En ésta época de adviento es importante fijarnos en que nuestro Dios, viene a un pesebre pobre y humilde, y para que nuestros corazones estén preparados a su venida es necesario que lo recibamos con corazones humildes, por eso les adjunto un archivo que preparé con pensamientos de Santa Teresita del Niño Jesús, acerca de la humildad con hermosos paisajes. Porque ésta época es indicada para aprender mucho de humildad y derribar los palacios de orgullo; mirando al niño que nace siendo Dios y Salvador, Emmanuel – Dios con nosotros, en un Pesebre pobre y humilde y nos dice: "Bienaventurados los pobres de espíritu porque de ellos es el reino de los Cielos" Mateo 5, 3.
Que Dios haga de nuestros corazones los lugares más sencillos en los que habite el mal, el orgullo, rencor, odio, envidia, sino que reine siempre el único deseo de servirlo y agradarlo.
Mónica.