Un caso muy ilustrativo que amplía el concepto de enfermedad

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JuanManue...@gmail.com

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Jun 11, 2005, 3:23:21 PM6/11/05
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Algunos conocen el caso por haber sido presentado en sesión clínica,
pero vale la pena reproducirlo con algunos pormenores con el fin de
comprender bien los tres conceptos de enfermedad y cómo manejar un
caso clínico con la nueva perspectiva.

El caso lo repartiré en diversos mensajes, para no hacerlo pesado.
Cuando se reciba en el correo, puede imprimirse o guardarse en el PC.

M.V. 58 años, síndrome braquial izquierdo

Un compañero me remitió a M. V., de 58 años, por un hombro doloroso
y síndrome braquial izquierdo de cinco años de evolución, resistente
a todo tipo de tratamiento. Asimismo, según RMN, tendinitis del
supraespinoso y ligero pinzamiento cervical de una raíz braquial.

Me lo remite el traumatólogo que lo atiende, aconsejado también por
la fisioterapeuta que duda de cualquier progreso terapéutico. Ha
recibido distintos tratamientos fisioterapéuticos y ninguno ha dado
ningún resultado

Antes de recibirlo, leo de cabo a rabo su historia clínica, informes,
exploraciones complementarias, los mínimos detalles.

La Historia Clínica informa de detalles biomédicos, pero es preciso
elaborar una historia bigráfica entrando en infinidad de detalles en
las anécdotas y circunstancias de su vida, que van a poder explicar la
enfermedad que padece en la actualidad y el modo de abordarla

M. V. nació en el noroeste, en Galicia. Trabaja los 14 años en una
fundición. Siempre ha trabajado mucho, no ha mirado las horas. Si era
necesario, trabajaba los domingos. Toda su vida ha sido el trabajo,
dice.

Tiene dos hijas que ya no viven en la casa. Viven solos su mujer y él.

Hace cinco años, un día le pidieron en la empresa si podía hacer
unas horas extras. No se negó. Cogió su moto y se fue al trabajo. En
un cruce, un señorón con un Mercedes lo embistió por detrás. M. V.
salió despedido por los aires dando contra el parabrisas y el ángulo
que forma con la puerta derecha del auto. Se rompió la clavícula,
sufrió conmoción cerebral con pérdida de conciencia, fracturas
costales múltiples con hemoneumotóras, latigazo cervical y lesión de
una rama del plexo braquial izquierdo.

Ingresado en una UCI, padeció insuficiencia respiratoria por el
hemoneumotóras que requirió drenaje, cirugía reparadora sobre la
clavícula iaquierda y fisioterapia posterior. Le quedó un dolor y
medioparálisis del brazo izquierdo.

Tras una baja laboral prolongada (datos obtenidos trabajosamente en las
conversaciones con él), regresó al trabajo sin estar bien curado, y
cambió de lugar: ahora conducía un "toro" con la mano derecha, porque
la izquierda la tenía "inútil".

La empresa en la que trabaja quiebra y él es despedido: va al paro.
Solicita una revisión del caso porque por la edad y sus circunstancias
físicas, no va a poder encontrar un nuevo trabajo que sea capaz de
desempeñar. Se desestima su petición y recurre. Se encuentra
pendiente, en la actualidad, de resolución del nuevo recurso
presentado.

Según dice, el hombro va cada vez de mal en peor. No obstante, las
pruebas médicas no son concluyentes: no se aprecian lesiones
suficientes para justificar la parálisis progresiva del brazo
izquierdo. M. V. cada vez está más paralítico y los médicos que lo
atienden menos convencidos.

Se le propone pasar por un tribunal para declararlo inútil para el
trabajo. El tribunal falla que es útil para el trabajo. Ha de volver a
trabajar. Ahora M. V. se ve un mal porvenir. Dice que no está en
condiciones de volver a ningún trabajo y que, sin la menor duda, por
la edad no lo admintirán en nigún sitio.

Remitido a la Clínica del Dolor por el traumatólogo que lo atiende en
la actualidad, y, se trata con infiltraciones, botulinización del
trapecio, onda corta, fisioterapia, analgésicos potentes, nada es
efectivo.

