
Dios encarna para alentar
a los aspirantes espirituales (sadhus), se dice. El término sadhu no se
refiere únicamente a aquellos renunciantes que habitan en las
florestas. Sadhu es la persona virtuosa que constituye la realidad
interna en cada uno de ustedes. Cada ser es un sadhu, porque todo el
género humano es una encarnación del amor, la paz y la bienaventuranza.
Al permitir que crezca gruesa y rápidamente la costra del ego, manchan
su naturaleza real. Mediante la acción del sathsang (la compañía de los
nobles y piadosos) y una atención sistemática al auto-control y el
auto-mejoramiento, pueden superar el engaño que les lleva a
identificarse con el cuerpo, sus necesidades y ansias.
Sathya Sai Baba
Traducido de la pizarra de Prasanthi Nilayam.
(Herta Pfeifer)