, dos chicos viendo
un lanza cohetes británico, y un cuchillo de combate Gurka llamado "kukri"*
en una visita a la muestra “Malvinas: Islas de la Memoria”.
Entre otros elementos se exhiben, cerca de un centenar de objetos
pertenecientes a los soldados caídos durante la guerra (conservados por sus
familias o traídos de los campos de batalla en Malvinas).

*"Al mediodía del 30 de mayo se producen dos ataques aéreos ingleses sobre
el Regimiento de Infantería 4 (R I 4). La situación es muy dura, porque el R I
4 se encuentra desplazándose a pie y a campo traviesa llevando equipos y armas
pesadas desde Monte Wall hacia Monte Harriet y Monte Dos Hermanas.
El 3 de junio, cuando el R I 4 ya se encuentra en su nueva posición, recibe un
ataque de fuerzas inglesas que avanzan desde el oeste, llevando a su vanguardia
un Regimiento de Fusileros Gurka. El ataque es rechazado, provocando fuertes
bajas en las tropas regulares y especiales inglesas y entre los mercenarios
Gurkas.
De ese enfrentamiento, el soldado Godoy del R I 4 conserva este puñal tomado a
un fusilero Gurka caído.
Los combates en Dos Hermanas se prolongaron hasta el día 10. Godoy fue herido
en esos días y debió ser evacuado. Regresó al continente en uno de los últimos
vuelos Hércules antes de la rendición."

Niegan la presencia de Gurkas porque muchachos de corta edad fueron más bravos
que los comandos Gurkas de tanta fama. Jóvenes correntinos y chaqueños, de una
rudeza sin igual, mal comidos y cansados no se rindieron ante nada, menos aún
ante un pequeño asiático con un cuchillo...