Se remite al psiquiatra y es tratado con dosis altas de antidepresivos
(Vandral Retard 150 + Vandral 75 + Zyprexa [antipsicótico]) porque cae
en una profunda depresión de la que no puede salir a pesar del
tratamiento, con ideas muy elaboradas de suicidio.

Gasulla

JuanManue...@gmail.com

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Jun 11, 2005, 3:34:54 PM6/11/05
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M. V. me muestra cómo está: se pone en pie, dice que no puede girar
la cabeza hacia la izquierda, y me lo muestra, que tiene el hombro
encogido, y me lo muestra, así como el brazo medio paralítico y que
para poder llevarlo por la calle ha de meter la mano en el bolsillo
(también me lo muestra)

Me dice que "la doló" (el dolor) "le tiene cogío tó ehto, como un
bloque, y tal... aquello que no me deja de de move'me ni podé de ná,
que ya no sirvo pa ná y má de una vé me he pensao aquello que ya no
sirvo pa na y aquello que si no sirvo pa ná, pue eso, aquello de que
me da vergüenza salí a la calle y aquello de vé a la gente que te
pregunta ¡Qué, M.! ¿cómo ehtá? Y yo que digo aquello de que pa que
voy a contestá, que bien y eso, y aquello y que la doló me tiene
agarrao entavía, y aquello que no me puedo de meneá, y ¡bah!... y
que me da vergüensa y aquello... ¡Bah!... Que no quiero salí a la
calle y estoy tol día encerrao. No voy ni al bá. ¡Bah! ¿pa qué? Si
todos te preguntan aquello que aquello, y yo que me da vergüensa, y
aquello que me voy amargao y lo pago con la mujer, que a veces me peleo
y me desahogo con ella. Y las hijas, que me dan la amargura cada día,
que si pápa, que si tal, que no te meta con la máma y yo que me pongo
de peor leche, y que ehto no pué sé, que me va a matá. Y que me da
de pensá, tol día pensando, y eso, y aquello... por la noche, aquello
de toa la noche pensando. Que si yo he sio un hombre que sólo hi hecho
que de trabahá, y que ahora no sirvo pa ná, y que si no trabajo yo no
soy ná..."

P-Pero usted quiere dejar de trabajar ¿no es eso?

R-¿Cómoooo?, dice con los ojos muy abiertos

P-¿No me ha dicho que quiere que le den una pensión?

R-¡Hombre! É que ya no me van a dar trabaho. A mi me da vergüensa y
aquello. Que no soy hombre. Y ya está

P-Pero póngase usted que le conceden la pensión y la inutilidad y que
ya no vuelve a trabajar ¿qué haría usted entonces? ¿qué les diría
a quienes le preguntan?

R-Bueno, pué no sé... que me da vergüensa salí a la calle...

P-Y entonces, si le dan la pensión ¿no le dará vergüenza?

R-Pué no sé... No he pensao yo ná deso. Que si no sirvo pa trabahá,
no soy nadie, que me he pensao de que ehto no hay quien lo aguante y de
saca'me denmedio. Me lleva una médica, que é psiquiatra, y me da ehto
(antipsicóticos y antidepresivos a dosis muy elevadas). Yo me lo tomo,
pero no me hace ná.

P-No le hace nada ¿de qué?

R-Pué ná, que no me hace ná. Ehtoy mal. Ehtoy amargao. A vé si que
ahora voy a pasá otro tibuná médico, a ver qué, y si no me lo dan,
pué no sé, que no sé que haré, porque no estoy pa trabahá. Yo no
puedo hacé lo que hacía.

Gasulla

JuanManue...@gmail.com

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Jun 11, 2005, 3:42:30 PM6/11/05
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Este caso clínico plantea dos problemas mayores: uno, el diagnóstico.
¿Qué se diagnostica? El otro, la terapéutica: una vez el
diagnóstico esté bien orientado, habrá que plantear qué estrategias
terapéuticas serán las más convenientes.

En la segunda entrevista me dice que ha pensado cómo quitarse la vida.
Le cuesta un esfuerzo tremendo hablar de esto. No puede hablar y lo
cuenta entre sollozos. Sabe dónde y cómo conseguir una pistola para
pegarse un tiro en la cabeza. Es así como lo ha pensado hacer y cómo
lo piensa cada día. Todo en él, cuando logra decirme esto, es un
esfuerzo por decirlo y, para mí, esto es el indicio de que hay ahí
una verdad subjetiva. La dificultad de hablar de esto, la casi
imposibilidad de hablarlo, es el indicio de la verdad.

