El uso del libro de clases digital es opcional pero altamente recomendado por las ventajas que ofrece. En otras palabras, los establecimientos pueden mantener sus registros en papel. Sin embargo, para efectos de la fiscalización deberán escoger uno de los dos formatos, no ambos.
El libro de clases en formato digital ofrece una serie de ventajas prácticas frente a los registros en papel. Por ejemplo, permite accesos simultáneos y no será necesario ordenar los nombres de los estudiantes por orden alfabético, ya que se podrán reordenar según la conveniencia del usuario. Además, debido a la infinidad de información que permiten almacenar las plataformas digitales, los establecimientos podrán ingresar otros antecedentes que pueden ser de su utilidad.