Saludos,
Pese a que la Vicerrectora Académica de la ULA el año pasado por comunicación privada nos confirmó que no había tal cosa, hace unos meses atrás, publicamos una carta pública a la ULA[1] en ocasión de conocer que se manejaba la posibilidad de que se firmara un convenio entre la ULA y la citada transnacional.
En el día de ayer se conversó nuevamente sobre el Convenio, esta vez en el CU de la ULA. A continuación la referencia a ese aspecto que nos hizo llegar el representante del MPPEU en el CU, prof. Heriberto Gómez:
9. Sobre convenio con Microsoft. El Rector leyó correspondencia del
Presidente del Centro Nacional de Tecnología e Innovación exhortando tener
precaución a establecer convenio con dicha empresa. Sugiriendo utilizar
software libre, Linux, Canaima. Se pusieron a la orden para colaborar, en
un convenio con la ULA, para potenciar el desarrollo de software libre,
fuera de los controles mercantilistas y monopólicos.
El Rector indicó que el problema era que no existía software libre para
algunas aplicaciones, según le comentó el Prof. Rubén Chacón. Propuso
invitarlo. Se aprobó. El Decano de Ingeniería, dijo que dicha Facultad no
ha firmado ningún convenio. Hay una explicación del DSIA. Quedó pendiente
para ser discutido el próximo lunes. El representante profesoral,
Villegas, propuso traer una opinión diferente. En este sentido, sugirió
invitar al Prof. Jacinto Dávila de la Fac. de Ingeniería. Se aprobó. El
representante profesoral, Montilla, criticó la postura del Centro Nacional
de Tecnología e Innovación, así como al software libre.
Atentas las comunidades e instituciones pro software libre del estado Mérida. Sería muy bueno que pudiéramos incidir de un modo más directo en este ámbito también. Creo que, aprovechando que desde el CNTI se ha dado un paso en ese sentido, sería muy bueno concretar esa oferta de colaboración del CNTI (referida en el relato) a través de una visita directa al CU de la ULA. Atención con los profesores señalados como contrarios al software libre, no creo que sus opiniones puedan basarse en otra cosa sino en su propia limitación de miras producto de la ignorancia propia de nuestros tiempos de dispersión y polarización.
Saludos
Mariángela Petrizzo Páez