Enviado: 12/01/2005 10:45 p.m.
La mayoría de los cuentos encierran mensajes ocultos, algunos de
ellos
que inclusive, no conocemos aún a cabalidad todas las implicaciones
que encierran, sus enseñanzas si bien se encaminar a una moral,
también implican enseñanzas psicológicas de transformación. El cuento
de Pinocho no es la excepción, en este comunicado trataremos de
decodificar muchos de sus rasgos de este cuento. Este cuento hoy es
conocido por millones, y se ha adaptado fácilmente a casi todas las
culturas. Y hoy esta impreso en la formación psicológica de muchos
seres humanos que desconocen que Pinocho fue una creación
Masónica.
Para entender el cuento Masónico de “Pinocho”, inmortalizado en el
cine por Disney, debemos remontarnos a la Italia del siglo XIX y
dedicar unas líneas a su autor,
Collodi.
Carlo Collodi (Carlo Lorenzini) nació en Florencia en 1826. Influido
por los ideales políticos de Giusseppe Mazzini, Collodi plasmó en sus
obras la doctrina liberal de este gran líder de la Italia
Unificada.
La influencia de Mazzini en los literatos era evidente, ya que este
insistía que debían influir filosóficamente en sus lectores, creando
conciencias y educando al
pueblo.
Al igual que muchos literatos, Carlo Collodi ingresó a la Masonería a
mediados del siglo XIX. Esta organización fue otra influencia
importante en la obra de este autor, y en su obra más notable
(“Pinocho”) encontramos interesantes simbolismos iniciativos que son
el objeto de estudio de este artículo.
La nueva Italia unificada al igual que el resto de Europa tenía una
fuerte influencia masónica, dado que sus grandes líderes (Garibaldi y
Mazzini) pertenecían a esta fraternidad. El Papa por fin había sido
arrinconado en un rinconcito de Italia, el Vaticano, que era lo poco
que quedaba de los enormes Estados Pontificios. Sin embargo, aunque
la
Religión Católica estaba siendo atacada, el espíritu de Cristo seguía
vigente y como bien dijo un francmasón italiano “en aquel tiempo de
resurgimiento se sentía la necesidad de conciliar a Cristo y a la
Masonería, la iglesia y la sociedad secreta”.
En este convulsionado contexto italiano, Collodi escribió “Le
avventure de Pinocho”, publicado en 1882. Un análisis superficial de
la obra nos revela una apología de la educación del pueblo y una
denuncia del vicio y la holgazanería.
Gepetto había pasado toda su vida deseando un hijo (deseo real), y es
por eso que al ver brillar en el cielo la Estrella Azul pidió con
todo
fervor que su deseo le fuera concedido(contactar con algo de nivel
superior). Aquella noche, mientras Gepetto dormía, hizo su aparición
el Hada Azul y dio la vida al muñeco advirtiéndole que debía portarse
bien para llegar a ser un niño de verdad. Para que le aconsejase
sobre
su comportamiento nombró a Pepito Grillo conciencia de Pinocho.
El muñeco de madera que cobraba vida era amoral, tonto y estupido,
carecía de consciencia objetiva, y un personaje secundario (Pepe
Grillo) intenta aconsejarlo y convertirse en la voz de su conciencia
si bien externa. En la obra original, Pinocho se molesta con su
compañero y lo aplasta y mata de un
manotazo.
Detrás de la historia de Pinocho hay “otra” historia, con un profundo
contenido iniciativo y espiritual que Collodi –al igual que otros
escritores de cuentos clásicos- supo manejar con
maestría.
SIMBOLISMOS FRANCMASÓNICOS DEL
CUENTO
Sabemos que Pinocho fue la creación del Maestro carpintero Gepetto,
quien elaboró a partir del leño (la materia prima) una obra de arte.
El trabajo fue realizado con un amor tan profundo y que fue
canalizado, logrando dar vida al muñeco de madera, un hombre de buena
madera. La idea básica es independiente a si es piedra o madera. En
el
sentido alegórico la madera pertenece a un reino superior al
mineral.
Pinocho tenía vida pero, sin embargo, carecía de libre albedrío pues
estaba dormido. Desconocía el sendero de la virtud y la liberación,
pues era un “muerto
viviente”.
Lamentablemente, la mayoría de los seres humanos son como Pinocho.
Siguen el camino más fácil y no saben que existe algo mejor, en este
momento todos somos como
Pinocho.
“La verdad es que hay sólo dos clases de hombres en todo el mundo:
los
pocos que se han dado ya cuenta del poderoso esquema divino, y la
inmensa masa que todavía no lo conoce. Los últimos viven para ellos
mismos, y están muy esclavizados por sus pasiones; los primeros viven
para Dios y para la evolución, que es Su Voluntad, ya se llamen
budistas o indos, musulmanes o cristianos, librepensadores o
judíos”.