"-Creo que se hizo lo que se pudo, por
eso me da bronca cuando dicen "los chicos de la guerra". Hay un
"chico de la guerra" ¿saben lo que hizo?, se puso con una 12.7 con su
trípode, y dijo "Teniente, llévese a mis compañeros, total yo no sé ni
leer ni escribir y no tengo familia". ¡Bajó medio batallón del 42 de
paracaidismo!-" (Capitán de Corbeta (RE) Raúl Ortega Arrojo, en
la conferencia en el Centro de Difusión Casa Patria).
"Los Gurkhas
también temen"
Un grupo de hombres quedó abandonado a su suerte en la Isla Soledad, cuando fue
tomado Darwin por los ingleses.
Este es el relato de las experiencias vividas y su contacto con los "Gurkhas".
Relata: Teniente Ugarte -Escuela de-Aviación Militar
El misil SAM-7 "Estrella Roja" es un arma
portátil utilizada por la infantería de varios países del mundo; tiene cabeza
térmica y una vez "enganchado" al blanco, avisa con dos señales, una sónica
y otra lumínica que está listo para ser disparado.
Realizamos el cruce a Malvinas la primera tanda de operadores de este misil,
junto con el Suboficial Ledesma de Artillería Antiaérea Argentina. En la mitad
del viaje fui invitado a la cabina de la "Chancha" —(Hércules
C-130) y realmente me impresioné por lo cerca que volábamos de las olas, cada
tanto borradas por una capa de neblina. Me asombró la serenidad de los
tripulantes; me llegaron a despertar admiración por su valentía hombres como el
Comodoro Beltramone, el Mayor Veliz y el Mayor Bruno. La vista de la tierra me
tranquilizó y el aterrizaje fue preciso como toda la operación.
Puerto Argentino
Me destinaron al aeropuerto. El Mayor Maiorano y el Capitán Savoia estaban a
cargo de la defensa del mismo y me indicaron mi zona de responsabilidad.
Cumplíamos turnos de guardia con el misil, esperando con ansias la aparición de
un Harrier.
Desgraciadamente utilizaban sus "regalos" desde muy alto por lo que
todos temíamos que alguna de esas bombas "rifadas" nos cayera a
nosotros.
Bahía Fox
Un día el Capitán Savoia me ordenó que junto con el Cabo Principal Bevilacqua y
el Cabo Peirone, concurriéramos en helicóptero desde el "bunker"
(refugio) de artillería antiaérea a una zona que estaba siendo atacada por el
enemigo.
En ese helicóptero tuve la sorpresa de encontrarme con dos compañeros míos, los
Tenientes Longar y Pinto.
Llegamos al lugar: era Bahía Fox. Encontramos varias casas destruidas por el
bombardeo de los Harrier. Había también un Teniente de Ejército herido.
A cargo de esa fracción estaba el Mayor de Ejército Minorini Lima, que
realmente demostraba, junto con sus hombres, que eran buenos profesionales.
Allí se encontraban muchos sobrevivientes de los barcos nuestros, hundidos por
los ingleses.
A la noche iniciaron las fragatas un cañoneo que ocasionó varios muertos y
heridos.
Nosotros estábamos esperanzados en que intentaran el desembarco allí, porque
los esperábamos con los brazos abiertos.
En cada cañoneo controlábamos el mar, esperando ver las lanchas de desembarco.
En el primer cañoneo pegaron en el Puesto de Comando, en el que yo me
encontraba, destruyendo una de sus dos habitaciones —gracias a Dios la
que estaba vacía.
A la mañana siguiente escuchamos el ruido de nuestros aviones que iban hacia
las fragatas.
Decirlo no parece importante, pero ver aviones propios que atacan al enemigo es
un respaldo anímico y sicológico muy grande.
Un día interceptamos una comunicación de un inglés que pedía ayuda para un
piloto que se había eyectado y estaba herido en su granja. Cuando escuchamos al
piloto y reconocimos la voz del Teniente Héctor Luna, nos emocionamos.
30 Kilómetros al sur de Darwin
Nos vino a buscar un helicóptero y nos dejó en una zona en donde se encontraba
una patrulla, formada por un Sargento Primero de Ejército y siete soldados. A
las 18:00 horas el Teniente Longar nos pasaría a buscar para llevarnos de
regreso; no volvió más. En mi ausencia habían tomado Darwin. Decididos a no
entregarnos, construimos un refugio en la ladera de un acantilado frente al mar
y lo utilizamos como campamento base; desde allí salíamos a patrullar en busca
del enemigo.
Al tercer día se nos acabó el alimento y cazamos una avutarda (ave parecida al
ganso).
Debido a que temíamos ser descubiertos si encendíamos fuego, calentábamos
trocitos de la misma con un encendedor descartable y los comíamos. Lo mismo
hacíamos con mejillones y otros frutos del mar; llegamos a comer hasta un
repollo que encontramos en una quinta abandonada.
El frío era mucho, tanto que un soldado comenzó a presentar síntomas de
gangrena en un pie.
A medida que fueron pasando los días se hizo necesario hacerlo permanecer todo
el tiempo en el refugio.
Cada día que pasaba me hacia sentir más débil, pero igual trataba de demostrar
firmeza para que mis subordinados no decayesen. Pero al anochecer me retiraba a
algún lugar solitario, prendía un cigarrillo a cubierto y luego rezaba mientras
se me escapaban algunas lágrimas de impotencia; luego volvía desahogado y
nuevamente dispuesto a la lucha.
La mala alimentación y el frío nos debilitó tanto que sufríamos mareos y
dolores de cabeza continuos. Si bien la comida era mala pero no faltaba, el
problema consistía en no poder cocinarla.
Nuestras esperanzas se desvanecían al escuchar en nuestra radio el avance
inglés sobre Puerto Argentino.
Los días pasaban y cada vez estábamos peor, nevaba, había mucho viento y
nuestra debilidad aumentaba.
Doce días después de vivir en esas rigurosas condiciones salí en una patrulla
con dos Suboficiales de Fuerza Aérea que presentaban una moral elevadísima. Cuando
regresábamos vimos entre la neblina (ya habíamos sido alertados por el ruido) a
un helicóptero posado junto al campamento, muchos soldados ingleses y el
Suboficial y los soldados nuestros con las manos a la nuca. (Había también tres
helicópteros Sea Linx y dos Sea King) Escapamos lo más rápido que podíamos (ya
que estábamos extenuados) para evitar correr la misma suerte pues la
desproporción era mucha.
Súbitamente, desde atrás de una loma aparecieron dos helicópteros en vuelo que
nos intimaron rendición por altoparlantes; les contestamos tirándoles con
nuestros fusiles FAL, por lo que se escondieron en vuelo bajo detrás de una
elevación para aparecer en otro punto atacándonos con cohetes que explotaron
muy cerca.
Mientras esto ocurría sin que lo notáramos, nos iban rodeando los Gurkas
(mercenarios de Nepal que combaten defendiendo a quienes los han convertido en
colonia y despojado de sus sagradas tradiciones).
Llegamos a una casa abandonada; aparentemente no había nadie, pero desde unos
cincuenta metros, atrás de una roca apareció un Oficial inglés y nos pidió que
nos rindiéramos. Uno de los Suboficiales le efectuó un disparo, y casi en el
mismo instante nos vimos rodeados por alrededor de treinta y cinco Gurkas. Pensé
que estábamos perdidos y dije a mis hombres —"¡Ya no hay nada que
hacer, resistir es solo hacerse matar inútilmente, arrojemos las armas al
suelo!"—
El Oficial dio un grito y los Gurkas se nos vinieron
encima; cuando íbamos a reaccionar, el inglés dio otro grito en nepalés y los
"chinitos" se frenaron como el perro cuando grita su amo. El inglés
empezó a gritar que pongamos las manos en alto y, pese a que ya lo habíamos
hecho seguía gritando por lo que le dije, en inglés, que deje de gritar. Él me
contestó que estaba muy nervioso. Nos comenzaron a rodear, esgrimiendo en una
mano el fusil y en la otra un cuchillo curvo que sacaban por detrás del cuello;
vociferaban y hacían gestos como diciendo que nos iban a degollar.
Nos tiraron al suelo y nos apuntaron con el fusil a la
cabeza. Estábamos tan cansados que ya no teníamos noción de lo que ocurría.
El oficial inglés relataba todo lo que ocurría por un
micrófono que tenía en el casco.
Cada tanto venía alguno y nos apoyaba la punta del
cuchillo en el cuello, haciendo gestos de que nos iban a degollar.
En esos momentos vinieron a mi mente recuerdos de escenas
vividas con mi esposa y mi hijo y me puse a rezar.
Pasamos la noche con un Gurka al lado de cada uno, con la
punta de su cuchillo en nuestro cuello.
Al otro día fuimos trasladados en un Sea King a San
Carlos.
Los Gurkas son de baja estatura, rasgos achinados, muy
disciplinados y muestran un respeto rayano con el temor por los Oficiales
ingleses. Para ellos parece ser un motivo de orgullo pertenecer al ejército
británico. Son místicos, exaltados, nerviosos, creo que hasta que tuvieron el dominio
total, tanto el inglés como ellos tenían más miedo que nosotros y me parece que
los gritos que daban era para descargar los nervios.
Me llevaron a un interrogatorio.
—"¿Rango?"— me preguntó un Oficial
inglés.
—"¡Air Forcé Lieutenent!"
—(Teniente de la Fuerza Aérea)— le dije.
—"¡Pero, y ese uniforme verde?!"
—(me preguntó en inglés)—
—"Es el que usamos los artilleros— le
dije.
Inmediatamente el Oficial inglés cambió su actitud
agresiva y los Gurkas se hicieron a un costado, demostrando respeto; me
desataron y me llevaron con los otros prisioneros de la Fuerza Aérea sin
hacerme más preguntas.
Luego me enteré que los Gurkas habían presenciado ataques
de nuestros aviones, lo que los había impresionado mucho, pues admiran el valor
y el desprecio a la vida.
Creo que no nos veían como enemigos, sino como
profesionales que los enfrentábamos. Cuando fui trasladado en un barco al
continente, el soldado inglés que me llevaba la comida, golpeaba discretamente
la puerta y decía:
—"¿Chieff?" (Jefe). Yo advertía en su
discreción un oculto homenaje al valor de los miembros de la Fuerza Aérea
Argentina.
Cuando vi a mi esposa y a mi hijo, agradecí a Dios los
años por vivir, a los que yo había dado por perdidos.
(Extraído directamente del libro "Con Dios en el
alma y un halcón en el corazón" de Pablo M. Carballo)
(Fotos de Gurkhas sólo ilustrativas, agregadas por mí, no son del libro,
ni de la época del relato)
Saludos, JPL.
*****************************************************************************************

