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¿Y quien les abrió las puertas para que entrasen?

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Alboroto

unread,
Apr 28, 2013, 8:09:06 AM4/28/13
to
Claro que se ve claramente,
eran mano de obra barata y por tanto interesaban.
Manda OO

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Inmigrantes en la crisis
La austeridad que practican los gobiernos ha hecho sus primeras muescas en
los eslabones más débiles

Francesc Valls 28 ABR 2013 - 01:40 CET

http://ccaa.elpais.com/ccaa/2013/04/27/catalunya/1367090618_055882.html


Corría el año 2001 cuando Marta Ferrusola, esposa del entonces presidente
Jordi Pujol, se lamentaba en Girona: "El problema es que las ayudas solo
sirven para los inmigrantes que acaban de llegar. Tienen poca cosa, pero lo
único que tienen son hijos". Al poco, Heribert Barrera, dirigente histórico
de Esquerra Republicana, advertía contra un exceso de población, sobre todo
si era de origen inmigrante: "Veo el futuro un poco negro \[sic\]. Si
continúan las corrientes migratorias actuales, Cataluña desaparecerá". Y
agregaba que cuando "el señor Jörg Haider líder ultra austriaco, fallecido
en 2008] dice que en Austria hay demasiados extranjeros no está haciendo
ninguna proclama racista".

Pero semejante comité de bienvenida económico-identitario no amilanó a los
inmigrantes. Eran épocas de vacas gordas. Esa fue la causa del crecimiento
de población, por cierto no atribuible ni a la doctrina pujolista de los
tres hijos por pareja "nativa", ni tampoco al "efecto llamada" de la
regularización de inmigrantes, que, según el apocalíptico Jaime Mayor Oreja,
iba a dejar a los buenos españoles en taparrabos y a arrebatarles la
asistencia sanitaria. Lo que sucedía era sencillamente que España y Cataluña
generaban todavía riqueza y empleo y eso movilizaba las aspiraciones de
hombres y mujeres de países pobres. En estas batallas andaba metida una
parte de la clase política mientras, en la vida real, Cataluña pasaba de
6.361.365 habitantes en 2001 a 7.570.908 en 2012.

Ahora las cosas van cambiando. Según el último padrón, en enero de 2013,
32.302 extranjeros han abandonado Cataluña que, con la crisis, está dejando
de ser El Dorado. Los inmigrantes, antes primeros beneficiarios de las
ayudas sociales, de acuerdo con la doctrina Ferrusola, han pasado a ser los
primeros perjudicados por los recortes. No es ningún secreto que la
austeridad que practican los gobiernos europeos hace sus primeras muescas
gracias a los eslabones más débiles. Los inmigrantes han sido la expresión
inicial y sangrante de la crisis por el hecho de haber desempeñado los
empleos peor remunerados y menos cualificados. Eso los ha convertido en
presas fáciles en primera línea de fuego. Los ha dejado en el heroico y
honorífico rol de fusileros del mercado laboral.

Una de las enseñanzas de la actual crisis es mostrar lo poco que cuesta
convertirse en emigrante. Desde 2011 hasta mediados de 2012, un total de
117.000 ciudadanos españoles buscaron mejor suerte en otros países y no
siempre en los empleos que les correspondería por su cualificación
profesional. La culpa es de esa insaciable destrucción de puestos de trabajo
(Cataluña está en los 902.300 parados), que muestra una de sus caras más
crueles cuando a los inmigrantes se les niega asistencia sanitaria o al
carecer de empleo se les veta el acceso al permiso de residencia, lo que
deja también a sus hijos en situación precaria. En los últimos tres años,
1.500 menores se han quedado sin renovación en Cataluña, lo que acarrea
problemas a la hora de acceder a becas, cambio de escuela o de nivel
educativo. El paro entre los inmigrantes, que suponen el 15,7% de la
población catalana, asciende al 41% del colectivo, solo superado por el
desempleo de los jóvenes de entre 16 y 24 años, que alcanza al 52,7% según
la última EPA.

O sea que con los datos en la mano los inmigrantes ya no están en situación
de aprovecharse de ayudas, ni de las rentas mínimas de inserción, sino que
además se van. Francesc Xavier Mena, ex consejero de Ocupación del anterior
Gobierno de Artur Mas, tejió la leyenda del inmigrante ocioso que cobraba la
renta mínima de inserción mientras se daba la buena vida en las montañas del
Rif gracias al laborioso pueblo catalán. Tras el estandarte de la eficacia
administrativa y del respeto al dinero público, el objetivo de Mena era
recortar la partida dirigida al eslabón más débil y sin derecho a voto para
ofrecerlo al altar de la austeridad.

La inmigración, la primera línea de fusileros, está diezmada, pero el resto
del ejército de mano de obra no está mucho mejor. Las pensiones, el último
sostén que evita la fractura social, corren riesgo -a la espera de conocer
la letra pequeña del pack de "novedades tributarias" que prepara Rajoy- de
ser víctimas del fundamentalismo de mercado en un momento especialmente
grave: el 45,4% de los parados catalanes ya no cobra ningún tipo de
prestación de desempleo. Mientras, las reformas económicas se obstinan en el
dogmatismo de no dar crédito a la realidad.


Espanuelo

unread,
Apr 28, 2013, 2:33:05 PM4/28/13
to
Teoría conspiranoica.

Los que abrieron las puertas fueron nuestros judíos, mejor dicho los
judíos, ya que un judío es judío aquí como allá.
Si se indaga quienes eran los trabajadores admitidos que trabajaban
en la construcción a partir de 1997 sólo eran inmigrantes.
Y si se indaga quines eran los amos de las empresas constructoras que
daban trabajo a inmigrantes eran los judíos.
Era un plan bien organizado, ellos controlaban a los políticos a
través de la masonería. Todos los políticos habían de ser y son masones,
si no lo son no hay premio.

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