Pinocho es esclavo de sus “agregados psicológicos” o “yoes” y sus
mentiras hacen que le crezca la nariz y más tarde orejas de burro. Es
decir, la vida descarriada y la mentira lo lleva a un retroceso a lo
involutivo ANIMAL, donde la nariz que crece representa las ataduras
terrenales, la materialidad. (Un agregado facial
Una y otra vez Pinocho recoge lo que siembra. Sus malas acciones lo
llevan a una vida desgraciada, donde el muñeco paga con sufrimiento
el karma generado. Cuando la vida de Pinocho no podía ser más
insoportable, es tragado por una ballena. Este episodio nos recuerda
a
Jonás, que fue engullido por un pez gigantesco, morando en su
interior
tres días y tres
noches.
El interior de la ballena representa la cámara de reflexiones
masónica, el descenso al centro de la Tierra. VITRIOLO Es importante
recordar las palabras de Mateo 12:40: “Porque como estuvo Jonás en el
vientre del gran pez tres días y tres noches, así estará el Hijo del
Hombre en el corazón de la tierra tres días y tres noches”. El Hijo
del Hombre que también –al igual que Pinocho- era hijo de un MAESTRO
carpintero.
LA MUERTE MÍSTICA. A luz de la vela, Pinocho medita sobre su suerte
y
decide cambiar, dejando atrás su pasado de inconsciencia.
Finalmente el muñeco es expulsado por la ballena y sale al mar
abierto, el agua actúa como elemento purificador, limpiando interna
y
externamente a Pinocho. Sabemos que cuando alguien es sumergido en
una
corriente de agua, renace a una vida nueva. Esta costumbre es común a
muchos cultos religiosos y sobrevive en nuestros países latinos en el
sacramento católico del bautismo. (El mar de
bronce.)
Pinocho no sobrevive a la furia del océano y finalmente se ahoga.
Esta
muerte del muñeco es la “muerte mística” del profano al ser iniciado.
Este deceso se repite en otros cuentos infantiles (Blanca nieves, la
Bella Durmiente, etc.) y es el prólogo de un renacimiento: el
nacimiento segundo del cual habla Cristo en Juan 3:3-10: “De cierto
te
digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el Reino de Dios
(...) el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el
reino de Dios”. Al volver a la vida, Pinocho pasa a un estado
superior, el mismo que podemos apreciar en el relato del “patito
feo”. Como hemos notado, en el relato de Pinocho se narran las
desventuras del Muñeco Profano que no puede controlar su destino pues
es esclavo de sus pasiones y su renacimiento como Humano Iniciado,
luego de la “muerte mística”. La labor de adaptación del cuento de
Carlo Collodi al cine fue realizada magistralmente por otro masón:
Walt Disney. Éste respetó la esencia del cuento, pero transformó a
Pinocho en un muñeco más querible que el descrito por su autor en
1882.
Vale la pena volver a ver “Pinocho” y descubrir el maravilloso
contenido espiritual de sus locas aventuras. “Muerto viviente” es
el
adjetivo que utilizan algunos esoteristas (H.P.Blavatsky, Gurdjieff,
Ouspensky, Leadbeater, Judge, etc) para denominar a los profanos que
parecen vivos pero, en realidad, están dormidos. : “El Credo
Cristiano” Ver Jonás 1:17. Jonás significa “Paloma” o “Mensajero de
Dios”. Sobre el simbolismo de la ballena de Jonás, dice H.P.
Blavatsky
en “Isis sin velo”: “A los animales que hoy los naturalistas llaman
cetáceos los designaban los antiguos con el nombre genérico de Cetus,
forma latinizada del griego Keto, equivalente a Dagon o Poseidón,
cuyo
elemento femenino era la Atargatis asiria, conocida también por Venus
ascalonita o Astarté, cuya imagen llevaban los buques en el mascaron
de proa. Los cabalistas dicen que Jonás era un sacerdote escapado
del
templo donde se veneraba la paloma, por haber intentado abolir la
idolatría y establecer el culto monoteísta. Que sus perseguidores le
prendieron cerca de Jaffa y lo encerraron en una celda carcelaria del
templo de Dagon, cuya figura de hombre-pez dio origen a la
leyenda”. Véase el evangelio apócrifo “Historia árabe de José el
carpintero”. Esos “tres días y tres noches” son los que permaneció
Cristo en el sepulcro y luego resucitó. “resucitar entre los muertos
significa, pues, algunas veces simplemente reencarnar o recurrir,
otras tomar la primera gran iniciación, según el rito Escocés, y
otras
tomar aquella iniciación aún más alta que permite al hombre escapar
por completo de la fantasía, el samsara, como la llaman los budistas-
La ballena, furiosa, se abalanzó sobre los fugitivos destrozando la
balsa de un coletazo. Gepetto estaba demasiado fatigado para nadar, y
pidió a Pinocho que se salvara él solo. El muñeco de madera llevó a
su
padre hasta la orilla, consiguiendo salvarle a cambio de su propia
vida.
Mientras Gepetto lloraba la muerte de Pinocho, se apareció el Hada
Azul y recompensó el heroísmo del muñeco devolviéndole la vida y
transformándolo en un niño de verdad.
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