Los Guanahatabeyes considerados descendientes de los primeros
pobladores, eran los más atrasados, no cazaban ni pescaban, vivían en
cavernas y solo comían raíces, perros mudos, frutas, cangrejos e
insectos y radicaban al occidente de la isla.
Los Siboneyes, construían sus casas sobre troncos de madera en zonas
pantanosas, donde tenían sus viveros de peces y moluscos. También
consumían aves, jutías, tortugas y frutas. Vivieron en una amplia zona
central de la isla desde Camaguey a la Ciénaga de Zapata. Tenían sus
propios caciques y convivían en relativa armonía con los Taínos, ya
que por la inferioridad cultural, estaban sometidos como sirvientes -
no como esclavos - pero también aprendían mucho de estos, cómo sembrar
la tierra y cultivar en viveros, peces y moluscos.
Los Taínos, de origen arahuaco, considerados los mas adelantados,
llegaron alrededor del primer milenio después de Cristo, y eran los
mas populosos y prósperos. Conocían la talla en madera y modelar
vasijas de barro. Hacían un deporte llamado Batos y actividades
culturales de canto y baile llamados Areítos.
Consumían prácticamente todo tipo de alimentos. Cultivaban viandas y
frutas, sembraban y curaban su propio tabaco para fumar; cazaban y
pescaban y, también tenían viveros para la cría de peces y moluscos;
dominaban el fuego, con el cual cocinaban y se alumbraban por las
noches. Preparaban un pan llamado casabe, hecho de harina de yuca, en
sus propios hornos. Las carnes las hacían a la barbacoa.
Construían sus Caneyes o Bohíos de caña brava y techo de guano de
palma real. Dormían en hamacas y vivían en comunidades llamadas
bateyes. Eran navegantes y hacían con hachas de piedra, sus propias
canoas de troncos de árboles, con capacidad hasta para cincuenta
personas.
También conocían de medicina y hasta practicaban la castración y la
cesárea. Usaban varias plantas medicinales como la manzanilla,
cojioba, yerba santa, guaguasi, que utilizaban para los dolores y
reuma. Así mismo, usaban el almacigo, el tabaco, la cebadilla y la
xutola, para los partos complicados. Detectaban y limpiaban la nigua y
el piojo; trataban las fracturas, aislaban a enfermos contagiosos y
enterraban a sus muertos. Aunque su gran población era al Oriente de
la isla, se cree que algunos asentamientos llegaron al Centro y
Occidente de la isla.
Los Caribes no se consideran nativos. Eran navegantes y guerreros, que
atacaban a otras tribus, incluyendo a los Taínos. Como todos los
demás, vivían en cacicazgos independientes, que consistían en un líder
o cacique y los más viejos como consejeros y, los guías espirituales o
Behíques.
Ahora, los indios actuales viven bajo el dominio de un solo cacique
descendiente de conquistadores españoles que, financiado por el oro
negro de un cacique Arahuaco y, protegido por una tribu africana del
Oriente de la isla mantiene un férreo control sobre los pobladores
asentados aun en bateyes, y a quienes no se les permite residir en los
asentamientos donde nacieron, ni salir de la isla sin autorización del
Cacique en jefe.
Les está prohibida la caza y la pesca, hacer canoas para explorar
otras islas del Caribe y no se permite el casabe ni la barbacoa. Comer
carne animal es una ofensa grave. Sólo los caciques del Consejo
Político y sus guerreros más fieles, están autorizados a comer los más
exquisitos platos. Extinguieron todas las aves, los perros mudos, los
gatos, las iguanas y las jutías. No están permitidos los viveros para
peces y moluscos. Desapareció el cangrejo y la langosta. Por causa del
marabú, no se puede cultivar la vianda ni las frutas y, el tabaco es
solo para el conquistador español.
No hay troncos ni caña brava para construir bohíos y, tumbar palmas
para usar su guano como techo, también está castigado, como lo está
hacer tallas en madera y la confección de vasijas de barro. Los
taparrabos son de uso, donados por descendientes desterrados, que
viven entre las tribus norteamericanas. El oro y las piedras preciosas
fueron desapareciendo en varios períodos de la historia, por la
llegada de los abuelos españoles del Cacique en Jefe. Sin embargo, los
últimos 50 años han sido los más devastadores del patrimonio cultural.
El Cacique en Jefe y el Consejo de Ancianos, pensando que los
huracanes pueden destruir toda la riqueza, la han sacado de la isla,
rumbo a una tribu llamada España y la otra Suiza. Casi todos los
Historiadores de los bateyes consideran que el Cacique en Jefe es
descendiente directo de una relación homosexual e incestuosa entre
Diego Velásquez y Hernán Cortés
Los pocos behíques que quedan en la isla, no tienen plantas
medicinales para curar ni los piojos. No tiene remedios para el reuma
ni los dolores artríticos. Los enfermos contagiosos conviven con el
resto en barracones insalubres y sin proporcionarles alimentos
adecuados, aunque cuando mueren no pagan en oro el funeral. Aún
practican la cesárea, pero mucho mas el aborto y, para la castración,
usan otro método menos doloroso que la maceta al que llaman
peligrosidad pre-delictiva.
El dominio del fuego para cocinar y alumbrar las noches, habilidad
envidiada por otras culturas pre hispánicas, está desapareciendo y, se
calcula que en los próximos tres años, no se encuentren ni cocuyos
para dar luz a los trillos.
Y es que, de las grandes calzadas y avenidas, solo quedan unos pocos
trillos en penumbras.
Los consejeros siguen siendo los más viejos de la tribu,
incondicionales y sumisos al Cacique Único, seguramente descendientes
de Siboneyes. El Consejo de Ancianos y Guías Espirituales, se reúne
una vez al año para escuchar el glorioso informe del Cacique en Jefe,
donde resume lo extraordinarios éxitos de su gestión. El Consejo
aplaude ruidosamente y aprueba sin quitar una coma, todo lo que dice
el jefe. Los que no aplauden ni aprueban, descendientes del cacique
Hatuey, son sometidos a crueles tormentos, la hoguera o el destierro
hacia otras islas y continentes
Ahora los jugadores de Batos, los behíques, cantantes y bailarines del
Areito, son traficados como esclavos a otras tierras en busca de oro,
para satisfacer las ambiciones del cacique en jefe y su Consejo,
quienes necesitan mucha piedra amarilla, para poder transportar a sus
Caribes a guerrear a otras tierras de América y África. Algunos logran
escapar y residir entre otras tribu continentales, adaptándose a las
nuevas costumbres con cierta facilidad, lo que esta repercutiendo en
la despoblación nativa y la posible extinción de la cultura autóctona
de la isla.
Frank A. Caner
http://pinceladasdecuba.blogspot.com/
Parece que no han mejorado nada.
T.Schmidt
P.S. "El subdesarrollo es resultado de mentes subdesarrolladas" -
Humberto Fernández Moran.