Capitán de Fragata Carlos H. Robacio, jefe del BIM 5
Antes de la rendición este fue el desempeño
de nuestros soldados.
El día 14 de junio a las 11 horas, el Capitán de Fragata Carlos H. Robacio,
jefe del BIM 5 informó al comando superior:
"Mis hombres, un Batallón reforzado con dos Compañías han luchado contra
el Segundo Batallón de Guardias Escoceses; Primero y Séptimo de Fusileros
Gurkas y parte del Batallón de Guardias Galeses. También nos hemos enfrentado
contra el Escuadrón 42 de Comandos de Infantería de Marina. Hemos producido las
bajas más sustanciales sufridas por la Infantería británica en la conquista de
las Islas Malvinas."
A las 12:30 horas el Capitán Robacio recibió la orden de repliegue pues ya
habían cesado las hostilidades.
Pocos momentos después de haber recibido la orden de repliegue, son atacados
desde helicópteros, dos de los cuales fueron derribados por hombres del BIM 5.
El día 14 de junio a las 14:30 horas, el BIM 5 entró desfilando y portando casi
todas sus armas a Puerto Argentino.
El total de bajas del BIM 5 fue de 16 muertos, y 68 heridos, los ingleses
sufrieron más de 300 bajas. Con ello quedó demostrado que el enemigo no declaró
nunca las cifras reales.
Oficialmente un muerto Gurkha, el Mayor Budaparsad Limbu, en tal enfrentamiento.
Resulta raro pensar que entre ellos no se encuentre un gurka.
Aunque no cabe duda que los Gurkhas se utilizaron y sufrieron bajas por
nuestros soldados, las fuerzas especiales más utilizadas fueron los SAS, que
lucharon contra los Comandos del 601 y 602, Batallón BIM 5 y otro más, en uno
de ellos estaba el Mayor Rico y el Gral. Méndez.
Este es el único enfrentamiento a gran escala entre grupos comandos en el
mundo.
Aunque la mayoría de los Soldados que enviaron eran "reclutas de última
hora" sin entrenamiento, también había Soldados élites argentinos (la
pequeña minoría), el grupo recién formado de Comandos 601 y 602, y esos
hombres, junto con los Infantes de Marina y sus respectivos batallones, fueron
básicamente la verdadera resistencia argentina en las Malvinas.
Los demás Soldados (la gran mayoría), si bien dieron su máximo esfuerzo, hasta
dar la vida por la Patria, eran inexpertos y casi sin entrenamiento, era lo
mejor que podían hacer.
MALVINAS: hablan los
gurkhas