¿Por qué un tiro en la cabeza? Porque eso es lo más rápido y no
falla. Si haces otra cosa puede fallar. Ya tiene la cosa apalabrada.
Todo esto lo cuenta con un tremendo esfuerzo, en un ambiente de tenso
dramatismo, llorando y mirándome de reojo. Está muchos ratos en
silencio con la cabeza gacha y llorando. "Estoy hecho polvo" me dice.
"No me dé más pastillas. No sirven pa ná. Voy, la doctora me aumenta
la dosis o me da algo nuevo, pero yo estoy fatal"

Quizás es que no ha encontrado la manera de poder vivir en el estado
en el que está y quizás por eso no quiere seguir viviendo. Me mira
desconcertado. "Puede que si. Puede que sea eso" me dice.

Gasulla

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Jun 11, 2005, 5:00:09 PM6/11/05
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El problema del diagnóstico.

¿Qué se diagnostica en este enfermo?

El diagnóstico de este caso admite una diversidad de niveles
descriptivos y explicativos.

El diagnóstico biomédico:

Se centrará en ciertos aspectos cuyo correlato sea exclusivamente
biológico: según la RMN, tendinopatía avanzada del supraespinoso
izquierdo, tendinopatía degenerativa del subescapular, bursitis
subacromio-deltoidea, osteoartritis acromio-clavicular, rotación
dolorosa de la c. cervical, parestesias en el brazo ziquierdo,
abducción dolorosa del hombro izquierdo, depresión mayor reactiva.

Ddesde el punto de vista psiquiátrico, se diagnosticará de depresión
reactiva grave, con ideas de suicidio, desvalorización de sí mismo.

A la patología del brazo y a los síntomas de trastorno psiquiátrico,
se añadiría el comentario de que las alteraciones descritas no
justifican una invalidez laboral y, en consecuencia, por lo bajo se
tomará por "cuentista", que no quiere trabajar, rentista, "un jeta".
Si esta situación le hubiera conducido al alcohol se añadiría "es un
borracho".

Si no se encuentra ninguna lesión, los síntomas no tienen
justificación y sólo se explican presuponiendo que el paciente
miente, engaña o se centra en un beneficio secundario de la
enfermedad.

Gasulla

JuanManue...@gmail.com

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Jun 11, 2005, 5:05:52 PM6/11/05
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Pensamos que la enfermedad es un asunto más complejo que las lesiones
en el hombro y, en consecuencia, que es preciso un diagnóstico más
complejo que las posibilidades tan escuetas que nos ofrece el modelo
biomédico para comprender cabalmente el caso. Pensamos también que
colgarle la etiqueta de "rentista" es fácil y despachamos el asunto.
No nos lo sacaremos de encima, porque lo que le ocurra va a insistir en
darse a conocer. Va a haber una exigencia de manifestarse como sujeto
ante esta situación que lo sobrepasa hasta el punto de no poder
soportar más (¿qué es lo que no soportará más?) y "darse de baja
definitivamente" con un disparo en la cabeza.

Si somos médicos, nuestro esfuerzo ha de consistir en comprender lo
mejor posible la enfermedad y al enfermo, y ver cómo resolverle el
problema que se le plantea. Pero ya vemos que el modelo biomédico de
enfermedad nos precipita de lleno en la necesidad de tener que poner un
prejuicio para cerrar el caso, que no se dirá abiertamente, pero
condicionará las reacciones de los médicos que lo atiendan: es un
rentista. El posible "beneficio secundario" de la enfermedad preside el
diagnóstico y el tratamiento, así como la relación con el paciente,
tanto del médico como del sistema sanitario que lo atiende. Con lo que
nos hemos transformado en los enemigos mayores de nuestro paciente.
Nuestra obligación no es hacer juicios de valor, sino emitir
diagnósticos, y "rentista" es un juicio de valor.

Entonces, a las exploraciones biológicas que se han realizado, deben
añadirse exploraciones de otra índole (psíquicas y sociales) y es
preciso seguir hablando con él haciendo que explique lo mejor posible
todas las circunstancias personales que rodean su estado personal, que
no se limita, ni mucho menos, a su estado físico o psíquico.

