Martes, 23 de febrero del 2016
En una sección de la Torá, Moshé trata de hablar con los israelitas para darles el mensaje del Creador, pero ellos estaban tan desdichados y tan ahogados por su propio caos que no pudieron escucharlo. Debido a que estuvieron esclavizados constantemente, les era muy difícil estar abiertos y felices en ese momento.
Hoy en día, nosotros también vivimos esclavizados constantemente. Tenemos que producir, ganar dinero, avanzar. No podemos paralizarnos; constantemente necesitamos pensar en donde queremos o necesitamos estar. Sin embargo, a menudo en esos pensamientos no vemos el panorama completo: por qué necesitamos estar. Antes que nada, ¿qué estamos haciendo en esta vida? ¿Qué vinimos a cambiar y transformar?
Cuando entendamos el porqué, aunque vivamos “esclavizados”, podremos vivir alegres sabiendo que, sin importar el caos que nos rodee, estamos cumpliendo un plan y un propósito superiores.
