El gobierno de Michelle Bachelet condicionó hoy la permanencia en el país del embajador de Honduras en Chile, Francisco Martínez, luego de que éste apoyara el golpe cívico militar en su nación.
El diplomático, en todo caso, evitó anticipar si Martínez será expulsado o declarado "persona non grata".
La molestia surgió luego de que el representante hondureño asegurara a un medio local que el nuevo gobierno de su país puede "manejarse sin la OEA", agregando que el la mayoría de sus compatriotas apoyan el gobierno "de transición" encabezado por Roberto Micheletti.
Sus palabras, de hecho, motivaron una reacción transversal de la clase política chilena, la que pidió su salida el fin de semana.
"Si el embajador de Honduras se considera representante del gobierno de facto, vamos a tener que revisar su situación", agregó por su parte van Klaveren este lunes.
Bien por la Bachelet!