Ahora bien, a nuestro juicio resulta notablemente equ�voco dar por bueno que
los diputados espa�oles que aceptaban a tr�mite una iniciativa de este tipo
en el parlamento auton�mico lo hac�an principalmente en base a los supuestos
derechos de los animales no humanos (aunque no negamos desde luego que este
tipo de animalismo radical haya podido prender en formaciones pol�ticas como
Esquerra, ICV o incluso el PSC) por cuanto, en todo caso, tales fuerzas
pol�ticas no habr�an planteado la prohibici�n de otras ceremonias igualmente
�crueles� que al parecer formar�an parte de las m�s destacadas se�as de
identidad de la naci�n catalana como pueda ser el caso de los correbous,
etc.
De otro modo, si de verdad tuvi�ramos que atribuir a la iniciativa
prohibicionista admitida por Esquerra o Convergencia un sentido animalista
directo, sin perjuicio de la extravagancia que podamos detectar en tales
posturas, quedar�an por explicar las razones por las que tales diputados no
habr�an propuesto asimismo la prohibici�n de la experimentaci�n con animales
o de la ganader�a intensiva, etc, pr�cticas todas ellas tan crueles o aun
mucho m�s que la tauromaquia.
Y es que efectivamente desde la Fundaci�n DENAES damos por evidente que las
verdaderas razones pol�ticas del anti-taurinismo de los diputados
secesionistas catalanes tendr�a m�s que ver con la condici�n de �fiesta
nacional� del toreo visto ahora, desde las premisas del secesionismo, en
cuanto �ceremonia espa�ola�, sin duda que muy cruel, que habr�a que procurar
extirpar, por v�a de su prohibici�n, de Catalunya a la manera como tambi�n
se procura la extinci�n activa de la lengua espa�ola por medio de su
persecuci�n implacable en las aulas de secundaria, etc.
Pero si ello es as�, resultar� asimismo algo obvio que la defensa de los
toros en Catalu�a no es cosa que competa s�lo a los �aficionados� o que deba
plantearse en funci�n de par�metros tan abstractos como pueda serlo la
�libertad individual� (puesto que en realidad no sabemos lo que esta pueda
tener que ver con el problema que se discute), porque en realidad representa
la defensa del mantenimiento de la conexi�n de Catalu�a con las tradiciones
comunes de nuestra naci�n.
FUNDACI�N DENAES, PARA LA DEFENSA DE LA NACI�N ESPA�OLA