Gasulla

JuanManue...@gmail.com

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Jun 11, 2005, 5:12:56 PM6/11/05
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El diagnóstico psicosomático

El siguiente modelo en extensión del concepto de enfermedad, es el
modelo psicosomático.

Según el modelo, las enfermedades afectan a la persona total en la que
se incluye la dimensión psíquica del paciente. De este modo, hay una
relación permanente entre lo psíquico y lo somático, como causa o
agente de enfermedad, y entre lo somático y lo psíquico alterando
profundamente el psiquismo.

Este modelo, de éxito a partir de los años posteriores a la segunda
guerra mundial, encontró su éxito en el tratamiento de ciertos
trastornos, pero se desvió y cayó en descrédito al asignar como
"causa" de enfermedades determinados tipos psíquicos. Se llegó a
postular que algunas enfermedades "orgánicas" de causa incierta, eran
de origen psíquico, cayendo en un descrédito generalizado al promover
teorías en muchos casos peregrinas y "ad hoc".

No obstante, algunos elementos de ese punto de vista han sido
rescatados y han experimentado un notable éxito explicativo.

Si nosotros orientamos el caso desde el punto de vista
"psicosomático", diríamos que la depresión del paciente es la causa
de que su hombro "vaya mal", que la depresión empeora los síntomas y
las enfermedades, y que hay que hacer un diagnóstico certero de su
estado anímico.

Gasulla

JuanManue...@gmail.com

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Jun 19, 2005, 6:54:01 PM6/19/05
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Continuo con el caso.

El diagnóstico biopsicosocial

Si nos planteamos el diagnóstico de todo aquello que parece estar
implicado en la enfermedad de este hombre, hay determinados elementos
que tienen cierto peso.

No se atreve a salir a la calle porque piensan que sus vecinos
malpiensan de él, que lo consideran un vago, que no tiene derecho a
mirar a la cara a otros que trabajan, etc.

Además, las cuestiones legales, su situación laboral, las relaciones
que mantiene y lo mantienen en ese microcosmos, que es un mundo,
formado por la familia y los amigos, así como aquellos con los que nos
relacionamos en nuestro entorno laboral. En este paciente, este aspecto
está muy dañado.

El diagnóstico biopsicosocial nos orientaría hacia un proceso
doloroso en el brazo izquierdo, sobrevenido después de un accidente,
una depresión psíquica posterior y una desvalorización personal,
así como una inseguridad laboral y de futuro que lo atenazan.

El diagnóstico, entonces, encara los tres registros sin descuidar
ninguno: lo que ocurre en el plano biológico en el interior de su
cuerpo, lo que ocurre en su "psique" y lo que ocurre en su entorno
social.

Esos son los tres ejes que el diagnóstico va a tener en cuenta.

Estoy planeando abrir un seminario para enseñar, poco a poco, a
manejar estas cuestiones con cierta soltura. Ocurre que esta lista de
correo no permite la riqueza que otros medios de Internet facilitan,
por ejemplo, insertar imágenes, el texto enriquecido, etc., tan
necesarios para la mejor comprensión de estas cuestiones a través de
este medio. También podría prepararse un Master y obtener buenas
sumas de dinero.

Gasulla

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Jun 19, 2005, 7:02:53 PM6/19/05
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En cada uno de estos tres registros (biológico, psíquico y social),
cuya adición va ampliando el campo de conocimiento cierto sobre la
enfermedad, se plantea un "interior" y un "exterior".

En lo biológico, el interior se "siente" por el paciente y se
manifiesta en forma de síntomas, que se comunican al médico y, en
consecuencia, son "externos", pero en contigüidad con el interior. El
interior del cuerpo, finalmente, se va a hacer exterior mediante los
datos de laboratorio o las pruebas cartográficas (radiografías,
ecografías, etc.) El interior, entonces, se hace exterior.

En lo psíquico, también se supone un interior que el sujeto sufre sin
conocerlo, pero que se manifiesta en los síntomas y en la conducta. Lo
que los conductistas rechazan, que es el interior de lo psíquico,
fijándose sólo en lo externo psíquico, que es la conducta entre
otras cosas, es, precisamente, lo que más nos puede interesar a los
médicos porque es parte de la razón de que algo en relación a la
enfermedad vaya bien o mal. De lo psíquico nos interesa tanto lo
interior como lo exterior.

