Aon
no leída,15 abr 2008, 14:42:0015/4/08Iniciar sesión para responder al autor
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a SALVEMOS a la TIERRA
II) Las Causas:
Comenzando por el agua que se bebe en la mayoría de las grandes
ciudades del mundo, ésta se encuentra llena de medicamentos que la
población consumidora los orina y ninguna planta potabilizadora los
puede neutralizar completamente. Así es como esta generación del
siglo XXI, sobrepoblada en pequeñas zonas de concentración, ha
empezado a absorbe subliminalmente del medio que le rodea sus propios
desperdicios, residuos y compuestos medicamentosos que cada quien
ingiere según prescripción médica o automedicados.
Por otro lado, otras materias contaminantes de este período productivo
a gran escala traspasan las primeras capas de la tierra en ingresan en
las napas de agua que antes eran 100% potables, y ahora con "valores
permitidos" de toxicidad que nadie supervisa y menos en las zonas
subdesarrolladas o en vías de desarrollo; que bien nos cabría el
rótulo: "en vías de extinción", como sigamos con este estilo de vida.
De esta manera, con las aguas contaminadas también se contaminan los
alimentos que comemos, ya sea que se trate de carnes, plantas o
frutas. Claro que, además de la toxicidad diseminada por medio del
agua, la dieta de los carnívoros se halla rebosada de vacunas,
vitaminas y otras inyecciones que nos llenan de químicos extraños al
organismo, y, por otro lado, la dieta de los vegetarianos se encuentra
repleta de pesticidas "permitidos" y "controlados" y manipulación
genética que nadie supervisa eficientemente, y que también nos llenan
de más elementos extraños al organismo.
Demás está decir que estos mínimos detalles son apenas un solo ejemplo
de lo que inunda el torrente sanguíneo, sin agregar por supuesto,
todas esas otras substancias que el individuo decide agregar por su
propia voluntad.
Así y todo, el cuadro de contaminación no termina aquí, puesto que,
ningún ser humano del planeta está libre de las ondas
electromagnéticas y de otras radiaciones (artificiales) que pululan
por el espacio que bordea la tierra creando todo tipo de acoplamiento
y disturbios internos en el plano del subconsciente e inconsciente;
así se escape la persona hacia las altas cumbres de los Himalayas, al
medio del desierto o al fondo del océano, en ningún lado encontrará
protección de las radiaciones de todos los tipos incluyendo la
corpuscular (subatómico), porque el cuerpo humano es un perfecto
receptor de todas las influencias ambientales, especialmente, de las
artificiales o manipuladas con la moderna tecnología.
Las frecuencias de radiodifusión, las sintonías televisivas, las ondas
de los teléfonos móviles, los altos rengos de frecuencias de
microondas, etc., alteran paulatinamente el sutil campo bioenergético
y magnético corporal y el pulso eléctrico del cerebro ocasionando un
estrago en la red de comunicación entre las neuronas que desemboca en
pensamiento confuso, depresión y síntomas de suicidio, aunque las
campañas publicitarias de los grandes intereses comerciales (muy bien
orquestadas) aseguren todo lo contrario (se les denomina "campañas
verdes").
Todos estamos de alguna manera radioactivos, aunque sea en mínima
medida, y por otros químicos indeseables que se depositan en el
organismo contaminándolo a partir de los embutidos, conservantes,
colorantes etc. etc.
Por último, y a fin de simplificar la lista y no extendernos a los
experimentos militares y científicos, mentores de las más increíbles y
atroces formas de contaminación, digamos que el aire que respiramos
también está cargado de contaminantes por los gases emanados de los
medios de transportes terrestres, aéreos y marítimos, además de los
generados por las enormes empresas productoras para cubrir la demanda
globalizada, innecesariamente sugestionada hace más de un siglo, y de
los productos que son consumidos ensuciando el medio ambiente, como
aerosoles, aire acondicionado, etc., y peor aun, a causa de los
métodos para deshacerse de ellos una vez inutilizados, lo que en
definitiva, terminan siendo inhalados por todos los seres humanos de
la tierra.
(sigue en III ...)
.