Chinos
en la Guerra de Malvinas

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Gurkhas muertos en
Malvinas

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Gurkha (o gurjas y a veces escrito gorkha, que es como se pronuncia en nepalés e hindi) es un pueblo originario de Nepal, que debe su nombre al santo guerrero hindú del siglo VIII, Guru Gorkhanath, cuyos seguidores fundaron la dinastía de Gorkha, que fue a su vez fundadora del Reino de Nepal. Los gurkhas son conocidos por ser feroces combatientes y servir en unidades especiales de las fuerzas armadas del Reino Unido y de la India.
Los gurkhas tienen su origen en una población de Rayastán, en el norte de la India, que emigró a Nepal en el siglo XVI. Su lengua, el gurkhalî, perteneciente al grupo indoeuropeo y parecido al hindi, se convirtió en la lengua común de Nepal con el nombre de nepalés.
Según la leyenda, durante el siglo VIII el joven príncipe Bappa Rawal, nacido príncipe Kalbhoj, fundador de la dinastía de Mesar, descubrió, durante una partida de caza en la selvas de Rayastán, al santón guerrero Guru Gorkhanath en profunda meditación y decidió permanecer junto a él para protegerlo durante el trance. Cuando el gurú volvió en sí, conmovido por la devoción del príncipe, le ofrendó un kukri (daga típica) diciéndole que él y sus hombres serían conocidos en el mundo entero por su bravura, con el nombre de gurkhas, es decir discípulos de Gorkhanath. El gurú les dio como misión detener el avance de los invasores musulmanes que amenazaban el entonces reino budista e hinduista de Afganistán (en la época conocido como Qandahār).
En 1559, algunos gurkhas descendientes de Bappa Rawal y conducidos por su jefe Dravya Shâh emigraron hacia el este y se establecieron en un pequeño reino en el territorio del actual Nepal, a ochenta kilómetros al noroeste deKatmandú, territorio al que dieron el nombre de Gorkha en honor de su santo patrón. En 1769, bajo el mando del maharajá Prithivî Nârâyan Shâh, que gobernó hasta 1775, se apoderaron de la mayor parte del actual Nepal, se instalaron en Katmandú y establecieron el hinduismo como religión oficial del estado.
En 1788 y 1791 los gurkhas invadieron el Tíbet y saquearon el monasterio de Tashilhunpo, en Shigatse. En 1792 elTíbet pidió ayuda a China para deshacerse de los invasores.
de Wikipedia
Norberto
Para ver esta conversación en el sitio web, visita https://groups.google.com/d/msgid/politicag/CAJqwkaJeezwDGXF3HkoNUkWVbpxRmj4d8G98sxpvj3e6GRkt7Q%40mail.gmail.com.