De lo social también hay un interior, que es cómo se vive el sujeto
"sumergido" en un espacio social determinado, según sus relaciones y
el "feed-back" que recibe de sí mismo. Lo social afecta de modo
interno en las relaciones, y de modo externo por lo que se dice de uno.

Gasulla

JuanManue...@gmail.com

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Jun 19, 2005, 7:21:39 PM6/19/05
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Los intermediarios

Entre cada tipo de registro y "el mundo", hay, pues, ciertos
intermediarios que son imágenes, o sea, que pertenecen al mundo de lo
Imaginario.

Estos "intermediarios", que llamo provisionalmente así, son la
superficie sobre la que se escriben las cosas en cada uno de los
registros.

En lo biológico, el "intermediario" o, más bien, la superficie sobre
la que se pueden captar estos fenómenos, que recordemos que ha de
tener dos caras (una interior y otra exterior, pero que están en
continuidad, si rupturas), es el "esquema corporal". El "esquema
corporal" es lo que nos dice en qué posición se encuentra nuestro
cuerpo en relación a nosotros mismos; nos indica la movilidad del
cuerpo, y la imagen tanto interior como exterior de nuestro cuerpo
(recuerdo un paciente que ante una deposición oscura entró en crisis
de pánico porque pensó que era el hígado el que se le estaba
saliendo). El "esquema corporal" coincide, a grandes líneas, con el
"homúnculo de Penfield", tanto motor como sensitivo, pero abarca más.

En lo psíquico, el "intermediario" es la "imagen inconsciente del
cuerpo", un concepto que tomé prestado (se lo robé directamente) a
Françoise Dolto. Para compender esta "imagen del cuerpo" psíquica, es
la que se ha formado, y se forma cada día, en relación al goce: las
zonas que nos gustan o las que nos disgustan, las zonas de nuestro
cuerpo que están prohibidas o permitidas, las que utilizamos para
seducir, etc. Es, a grandes rasgos, la imagen del goce del cuerpo, sano
y enfermo.

En lo social, se trata de la "imagen social" que uno proyecta sobre
otros, el sentido del ridículo, el orgullo, el querer ser más que
otros o considerarse menos que otros y ver qué se hace para paliarlo,
el ropaje simbólico con el que nos "tapamos" las vergüenzas (títulos
académicos y rango social para cubrir un cuerpo enclenque o del que
uno piensa que no estará a la altura del deseo del partenaire), etc.
Es la imagen social de uno mismo.

Así que cuando se diagnostica según el modelo BPS que propongo, se
hace en los tres registros, biológico, psíquico y social, teniendo en
cuenta el estado de estas tres imágenes, que son las "superficies"
sobre las que se "escribe" la enfermedad.

Gasulla

JuanManue...@gmail.com

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Jun 19, 2005, 7:41:45 PM6/19/05
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En el paciente del caso, los tres registros están alterados, pero
puede decirse que los más alterados son, en primer lugar, el social y
la "imagen social"; después, el psíquico y, por último, el
biológico.

Es claro que una estrategia terapéutica ha de incluir a los tres
registros, si se quiere biopsicosocial. Ahora, es el médico el que va
a tomar las riendas del caso y va a actuar de directos de orquesta.

La estrategia terapéutica supone haber evaluado lo mejor posible, con
el mayor número de datos clínicos que se disponga, el proceso
biológico. Se recaba la información de los especialistas que sean
necesarios y si el paciente fue enviado por un especialista, hablar con
él sobre el tipo de lesiones (si fuera otra enfermedad, obtener el
máximo de información) y cómo mejorar el caso. En este caso, había
que hablar con el traumatólogo que me lo envió y con los
fisioterapéutas que se ocupaban de su recuperación. A la
fisioterapéuta, explicarle el proyecto: según he deducido, el
paciente tiene un "vicio de postura" que habrá que corregir
´reeducando el "esquema corporal". La fisioterapéuta comprendió y
trabaja corrigiendo la posción del hombro ante un espejo y haciendo
muchos ejercicios ante el espejo (no olvidemos que es una imagen) Este
método está dando muy buenos resultados en este caso.

El abordaje de lo psíquico parece más o menos inseparable de lo
social. Su estado depresivo depende, en buena medida, de la imagen
social que piensa que los demás tienen de él. Se trata de hacer que
vuelva al bar, a hablar con los amigos, incluso de lo apesadumbrado que
está por no poder trabajar y la vergüenza que siente pensando en lo
que ellos piensan de él. Esto último lo vió difícil pero ra un buen
objetivo y, en la actualidad, acude a todas las reuniones de familia y
se ve con los amigos en el bar. Ir al bar es muy importante en nuestra
sociedad, por el importante intercambio que se establece, tomándole el
pulso al entorno inmediato. Hablaremos de esto en otra ocasión, porque
me parece de la máxima importancia. Uno se integra y es integrado
socialmente y recibe información permanente de su entorno, al que se
integra o del que se aísla. Esto tiene que ver con el estado de salud
no sólo psíquica, sino también física.

En lo social, es necesario plantear el diagnóstico correcto de cuál
es su situación legal, qué cosas le influyen , cómo va a encontrar
trabajo, e implicar al máximo a los trabajadores sociales. Hay que
explicar la idea que uno tiene y hablar con el profesional que va a
lelvar el caso, para explicarle uno lo que piensa, "introducir" el caso
a otro para que lo tome en consideración, y recabar información y
consejos, así como "el estado de la cuestión". En el caso de M., es
prácticamente imposible que vuelva a trabajar, no ya de su oficio,
sino de cualquier otra cosa, por la edad. ASí que el trabajo que hay
que ahcer es, ante todo, de tipo legal. Es necesario entrar en contacto
con el abogado que lo lleva e informarse. Hacer losinformes que a uno
le requieran y tratar de hacer ver y prevalecer nuestro punto de vista
como médicos.

Cada caso requiere estrategias diferentes, imprevisibles. No es posible
protocolizar, salvo el guión a seguir de cara a los diagnósticos en
los tres registros, teniendo en cuenta las tres imágenes, y acudiendo
a cuantos profesionales se precisen para que nos ayuden, sin perder de
vista que uno, el médico que lleva el caso, actúa como "director" de
orquesta y coordinador de diversos profesionales (médicos,
fisioterapéutas, enfermeras, asistentes sociales, abogados, etc.)

Dada la gran dificultad que presentan estos casos, no es posible
practicar estos diagnósticos con cada paciente, aunque sí someramente
el diagnóstico de cada registro debería ser obligatorio. El método a
seguir no es difícil y se puede convertir en tan rutinario como la
exploración física, sin que consuma demasiado tiempo.

Otra cosa será una atención especializada enfocada a este tipo de
procesos. Se requiere un médico dedicado a este enfoque con un
entrenamiento especial.

Me gustaría poder enseñar esto a las personas que estén interesadas.

Gasulla

JuanManue...@gmail.com

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Jun 19, 2005, 7:59:46 PM6/19/05
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Finalmente, dos cuestiones:

Una, que este proceso no es intuitivo. Está sometido al rigor de la
lógica matemática. O sea, que es un procedimiento garantizado por un
modelo científico de enfermedad. Este modelo consistió en el pasaje
del concepto intuitivo, común o erudito, pero siempre semántico, de
enfermedad a su representación en forma de grupo matemático de Klein.
Al poder concebir la enfermedad como un grupo de Klein y, con ello,
determinar el tipo de operaciones lógico-matemáticas que permite el
modelo, quedaba por cumplimentar la parte del diagnóstico que fuera
útil al modelo. Creo que utilizando las imágenes que he descrito en
este encadenado de mensajes, proponiéndolas como las superficies o
estofas de escritura sobre los que se escribe la patología, ese
decisivo paso también ha quedado satisfecho y el modelo está acabado
en sus grandes rasgos.

La otra cuestión es que, tal como pienso que opera el modelo,
cualquier médico ha de poder moverse con cierta soltura en los
aspectos más fundamentales del modelo. Se puede (y se debe) explicar
la teoría matemática que lo sustenta, y las lógicas que operan en
cada paso o relación entre registros. No es nada complejo ni
"complicado". Si uno tiene paciencia y se deja llevar, poco a poco se
está en condiciones de adquirir un conocimiento básico suficiente y
una comprensión formal rigurosa, pero lo más simple y útil posible.

El aspecto más divulgador del modelo, aquél que implica al mayor
número de médicos y profesionales sanitarios, ha de poder ser
asequible a cuantos más mejor, incluso a los pacientes para poder
saber a qué pueden (y deben) atenerse.

Existen otros aspecto más complejos, que requieren una atención mucho
más especializada. Por ejemplo, en el caso de M., los aspecto
psico-sociales están tan interrelacionados, que es preciso un
despliegue considerable de esfuerzo para comprender su caso. Hay que
dejarle hablar a su manera. Plantear una entrevista distendida en la
que el paciente poco a poco se vaya confiando y desvele los secretos
que no desvelaría ni a sí mismo. Sólo esto los va a curar
definitivamente.

Una paciente diagnosticada de fibromialgia, finalmente, después de
aferrarse al diagnóstico de FM y Fatiga Crónica, da con la causa que
la mantiene enferma y que en ningún caso, jamás, hubiera aceptado en
sí, encubierto por un discurso y una imagen social que actuaban de
"pantalla" o velo que cubría las causas (inconfesables y que tocan
demasiado directamente su narcisismo) de su enfermedad. Puede decirse
sintemor, que su enfermedad es "psíquica"; o sea, que son sus afectos
negados lo que se transforma en un mal incurable. De esto creo que
podemos seguir hablando.

Gasulla

NuevaPiedraRoseta

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Sep 16, 2013, 11:09:45 PM9/16/13
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Me expreso interesado en este arte, me confieso maravillado por los tres lienzos.imaginarios donde escribimos los tres planos de lo biopsicosocial. Sin reeler regresarme sobre el texto encuentro un tercer no dicho que seria lo real? O tengoblabtentacion de acercar lo real a lo biologico lo imaginario a psiquico y lo simbolico a lo social... Que si mal no recuerdo ya se ha o le he tratado de .igualar. Con anterioridad pues es el simbolo lenguaje idioma la base de lo social Que no?

NuevaPiedraRoseta

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Sep 16, 2013, 11:41:33 PM9/16/13
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Dr Juan Manuel creo que la imagen de que nos hablas, con una cierta extension en el eapacio.tiempo se puede leer.trabajar como un recuerdo.memoria con valor de supervivencia, valor de eleccion, eleccion en favor de la supervivencia, mayor que el valor de eleccion.supervivencia que un recuerdo.memoria llamado normotonico por Hamer y/o Banco estandard por Hubbard. Aqui cabe la acumulacion por iteraciones biologicas del tipo cadenas de Markov dentro de la serie de fibbonacci Fn=Fn-1+Fn-2. Vinculo a wikipedia http://es.m.wikipedia.org/wiki/Sucesi%C3%B3n_de_Fibonacci Donde tenemos que aplicar, en mi modelo, las 4 Capas Embrionarias de la NMG de Hamer con sus 4 emociones basicas diferentes. La recursividad.repeticion iteracion de la semilla markoviana fibbonacci facilita muchismo las operaciones pues al introducir el angulo gamma presente en LOGOi nos da idea de una doble recursividad, que queda manifiesta en la estructuracion bilogica del girasol.holofractal aqui....http://www.etereaestudios.com/docs_html/nbyn_htm/about_index.htm .
Entonces la Idea de mi tesis "Los Limites de la Homeosteasis" se puede explicar sin topologia al usar la proyeccion de la duracion del valor reactivo de supervivencia de un recuerdo como un nudo Lacan.Gasulla.Dolto y esa duracion es correspondida con la prescencia del sinthome y sintoma ya como realidad.biologico, imaginario.imagen y simbolico.social.
La perdida de la autopoiesis.homeosteasis deviene en enfermedad por la existencia de un nudo.duracion de un recuerdo.imagen.memoria.ancla.trauma.DHS.ENGRAMA.FACCIMIL.RISCO.PECADO.KARMA en la memoria.bancon de recuerdos reactivo del sujeto y ese banco es Informa.genoformacional, el.otro circulo.pi.O de LOGOS, PHOTO, PHONO, HOMO... Y en semitico se dibuja he.vav.he.
Un abrazo desde el corazón en Thipharet.
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